AP148-2017(46075)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AP148-2017  

Radicación N° 46.075  

Aprobado acta N° 007  

Bogotá, D. C., dieciocho (18) de enero de dos  mil diecisiete (2017).   

ASUNTO  

La  Sala  se  pronuncia  sobre  la solicitud  formulada  por  el  Procurador 2 Judicial II para Apoyo de Víctimas, quien pide  la  aclaración  del fallo SP15267-2016, dictado el 24 de octubre de 2016 dentro  del radicado de la referencia.   

ANTECEDENTES  

Mediante  providencia  del 24 de octubre del  año  en curso, la Sala desató las diferentes impugnaciones interpuestas contra  la  sentencia  condenatoria  emitida por una Sala de Justicia y Paz del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá  contra los señores Salvatore  Mancuso  Gómez,  Sergio  Manuel  Córdoba Ávila, Julio  Manuel  Argumedo  García,  Jorge  Iván  Laverde Zapata, Úber Enrique Bánquez  Martínez,  Hernando  de  Jesús  Fontalvo  Sánchez,  Leonardo Enrique Sánchez  Barbosa,  José  Gregorio  Mangones  Lugo, Miguel Ramón Posada Castillo, Óscar  José  Ospino  Pacheco,  José  Bernardo  Lozada  Artuz  y Édgar Ignacio Fierro  Flórez.   

El señor Procurador 2 Judicial II de Apoyo a  Víctimas,  hace un recuento de los motivos de su impugnación y de la respuesta  de  la  Corte,  con miras a demostrar que se encuentra legitimado para solicitar  la  aclaración  del fallo, la cual encuentra necesaria porque, en primer lugar,  la corporación:   

(…)   no  define  si  efectivamente  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  y  la  Sala  de Justicia y Paz del Tribunal  Superior   de   Bogotá   cumplieron   con   los   requisitos  que  demanda  una  investigación  integral  que  satisfaga  los  derechos  de  las  víctimas y la  sociedad  colombiana  a conocer la verdad sobre las atrocidades cometidas por la  macro-estructura  criminal  de Salvatore Mancuso Gómez, pues en unos apartes se  le  da  la razón al Ministerio Público con respecto a las carencias de verdad,  y  en otros, se le concede validez a las mismas actuaciones de la Fiscalía y el  Tribunal en este aspecto.   

Por   ende,   como  sujeto  procesal,  la  Procuraduría  pide  respetuosamente a la Honorable Corte, que aclare, si frente  a  las  versiones  y  aceptaciones  de  cargos  de los postulados, so pena de la  exclusión,  la  Fiscalía  General  de la Nación y el Tribunal lo pueden tomar  como  soporte  probatorio  único  y  suficiente  para dar por sentada la verdad  histórica  y  de  paso  quedar  relevado  de  realizar  cualquier  actividad de  verificación al respecto (…).   

Sobre  el  particular,  expone  que  en  su  criterio  es  indispensable  que  la Fiscalía General de la Nación realice una  investigación  integral,  a  partir  de  las versiones de los postulados, en el  sentido  de  someterlas  a  verificación,  para satisfacer así el derecho a la  verdad que les asiste a las víctimas.   

Por otra parte, considera que:  

Aunque  la  H. Corte Suprema de Justicia en  las  páginas  13  y  14  de la providencia, destacó que uno de los principales  puntos    de    apelación    del    Ministerio    Público   fue   ‘sobre los patrones de criminalidad de  la      desaparición      forzada’,  lo cierto es que en ninguna de las consideraciones se abordó el  tema.   

Es decir, no hubo un pronunciamiento expreso  de  la  Corte  sobre  la  metodología  empleada  por la Fiscalía General de la  Nación  en  materia  de  patrones  de  macro criminalidad, y especialmente, del  llamado   ‘patrón  de  desaparición  forzada’,  que    en    parecer    de    la    Procuraduría,    hizo    un    ‘aporte  nulo  a la verdad’.   

En  consecuencia,  aspira  a  que  la  Corte  exprese   “Si  el  componente  de  verdad  para  la  identificación  del  patrón  de  desaparición  forzada, que es exigido por el  artículo  16  del Decreto 3011 de 2013, se encuentra satisfecho en la sentencia  de  primera  instancia  que  data  del  20  de  noviembre de 2014”.   

Finalmente,  pide que exista pronunciamiento  sobre    si    “(…)   los   postulados   de   la  macro-estructura  de  Salvatore  Mancuso  cumplen con los requisitos de ley para  solicitar     la     terminación    anticipada    del    proceso”.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA  

1. La Ley 975 de 2005 establece: “Para  todo  lo  no  dispuesto en la presente ley se aplicará la  Ley  782 de 2002 y el Código de Procedimiento Penal”  (art. 62).   

A  su vez, su reglamento, el Decreto 3011 de  2013, señala:   

Art. 6°. Marco interpretativo.  La  interpretación  y aplicación de las disposiciones previstas  en  la  Ley  975  de  2005  y  en  la  Ley  1592 de 2012, deberán realizarse de  conformidad    con    las    normas    constitucionales    y    el   bloque   de  constitucionalidad.   

En lo no previsto de manera específica por  la  Ley  975  de  2005  y  por  la Ley 1592 de 2012, se aplicarán las normas de  procedimiento  penal contenidas en la Ley 906 de 2004 y, en lo compatible con la  estructura  del  proceso  regulado  por  aquella, lo dispuesto por la Ley 600 de  2000,  así  como  la  Ley  793 de 2002, las normas del Código de Procedimiento  Administrativo  y  de  lo  Contencioso  Administrativo  y las normas del Código  Civil  en lo que corresponda. La aplicación de estas normas en el proceso penal  especial  de justicia y paz será excepcional y en todo caso se hará atendiendo  a los fines generales de la justicia transicional.   

Sobre  el particular, el artículo 412 de la  Ley 600 de 2000 dispone:   

Irreformabilidad       de      la  sentencia. La sentencia no es reformable ni revocable  por  el  mismo juez o sala de decisión que la hubiere dictado, salvo en caso de  error  aritmético,  en  el  nombre del procesado o de omisión sustancial en la  parte resolutiva.   

Solicitada la corrección aritmética, o del  nombre  de  la persona a que se refiere la sentencia, la aclaración de la misma  o  la adición por omisiones sustanciales en la parte resolutiva, el juez podrá  en forma inmediata hacer el pronunciamiento que corresponda.   

2.  Examinada la solicitud del señor agente  del  Ministerio  Público  a  la  luz del precepto transcrito en precedencia, la  Sala  arriba  a  la conclusión de que sus pretensiones exceden el alcance de la  autorización  concedida al juzgador para hacer aclaración de su fallo, por las  razones que se precisan a continuación.   

Está  claro,  conforme  al  texto  de  la  disposición,  que  la  aclaración no puede implicar la reforma de la sentencia  ni  es  ocasión para reabrir el debate o insistir en las razones de disenso por  parte  de  los  impugnantes,  ya  que esto es propio de los recursos, cuando son  procedentes.   

Y,  precisamente, lo  que,    en    resumidas  cuentas,  plantea  el señor  agente  del  Ministerio  Público  en  la  primera  parte  de su solicitud es su  inconformidad     o     insatisfacción  con  el  pronunciamiento  de  la  Corte,  más  no que el mismo le  resulte  ininteligible  o  ambiguo,  pues  aunque interpreta que la Corporación  “(…)  terminó  concluyendo  que el componente de  verdad  en  el proceso quedó satisfecho”, ello no le  parece  suficiente,  ya  que a su juicio “(…) esta  postura  de la Honorable Corte Suprema de Justicia no define si efectivamente la  Fiscalía  General  de  la  Nación  y  la  Sala  de Justicia y Paz del Tribunal  Superior   de   Bogotá,   cumplieron   con   los  requisitos  que  demanda  una  investigación  integral  que  satisfaga  los  derechos  de  las  víctimas y la  sociedad  colombiana  a conocer la verdad sobre las atrocidades cometidas por la  macro-estructura  criminal  de  Salvatore  Mancuso  Gómez  (…)”.   

Así  las  cosas, esa primera pretensión no  puede  tener acogida al amparo del artículo 412 de la Ley 600 de 2000, toda vez  que excede el alcance del mismo.   

Menos  aceptación  puede  tener  el segundo  pedimento,  pues  en  temas de justicia y paz la Corte obra como juez de segunda  instancia  o  de  revisión  y,  por  tanto,  únicamente se pronuncia sobre las  impugnaciones    o    acciones    que   le   corresponde   resolver.   En   esas  condiciones,  mal  puede  la  Sala  incurrir en prejuzgamiento, que es lo que en realidad se le pide cuando se  la   insta   a  que  se  pronuncie  sobre  “Si  los  postulados   de  la  macro-estructura  de  Salvatore  Mancuso  cumplen  con  los  requisitos    de   ley   para   solicitar   la   terminación   anticipada   del  proceso”,  pretendiendo  convertirla, indebidamente,  en  órgano  consultivo,  además,  sobre  un tema vedado, pues corresponderá a  otro  proceso  y  en  éste  ya agotó su competencia funcional con el fallo que  dictó.   

En  ese  orden  de  ideas,  se  despachará  negativamente  la  solicitud  del  señor  Procurador 2  Judicial  II de Apoyo a Víctimas, y se ordenará que la presente actuación sea  enviada  al  tribunal  y  sala  de  origen,  para que obre dentro del expediente  respectivo.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero:   No  acceder  a  la  solicitud de aclaración del proveído  SP15267-2016,  formulada  por  el  señor  Procurador 2  Judicial II de Apoyo a Víctimas.   

Segundo:  Contra  este  pronunciamiento  no  proceden recursos.   

Notifíquese y cúmplase  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *