SP7510-2016(46038)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

SP7510-2016  

Radicación No.: 46038  

Acta No. 172  

Bogotá  D.C.,  ocho (8) de junio de dos  mil dieciséis (2016).   

VISTOS  

Agotado el trámite de que trata el artículo  195  de  la  Ley 906 de 2004, resuelve la Sala la demanda de revisión formulada  por  el  apoderado  de  los  condenados  CARLOS  EDILSON  DÍAZ  REINA y WILLIAM  JARAMILLO PAVA.   

HECHOS  

         

Fueron  resumidos  por  el Juzgado Penal del  Circuito   de   Descongestión   de   Neiva  (Huila)  como  a  continuación  se  señala:   

Los hechos se dieron a conocer por denuncia  formulada  por  el  Dr.  Fernando  Trujillo  Santos  en su condición de Gerente  Regional   de   la   entidad  INCOCRÉDITO,  constituida  estatutariamente  como  asociación  gremial  de  instituciones bancarias de índole civil con el objeto  de  prevenir  y  controlar  situaciones  de  riesgos  generados  por operaciones  efectuadas  mediante  la utilización ilícita de tarjetas de crédito y débito  y   de   otros  dispositivos  que  permiten  la  realización  de  transacciones  electrónicas fraudulentas.   

Según  elementos  materiales  probatorios  puestos  de  presente  por el Fiscal Delegado, se estableció que CARLOS EDILSON  DÍAZ  REINA  estaba  dedicado  a  recaudar  la  información  contenida  en las  tarjetas  originales  emitidas  en  bancos  nacionales  y  extranjeros,  lo cual  realizaba  a  través de otros miembros de la organización delictiva como Pedro  Vargas   Perdomo,   así   como   los   propietarios  o  quienes  trabajaban  en  establecimientos  comerciales,  para  luego  ser registradas en las tarjetas que  elaboraba  el  también investigado WILLIAM JARAMILLO PAVA, que eran facilitadas  a  sus  [cómplices]  y/o utilizadas en sus negociaciones fraudulentas. Con este  último  se  contactaba  de manera permanente vía telefónica, contribuyéndole  para la adquisición de las máquinas para clonar tarjetas.   

En la diligencia de registro y allanamiento  al  inmueble  donde  fue  capturado  DÍAZ  REINA  se  halló munición ilícita  CONSISTENTE  EN  18  CARTUCHOS  CALIBRE  357  Magnum  y  03 calibre 38 Especial;  posteriormente  entregó  de  manera  voluntaria  diversos  elementos tales como  máquinas,  prensas  y lectores de códigos, que eran utilizados para el aludido  accionar.   

En  lo atinente a WILLIAM JARAMILLO PAVA el  mismo  juega  un  papel preponderante al interior de la banda delincuencial y el  accionar  delictivo,  pues  es  la persona preparada para la elaboración de las  tarjetas  falsas  (clonadas),  al  punto  de  habérsele  hallado  en  su poder,  concretamente  en  la bodega del inmueble ubicado en la ciudad de Bogotá, donde  reside  y  se  produjo  su  captura  en  desarrollo  de la diligencia registro y  allanamiento,  las  máquinas  y  otros  elementos  requeridos  para  tal  labor  ilícita,  al  igual  que  1.789  billetes  de  dólares falsos. Dichas tarjetas  posteriormente  eran comercializadas por JARAMILLO PAVA a los demás integrantes  del  grupo delictivo, esencialmente al también investigado CARLOS EDILSON DÍAZ  REINA,  con  quien  mantenía  contacto permanente, facilitándole los datos que  deberían ser plasmados en los respectivos plásticos fraudulentos.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

         1.  El  15  de noviembre de 2013 ante el  Juzgado  Cuarto  Penal  Municipal con Función de Control de Garantías de Neiva  (Huila),  previa  legalización  de  las  capturas,  allanamiento y registro, la  fiscalía  les formuló imputación a CARLOS EDILSON DÍAZ REINA por los delitos  de  “hurto  por  medios  informáticos y semejantes  agravado,  violación  de  datos  personales  agravado,  falsedad  en  documento  privado,  concierto para delinquir y fabricación, tráfico, porte o tenencia de  armas  de fuego, accesorios, partes o municiones”, y  a    WILLIAM    JARAMILLO    PAVA    por    los    injustos    de   “hurto  por  medios  informáticos  y  semejantes  agravado,  violación  de  datos  personales  agravado,  falsedad en  documento   privado,   concierto   para   delinquir   y   tráfico   de   moneda  falsificada”.   No  se  presentó  allanamiento  a  cargos.   

         Los   procesados  fueron  afectados  con  medida  de  aseguramiento  consistente en detención preventiva en establecimiento carcelario.   

         2.   La  Fiscalía  presentó  acta  de  preacuerdo  suscrita  con  los  procesados  y su defensor. En el acápite de los  términos  de  la aceptación de la culpabilidad, se expresó que CARLOS EDILSON  DÍAZ  REINA y WILLIAM JARAMILLO PAVA asumían su responsabilidad en los delitos  enunciados,   a   cambio   de  que  la  fiscalía  les  degradara  la  forma  de  participación de autores a cómplices.   

