18047(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18047  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado Ponente:  

Dr.  FERNANDO  E.  ARBOLEDA RIPOLL   

Aprobado acta No. 201  

Bogotá, D. C.,  diecinueve de diciembre  del año dos mil uno.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de  casación  presentada  por  el  defensor  del  procesado  LISANDRO FERNANDEZ VILLANI.   

          Antecedentes.-   

Los hechos, fueron declarados por el ad quem,  de la manera siguiente:   

“Los  mismos  tuvieron  ocurrencia  en  la  madrugada  del  15  de agosto de 1999, cuando a eso de las 3:30 el señor Didier  Humberto  Villafañe Escobar fue mortalmente herido por arma de fuego cuando fue  atacado    por    la    pandilla    ‘Los  Palmos’  comandada   por   Parmenio   Angola  Ambuila  más  conocido  como  ‘Palmo’,   quien  iba  en compañía de  Alexander        Castillo        ‘Mirla’,  Carlos      Mosquera     alias     ‘Tino’, y los  aquí    procesados    Lisandro    Fernández    Villani    alias   ‘Tulin’  y  Jhon  Henry  Angulo Sarria alias  ‘Mi   Rey’;   esta   pandilla   ejercía   su  ‘control  territorial’ en el barrio  Mariano  Ramos  (de  Cali)  y  es  así  como  los  de  la Pandilla ‘La       Minitercera’,  a la cual pertenecía el occiso no  podían  penetrar  al  barrio  Mariano  Ramos  y  menos  a esa hora, pero Didier  Humberto  Villafañe  Escobar  penetró a dichos predios en compañía de varios  amigos  y  se  dan  los  hechos  de  sangre  que  culminaron  con  la  muerte de  éste”.   

Agotada   la  fase  correspondiente  a  la  instrucción  y  previa  clausura  parcial  de  ésta (fl. 306), el veintiuno de  diciembre  de  mil  novecientos noventa y nueve la Fiscalía veinte seccional de  la  Unidad  primera de vida, libertad sexual y dignidad humana con sede en Cali,  calificó  el  mérito  probatorio del sumario con resolución acusatoria contra  LISANDRO  FERNANDEZ  VILLANI  y  JHON  HENRY  ANGULO  SARRIA  por el concurso de  delitos  de  homicidio y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal (fl.  334  y  ss.),  mediante determinación que adquirió ejecutoria en esa instancia  al   ser   declarado   desierto   el  recurso  de  apelación  interpuesto  (fl.  351).   

El  juicio  lo  tramitó  el Juzgado primero  penal  del circuito (fl. 359), donde se llevó a cabo la vista pública(fls. 391  y  ss.)  y  el  veintitrés  de  mayo  del  año dos mil puso fin a la instancia  condenando  a  los  procesados a las penas principales de veintisiete (27) años  de  prisión  y  la accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas  por  el  término  de  diez  años, por encontrarlos penalmente responsables del  concurso  de  delitos  imputado  en  el  pliego  enjuiciatorio (fls. 402 y ss.),  mediante  sentencia  que  el  trece de septiembre siguiente el Tribunal superior  confirmó  íntegramente, al conocer en segunda instancia por vía de apelación  interpuesta por la defensa (fls. 449 y ss.).   

La  notificación  personal  al  Procurador  Judicial  Penal,  se  surtió  el  15  de septiembre de dos mil, y el diecinueve  siguiente  tal  acto  se  llevó  a  cabo  respecto  de  los procesados LISANDRO  FERNANDEZ  VILLANI  y  JHON  HENRY  ANGULO SARRIA (fls. 465), en tanto que a los  demás  sujetos  procesales  dicho  trámite  se  cumplió  mediante  edicto que  permaneció  fijado  los  días 19, 20 y 21 de septiembre (fl. 469), adquiriendo  por   tanto   ejecutoria   formal  el  día  veintiséis  siguiente  (fl.  470).   

El  catorce  de noviembre del mismo año, es  decir,  por  fuera de la oportunidad prevista por el artículo 6º de la Ley 553  de  2000  entonces  vigente,  contra  el  fallo  de segundo grado el defensor de  LISANDRO  FERNANDEZ  VILLANI,  presentó  demanda  de casación (fls. 473 y ss.)  sobre cuya admisibilidad se pronuncia la Corte.   

SE  CONSIDERA:   

1.- Sería el caso  que  la  Corte  se pronunciara sobre la admisibilidad de la demanda de casación  presentada  a  nombre del procesado LISANDRO FERNANDEZ  VILLANI,  de  no ser porque ello se llevó a cabo por  fuera  de  la  oportunidad  legalmente  prevista,  lo  que  conduce  a tener que  inadmitirla,  y  devolver  el  expediente al Tribunal de origen, conforme pasa a  precisarse.   

Habiéndose  interpuesto  la  casación  y  presentado  la  demanda  bajo  el  imperio de la ley 553 de 2000, cuando aún no  había   sido   proferido   el  fallo  de  constitucionalidad  que  separó  del  ordenamiento  jurídico  los  artículos  6º y 18 transitorio de la citada ley,  entre  otros  (Sentencia  C-252/01),  en  observancia del principio tempus  regit  actum  según el cual los  actos  cumplidos  en  vigencia de la ley que los rigió quedan consolidados y su  trámite   debe  surtirse  con  arreglo  a  ésta,  pues  ante  la  ausencia  de  disposición  en  contrario, el principio general consagrado por el artículo 40  de    la    Ley    153    de   1887    establece   que    “Las  leyes concernientes a la sustanciación y ritualidad de los  juicios  prevalecen sobre las anteriores desde el momento en que deben empezar a  regir”, opera plenamente.   

De  acuerdo  con  esta  disposición se debe  concluir  que,  salvo  los  casos en que la favorabilidad resulte procedente, la  normativa  aplicable  a  la casación, es la vigente para el momento en que, por  razón  del proferimiento del fallo de segunda instancia, se ejercita el derecho  de  impugnación,  el  cual  se vincula inescindiblemente a la naturaleza rogada  del  instrumento,  y, por ende, a la facultad dispositiva atribuida a las partes  de  perseguir el desquiciamiento del fallo de segunda instancia con ocasión del  agravio inferido, pero siempre dentro de un marco de oportunidad.   

Dado  que  la  ley  553 fue promulgada en el  diario  oficial  No. 43855 del 15 de enero de 2000, significa que, acorde con lo  establecido  en  los  artículos   21  ejusdem, y 2º y 8º de la ley 57 de  1985,  entró  a  regir  el  día  siguiente  (16 de enero de 2000), y, debe ser  aplicada  en  principio, a todos los procesos penales en los cuales se interpuso  la   casación  a  partir  de  esa  fecha,  sin  perjuicio  de  las  excepciones  consagradas  en  los artículos 40 de la ley 153 de 1887, 29 de la Constitución  Política  y  10º  del  Código  de procedimiento penal (decreto 2700 de 1991),  respecto  de  actuaciones,  términos  o diligencias iniciadas en vigencia de la  normatividad  anterior,  que  deben  continuar rigiéndose conforme a ella; y de  disposiciones  procesales de efectos sustanciales, en cuyo supuesto se impone la  aplicación  de  la  ley  más favorable, no siendo éste el caso presente en el  que  tan  sólo  se  trata  de  verificar  el cumplimiento de los parámetros de  forma,  oportunidad  y  trámite  vigentes para el momento de su interposición.   

2.-   El  artículo  223  del  Código  de  procedimiento  penal (decreto 2700 de 1991), modificado por el 6º de la Ley 553  de  2000,  vigente  para  el  momento  del  proferimiento  del  fallo de segunda  instancia  y  por  tanto  aplicable  al  caso,  establecía  que  la  demanda de  casación  debía ser presentada DENTRO DE LOS TREINTA (30) DIAS SIGUIENTES A LA  EJECUTORIA DE LA SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA.   

Esto  significa  que la fecha de iniciación  automática  del  término  para  la aducción del escrito respectivo empezaba a  correr,  por  ministerio  de  la  ley,  a partir del día siguiente hábil de la  formal  ejecutoria  del  fallo, y que era, por tanto, desde ese momento, y no de  uno  posterior, que se imponía su contabilización  por los funcionarios y  sujetos procesales.   

3.-  En  el  evento sub judice, la sentencia  causó  ejecutoria  formal  a las seis de la tarde del veintiséis de septiembre  del  año  dos mil, según constancias de notificación y secretaría que corren  a  folios  465,469 y 470l. Contabilizado desde entonces el referido término, se  constata  que  venció  el  9  de  noviembre  siguiente,  y  que  la  demanda es  extemporánea  por  cuanto fue presentada dos días después: el 14 de noviembre  (fls. 473).   

Así  pues,  si  la  demanda de casación se  allegó  al  proceso en la anotada fecha, acorde con lo previsto en el artículo  6º  de  la  ley  553   de  2000,  como  se  advirtió  ab  initio de estas  consideraciones,  no  cabe  más alternativa que declararla presentada por fuera  de  la  oportunidad  legalmente prevista; en consecuencia, tener que inadmitirla  por  extemporánea  y  devolver  el  diligenciamiento  al Tribunal de origen, en  tanto  que  dicho  término  por ser legal y preclusivo no puede ser desconocido  por  los  sujetos  procesales  al amparo de impertinentes constancias procesales  como  la  que  corre  a  folios 470, o el proferimiento de autos contrarios a la  normatividad   que   se  imponía  aplicar,  como  el  que  ordena  remitir  las  diligencias  a  la  Corte  (fl.  492), lo cuales, por tanto, en este contexto de  ilegalidad carecen de efecto jurídico vinculante.   

Esta  determinación  debe adoptarla la Sala  ante  la  errática  actuación  del  Tribunal,  autoridad en la cual la Ley 553  radicó  la  facultad  para  ejercer  el control del requisito de procedibilidad  referido  a  la  oportunidad  en que la demanda se presenta, según lo dispuesto  por el inciso 3º del mencionado artículo 6º ejusdem.    

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

INADMITIR     por    extemporánea  la  demanda  de casación presentada por el defensor  del       procesado      LISANDRO      FERNANDEZ  VILLANI,  por  lo  anotado en la motivación de este  proveído. Contra este auto procede el recurso de reposición.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

Cúmplase.  

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL                            JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN           GALAN  CASTELLANOS                               CARLOS                                 A.                                 GALVEZ  ARGOTE                

JORGE        A.        GOMEZ  GALLEGO                                      EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                 

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON                                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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