18592(19-02-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18592  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente:   

          Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA   

          Aprobado Acta Nº 20   

Bogotá D. C., diecinueve (19) de febrero de  dos mil dos (2002).   

V I S T O S  

Decide  la  Sala  la  solicitud  de libertad  presentada   por  la  defensora  del  procesado  MARIO  CAMACHO PRADA.   

ANTECEDENTES  

1.-   Mediante  Resolución  del  13 de  diciembre  de  1999,  el  Fiscal  General  de la Nación resolvió la situación  jurídica  del procesado en la que le impuso medida de aseguramiento consistente  en   caución  prendaria,  como  presunto  autor  del  delito  de  peculado  por  aplicación  oficial  diferente,  la  que  fue  otorgada,  tal como consta en el  título  judicial  obrante  a  folio  295  del  primer  cuaderno,  por  valor de  $4.729.200.   

2.-   En Resolución del 23 de marzo de  2001,  el  Fiscal  General  de  la  Nación  decidió acusarlo como autor de los  delitos  de  contrato  sin el cumplimiento de requisitos legales en concurso con  peculado  por aplicación oficial diferente, no sin antes modificar la medida de  aseguramiento  impuesta,  imponiéndole  detención  preventiva,  sin  derecho a  excarcelación.   

Los hechos por los que se le acusa atañen a  las  presuntas  irregularidades en la adquisición por parte del Departamento de  Santander  del  Hotel “Bella  Isla”,   ubicado  en  el  municipio  de San Gil, autorizada y llevada a cabo en el mes de octubre de 1995,  cuando  se  desempeñó  como  Gobernador  de  ese  departamento,  en el periodo  comprendido  entre  el  2  de  enero  de  1995   y el 1° de enero de 1998.   

Interpuesto el recurso de reposición contra  la   resolución   de   acusación,   fue   confirmada  integralmente,  mediante  resolución del 22 de junio de 2001.   

3.-   Transcurrido  el  término  para  la  preparación  de  la audiencia pública, solicitud de nulidades y de pruebas, la  defensora  presenta  escrito  en el que solicita la anulación de la actuación,  fundada,  grosso  modo, en la  existencia  de  una  “doble  incriminación”, prohibida  expresamente  por  el  artículo  8°  del C. P. vigente, así como también por  violación  al  derecho  a  la defensa, al haberse imputado en la resolución de  acusación  un  hecho  que  no  tuvo  oportunidad  de conocer el procesado en la  investigación,  pues  no fue objeto de interrogatorio en la indagatoria, ni por  él se le resolvió situación jurídica.   

En  sucinto  acápite,  al final del libelo,  solicita  la  libertad del procesado, pues dice que han transcurrido mas de seis  meses  desde  la  ejecutoria de la resolución de acusación, sin que se hubiera  celebrado la correspondiente audiencia pública.   

Sostiene  que  en  caso  de  otorgársele la  libertad,  se tenga en cuenta la caución que se constituyó, pues ésta perdió  su  razón  de  ser,  cuando  en  la  resolución de acusación se sustituyó la  medida por la de detención preventiva.   

4.-   En  el  expediente  se  encuentra  acreditado   que  el  procesado  MARIO  CAMACHO  PRADA  se  encuentra  a  disposición  de la Sala Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia, pero por cuenta de otro proceso en el que se halla  condenado  y  está  ejecutando  la  pena impuesta bajo la figura de la prisión  domiciliaria (Rad. 16.837 M. P. Dr. Jorge Aníbal Gómez Gallego).   

          LA CORTE CONSIDERA   

1.-  Sea  lo primero advertir a la libelista  que  de  conformidad  con el artículo 401 de la Ley 600 de 2000, lo referente a  la  solicitud  de  nulidades  se  resolverá  en  la  correspondiente  audiencia  preparatoria.   

2.-   Con  relación  a  la  libertad  demandada,  debe  advertírsele  que el aquí procesado no se encuentra detenido  preventivamente  por  cuenta  de  esta  actuación,  sino que, como se señaló,  está  a  disposición  de  esta  Sala pero por cuenta de otro proceso en el que  cumple la pena.   

De lo anterior debe colegirse que el período  transcurrido  desde  la  ejecutoria  de  la  resolución de acusación, no puede  contabilizarse   para   efectos  de  obtener  la  libertad  por  vencimiento  de  términos.   

Desde tiempo atrás la Sala ha sostenido que  para  que proceda la libertad provisional o desencarcelacimiento por vencimiento  de  términos,  es  preciso  que  el  acusado  esté efectivamente privado de la  libertad,  que  debe  entenderse a disposición del proceso en el que se hace la  solicitud.   

