STP1926-2019

2019

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  Ponente  

STP1926-2019  

Radicación  n.° 102666  

(Aprobación  Acta No. 45)  

Bogotá  D.C., diecinueve (19) de febrero de dos mil diecinueve (2019)  

VISTOS  

Decide la Sala el  recurso de impugnación interpuesto por María  Martha Rojas Bernal, contra  el fallo de tutela proferido por la Sala de Casación Laboral  de esta Corporación el 21 de  noviembre de 2018, que  denegó la solicitud de amparo invocada contra la Sala  Laboral del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Ibagué.  

Fueron vinculados  como terceros con interés legítimo en el presente  asunto el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Ibagué, al  Patrimonio Autónomo de Remanentes de Caprecom Liquidado, la  Fiduciaria La Previsora S.A., así como las demás partes  e intervinientes del proceso ejecutivo laboral promovido por la  accionante.  

ANTECEDENTES  

Y  

FUNDAMENTOS  DE LA ACCIÓN  

Fueron recogidos  en el fallo de tutela de primera instancia, en los siguientes  términos:1  

MARÍA MARTHA ROJAS BERNAL instauró  acción de tutela con el propósito de obtener el amparo  de sus derechos fundamentales al DEBIDO PROCESO y ACCESO A LA  ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA, presuntamente vulnerados por la  autoridad convocada.  

Refiere la accionante que inició proceso  ejecutivo laboral, a continuación de uno ordinario, contra la  Fiduciaria La Previsora S.A. en su calidad de administradora, vocera  y representante del Patrimonio Autónomo de Remanentes de  Caprecom Liquidado, con el fin de obtener el pago de las acreencias  laborales decretadas mediante sentencia judicial.  

Afirma que el trámite le correspondió  al Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Ibagué, despacho que  en proveído de 4 de mayo de 2018 negó librar orden de  apremio.  

Indica que apeló la anterior decisión  ante la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  la misma ciudad, despacho que en providencia de 31 de julio de 2018  modificó la decisión de primera instancia, «únicamente  en el sentido de ordenar remitir el expediente al PAR CAPRECOM  LIQUIDADO, para lo de su competencia», tras considerar  que es esta autoridad a quien le corresponde resolver el pago de las  obligaciones contingentes y, por tanto, deben acumularse al proceso  de liquidación de la ejecutada para que en dicho escenario se  realice el pago solicitado.  

Cuestiona la petente la anterior decisión,  pues indica que la autoridad enjuiciada incurrió en una vía  de hecho al desatender la competencia que la ley le ha otorgado,  «para conocer de los procesos ejecutivos laborales seguidos a  continuación de ordinario».  

Acude entonces al presente mecanismo de amparo  constitucional para que se protejan sus derechos superiores y, para  su efectividad, solicita que se deje sin valor y efecto providencia  emitida el 31 de julio de 2018 por la Sala Laboral del Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Ibagué y, en su lugar, se  ordene librar el mandamiento de pago, se decreten las medidas  cautelares y la continuidad del proceso ejecutivo. (Textual).  

EL FALLO IMPUGNADO  

La Sala de  Casación Laboral de esta Corporación, mediante decisión  adoptada el 21 de noviembre de 2018, denegó el amparo invocado  por considerar que las decisiones expedidas por el Juzgado  Quinto Laboral del Circuito de Ibagué  y la Sala Laboral  del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Ibagué fueron  expedidas conforme al ordenamiento jurídico aplicable, con lo  cual se descarta que sean arbitrarias o caprichosas.2  

LA IMPUGNACIÓN  

El 11 de diciembre  de 2018, la accionante presentó recurso de impugnación  expresando como motivo principal de inconformidad la terminación  del proceso de liquidación de Caprecom  EICE, indicando que no se pueden aplicar  normas que rigieron para la liquidación de dicha compañía,  pues quien debe responder hoy en día es la  Administradora del Patrimonio Autónomo de Remanentes de  Caprecom Liquidado, la  Fiduciaria La Previsora S.A., quien goza de  personería jurídica propia y por lo tanto puede  responder frente al proceso ejecutivo laboral que impulsó la  accionante.3  

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De conformidad con  lo previsto en el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, y el  artículo 44 del Reglamento General de esta Corporación,  esta Sala es competente para resolver el recurso de impugnación  interpuesto por María Martha Rojas  Bernal contra el fallo de tutela de primera  instancia proferido por la Sala de Casación Laboral de esta  Corporación.  

La Sala advierte  que la solicitud de amparo y el recurso de impugnación se  contraen a la posibilidad de que por vía de tutela sea  declarada la nulidad de la providencia emitida por la Sala  Laboral del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Ibagué  el 31 de julio de 2018,  mediante la cual se confirmó la decisión adoptada por  el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de  Ibagué de no librar mandamiento de  pago contra la Fiduciaria La Previsora  S.A., en su condición de  Administradora del  Patrimonio Autónomo de Remanentes de Caprecom Liquidado, con  base en las acreencias reconocidas mediante las sentencias emitidas  en favor de la accionante.  

Al respecto, el problema jurídico  que convoca a la Sala consiste en establecer si  contra la decisión que resolvió en segunda instancia el  proceso ejecutivo laboral promovido por la accionante,  se configuran los requisitos de  procedibilidad de la acción de tutela contra decisiones  judiciales y, en consecuencia, debe revocarse el fallo de tutela de  primera instancia y conceder el amparo invocado.  

Requisitos de procedibilidad de la acción  de tutela contra decisiones judiciales.  

Como ha sido recurrentemente  recordado por esta Sala, la acción constitucional de tutela es  un mecanismo de protección excepcional frente a providencias  judiciales, su prosperidad va ligada al cumplimiento de estrictos  requisitos de procedibilidad que implican una carga para la  parte accionante, tanto en su planteamiento como en su demostración,  como lo ha expuesto la propia Corte Constitucional.  

Por este motivo, y como ha sido  desarrollado por la Doctrina constitucional, la acción de  tutela contra providencias judiciales exige:  

                              

a. Que la cuestión que se discuta resulte                  de evidente relevancia constitucional.    

                              

b. Que hayan sido agotados todos los medios                  -ordinarios y extraordinarios- de defensa judicial al alcance de la                  persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumación                  de un perjuicio iusfundamental irremediable.    

                              

c. Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es                  decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un término                  razonable y proporcionado a partir del hecho que originó la                  vulneración.    

                              

d. Cuando se trate de una irregularidad procesal,                  debe quedar claro que la misma tiene un efecto decisivo o                  determinante en la sentencia que se impugna y que atañe a                  los derechos fundamentales de la parte accionante.    

                              

e. Que la parte accionante identifique de manera                  razonable tanto los hechos que generaron la vulneración como                  los derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneración                  en el proceso judicial, siempre que esto hubiere sido posible.    

                              

f. Que la decisión judicial contra la cual                  se formula la acción de tutela no se corresponda con                  sentencias de tutela.    

Los anteriores requisitos, no pueden  quedarse en meros enunciados, pues han sido reiterados por la Corte  Constitucional, primero en la sentencia C-590 de 2005, luego en las  decisiones T-332, T-212 y T-780 de 2006, reforzando lo dicho en la  primera de las mencionadas providencias, en el sentido que, cuando se  trata de acciones de tutela contra providencias judiciales, las  mismas solo pueden tener cabida «…si  se cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad. Dentro  de estos pueden distinguirse unos de carácter general, que  habilitan la interposición de la tutela, y otros de carácter  específico, que tocan con la procedencia misma del amparo, una  vez interpuesta».  

En punto de las  exigencias específicas, como fue recogido en la sentencia  C-590 de 2005, han sido establecidas las que a  continuación se relacionan:  

a.        Defecto  orgánico, que se presenta cuando el funcionario judicial que  profirió la providencia impugnada carece absolutamente de  competencia para ello.            

b. Defecto procedimental absoluto, [que se puede estructurar a          partir de dos formas: (i) la absoluta, que se presenta en los          eventos donde el funcionario judicial sigue un procedimiento          diferente al establecido en la ley, u omite alguna de las          principales fases del proceso y quebranta los derechos de defensa y          contradicción de las partes; y (ii) por exceso ritual          manifiesto, el cual se manifiesta cuando el fallador desconoce el          contenido del artículo 228 de la Constitución          Política, en tanto le impide a las personas el acceso a la          administración de justicia y el deber de dar prevalencia al          derecho sustancial.4].

c. Defecto fáctico, el cual surge cuando el juez carece del          apoyo probatorio que permita la aplicación del supuesto legal          en el que se sustenta la decisión.

d. Defecto material o sustantivo, como son los casos en que se decide          con base en normas inexistentes o inconstitucionales5          o que presentan una evidente y grosera contradicción entre          los fundamentos y la decisión;

e. Error inducido, el cual surge cuando el juez o tribunal fue víctima          de un engaño por parte de terceros y ese engaño lo          condujo a la toma de una decisión que afecta derechos          fundamentales.

f. Decisión sin motivación, que implica el          incumplimiento de los funcionarios judiciales de explicitar los          fundamentos fácticos y jurídicos de sus decisiones, en          el entendido que precisamente en esa motivación reposa la          legitimidad de su órbita funcional.

g. Desconocimiento del precedente, hipótesis          que se presenta, por ejemplo, cuando la Corte Constitucional          establece el alcance de un derecho fundamental y el juez ordinario          aplica una ley limitando sustancialmente dicho alcance. En estos          casos la tutela procede como mecanismo para garantizar la eficacia          jurídica del contenido constitucionalmente vinculante del          derecho fundamental vulnerado [6].

h. Violación          directa de la Constitución.  

Queda entonces claro que en  atención a la fuerza normativa de la cosa juzgada y al respeto  de la autonomía judicial, la acción consagrada en el  artículo 86 de la Constitución Nacional, cuando se  dirige a cuestionar una decisión judicial, tiene carácter  excepcional, y su prosperidad está atada a que se cumplan los  requisitos de procedibilidad anteriormente enunciados. De manera que  quien acude a ella tiene la carga no sólo respecto de su  planteamiento, sino de su demostración.  

Análisis del caso concreto.  

Sobre el  particular, revisado el material probatorio allegado, la Sala  evidencia que la acreencia de la accionante fue reconocida en el  proceso de liquidación de la Caja de  Previsión Social de Comunicaciones -Caprecom E.I.C.E.,  mediante Resolución número AL-14545 de 2016, cuyo  artículo tercero prevé:7  

ARTÍCULO TERCERO. ACEPTAR PARCIALMENTE la  acreencia presentada de manera oportuna por MARÍA MARTHA ROJAS  BERNAL Y OTROS, NIT NO.38.239.027, por valor de CIENTO OCHENTE Y  SIETE MILLONES DOSCIENTOS NOVENTA Y DOS MIL NOVECIENTOS TREINTA Y  SEIS PESOS MCTE así:                                                                                  

No                                                                      

Radicado                                                                      

Fecha                                                                      

Valor                          Reclamado                                                                      

Prelación                          del Crédito                                                                      

Valor                          Liquidado                                                                      

Valor                          Aceptado          

1                                                                      

A52.00065                                                                      

14/03/2016                                                                      

$187.292.936                                                                      

Prelación                          A                                                                      

$99.333.701,08                                                                      

$99.333.701,08          

Prelación                          E                                                                      

$6.000.000.00                                                                      

$6.000.000.00    

PARÁGRAFO: SE  ADVIERTE que el valor reconocido en el presente acto administrativo  podrá ser menor, igual o mayor al valor reclamando, lo  anterior con ocasión del cumplimiento estricto de las órdenes  del juez inmersas en el fallo judicial ejecutoriado hecho que exige  proceder a la liquidación del mismo. (Textual).  

El reconocimiento  aludido en ese acto administrativo se efectuó previa  verificación de los soportes correspondientes del proceso  laboral adelantado por la accionante. Allí fueron detalladas  cada una de las acreencias a las que Caprecom  E.I.C.E. fue condenada al pago, expresando  lo siguiente:8  

La anterior liquidación del crédito  reclamado en atención a los soportes contenidos en el  expediente donde se dispone condenar a CAPRECOM por conceptos de  vacaciones, prima de vacaciones, prima de navidad, cesantías e  indemnización moratoria; así también agencias en  derecho para cada una de las demandantes. (Textual).  

De esta manera, se  reconoció en el proceso de liquidación de Caprecom  EICE lo correspondiente a la acreencia en  favor de la accionante, donde se realizó una glosa por valor  de $81.959.234,90,  quedando como saldo final reconocido, el citado anteriormente.  

Por este motivo,  la Sala constata que las providencias censuradas, mediante las cuales  se decidió no librar el mandamiento de pago solicitado por la  accionante, no contravienen el ordenamiento jurídico dado que  en el marco del proceso de liquidación de Caprecom  E.I.C.E. a esta ciudadana se le reconoció  la acreencia reclamada.  

Adicionalmente, si  existía una inconformidad frente a la glosa realizada en la  liquidación que realizó Caprecom  EICE en liquidación, esta ha debido  debatirse en el marco del medio de control de nulidad y  restablecimiento del derecho.  

Por lo mencionado, la Sala descarta  que las providencias censuradas tengan visos de arbitrariedad o  fundamento inconstitucional, que serían las condiciones  fundamentales para que el Juez de tutela pueda intervenir, siendo lo  procedente confirmar el fallo de tutela de primera instancia.  

Por lo expuesto,  la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL – EN SALA DE DECISIÓN DE ACCIONES  DE TUTELA N° 3, administrando justicia, en nombre de la República  y por autoridad de la Ley,  

RESUELVE  

            

1. CONFIRMAR el fallo de tutela          impugnado.  

            

2. NOTIFICAR a los sujetos          procesales el presente fallo, por el medio más expedito.  

            

3. Envíese la actuación          a la Corte Constitucional para su eventual revisión, dentro          del término indicado en el artículo 31 del Decreto          2591 de 1991.  

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

PATRICIA  SALAZAR CUÉLLAR  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

1          Folios 137 a 138, cuaderno 2.  

2          Folios 137 a 141, cuaderno 2.  

3          Folios 155 a 156, cuaderno 2.  

4          Corte Constitucional, SU-355 de 2017.  

5          Corte Constitucional, sentencia T-522 de 2001.  

6          « Cfr.          Sentencias T-462 de          2003 ; SU-1184 de 2001 ; T-1625 de 2000 y T-1031 de 2001. »  

7          Folios 99 a 122, cuaderno 2.  

8          Folio 119, cuaderno 2.      

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