         3.  El  26  de  septiembre  de  2014  el  Juzgado  Penal  del Circuito de Descongestión de Neiva le impartió aprobación  a   la   negociación   referida   por  considerarla  ajustada  al  ordenamiento  jurídico.   

         4.  Mediante sentencia del 15 de octubre  de  2014 el juzgado de conocimiento condenó a los sindicados como cómplices de  los  delitos  referidos, a las penas de sesenta y cuatro (64) meses de prisión,  multa  equivalente  a tres punto cinco (3.5) salarios mínimos legales mensuales  vigentes,   e   inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  por  el  mismo  término  de  la sanción intramural. Se negaron los  subrogados penales.   

         5.  El  defensor  apeló esa providencia  con  el  fin  de que les fuera concedida a sus representados, la rebaja punitiva  de  que  trata el artículo 269 del Código Penal, y el beneficio de la prisión  domiciliaria por la calidad de padres cabeza de familia.   

         6.  La  Sala Penal del Tribunal Superior  de  Neiva  en providencia del 18 de diciembre de 2014 confirmó en su integridad  la sentencia de primer grado.   

7.  En  firme  la  decisión  condenatoria,  el  abogado  de  CARLOS  EDILSON DÍAZ REINA y WILLIAM  JARAMILLO  PAVA presentó demanda de revisión, la que acompañó del respectivo  poder, y de las sentencias de primera y segunda instancias.   

  LA    DEMANDA   DE  REVISIÓN   

El  demandante  sustentó su solicitud en la  causal  7°  del  artículo  192  de  la  Ley  906  de  2004  aduciendo  que con  posterioridad  a  la  emisión  de  la sentencia de condena, la Corte Suprema de  Justicia  en  providencia  dictada dentro del proceso con radicación No. 42724,  varió  favorablemente  su  doctrina  y  estableció  que  la rebaja de pena por  reparación  integral  prevista  en  el  artículo  269  de  la Ley 599 de 2000,  también  resulta aplicable frente al delito de hurto por medios informáticos y  semejantes.   

Así,  expresó  el  libelista  que  CARLOS  EDILSON  DÍAZ  REINA  y  WILLIAM JARAMILLO PAVA fueron condenados, entre otros,  por  el  delito  de  hurto  por  medios informáticos y semejantes agravado. Sin  embargo,   aunque   indemnizaron   integralmente   a  la  víctima  (INCOCRÉDITO),  los  jueces de primera y  segunda   instancias   les  negaron  el  otorgamiento  del  referido  diminuente  punitivo.   

Por  tanto,  solicitó  a  la Corte declarar  fundada   la   causal   invocada   y  otorgar  a  favor  de  los  condenados  la  correspondiente   rebaja   de  pena,  con  el  consecuente  análisis  sobre  la  procedencia  de  los  subrogados penales y/o el decreto de la libertad inmediata  de      aquellos      por      pena     cumplida1.   

ACTUACIÓN SURTIDA EN LA CORTE  

Mediante  auto  del  13  de enero de 2016 se  admitió   la   demanda   y   se   solicitó   el   expediente   que   se   pide  revisar.2   

Acto seguido, como quiera que de acuerdo con  lo  decidido por la Sala, en sesión del 3 de junio de 2015, en los trámites de  revisión  por  la  causal  7ª del artículo 192 de la Ley 906 de 2004 (6ª del  artículo  220  de la Ley 600 de 2000), no hay lugar a disponer el traslado para  la  práctica de pruebas, en auto del 18 de febrero de 2016 se declaró superada  esa  etapa  y  se  fijó  fecha  para  llevar  a  cabo  audiencia de alegatos de  conclusión,  conforme  a  las  previsiones  del  artículo 195 de la Ley 906 de  2004.3   

ALEGATOS DE LAS PARTES  

La  audiencia  pública  correspondiente  se  llevó  a cabo el 25 de abril del presente año. A ella asistieron, el Fiscal 18  Seccional  de Neiva, el Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal, los  condenados  CARLOS  EDILSON  DÍAZ REINA y WILLIAM JARAMILLO PAVA y su apoderado  judicial.   

En  la citada diligencia, los intervinientes  se   pronunciaron   al   unísono   por  la  prosperidad  de  las  pretensiones.  Argumentaron  para  ello  que  la  rebaja  de  pena  por indemnización integral  prevista  en  el artículo 269 de la Ley 599 de 2000 resulta aplicable frente al  delito   de   hurto   por   medios  informáticos  y  semejantes,  como  así lo expuso la Corte a partir de  la decisión CSJ SP, 11 de febrero de 2015, Rad. 42724.   