Así  lo  señaló  la  Corte,  al  fijar el  alcance  del  numeral 5° del art. 415 del Código de 1991, igual al numeral 5°  del artículo 365 de la ley 600 de 2000, donde se dijo:   

“En conclusión,  en  el  caso  del numeral 5º del artículo 415 del C. de P. P., la Sala precisa  que  el  requisito  para  que  proceda el desencarcelamiento es que hayan pasado  seis  meses desde la privación efectiva de la libertad, contados a partir de la  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación, sin que se hubiere celebrado la  correspondiente  audiencia  pública, salvo los casos de excepción contemplados  en     los    incisos    siguientes.”.   

Motivos suficientes para negar la pretensión  liberatoria.   

3.-   No obstante lo anterior, advierte  esta Sala lo siguiente:   

3.1.  Mediante  sentencia  C  -774/01, la Corte Constitucional declaró la  exequibilidad  condicionada  del  artículo  363  del  Código  de Procedimiento  Penal, en los siguientes términos:   

“5.6.                     De   la   revocatoria   de   la   medida   de  aseguramiento:   

El artículo 363 de la Ley 600 de 2000, fue  demandado  en  razón de su conexidad con la figura de la detención preventiva,  concepto  por  el  cual,  en  consonancia  con  lo  ya dicho, debe declararse su  exequibilidad.   Sin   embargo,   encuentra   la   Corte   necesario   hacer  un  pronunciamiento  adicional, para fijar el alcance de la disposición en armonía  con los condicionamientos que se harán en esta providencia.   

Establece  la  norma  que  la  detención  preventiva   se   revocará  cuando  sobrevengan  pruebas  que  la  desvirtúen,  postulado  que  debe ser armonizado con las consideraciones establecidas en esta  providencia,  por  virtud  de  las  cuales,  la  detención preventiva puede ser  revocada  cuando  surjan  nuevos  elementos de juicio que permitan establecer la  ausencia  o carencia de eficacia para lograr sus objetivos, ya sea porque existe  certeza  sobre  la  comparecencia del sindicado al proceso, por la imposibilidad  de  afectación  a  la comunidad o al material probatorio, etc. Por lo tanto, la  norma  es  constitucional,  pero  siempre  que  la  revocatoria de la detención  preventiva  proceda  no sólo cuando exista prueba que desvirtúe los requisitos  legales  para  su  operancia,  sino  igualmente  cuando se superen sus objetivos  constitucionales y sus fines rectores.   

Por lo tanto, se declarará la exequibilidad  condicionada del artículo  363  de  la  Ley  600  de  2000,  en el sentido de que en la apreciación de las  causales  de  revocatoria  de  la  detención  preventiva debe tenerse en cuenta  también  la  consideración  sobre  la  subsistencia  de su necesidad en atención a los fines que llevaron  a decretarla.”   

“…”   

“R E S U E L V E  :”   

“…”   

“Décimo  primero:  Declárase EXEQUIBLE el artículo 363 de la  Ley   600   de  2000,  en  relación  con  lo  acusado  y  de  acuerdo  con  las  consideraciones       expuestas       en      esta      providencia.”   

3.2. Ante esta situación, se hace necesario  entrar  a  estudiar  los  efectos  de  esta  determinación, sobre la situación  concreta  y  particular  del aquí procesado, quien se encuentra cumpliendo pena  en  otro  proceso  bajo  la  figura  sustitutiva  de  la  prisión domiciliaria.   

Ha  sido  clara  la Corte Constitucional, en  delimitar  el  alcance  de  la consagración legal de los fines de la detención  preventiva   a  que  se  refieren  los  artículos  3°  y  355  del  C.  de  P.  P.   

Quiso  el  garante  de  la supremacía de la  Constitución  Política  que el juez, acorde con los nuevos postulados legales,  no  solamente  verifique  el cumplimiento de los factores objetivos de que trata  cada  uno  de los tres ordinales del artículo 357 del C. de P. P., (monto de la  pena,   cualificación  de  algunos  comportamientos  y  vigencia  de  sentencia  condenatoria  por  delito doloso o preterintencional), sino que establezca, bajo  un  pronóstico  racional,  proporcional  y,  especialmente, motivado, si, en el  caso  concreto,  la  detención  es  o  no eficaz, por lo que si concluye que el  procesado  comparecerá  en  cualquier  tiempo  al  proceso,  bien  sea  para la  instrucción,  el juzgamiento o la ejecución de la pena, preservará la prueba,  es  decir,  no  ocultará,  destruirá o deformará elementos relevantes para el  proceso  ni  entorpecerá  su  aducción,  y  que  no  colocará en peligro a la  comunidad,  o  sea,  no incurrirá nuevamente en actividades delictivas, deberá  abstenerse de imponerla o revocar la existente.   

