16800(25-04-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso Nº 16800  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 61  

          Bogotá, D. C., veinticinco de abril de dos mil uno.   

VISTOS  

          Se  decidirá  en  esta  oportunidad  sobre  la  conducencia  de las  pruebas  solicitadas por el defensor del ciudadano peruano ANTONIO MODESTO RÍOS  LASTRA,  solicitado  en  extradición por el Gobierno de su país de origen, por  medio  de  la Embajada en Colombia, en razón del proceso que le adelanta por el  delito   de   “tráfico   ilícito   de   drogas   en   agravio   del   Estado  Peruano”.   

          Conviene  precisar  que,  de  acuerdo  con  las  Notas  Verbales N°  5-8-M/129  y  5-8-M/132,  fechadas  el  8  y 10 de mayo de 1996, el Gobierno del  Perú  solicitó la captura provisional con fines de extradición del mencionado  ciudadano.   Después,  conforme  con  Nota  Verbal N° 5-M-8/332 del 21 de  septiembre    del    mismo    año,    se    formalizó    la    solicitud    de  extradición.   

          El  Fiscal  General  de la Nación, por medio de resolución fechada  el  10  de  mayo  de  1996,  ordenó  la  captura  con fines de extradición del  extranjero   solicitado,   pero   hasta   la   fecha   no  ha  sido  posible  su  cumplimiento.   

          De  conformidad  con  lo establecido en el artículo 555 del Código  de  Procedimiento  Penal,  el Ministerio de Justicia y del Derecho, por medio de  oficio  del  16  de  diciembre de 1999, envió el expediente a esta Corporación  para el trámite correspondiente.   

LA SOLICITUD  

          El  defensor  público  asignado  al ciudadano requerido, dentro del  término  previsto  en  el  artículo  556  del  Código de Procedimiento Penal,  solicita pruebas con la siguiente motivación:   

          1.   Que se oficie al Departamento Administrativo de Seguridad,  DAS,  oficina  de  extranjería,  con el fin de que informe si el señor ANTONIO  MODESTO  RÍOS LASTRA registra ingresos y salidas al territorio colombiano y, en  caso positivo, se indiquen las fechas.   

          2.   Que  la  oficina  de INTERPOL, COLOMBIA, informe sobre las  diligencias  de  seguimiento  y ubicación del mencionado extranjero, las cuales  al  parecer  dieron  lugar  a  la comunicación con su similar del Perú el 7 de  mayo  de  1996,  donde  se  indicaba  la  presencia  del  requerido  en  nuestro  país.   

          3.   Aclara  el  defensor  que si bien entiende que la falta de  detención  del requerido no impide a la Corte rendir su concepto, y además las  pruebas  que  solicita  no  se relacionan con el objeto previsto en el artículo  558  del  Código  de  Procedimiento  Penal, no es menos cierto que se carece de  demostración   sobre   la   presencia   del   extranjero   en   el   territorio  colombiano.   Este  elemento, aunque no se exige en la legislación interna  sobre  la  materia o en los tratados eventualmente aplicables, de todas maneras,  desde  el  punto  de  vista  lógico  y  por  la  esencia misma del instituto de  colaboración  internacional,  debe  contarse  con  la  probabilidad  de  que el  solicitado  se  halle en Colombia, pues, de lo contrario, el Gobierno requirente  se  vería  precisado  a  solicitar  la  extradición  a  todos  los Estados del  planeta.   

          4.   Sostiene  que  no tendría sentido agotar todo un trámite  judicial  y  administrativo  de  extradición,  cuando ni siquiera se cuenta con  alguna  circunstancia  que indique, al menos en el grado de probabilidad, que la  persona   solicitada   se   encuentra   dentro   del   territorio   de   nuestro  país.   

CONSIDERACIONES  

          1.   Es  verdad,  la  extradición  tiene  como  fundamento  la  cooperación  internacional,  por  cuyo  medio  se  pretende  garantizar  que el  refugio  del  delincuente  en  un  determinado  país,  no será obstáculo para  cumplir  las  decisiones  de los jueces del país en el cual se cometió total o  parcialmente  el  delito, pues el primero estaría dispuesto a enviarlo para ese  fin   si   se   cumplen  algunos  requisitos  y  condiciones  señalados  en  la  legislación interna o en los tratados sobre la materia.   

