15701(11-03-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 15701  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

          DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

          Aprobado Acta No. 030   

Bogotá D. C., once (11) de marzo de dos mil  dos (2002).   

VISTOS  

Examina  la Corte la viabilidad de proseguir  la  acción penal adelantada en el presente proceso contra los señores HERNANDO  ANTONIO   DORIA  PÉREZ  y  GLORIA  AIDÉ  GÓMEZ  QUICENO,  por  el  delito  de  estafa.   

HECHOS  

La  señora  María Marleni Tamayo denunció  ante   la  Dirección  Seccional  de  Fiscalías  de  Montería  los  siguientes  acontecimientos:   

Su  esposo  Israel  Antonio Marín Quintero,  quien  venía  padeciendo  quebrantos  de  salud,  previa consulta con todos los  miembros  de la familia, el 19 de diciembre de 1989, tomó un seguro de vida por  valor  de  $  6.000.000  con  la  Compañía  Grancolombiana S.A., y al paso que  avanzaba  su  enfermedad  le  sugería  que  invirtiera adecuadamente del dinero  cuando él falleciera.   

La muerte del tomador de la póliza acaeció  el  7 de diciembre de 1992, y cuando ella acudió a la Compañía Grancolombiana  S.A.,  con  el  fin  de reclamar el valor asegurado, le informaron que no tenía  ningún  derecho,  debido  a  que el señor Marín Quintero había colocado como  única  beneficiaria  a  la  señora  GLORIA AIDÉ GÓMEZ QUICENO, en calidad de  compañera.   

De  ese  modo,  la denunciante advirtió que  posiblemente  se  había cometido una falsedad, pues su esposo no tenía ninguna  relación  extramatrimonial,  y  porque la supuesta beneficiaria tenía su hogar  constituido con el señor LUIS BLANDÓN.   

Las  averiguaciones  iniciales  permitieron  establecer  que  ABSALÓN  BLANDÓN  ESCOBAR,  esposo de la beneficiaria, fue el  encargado de   

sufragar  los  costos  de  la  póliza  y su  renovación,  con  la  cooperación  de  HERNANDO  ANTONIO  DORIA  PÉREZ, quien  laboraba   para   la   empresa   aseguradora,   que   a   la   postre   resultó  estafada.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1-. Con base en las pruebas recaudadas en la  averiguación   preliminar,   una   Fiscalía   Seccional  de  Montería  abrió  investigación,  vinculó  mediante  indagatoria  a  ABSALÓN  BLANDÓN ESCOBAR,  HERNANDO  ANTONIO  DORIA  PÉREZ y GLORIA AIDÉ GÓMEZ QUICENO, y al revolver la  situación  jurídica  provisionalmente, el 22 de septiembre de 1994, les impuso  medida  de  aseguramiento  consistente  en  caución prendaria, por el delito de  estafa  cometido  contra  la  Aseguradora  Grancolombiana  S.A. (folio 266 cdno.  1).   

2-. Al calificar el mérito del sumario, con  providencia  del  27  de  diciembre  de  1995, la Fiscalía Catorce Seccional de  Montería  profirió  resolución  de  acusación  contra los procesados, por el  delito  de  estafa  simple,  tipificado  en  el  artículo 356 del Código Penal  (Decreto  100  de  1980),  sin imputación de la agravante de la cuantía y  precluyó  a  favor  de  ellos  por el ilícito de falsedad en documento privado  (folio 574 cdno. 1).   

3-.  La anterior decisión fue impugnada por  el  apoderado  de  la  parte  civil;  y  al  desatar  la apelación la Unidad de  Fiscalías  Delegadas  ante el Tribunal Superior de Montería la confirmó en su  totalidad,  con  providencia  del  21  de  febrero de 1996, cobrando así fuerza  ejecutoria  la  calificación  del  sumario  (folio  4  cdno.  Fiscalías de 2°  instancia).   

4-.  Adelantada  la  fase  de  la  causa, el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito de Montería mediante sentencia del 16 de  junio  de  1998,  condenó  a  los  señores ABSALÓN BLANDÓN ESCOBAR, HERNANDO  ANTONIO  DORIA  PÉREZ  y  GLORIA  AIDÉ  GÓMEZ  QUICENO a la pena principal de  veinticuatro  (24)  meses  de  prisión,  en  calidad de coautores del delito de  estafa (folio 106 cdno. 2).   

En  fallo  del  8  de septiembre de 1998, el  Tribunal  Superior  de  Montería  confirmó  la decisión de primera instancia,  después   de   haber   sido   impugnada  por  los  defensores  (folio  4  cdno.  Tribunal).   

5-.  Los  apoderados  interpusieron en forma  oportuna  el  recurso  extraordinario  de  casación; las demandas se declararon  formalmente  ajustadas  a  derecho y se dio traslado a la Procuraduría para que  rindiera el concepto a que hubiere lugar.   

6-.  Mediante auto del 29 de agosto de 2001,  la  Sala  de Casación Penal declaró extinguida la acción penal por muerte del  procesado  ABSALÓN  BLANDÓN  ESCOBAR,  y  dispuso  continuar  el  trámite del  recurso extraordinario respecto a los demás implicados.   

7-.  El  Procurador Primero Delegado para la  Casación  Penal  rindió  concepto el seis (06) de noviembre de 2001, y al día  siguiente   el  expediente  ingresó  para  fallo  al  Despacho  del  magistrado  sustanciador.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1-.  La  Sala  declarará  la  prescrita  la  acción  penal derivada de la comisión del delito imputado en estas diligencias  a  los  sindicados  HERNANDO ANTONIO DORIA PÉREZ y GLORIA AIDÉ GÓMEZ QUICENO,  por  haber operado dicho fenómeno extintivo de la potestad punitiva del Estado,  de  acuerdo con las previsiones contenidas en los artículos 83 y 86 del Código  Penal (Ley 599 de 2000).   

En  efecto,  la  resolución  de  acusación  quedó  ejecutoriada  el  veintiuno (21) de febrero de 1996, cuando la Unidad de  Fiscalías  Delegadas  ante el Tribunal Superior de Montería la confirmó en su  integridad.   

2-.  Así las cosas, en aquella fecha quedó  interrumpida  la  prescripción  de  la  acción  penal,  y  a  partir  del día  siguiente  se  reanudó  su  cómputo  para  efectos  de  la  misma, en la forma  establecida  en  el  artículo  86  del  Código  Penal,  que  es  del siguiente  tenor:   

“Interrupción  y  suspensión  del  término  prescriptivo de la acción.  La   prescripción  de  la  acción  penal  se  interrumpe  con  la  resolución  acusatoria o su equivalente, debidamente ejecutoriada.   

Producida  la  interrupción  del  término  prescriptivo,  éste  comenzará  de  nuevo  por  tiempo  igual  a  la mitad del  señalado  en el artículo 83. En este evento el término no podrá ser inferior  a    cinco    (5)   años,   ni   superior   a   diez   (10)   años”.   

3-.   Trasladado   tal  precepto  al  caso  examinado,  se  tiene  que  el  lapso  de  prescripción  es de cinco (5) años,  contados  a  partir  de  la  fecha  en que quedó ejecutoriada la resolución de  acusación,  puesto  que el punible de estafa tipificado en el artículo 356 del  Código  Penal,  Decreto  100 de 1980, que resulta aplicable ultractivamente por  favorabilidad  frente  al  tránsito  legislativo, era sancionado con un máximo  diez (10) años de prisión.   

En  este  orden  de  ideas,  con  el  cotejo  cronológico  se  evidencia  que  la  acción  penal del Estado por el delito de  estafa  prescribió  el  veintiuno (21) de febrero de 2001, cuando el expediente  aún  se  encontraba  en  la  Procuraduría  General  de la Nación surtiendo el  traslado  para  conceptuar;  por  tal  motivo,  ninguna  actuación diversa a la  declaratoria  de la extinción de la acción penal resulta viable en el presente  asunto.  La  Corte así lo declarará y cesará el procedimiento respecto de los  encausados.   

En  consecuencia,  el  funcionario de primer  grado   devolverá   la  caución  prendaria  otorgada  por  los  implicados  en  cumplimiento  de  la  medida de aseguramiento (folios 285, 286 y 291 cdno. 1), y  se  encargará  de  cancelar  todos  los  requerimientos  y pendientes que ellos  tengan por razón exclusiva del presente proceso.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

DECLARAR  prescrita  la  acción  penal  en  el  presente proceso, adelantado por el delito de estafa  contra  los  señores  HERNANDO  ANTONIO  DORIA  PÉREZ  y  GLORIA  AIDÉ GÓMEZ  QUICENO.   

2.           DECRETAR  cesación  de todo procedimiento  con  ocasión  del  mismo delito, a favor de los señores HERNANDO ANTONIO DORIA  PÉREZ y GLORIA AIDÉ GÓMEZ QUICENO   

3. El Juzgado de primera instancia devolverá  la  caución  prendaria  otorgada  por  los  procesados  y  cancelará todos los  requerimientos  y  pendientes que ellos tengan por razón exclusiva del presente  asunto.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al Tribunal de origen,   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                              CARLOS    A.    GÁLVEZ  ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ   GALLEGO                                          EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO   O.  PÉREZ  PINZÓN                                          NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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