Por  ello,  al  evaluar  este nuevo orden de  cosas  frente  a la situación del doctor MARIO CAMACHO  PRADA,  nos  encontramos con la concurrencia de varios  elementos en su favor:   

3.2.1.  Encontrándose  el  aquí  procesado  purgando  pena en prisión domiciliaria, tal como se advirtió en precedencia, y  conocidas  las  exigencias  de  ese  sustituto  de  la  pena  de  prisión y las  connotaciones  que  lleva  el  incumplimiento de las obligaciones impuestas para  acceder  a ella, ninguna necesidad hay de mantener la medida de aseguramiento de  detención preventiva, por virtud de este proceso.   

Además,  luego  de  que se concediera dicho  sustituto,  no  se  tiene informes de que las obligaciones se hayan incumplido o  que haya tratado de eludir su acatamiento.   

Y es que la sentencia condenatoria referida,  a  pesar  de  que constituye un antecedente que impone por sí sola la medida de  aseguramiento  por  virtud  del  factor objetivo contenido en el ordinal tercero  del  artículo  357  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  no  puede  tomarse  aisladamente,  sino  que,  como  se  vió,  es preciso tener en cuenta los fines  buscados con la detención preventiva.   

Es más, en la propia sentencia condenatoria  vigente  se  dice:  “… el  desempeño  antecedente  del acusado en los ámbitos personal, familiar, laboral  y  social  permiten  inferir fundadamente que no pondrá en peligro la comunidad  ni     evadirá     el     cumplimiento     de    la    pena,    …”.   

3.2.2.  Se  trata  de  una  persona  que  ha  desempeñado  altos  cargos  a  nivel  Departamental  (Secretario del Consejo de  Bucaramanga,  Diputado  a  la  Asamblea  de  Santander y Gobernador), además de  haber  sido  designado  como  embajador de Colombia en un país centroamericano,  abogado  de  profesión,  con vínculos y arraigo familiar en el Departamento de  Santander  que,  en  principio,  llevan  a la conclusión de que no eludirá sus  compromisos procesales y penales.   

3.3. Con estos elementos de juicio, estima la  Sala  que  la  medida  de aseguramiento, por el momento, no cumpliría los fines  propuestos    por   el   legislador,   lo   que   la   torna   en   ineficaz   e  innecesaria.   

Por ello, acorde con el artículo 354 del C.  de  P.  P., el procesado deberá suscribir diligencia de compromiso en la que se  obligue  a  comparecer ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia cuando  así  se  lo requiera por virtud del presente proceso, con la advertencia de que  su    incumplimiento    acarreará    la    imposición    de    la   detención  preventiva.   

Para  la  suscripción de la correspondiente  diligencia  de  compromiso,  comisiónase  al  Presidente  de  la Sala Penal del  Tribunal Superior de Bucaramanga.   

4.  Por último, como quiera que dentro  del  expediente  se  encuentra  solicitud  del procesado (folio 244 del cuaderno  número  3), en el sentido de que se le reintegre la caución que como medida de  aseguramiento  otorgó, por ser procedente, al haber desaparecido los motivos de  su  existencia,  se  accederá  a  ello  y  se  ordenará  a la entidad bancaria  correspondiente su devolución.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION  PENAL,   

RESUELVE  

1.-    Negar,  por  improcedente,  la  libertad  solicitada  por la defensora de MARIO CAMACHO  PRADA.   

2.-  Revocar la medida de aseguramiento  de  detención  preventiva  impuesta  al  doctor  MARIO  CAMACHO PRADA   

Para  la  suscripción de la correspondiente  diligencia  de compromiso a la que se hizo referencia, comisionase al Presidente  de la Sala Penal del Tribunal de Bucaramanga.   

3.-  Ordenar la devolución al procesado  de   la   caución   prestada,   en   los   términos  señalados  en  la  parte  motiva.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aclaración de voto  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                            CARLOS   AUGUSTO   GALVEZ  ARGOTE   

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR  LOMBANA     TRUJILLO                     

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA ESCOBAR              NILSON  PINILLA     PINILLA                              

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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