          2.   Sin  embargo, ese requisito implícito de la presencia del  sujeto  en  el  territorio  del  país  requerido,  atañe  a la eficacia de las  decisiones  de  extradición  y  no  a  la validez del respectivo trámite y sus  resultados.   Es  decir,  una  cosa  es  que  el  concepto de la Corte o la  decisión  final  sobre el pedido de extradición puedan ser cumplidos, merced a  la  presencia  o  ausencia  del  requerido  en  el  territorio  de nuestro país  –e  inclusive  la captura-  (eficacia),  porque  lo más importante ahora es que se cumplan los requisitos y  condiciones  legalmente  previstos  para  que  se  pueda  emitir  el  concepto y  posteriormente     adoptar     la     resolución     positiva     o    negativa  (validez).   

          3.    Por   ello,  como  bien  lo  reconoce  el  defensor,  los  artículos   551-3  y  558  del  Código  de  Procedimiento  Penal  exigen  como  presupuesto  del  concepto  de  la Corte, que el Estado solicitante envíe todos  los  datos necesarios para la “demostración plena de  la  identidad del solicitado”, ente otras exigencias,  y  no más.  No demanda la prueba o certeza de que el requerido se halla en  el territorio del país exigido.   

          4.   Así  como  la  eventual  presencia del extraditable en el  territorio  del  Estado  requerido  es una exigencia implícita para la eficacia  del  trámite  de  extradición  (no  de  su  validez), de igual manera el mismo  Estado  asume  tácitamente  que la formalización del pedido por el solicitante  se  asienta  sobre  datos serios en dicho sentido, pues, al igual que los hechos  del  proceso,  la  legislación  de  extradición  no  demanda  prueba  sobre el  particular.   A  este respecto, para abundar en argumentos, basta saber que  ni  siquiera  existe falta de motivo suficientemente acreditado para proceder en  la  solicitud  presentada por el Gobierno del Perú, porque en el intercambio de  información  confidencial  entre  las  oficinas  de  INTERPOL de ambos países,  según   lo   advierte  un  oficio  del  7  de  mayo  de  1996,  se  estableció  provisionalmente  que  RÍOS  LASTRA  y  otro  individuo,  para  esa  época, se  encontraban  “ubicados  en Colombia y que dentro de dos días abandonarían su  escondite a otra ciudad…” (fs. 619).   

          5.   Es  que si la captura del requerido puede ejecutarse antes  de   formalizar   la   solicitud  de  extradición,  durante  su  curso  o  como  consecuencia  de  la  decisión final, de acuerdo con las alternativas previstas  en  los  artículos  562  y  566  del Código de Procedimiento Penal,  bien  puede  adelantarse  el  trámite  cuyos resultados, entre otras cosas, no pueden  anticiparse  ahora  como  positivos o negativos a la petición.  Establecer  con  los organismos internos de seguridad si el señor RÍOS LASTRA ha ingresado  o  salido  del  país, por los cauces regulares o por otras vías, así como las  actividades  de  seguimiento  y ubicación del mismo, son cuestiones que sólo a  ellos  atañen  para  cumplir  la  orden  de  captura  formal  y  legítimamente  impartida por el Fiscal General de la Nación.   

          En  la  actividad  del narcotráfico, que es la que motiva el pedido  de   extradición,   sus  gestores  y  agentes  entran  y  salen  de  un  país,  generalmente  por  vías irregulares, razón por la cual no puede ser ingenua la  solicitud  de  extradición,  pues  ordinariamente se dirige al territorio en el  cual   se   ha   visto   al   responsable   con   motivo   del   giro   de   sus  operaciones.   

          Se   concluye,   entonces,   que  no  son  conducentes  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  y, como quiera que el Despacho no advierte otras  para  decretar  de oficio, una vez ejecutoriada esta providencia, se continuará  el trámite.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE      ENRIQUE      CÓRDOBA  POVEDA           

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                             JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO             ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

NILSON           PINILLA  PINILLA                    MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *