17463(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 17463  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                Dr.    Carlos    Eduardo    Mejía  Escobar   

                            Aprobado Acta # 201   

Bogotá  D.C., diciembre diez y nueve (19) de  dos mil uno (2001).   

Vistos:  

Resuelve  la  Sala  lo pertinente en torno al  recurso  de  casación   interpuesto  por  el  defensor  del procesado LUIS  ARQUIDIO  ROMAN  CANO,  contra la sentencia del 1º de marzo de 2000 mediante la  cual  el  Tribunal Superior Militar confirmó la del Comandante del Departamento  de  Policía  de  Bogotá por la cual condenó al mencionado  por el delito  de cohecho propio a la pena de un año de prisión.   

Antecedentes:  

El  21 de octubre de 1998 el Comandante de la  Policía  Metropolitana  de  Bogotá  convocó a consejo de guerra al patrullero  LUIS  ARQUIDIO ROMAN CANO.  La imputación consistió en que el funcionario  recibió  dinero  el 8 de abril de 1998, a cambio de no conducir a los patios un  vehículo  de  servicio  público  que en inmediaciones del Aeropuerto El Dorado  había  incurrido  en  una  infracción  de  tránsito  (art.  199  del C. Penal  Militar).   

La sentencia de primera instancia la dictó el  mismo  Comando  de  Policía.   El  acusado  fue  condenado  a  un  año de  prisión,  interdicción  de derechos y funciones públicas por el mismo lapso y  multa  de  $5.000.oo  por el cargo de cohecho propio.  El defensor apeló y  el  Tribunal Superior Militar, a través de la sentencia recurrida en casación,  confirmó  en  su  integridad la decisión.  Hizo parte del acto contentivo  de  las sentencias la cesación de procedimiento por falsedad documental, delito  que   no  fue  cobijado  por  la  resolución  de  convocatoria  al  consejo  de  guerra.   

Dentro  del  término  a  que  se refería el  artículo  6º  de  la  ley  553  de  2000,  vigente  para entonces, el defensor  presentó la demanda de casación contra el fallo del Tribunal.   

Consideraciones de la Sala:  

A    pesar    de   la   declaración   de  inconstitucionalidad  de  gran  parte  de la ley 553 de 2000 lo cierto es que la  misma  estaba  vigente  cuando se propuso la casación en el presente caso y que  bajo  sus reglas se surtió el correspondiente trámite.  La expedición de  dicha  normatividad  mantuvo  las  modalidades  ordinaria  y  excepcional  de la  casación.  La  primera procedente contra sentencias de segunda instancia de los  Tribunales  Superiores dictadas en procesos por delitos con pena privativa de la  libertad  cuyo  máximo  exceda  de  8  años y la segunda prevista frente a los  demás fallos de segunda instancia.   

De acuerdo con el artículo 1º de la ley 553  la  casación  procedía  en  contra  de  sentencias  ejecutoriadas  de  segunda  instancia  y  el  término  para la presentación de la demanda era el de los 30  días  siguientes  a la causación de esa firmeza.   Este término era  el  mismo para la formulación de las dos modalidades de la casación, aunque es  claro  que  la carga del sujeto procesal proponente era distinta según acudiera  a  la  casación  ordinaria  o  a  la excepcional.  Si el caso permitía la  primera   le   bastaba   presentar   la  demanda  respectiva  dentro  del  lapso  señalado.   Pero  si  la  única  vía  de intentar la intervención de la  Corte  era  la  casación  excepcional,  dentro de esos 30 días no sólo debía  presentar  la  demanda  de  casación  con  el  cumplimiento  de  las exigencias  formales  respectivas,  sino persuadir a la Corporación de admitirla por ser el  caso  necesario  para  el desarrollo de la jurisprudencia o para la garantía de  los derechos fundamentales.   

En el evento examinado procedía la casación  por  la  vía  excepcional  dado  que  el  delito objeto del proceso, el cohecho  propio  descrito  en  el  artículo 199 del decreto 2550 de 1988 (C. de J.P.M.),  contemplaba  una sanción máxima de 5 años de prisión, que es inclusive menor  a  la  de  6 años del artículo 218 del Código de Procedimiento Penal antes de  ser  subrogado  por  el  1º  de la ley 553, término aplicable al presente caso  como  consecuencia  de  la declaración de inconstitucionalidad del artículo 18  transitorio   de   tal  cuerpo  normativo  (sentencia  C-252/2001  de  la  Corte  Constitucional).    

El hecho de que se haya proferido cesación de  procedimiento  en  el  momento de la sentencia por un posible atentado contra la  fe  pública,  respecto  de  cual se dijo en la resolución de acusación que no  había  tenido  estructuración  (fl.  134  del  expediente),  en  manera alguna  traduce  que  el  mismo  sea  tenido  en  cuenta  para  la  determinación de la  procedencia  o  no  de  la  casación  ordinaria.   Simplemente  porque  en  relación  con  esa  hipótesis delictiva no se dictó sentencia.  Esta, se  repite,  únicamente  recayó  sobre el delito de cohecho, cuya sanción máxima  prevista únicamente permite la casación por la vía excepcional.   

Es claro, entonces, que era deber del defensor  ofrecerle  a  la  Sala  los argumentos orientados a admitir el caso, bien por la  necesidad   de  asumirlo  para  desarrollar  la  jurisprudencia  o  ya  para  la  protección  de  derechos fundamentales.  Pero los mismos no hicieron parte  de  la  demanda  ni  los presentó en escrito separado, por lo que es manifiesto  que incumplió con tal carga procesal.   

En  la  demanda, en efecto, no existe un solo  planteamiento    dirigido    a    la   demostración   de   las   eventualidades  señaladas.   El  único  cargo  que  a  través  de la misma se realiza en  contra  de  la  sentencia  del  Tribunal,  además,  no  revela ninguna de tales  hipótesis  de  procedencia  de  la  casación discrecional.  A través del  mismo  el  impugnante invoca como equivocación del Tribunal un error de derecho  en  la  apreciación  de  la  prueba  testimonial,  el  cual  fundamenta  en  la  circunstancia  de  que se le haya otorgado credibilidad a los testigos de oídas  e  igualmente  a  RUBEN  DARIO LONDOÑO MELO (la persona que le dio el dinero al  patrullero),  a  quien  califica de mitómano y respecto del cual dice que no se  observaron las reglas de la sana crítica en el examen de su dicho.   

Así  las  cosas,  ante  la evidente falta de  sustentación  de  la  solicitud  de  la  casación  excepcional  por  parte del  defensor, no se le concederá el recurso extraordinario.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

No   conceder  el  recurso   de   casación  excepcional  interpuesto  por  el  defensor   del  procesado LUIS ARQUIDIO ROMAN CANO.   

Devolver    el  expediente a la oficina de origen.   

Notifíquese y cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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