17917(13-06-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 17917  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 62  

          Bogotá,   D.   C.,   trece   (13)   de   junio   de   dos  mil  dos  (2002).   

VISTOS  

          Procede  la  Sala  a  resolver el recurso de reposición interpuesto  por    el    defensor   de   Miguel   Gerardo   Ariza  Puentes contra el auto del pasado 18 de diciembre, por  medio   del   cual   se   abstuvo   de   admitir   la   demanda   de   casación  presentada.   

LA  PROVIDENCIA  RECURRIDA   

          La  Corte  inadmitió el libelo tras considerar que el delito por el  que  se  procedía  -lesiones  personales culposas- no permitía la vía seguida  por  el  actor,  que  sólo  podía  ser  intentada  por la ruta de la casación  discrecional,   hipótesis   en  la  cual  se  imponía  demostrar  que  con  la  pretensión  la  Sala,  al  revisar  el  fondo  del  asunto,  desarrollaría  la  jurisprudencia  y/o  velaría  por  las  garantías  fundamentales, tarea que ni  mínimamente fue cumplida por el impugnante.   

EL RECURSO  

          El  defensor  reconoce  que  incurrió  en  el  error  de  no  hacer  referencia  a que pretendía la casación por vía excepcional y, agrega, quiere  enmendarlo  a  través  del recurso de reposición, con la pretensión de que se  unifique  la  jurisprudencia  nacional,  pues las sentencias se fundamentaron en  pruebas  nulas.  Para probar su dicho, afirma que la resolución de acusación y  las   sentencias   se   basaron   en   algunos   testimonios   nulos   de  pleno  derecho.   

CONSIDERACIONES  

1°)  El recurrente está de acuerdo con que  la  sentencia  de  segunda  instancia  no  admitía el recurso extraordinario de  casación  común, pues el legislador procesal lo prohibió tratándose de fallo  proferido  por  un  juzgado  del circuito por lesiones personales culposas, y en  que  solamente  se  hallaba  habilitado  para  la  casación  excepcional.    

2°) Acepta, también, que asiste razón a la  Corte  en  su  decisión  por  cuanto  la  única  posibilidad  de  acceder a la  casación  era  por  el  sendero  de  esta  última,  camino que solo podía ser  provisto  si  se cumplía con las exigencias legales -aparte final del artículo  1°.  de  la  ley 553 de 2000 (que subrogó el 218 procesal de 1991), que regía  cuando  se  profirió el fallo de segunda instancia-, esto es, demostrando antes  que  todo  la necesidad de desarrollar la jurisprudencia o proteger la garantía  de los derechos fundamentales.   

3°) No obstante admitir las falencias de su  demanda,  el  censor  pretende corregirlas a través del recurso de reposición,  cuando  lo  cierto  es que para ese entonces y para cuando la Sala inadmitió el  escrito, la oportunidad procesal había precluído.   

La  impugnación horizontal existe para que,  con  base en lo plasmado en el proveído que genera la inconformidad, se plantee  la  discusión  con  el propósito de demostrar al funcionario que se equivocó.  Pero  no para que -como ahora quiere la defensa- ese mecanismo sea utilizado con  el  afán  de  corregir  las  falencias  u  omisiones  de  la demanda puestas de  presente  en la decisión. Compartir tal argumentación entrañaría reabrir los  términos  que  son legales y, por consecuencia, de obligatorio acatamiento para  el juez y los sujetos procesales.   

4°)  Por  lo  demás, aparte de agregar una  frase  alusiva  a  que se anhela la casación discrecional para el desarrollo de  la  jurisprudencia,  el recurrente nada aporta para comprobar sus aseveraciones.  Se  limita,  al igual que en la demanda rechazada, a señalar que las sentencias  se  soportaron  en  pruebas que, en su concepto, son nulas de pleno derecho, sin  que,  ni  siquiera  a  través  de  la  vía  extemporánea  de  la reposición,  demostrara  a  la  Sala  qué  específicos aspectos de su doctrina podrían ser  ampliados  en  su  contenido.  Tampoco,  aparte  de  su  mención,  se  insinúa  argumento  jurídico  que  corrobore  su  conclusión  de  lo  inválido  de los  elementos de juicio que reseña.   

Como  no  se  demostró  yerro  alguno en la  decisión  impugnada  y  sus razonamientos continúan vigentes, según lo acepta  el propio defensor, la providencia no será repuesta.   

         En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

No  reponer  el  auto  del  pasado  18  de  diciembre,  por  medio del cual se inadmitió la demanda de casación presentada  por    el    defensor   de   Miguel   Gerardo   Ariza  Puentes.   

Esta  decisión  no  admite  recurso alguno.   

Comuníquese,   devuélvase  y  cúmplase.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                           JORGE  E.  CÓRDOBA  POVEDA             

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS   A.   GÁLVEZ   ARGOTE                                                

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO            ÉDGAR   LOMBANA  TRUJILLO           

CARLOS       EDUARDO       MEJÍA  ESCOBAR        NILSON    E.    PINILLA   PINILLA                     

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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