18845(31-10-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18845  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

      Magistrado  Ponente   

     Dr.  JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

                                         Aprobado Acta No. 167   

          Bogotá D. C., treinta  de octubre de dos mil uno.   

V    I    S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte  la colisión negativa de  competencias  surgida entre el Juzgado 2° Penal del Circuito Especializado y el  Juzgado  18  Penal  del  Circuito  de  Cali,  para  el  conocimiento de la causa  adelantada   contra   JORGE  ELIECER  LOPEZ  PARRA  y  ALEJANDRO   MARTINEZ   MOSQUERA   ó   GERARDO   ELIECER  NOREÑA,  por  el  delito  de  porte  ilegal  de armas de uso privativo de las  fuerzas armadas.   

ANTECEDENTES  

          1.   El  19  de  mayo  de  1999 a la entrada del cementerio del  barrio  Siloe  de Cali, fueron detenidos JUAN PABLO ó  ALVARO   DANIEL  BELALCAZAR  ORDOÑEZ,  GERARDO  ELIECER  NOREÑA  ó  ALEJANDRO  MARTINEZ  MOSQUERA y JORGE ELIECER LOPEZ PARRA, en cuyo  poder  fueron hallados una granada de fragmentación MI 26, un revólver calibre  38  largo  con  seis cartuchos, una pistola calibre 7.65, marca Browing con seis  cartuchos y un revólver calibre 32, marca Smith & Wesson.   

          2.  Clausurada  la  etapa  instructiva,  el  procesado ALVARO DANIEL  BELALCAZAR  ORDOÑEZ  se  acogió  a  la  figura  de  la  sentencia  anticipada,  generándose  ruptura  de la unidad procesal. El mérito del sumario respecto de  los  procesados  GERARDO ELIECER NOREÑA ó ALEJANDRO  MARTINEZ  MOSQUERA  y  JORGE  ELIECER  LOPEZ  PARRA, se  calificó  mediante resolución de marzo 24 de 2000, profiriéndose en su contra  resolución  de  acusación   “como  presuntos  coautores  responsables  del  hecho  punible  consagrado en el artículo 202 del  Código  Penal,  modificado  por  el  artículo 2º del Decreto 3664 de 1986”.   

          3.  Ejecutoriada  la acusación, el proceso correspondió al Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cali, despacho que después de  celebrar  la  audiencia  pública, en providencia de agosto 27 del año en curso  se  abstiene  de  seguir conociendo del mismo argumentando que el porte de armas  de  uso  privativo  de  las fuerzas armadas fue excluido del conocimiento de los  jueces  especializados,  según  el  entendimiento que hace de la preceptiva del  artículo  5-5  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley 600 de  2000).   

          Considera  que tal conclusión surge tan evidente dada la nitidez de  los  artículos  365  y  366 del Código Penal (Ley 599 de 2000) y del ya citado  artículo  5º  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal.  Cita  como  criterio  de  interpretación  gramatical de la ley el contenido en el artículo  27  del Código Civil, aplicable al caso concreto, y según el cual “cuando el  sentido  de la ley sea claro, no se desentenderá su tenor literal a pretexto de  consultar su espíritu”.    

          Además,  agrega,  la  exclusión del porte de armas y municiones de  defensa  personal  y  de uso privativo de las fuerzas armadas, de la competencia  de  los  jueces  especializados,  parece  corresponder  a  razones  de política  criminal  comprensibles,  en  la  medida  en  que  la  generalidad  de los casos  conlleva  la  flagrancia  y  casi  siempre  terminan con sentencia anticipada de  donde  resulta  inoficioso  desgastar  en  esos  asuntos  a  éste  sector de la  judicatura.           Finalmente,  la  exclusión del porte en la redacción del artículo  5-5 transitorio, no obedeció a un olvido del legislador.   

          En  consecuencia ordena la remisión del expediente al Juzgado Penal  del     Circuito,     Reparto,     proponiendo     colisión     negativa     de  competencias.   

                              

4. El Juzgado 18 Penal del Circuito de Cali a  quien   correspondiera   el  conocimiento  del  caso,  mediante  providencia  de  septiembre  11  del  año  en  curso  se  abstiene de avocar el conocimiento del  mismo,  argumentando  en  esencia que el ejercicio mental de interpretación del  precepto  que  determina  la  competencia de los jueces especializados conduce a  una postura opuesta.   

Abundantes    intervenciones   de   esta  Corporación  fueron  necesarias  para ilustrar a los funcionarios judiciales en  torno  a  la  connotación  y  alcance  del  verbo “portar” que por no estar  incluido  expresamente  en  los  artículos  201  y 202 del Decreto 100 de 1980,  modificados  por  el  1º  y  2º  del  Decreto  3664  1986,  fueron  motivo  de  incontables  casos  de  impunidad, de donde la inclusión del verbo rector en la  nueva        normatividad        –artículos  365  y 366 del Código Penal- no tuvo finalidad distinta  que  finiquitar  la discusión que en torno a ésta temática se presentó, pero  no  fue  la intención del legislador “la exclusión  de  la  competencia de este sector de la administración de justicia”.   

Si se acude a la exposición de motivos de la  Ley  599  de  2000,  específicamente  a  las  modificaciones introducidas a los  delitos  contra la seguridad pública, simplemente se indicó que “respecto de  la  fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y municiones, se recogieron  en  su  totalidad  las  prohibiciones  contenidas  en el Decreto 2535 de 1993”  (Gaceta   del   Congreso   No,   139   de   fecha  agosto  6  de  1998,  página  16).   

          Ahora,  si  se  acude  a  la exposición de motivos de la Ley 600 de  2000,  la  única  alusión  que  se  encuentra  en  torno  a  la competencia es  que:   “Al  ser  abolida  la  jurisdicción  regional, se le asigna a los  jueces   penales  del  circuito  radicados  en  las  cabeceras  de  Distrito  el  conocimiento  de  los  procesos que por su naturaleza puedan poner en peligro la  integridad  personal  de  los  funcionarios”  (Gaceta  del Congreso No. 141 de  fecha 6 de agosto de 1998, página 3).   

          De  acuerdo  con tales antecedentes, no encuentra el Juzgado asidero  interpretativo   sólido  que  conlleve  a  aceptar  los  planteamientos  de  su  homólogo,  razón  por  la  cual  acepta  la  colisión  propuesta  y ordena la  remisión del proceso a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          Si  bien  es  cierto  que  la  colisión negativa de competencias se  suscitó  entre el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Cali y el  Juzgado  18  Penal  del  Circuito  de  esa misma ciudad, ambos pertenecientes al  mismo  Distrito  Judicial,  resulta  claro  que  corresponde  a esta colegiatura  resolverlo,  teniendo  en  cuenta  lo  dispuesto  en inciso 2° del artículo 18  transitorio del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000).   

La  solución  del  tema  gira alrededor del  entendimiento  que debe darse al numeral 5º del artículo 5º transitorio de la  ley 600 de 2000, cuyo contenido es del siguiente tenor:   

         “Art.   5º  Competencia  de  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados.  Los  jueces  penales  del  circuito  especializados conocen, en  primera instancia:   

         “5.  De  los  delitos  de fabricación y tráfico de municiones o  explosivos  (art.  365  del  Código Penal); fabricación y tráfico de armas de  fuego  y  municiones  de uso privativo de las fuerzas armadas (artículo 366 del  Código Penal)”.   

En  relación con esta temática, ya la Sala  tuvo  ocasión  de  fijar  el  siguiente criterio interpretativo contenido en el  auto  de  colisión  de  septiembre  28  del  año  en  curso,  con ponencia del  Magistrado Jorge Córdoba Poveda:   

         “Una  atenta lectura de la manera como  fueron  titulados los artículos 365 y 366, en los que, según transcripción ya  hecha,  se  incluye  no  solo la fabricación y el tráfico, sino el “porte”  y    del   numeral   5°   del  artículo  5°  transitorio,  tantas  veces  mencionado,     en    el    que    no    se    incluye    el   porte,  con  relación  a ninguna de las  dos  normas citadas, ni la fabricación y tráfico de armas de defensa personal,  de  que  trata  el  artículo 365, lleva a concluir que de los comportamientos a  que  se  refiere  esta  última  disposición,  no son del conocimiento del juez  especializado  el  porte de  armas  de fuego de defensa personal, el porte de municiones (para armas de fuego  de  defensa personal), ni el de explosivos, ni la fabricación ni el tráfico de  armas  de  fuego  de  defensa  personal; y que de las conductas señaladas en el  366,   no   son   del  conocimiento  del  juez  especializado,  el  porte  de armas de fuego y de municiones  de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

“En   consecuencia,  de  las  conductas  contempladas  en  el transcrito artículo 365, son de competencia del juez penal  del  circuito  especializado, la fabricación y tráfico de municiones (de armas  de   defensa   personal)   y   de   explosivos,   entendida   en  la  expresión  “tráfico”,   la   importación,   el   transporte,  el  almacenamiento,  la  distribución,  la  venta,  el suministro y la reparación. Y son de competencia  del  juez  de   circuito,  el  porte  de  municiones (para armas de defensa  personal),  de  explosivos y de armas de fuego de defensa personal, así como la  fabricación  y  el  tráfico  de  esta  última clase de armas, entendida en la  expresión  “tráfico”,  la  importación, el transporte, el almacenamiento,  la distribución, la venta, el suministro y la reparación.   

“De  las  conductas  a  que se refiere el  artículo   366,  ibidem,  son  de  competencia  del  juez  penal  del  circuito  especializado,  la fabricación y el tráfico de armas de fuego de uso privativo  de  las  Fuerzas  Militares  y  de municiones para las mismas, entendiendo en la  expresión  “tráfico”,  la importación, la reparación, el almacenamiento,  la conservación, la adquisición y el suministro.   

“Y  son  de  competencia  del  juez  del  circuito,  el  porte  de  armas  de  uso  privativo  de las Fuerzas Armadas y de  municiones para las mismas.   

“En   síntesis:  son  de  conocimiento  del  juez penal del circuito:   

1.-  El  porte de armas de fuego de defensa  personal.   

2.- El porte de municiones de armas de fuego  de defensa personal.   

3.- El porte de explosivos.  

4.-  La  fabricación   y  tráfico de  armas de fuego de defensa personal.   

5.-  El  porte  de  armas  de  fuego de uso  privativo de las Fuerzas Armadas.   

6.-  El  porte  de municiones para armas de  fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

“Son  de  conocimiento del juez penal del  circuito especializado   

1.-   La  fabricación  y  tráfico de  armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

2.- La fabricación y tráfico de municiones  para armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

3.- La fabricación y tráfico de municiones  para armas de fuego de defensa personal.   

4.-   La   fabricación   y  tráfico  de  explosivos”.   

         

Como  en  el presente caso no se discute por  los  funcionarios  trabados  en  colisión  la  calificación jurídica otorgada  provisionalmente   al   comportamiento   de  los  procesados  a  través  de  la  resolución  acusatoria  que  en  su  contra  se profirió, como constitutiva de  porte  ilegal  de  armas  de  fuego y municiones de uso privativo de las fuerzas  armadas,  cuyo  juzgamiento corresponde a los jueces penales del circuito según  la  reseña jurisprudencial que se acaba de citar, el conflicto ha de resolverse  señalando  que  es  el  Juez  18 Penal del Circuito de Cali  el competente  para asumir el conocimiento del proceso.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

          DIRIMIR  la  presente  colisión negativa de competencia atribuyendo  el  conocimiento  del presente asunto al Juzgado Dieciocho Penal del Circuito de  Cali.   

          DISPONER  la  inmediata  remisión  de las diligencias al Juzgado en  quien  se  radica  la  competencia,  dando aviso de lo aquí decidido al Juzgado  Segundo Penal del Circuito Especializado de Cali.   

         

Cópiese y cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL            JORGE E.  CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS      A.      GALVEZ  ARGOTE                         

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN              NILSON  PINILLA PINILLA   

Teresa Ruíz Núñez  

Secretaria    

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