En particular, el defensor y el Delegado del  Ministerio  Público  expresaron  que  en  este  caso  está  demostrado  que el  criterio  jurídico con el cual se sustentó la sentencia condenatoria proferida  contra  los  citados  procesados,  fue variado por la Sala de Casación Penal de  esta  Corporación,  y  que,  como obra constancia en el expediente (Folio   73   del   cuaderno   de   primera  instancia),  DÍAZ  REINA  y JARAMILLO PAVA resarcieron de manera integral los  perjuicios  ocasionados a la entidad INCOCRÉDITO, por lo que resulta procedente  otorgarles  la  disminución  de pena que establece el artículo 269 del Código  Penal.   

Finalmente, agregó el Fiscal que de acuerdo  a  lo anterior, se les debe otorgar a los condenados una rebaja de pena del 50%,  para  un  total de 32 meses de prisión, y que aunque no es viable otorgarles el  sustituto  penal  de  la  prisión  domiciliaria  por  cuanto  no  se  cumple el  requisito  de carácter objetivo previsto en la Ley, deja a consideración de la  Corporación,  el  análisis  respecto  de  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena.   

CONSIDERACIONES  

1.  El defensor de  CARLOS  EDILSON  DÍAZ REINA y WILLIAM JARAMILLO PAVA demanda la revisión de la  sentencia  dictada  el 18 de diciembre de 2014 por el Tribunal Superior de Neiva  que  confirmó  el  fallo  condenatorio  proferido  el 15 de octubre de la misma  anualidad  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Descongestión de la misma  ciudad.   

La censura se encamina a que se reconozca la  rebaja  punitiva  prevista  en el precepto 269 del Código Penal, con base en la  postura  que  la Corte adoptó a partir de la decisión CSJ SP, 11 de febrero de  2015,   Rad.   42724,   según   la  cual,  aunque  el  delito  de  hurto    por    medios   informáticos   y   semejantes  no  está consagrado entre los delitos de que trata el Título VII  de  la  Ley  599  de  2000,  debe  ser susceptible del descuento por reparación  integral   pues,  también  atenta  contra  el  bien  jurídico  del  patrimonio  económico     y     su     descripción     típica    esencial    –es  decir,  la  conducta,  el  objeto  material  y la pena- está regulada en los cánones 239  y 240 del Código Penal.   

En     particular,    afirmó    la  Corte:   

La  reparación  integral, consagrada en el  artículo  269  de  la Ley 599 de 2000, que tiene su antecedente en el artículo  374  del  Decreto  Ley  100  de  1980,  es  un  derecho,  que  no  un beneficio,  consistente  en  una reducción de la mitad a las tres cuartas partes de la pena  en  favor  de  quien  hubiere  sido  condenado  por delitos contra el patrimonio  económico,  siempre  que  haya  restituido  el  objeto material del delito o su  valor,  e  indemnizare  los  perjuicios  ocasionados  al ofendido o perjudicado,  antes del fallo de primera o única instancia.   

Para mayor claridad, es oportuno puntualizar  que  la  norma  en cuestión, expresamente, delimita la posibilidad de reconocer  esta   garantía   respecto   de   «las  penas  señaladas  en  los  capítulos  anteriores»,   refiriéndose   con  ello  a  los  delitos  consagrados  en  los  capítulos  I  al  VIII  del  Título  VII  del  Código  Penal, lo cual podría  sugerir,  en  sentido  literal,  que  única y exclusivamente los injustos allí  reglados son los llamados a ser objeto de tal descuento legal.   

Con  todo, es lo cierto que en vigencia del  Estado   constitucional   y   democrático   de   derecho,  una  interpretación  sistemática  e  integradora  del  estatuto  punitivo, garante de los valores de  justicia  e  igualdad  jurídica ante la ley, permite concluir que si todos esos  capítulos  regulan ilícitos contra el patrimonio económico, porque a ese bien  jurídico  se  contraen,  de acuerdo con la denominación del Título VII al que  pertenecen,  igualmente, el delito de hurto por medios  informáticos  y  semejantes  debería ser susceptible de idéntica consecuencia  legal,   es   decir,   del   descuento   por   reparación  integral,  sobre  todo  porque,  como fue ampliamente discernido atrás, la  conducta    reprochada:   apoderamiento,   el   objeto   material   –la   cosa   mueble-,   el   elemento  normativo  concerniente  a la ajenidad del mismo y la pena, sí están descritos  en    el   capítulo   I   del   aludido   título   (artículos   239   y   240  ejusdem).   

(…)  lo que sí  se  encuentra  sujeto  al  criterio analógico, en cuanto resulta ser benigno al  procesado,  es  la  posibilidad  de  otorgar  a  un  supuesto  de  hecho similar  (protección   del  bien  del  patrimonio  económico),  la  misma  consecuencia  jurídica  que le imprime el artículo 269 ejusdem a los delitos rubricados bajo  los     capítulos     comprendidos     en     el     Título    VII.   

Esta  postura  es  compatible  y  fiel  al  interés  del legislador por entregar una ventaja punitiva a aquel que repare en  términos  económicos el daño causado por delitos que agredan el patrimonio de  las personas. (Subrayas ajenas al texto original).   

De esta manera, los lineamientos plasmados en  el  cambio  jurisprudencial  que  invoca  el  demandante se cumplen en el evento  considerado,  pues  cabe  recordar  que  CARLOS  EDILSON  DÍAZ  REINA y WILLIAM  JARAMILLO   PAVA   fueron   condenados,   entre   otros,   por  el  delito   de   hurto   por   medios   informáticos   y  semejantes,  agravado,  y  aunque indemnizaron de manera integral a  la  víctima, les fue negada la rebaja de pena de que trata el artículo 269 del  código Penal.   

Para verificar lo  anterior,  obra constancia en el expediente de que el  representante    de   la   víctima   (INCOCRÉDITO)  manifestó  durante  las  diligencias de preacuerdo y  posteriormente   ante  el  Fiscal    5º    Seccional   de   Neiva,  que fue reparado integralmente por los  procesados.   

En  efecto, en el acta de preacuerdo se lee  lo siguiente:   

(…)  de acuerdo a [la] manifestación del  representante  de  INCOCRÉDITO  Dr.  Fernando Trujillo Santos, los investigados  CARLOS  EDILSON  DÍAZ  REINA  y  WILLIAM  JARAMILLO PAVA, reintegraron el valor  equivalente  a  la  mitad  del  incremento patrimonial obtenido con la ilicitud,  concerniente  al  delito  de  hurto  por  medios  informáticos, garantizando el  remanente  es decir, la mitad restante hasta antes de celebrarse la audiencia de  legalidad     del     preacuerdo    de    marras.4   

Y, acto seguido, mediante certificación del  15  de  agosto  de  2014 (expedida antes de llevarse a  cabo  la  audiencia de verificación de preacuerdo), el  representante  legal  de  la  víctima  aseveró que los procesados “consignaron  el  valor  de  $130.000.000, en la cuenta corriente  No.  009969998013  de  Davivienda  a  nombre  de INCOCRÉDITO para así resarcir  integralmente     los     perjuicios     ocasionados     a     las     Entidades  Financieras”5.   

Por tanto, en el caso bajo examen es nítido  el  cumplimiento  de  los  presupuestos  establecidos  en  el  artículo  269  de la Ley 599 de 2000 para la  concesión    de    la   rebaja   por   reparación  integral6   dado  que,  (i)  se  trató del delito  hurto      por     medios     informáticos     y  semejantes  con  el cual se afectó el bien jurídico  del   patrimonio   económico,   (ii)   los   condenados   indemnizaron   de   manera  integral   los   perjuicios   ocasionados  a  la  víctima,   y  (iii)  dicha  reparación  se produjo antes de que se emitiera el fallo de primer grado del 15  de octubre de 2014.   

Entonces,  se  impone  declarar  fundada  la  causal  contenida  en  el numeral 7º del artículo 192 de la Ley 906 de 2004 en  lo  que  a  este tópico respecta y de contera, dar cabida a la postura adoptada  por  la  Corte  a  partir  de  la  decisión CSJ SP, 11 de febrero de 2015, Rad.  42724,  lo cual comporta una redosificación de la pena por cumplir, con respeto  a los criterios de los jueces de instancia.   

2.  Para lo que  nos  ocupa,  el Juzgado Penal del Circuito de Descongestión de Neiva condenó a  CARLOS   EDILSON   DÍAZ   REINA   y   WILLIAM   JARAMILLO   PAVA   en  calidad  de cómplices a la pena de sesenta y cuatro (64) meses  de  prisión  y  multa  equivalente  a  tres punto cinco (3.5) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

El  primero  de  los  sentenciados, al ser  hallado  responsable  de  los  delitos de hurto  por  medios  informáticos y semejantes agravado, violación  de  datos  personales  agravado,  falsedad  en documento privado, concierto para  delinquir  y  fabricación,  tráfico,  porte  o  tenencia  de  armas  de fuego,  accesorios,   partes   o  municiones,  y  el  segundo  procesado,  por  los  injustos  de hurto por medios  informáticos  y  semejantes  agravado, violación de datos personales agravado,  falsedad  en  documento  privado,  concierto para delinquir y tráfico de moneda  falsificada.   

Para llegar a este número, de conformidad  con  los  términos  del preacuerdo suscrito por los procesados, el juzgador les  impuso  el  mínimo  de  108  meses  de  prisión por el primero de los punibles  mencionados  (base),  y  sumó  5  meses (es   decir,  4.6%)   por   cada  uno  de  los  4  delitos  restantes7  en  atención al concurso heterogéneo de conductas punibles que  se  presentó, para un total preliminar de 128 meses de prisión y multa de 6.94  salarios   mínimos   legales   mensuales   vigentes  (prevista  para  el  delito  de  violación de datos  personales),  cantidad  a  la que le dedujo la mitad  por   la   complicidad,  quedando    una   pena  definitiva  en  64  meses  de  prisión  y  multa de  3.5  salarios  mínimos  legales     mensuales    vigentes,    para    cada  uno.   

Ahora, en orden  a   aplicar   el  cambio  jurisprudencial  favorable  a  los  procesados,  la  Corte   estima  procedente  reconocer  un  descuento  por  reparación  integral  (artículo  269  ejusdem)  de   la   mitad  de  la  pena  impuesta  por  el  delito  de hurto por medios  informáticos      y      semejantes,   agravado,   considerando   que  la  reparación  integral  no  se produjo en la primera fase procesal (imputación),  sino  algún  tiempo después y que la conducta de defraudación de los usuarios  del  sistema  financiero  a través de canales informáticos, desplegada por los  acusados,   en   concurso   criminal   con   varios  sujetos,  reviste  especial  connotación,  tornando  necesario  dar  alcance a los principios de prevención  general y especial.   

Por tanto, trasladados esos lineamientos del  juez  cognoscente  al  ámbito  que  se  impone  aplicar, aprecia la Sala que la  situación  varía  particularmente  respecto de cada uno de los procesados. Las  razones son las siguientes:   

A voces del artículo 31 del Código Penal,  luego  de  dosificada  la  pena  para  cada  uno  de  los  delitos, se  toma  la más grave y se aumenta hasta  en  otro  tanto,  sin  que  pueda  excederse  la  suma  aritmética  de  las que  correspondan  a  las respectivas conductas punibles debidamente dosificadas cada  una de ellas.   

En  el  caso  sub  examine,  el  juzgado de  primera  instancia  consideró  que  el  delito que tenía prevista la pena más  grave  era  el  de  hurto por medios informáticos y  semejantes  agravado (108 a  294  meses de prisión), y  tomó como pena base el guarismo mínimo.   De   esta   manera,  al  reducir  este  monto  en  la  mitad  por  el  fenómeno  postdelictual    de    la   reparación   integral,  la  operación  aritmética  arroja como resultado una  sanción   de   54   meses   de  prisión.   

En          consecuencia,       en    lo    que    atañe   a   CARLOS   EDILSON   DÍAZ  REINA como quiera que la pena para  el  delito  de  hurto  por  medios  informáticos  y  semejantes  agravado  se  establece  en  54 meses de  prisión.  Para efectos de la dosificación punitiva, se presenta una variación  en  la pena base por cuanto se erige más grave la establecida para el delito de  fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de  fuego,   accesorios,   partes  o  municiones,  cuyos  extremos   punitivos   van   de   9   a   12   años  de  prisión  (108 a 144 meses).   

Se debe    tomar   entonces  como  base  el  guarismo  mínimo  establecido  en  108 meses de  prisión,   el  cual,  respetando  los  lineamientos  aplicados  por el juez en la sentencia de condena, se  incrementa  en 5 meses (es  decir   en   proporción   igual   a   4.6%8)         por   cada   uno   de   los   4   delitos  restantes  (donde  se  incluye  el  delito   de   hurto   por   medios   informáticos  y  semejantes,  agravado),  para un total preliminar de 128 meses de  prisión   y   multa  de  6.94  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  (prevista  para  el  delito  de  violación de datos  personales,    en    la   misma   proporción   de  4.6%9),  cantidad  a  la  cual  se  le debe  deducir   la   mitad  por  la  complicidad,  quedando  una  pena  definitiva  de  64  meses  de  prisión  y  multa  de  3.5  salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

Valga     aclarar,     aun    cuando   en   este   caso   al  aplicar      la  redosificación   de   pena   a   que   tiene   derecho   CARLOS  EDILSON  DÍAZ  REINA    por    reparación   integral,    ésta    no    conlleva   a   una   variación   en  el monto de la sanción que le fue  impuesta,   dicha   situación   obedece   a   que  al  realizar  el adecuado  proceso    de   dosimetría   punitiva     conforme    a    las  previsiones  del  artículo  60 del  Código   Penal   y   respetando  los  parámetros   aplicados  por  el  juez  cognoscente,  se toma como  punto  de partida la pena  mínima  establecida para el injusto de fabricación,  tráfico,   porte   o   tenencia   de  armas  de  fuego,  accesorios,  partes  o  municiones,  que es igual  en  el  extremo  mínimo a la prevista para el delito  de   hurto  por  medios  informáticos y semejantes, agravado.   

De esta manera,  si  se  parte  del mismo  monto  inicial  (108  meses de prisión)    y    se    tiene    en  cuenta  que  el  sentenciador  de  primer  grado  incrementó  la  pena por cada     uno    de    los    delitos  adyacentes  en  5  meses  de  prisión,   sin   consideración   alguna  a  la  gravedad,  naturaleza  o  condición  en  que  se  ejecutaron;  sin  duda,  la  operación  aritmética  derivada de la dosificación    arroja   el   mismo  resultado  total  de  64  meses   de   prisión  y  multa  de  3.5  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

Por      consiguiente,  al  no  presentarse ninguna modificación en el quantum de pena  impuesto   al   sentenciado,   no   hay   lugar   a  realizar  consideraciones   adicionales   sobre   la  procedencia  de  mecanismos  sustitutivos  de  la sanción intramural.   

De  otro lado,  respecto  a la situación  de    WILLIAM    JARAMILLO    PAVA,   con  la  aplicación  del  artículo  269 del Código Penal para el  delito   de  hurto  por  medios   informáticos   y   semejantes,   agravado,  también                varía   la   pena   base.   Sin  embargo,  en este caso se  halla   más   grave   la   establecida   para   el   delito   de   violación     de     datos     personales    agravado,  cuyos  extremos  punitivos  van  de 72 a 168 meses de prisión.   

       En   consecuencia,   respetando   los  parámetros aplicados por  el  juez  de  primera  instancia  en  la  sentencia  de  condena, a efecto de la  redosificación   punitiva,   se   toma  como  pena  base  el  guarismo  mínimo  establecido  en  72  meses  de  prisión,  el  cual  se  incrementa  en  3  meses  y 10 días (es       decir      en  la  misma proporción del  4.6%)  por cada uno de los 4 delitos restantes (donde  se  incluye  el  delito   de   hurto   por   medios   informáticos  y  semejantes,  agravado),  para un total preliminar de 85    meses    y    10    días   de  prisión10.   Cantidad  a  la  cual,  se  le debe deducir la mitad por la  complicidad,   de   manera   que  queda  una pena definitiva de 42  meses y 20  días   de   prisión11.   La   pena   de   multa  se  mantiene  para este condenado en  los  mismos  3.5 salarios mínimos legales mensuales  vigentes     definidos    por    el    juez    de  instancia.   

Ahora  bien,  como  quiera  que en este  caso  el  monto  de pena  impuesto   al  sentenciado  si  varía  con   ocasión   de   la  redosificación  punitiva,  se  impone  revisar  si él podría tener derecho a la suspensión  condicional de la ejecución de la pena.   

El  artículo  63  del  Código  Penal,  modificado  por  el  artículo 29 de la Ley 1709 de 2014, enumera los siguientes  requisitos  para ser beneficiario de la suspensión condicional de la ejecución  de la pena:   

1.  Que  la pena impuesta sea de prisión  que no exceda de cuatro (4) años.   

2.  Si  la  persona  condenada  carece de  antecedentes  penales  y  no se trata de uno de los delitos contenidos el inciso  2o  del  artículo 68A de la Ley 599 de 2000, el juez de conocimiento concederá  la  medida con base solamente en el requisito objetivo señalado en el numeral 1  de este artículo.   

3.   Si   la  persona  condenada  tiene  antecedentes   penales   por  delito  doloso  dentro  de  los  cinco  (5)  años  anteriores,   el   juez  podrá  conceder  la  medida  cuando  los  antecedentes  personales,  sociales  y  familiares  del sentenciado sean indicativos de que no  existe necesidad de ejecución de la pena.   

En el caso examinado se cumplen a cabalidad  los  requisitos establecidos en la norma. La sanción definitivamente impuesta a  WILLIAM  JARAMILLO  PAVA  (42  meses  y  20 días de prisión) es inferior a los  cuatro   (4)   años;   el   sentenciado   no   registra   antecedentes  penales  vigentes12  y ninguno de los delitos por los que fue condenado está enlistado  en  el  artículo  68  A  de  la  Ley  599  de  200013   

.  

Por  tanto,  se  concederá al condenado la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena privativa de la libertad  por  un  periodo  de  prueba de 7 meses (tiempo que le  falta  para  el  cumplimiento  total  de  la  condena),  previa  suscripción  de  diligencia  de compromiso de que trata el artículo 65  del  Código Penal y pago de caución equivalente a un (1) salario mínimo legal  mensuales vigente.   

En  consecuencia, se declararán sin valor,  parcialmente,  las  sentencias  del  15  de  octubre  y 18 de diciembre de 2014,  dictadas  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito de Descongestión de Neiva y el  Tribunal Superior de la misma ciudad, exclusivamente para:   

DETERMINAR   las   sanciones  principales  impuestas  a  CARLOS  EDILSON  DÍAZ REINA en 64 meses de prisión y  3.5  salarios mínimos legales mensuales  de  multa,  y  a  WILLIAM  JARAMILLO  PAVA  en  42  meses y 20 días de prisión  y   3.5  salarios  mínimos  legales  mensuales  de  multa,  como  coautores responsables, el primero, de los  delitos  de  hurto por medios informáticos y semejantes agravado, violación de  datos  personales  agravado,  falsedad  en  documento  privado,  concierto  para  delinquir  y  fabricación,  tráfico,  porte  o  tenencia  de  armas  de fuego,  accesorios,  partes  o  municiones;  y  el segundo por los injustos de hurto por  medios  informáticos  y  semejantes  agravado,  violación  de datos personales  agravado,  falsedad en documento privado, concierto para delinquir y tráfico de  moneda  falsificada.  En el  mismo  monto  que  la  privativa  de  la  libertad,  quedará  la  accesoria  de  inhabilitación   para   el   ejercicio   de  derechos  y  funciones  públicas.   

Y,  para  CONCEDER  al  condenado  WILLIAM  JARAMILLO  PAVA la suspensión condicional de la ejecución de la pena privativa  de  la libertad por un periodo de prueba de 7 meses (tiempo que le falta para el  cumplimiento  total  de  la  condena),  previa  suscripción  de  diligencia  de  compromiso  de  que  trata  el artículo 65 del Código Penal y pago de caución  equivalente a un (1) salario mínimo legal mensual vigente.   

3.   No   se  pronunciará  la  Sala  sobre  la  libertad  de CARLOS EDILSON DÍAZ REINA, como  quiera  que  al  tenor  de  lo informado por el Juez 19 de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá,  mediante oficio Nro. 447 del 10 de mayo de  2016,  se  evidencia que el sentenciado no ha descontado la totalidad de la pena  privativa  de  la  libertad  aquí redosificada. Según el despacho ejecutor, de  acuerdo  con  la  información  que  obra en el expediente, DÍAZ REINA registra  “un  total  de pena cumplida de 36 meses y 20 días  de   prisión”   Ahora,  respecto  de  WILLIAM  JARAMILLO  PAVA la Sala no realizará consideraciones adicionales en razón a la  concesión  del  subrogado  de la suspensión condicional de la ejecución de la  pena.   

4.    Por  consiguiente,   se   ordenará,   por   secretaría  de  la  Sala,  i)  oficiar al Juzgado Penal del Circuito  de  Descongestión  de Neiva, para que libre a las autoridades correspondientes,  las      comunicaciones     a     que     haya     lugar;     y     ii)  remitir copia de esta determinación  al  Juzgado 19 de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá, para lo  de su cargo.    

En  mérito de lo expuesto, la SALA   DE   CASACIÓN   PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  administrando  justicia  en  nombre de la República y  por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR   FUNDADA   la   causal  7ª  de  revisión  invocada por el defensor de los condenados CARLOS EDILSON DÍAZ REINA  y  WILLIAM  JARAMILLO  PAVA,  en  lo que respecta al reconocimiento de la rebaja  punitiva  prevista  en el precepto 269 del Código Penal para el delito de hurto  por medios informáticos agravado.   

2.  DEJAR     SIN     VALOR,    PARCIALMENTE,  las  sentencias  del  15 de  octubre  y  18  de diciembre de 2014, dictadas por el Juzgado Penal del Circuito  de  Descongestión  de  Neiva  y  el  Tribunal  Superior  de  la  misma  ciudad,  exclusivamente  para  determinar  las  sanciones  principales impuestas a CARLOS  EDILSON   DÍAZ  REINA  en  64  meses  de  prisión  y  3.5  salarios mínimos legales mensuales de multa, y a  WILLIAM  JARAMILLO  PAVA  en  42  meses  y  20  días  de prisión y  3.5  salarios mínimos legales mensuales  de  multa,  como coautores responsables, el primero, de los delitos de hurto por  medios  informáticos  y  semejantes  agravado,  violación  de datos personales  agravado,   falsedad   en   documento   privado,   concierto  para  delinquir  y  fabricación,  tráfico,  porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes  o  municiones; y el segundo por los injustos de hurto por medios informáticos y  semejantes  agravado,  violación  de  datos  personales  agravado,  falsedad en  documento   privado,   concierto   para   delinquir   y   tráfico   de   moneda  falsificada.   

         En  el  mismo  monto  que  la  privativa de la libertad, quedará la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas.   

3. CONCEDER  al  condenado  WILLIAM JARAMILLO  PAVA  la  suspensión  condicional  de  la ejecución de la pena privativa de la  libertad  por  un  periodo  de  prueba  de  7 meses (tiempo que le falta para el  cumplimiento  total  de  la  condena),  previa  suscripción  de  diligencia  de  compromiso  de  que  trata  el artículo 65 del Código Penal y pago de caución  equivalente  a  un  (1)  salario  mínimo legal mensuales vigente. Cumplidas las  condiciones, líbrese la correspondiente boleta de libertad.   

4.  En  todo lo  demás, los fallos permanecen vigentes.   

5. Ordénese, por  secretaría  de  la  Sala, i)  oficiar  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Descongestión de Neiva, para que  libre  a  las autoridades correspondientes, las comunicaciones a que haya lugar;  y  ii) remitir copia de esta  determinación  al  Juzgado  19 de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Bogotá, para lo de su cargo.    

Contra  esta  decisión  no procede ningún  recurso.   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1  Cuaderno Corte. Folio 57.   

2  Ibíd. Folios 121 – 124.   

3  Ibíd. Folio 135.   

4  Cuaderno primera instancia. Folio 2.   

5  Ibíd. Folio 73.   

6 Dijo  la  Sala  en  la  providencia  CSJ  SP,  11  de  febrero  de  2015, Rad. 42.724:  “El  canon  269  de  la  Ley  599  de 2000, bajo la  interpretación  consignada  en esta providencia, demanda, para la concesión de  la   rebaja   por  reparación  integral,  el  cumplimiento  de  los  siguientes  presupuestos:   

i)  El  delito objeto de condena debe estar  consagrado  entre  los capítulos I al VIII del Título VII del Código Penal o,  en todo caso, atentar contra el patrimonio económico.   

ii)  El responsable de la infracción penal  está  obligado  a  restituir  el  objeto  material  del  delito  o  su valor, e  indemnizar los perjuicios ocasionados al ofendido o perjudicado.   

Significa lo anterior que, debe existir una  reparación  de  orden  económico,  equivalente  al valor del daño causado, lo  cual  se  puede  alcanzar  por  dos  vías  devolviendo  el  objeto material del  ilícito  o su equivalente junto con el resarcimiento de los perjuicios causados  con  la  infracción, o satisfaciendo estos últimos, cuando quiera que no fuera  exigible  o posible la restitución del aludido objeto material (CSJ AP, 22 may.  2013, rad. 38.628).   

iii)  La  reparación  tiene  que surtirse,  necesariamente,   antes   de   que  se  dicte  sentencia  de  primera  o  única  instancia”.   

7  Los  extremos punitivos de los delitos por los cuales  se     emitió     sentencia    de    condena  contra  DÍAZ REINA y JARAMILLO PAVA, son los siguientes:  1.  Hurto  por  medios  informáticos   y   semejantes  agravado:  de  108  a  294  meses  de  prisión,  2.Violación  de  datos  personales   agravado:   de   72  a  168     meses     de     prisión    y    multa    de    150        a        1750     s.m.l.m.v,    3.  Falsedad  en documento privado: de  16   a   108   meses   de  prisión,  4.  Concierto  para  delinquir:  de  48  a  108  meses  de prisión,  5.    Fabricación,  tráfico,  porte  o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones:  de  108  a  144  meses  de prisión, y 6.   Tráfico   de   moneda   falsificada  de  48  a  144  meses  de  prisión.   

8 5  meses  equivale  al  4.7%  de  108 meses  que  es  la  pena mínima de prisión prevista en la ley para el  delito     de    hurto    por    medios    informáticos    agravado.   

9  6.94  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes  equivale  al  4.6% de 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes que es la  pena  mínima  de multa prevista en la ley para el delito de violación de datos  personales agravado.   

10 La  operación  matemática  es la siguiente: 72 + (3 meses y 10 días) + (3 meses y  10  días) + (3 meses y 10 días) + (3 meses y 10 días) = 84 meses y 40 días =  85 meses y 10 días.   

11  La   operación   matemática   es   la  siguiente:  85 meses y 10 días / 2 =  42,5  meses    y    5    días;    que         equivale  a 42 meses  +  15  días  +  5 días =  42 meses y 20 días.    

12  Según  el  informe  rendido  el  3  de  octubre  de  2013  por  la  Policía  Metropolitana  de  Neiva,  a  nombre de WILLIAM  JARAMILLO  PAVA se registran 2  sentencias  condenatorias  proferidas  el  21 de julio de 2000 y el 7 de mayo de  2001  por los Juzgados 36 y 21 Penales del Circuito de Bogotá, respectivamente,  en  las cuales fue hallado penalmente responsable de los delitos de rebelión, y  hurto  calificado  y  agravado  en  concurso  con  secuestro simple. (Cuaderno Anexo William Jaramillo Pava).   

13     ARTÍCULO  68A.  EXCLUSIÓN  DE LOS BENEFICIOS Y SUBROGADOS  PENALES. (…)   Tampoco  quienes  hayan  sido  condenados  por  delitos  dolosos  contra  la  Administración Pública; delitos  contra   las   personas   y  bienes  protegidos  por  el  Derecho  Internacional  Humanitario;  delitos contra la libertad, integridad y formación sexual; estafa  y  abuso  de  confianza  que  recaigan  sobre  los bienes del Estado; captación  masiva   y   habitual   de   dineros;   utilización  indebida  de  información  privilegiada;  concierto  para  delinquir  agravado;  lavado de activos; soborno  transnacional;  violencia intrafamiliar; hurto calificado; extorsión; homicidio  agravado  contemplado  en  el  numeral  6 del artículo 104;  lesiones  causadas con agentes químicos, ácido y/o sustancias  similares;   violación  ilícita  de  comunicaciones;  violación  ilícita  de  comunicaciones  o  correspondencia  de  carácter  oficial;  trata  de personas;  apología  al genocidio; lesiones personales por pérdida anatómica o funcional  de  un  órgano  o  miembro;  desplazamiento  forzado;  tráfico  de  migrantes;  testaferrato;   enriquecimiento   ilícito  de  particulares;  apoderamiento  de  hidrocarburos,  sus  derivados,  biocombustibles  o  mezclas  que los contengan;  receptación;  instigación  a  delinquir;  empleo o lanzamiento de sustancias u  objetos  peligrosos;  fabricación,  importación,  tráfico, posesión o uso de  armas  químicas,  biológicas y nucleares; delitos relacionados con el tráfico  de  estupefacientes y otras infracciones; espionaje; rebelión; y desplazamiento  forzado;   usurpación   de  inmuebles,  falsificación  de  moneda  nacional  o  extranjera;  exportación  o importación ficticia; evasión fiscal; negativa de  reintegro;  contrabando  agravado; contrabando de hidrocarburos y sus derivados;  ayuda   e   instigación   al  empleo,  producción  y  transferencia  de  minas  antipersonal.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *