CP001-2016(46759)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado Ponente  

CP001-2016  

Radicado N° 46759.  

Aprobado acta N° 10.  

Bogotá, D.C., veinte (20) de enero de dos mil  dieciséis (2016).   

V I S T O S  

Vencido  el  término  para alegar, se emite  concepto  en relación a la extradición del nacional venezolano ALBERTO ANTONIO  TERÁN   TORRES,  la  cual  es  requerida  por  el  Gobierno  de  la  República  Bolivariana de Venezuela.   

A N T E C E D E N T E S  

1.   Mediante  Nota  Verbal  II.2.C6.E3  002588  del  18  de  junio  de 2015, el Gobierno de la República Bolivariana de  Venezuela,  por conducto de su embajada en Colombia, solicitó del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  la  detención provisional con fines de extradición del  nacional  venezolano  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES, en virtud de la orden de  aprehensión  que  en  contra  de éste profirió el Juzgado Séptimo de Primera  Instancia  en  Funciones  de  Control  del Circuito Judicial Penal del Estado de  Carabobo,  por  la  presunta  comisión  de  los  delitos  de  Peculado doloso y  Asociación para delinquir.   

2.  Mediante  decisión  del  19 de junio de  2015,  el  señor  Fiscal General de la Nación decretó la captura con fines de  extradición  solicitada,  resolución  ésta  que  se notificó al afectado ese  mismo  día  en la sala de retenidos de la DIJIN, puesto que allí se encontraba  aprehendido  desde  el  12 de junio anterior con fundamento en una circular roja  de INTERPOL.   

3. La representación diplomática del Estado  solicitante  formalizó  la  petición de extradición del ciudadano colombiano,  mediante la Nota Verbal II.2.C6.E3 003695 del 31 de agosto de 2015.   

4.  Mediante oficio DIAJI No 2012 del 31  de  agosto  de  2015,  la  Directora  de  Asuntos Jurídicos Internacionales del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, remitió la mencionada nota verbal y sus  anexos  a  su  homólogo  de  la cartera de Justicia y del Derecho, no sin antes  conceptuar  que  los  tratados  internacionales  aplicables  a  la  solicitud de  extradición     son     el     “Acuerdo    sobre  extradición”    de   1911   y   la   “Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra la Corrupción”  del 31 de octubre de 2003.   

5.  Una vez el Ministerio de Justicia y  del  Derecho  allegó el trámite de extradición, esta Corporación requirió a  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES para que designara un defensor, a lo cual éste  procedió  confiriendo  poder  a  dos abogados, a uno como principal y a la otra  como suplente.   

6. El 14 de septiembre de 2015, se reconoció  personería  para  actuar  a  los apoderados y se ordenó correr traslado por 10  días  a los intervinientes para que solicitaran pruebas, a lo cual procedió el  defensor  principal.  Sin  embargo, mediante auto del 14 de octubre anterior, se  negó la práctica de las pedidas.   

7.  El  22  de octubre hogaño se aceptó la  renuncia  que  al poder hicieran los defensores y se requirió a ALBERTO ANTONIO  TERÁN  TORRES  para  que nombrara el reemplazo correspondiente advirtiéndosele  que  se  le  designaría  un  defensor  público si no procedía en tal sentido.  Mientras   ello   ocurría,   se   suspendió   el   traslado   para   presentar  alegatos.   

8.  Una  vez  se  posesionó  un  defensor  público,  se  ordenó  correr  traslado  a los intervinientes para alegar por 5  días,  del  11  al  18  de  noviembre  de  2015.  En  ese  término presentaron  alegaciones aquél y el delegado del Ministerio Público.   

A L E G A T O S  

1. Defensor  

Solicitó que cualquier pronunciamiento de la  Corte       sea      fruto      del      “sabio  entendimiento”  y que, en caso de conceptuar a favor  de  la  entrega  de su representado, ésta se sujete al compromiso por parte del  país  requirente  de  respetar  las  garantías establecidas en nuestras leyes,  entre  ellas  la  dignidad  humana,  el juzgamiento por el delito que motivó la  petición  de extradición, y la prohibición de penas como la cadena perpetua y  la muerte.   

2. Ministerio Público  

En  primer  lugar, presenta un resumen de la  actuación  administrativa y judicial cumplida, de los soportes allegados con la  solicitud  de extradición, de la normatividad aplicable (Acuerdo Bolivariano de  Extradición  y  Ley 960 de 2004) y de los requisitos que deben analizarse en el  concepto  que  corresponde emitir a la Corte. Luego, se pronuncia en relación a  cada uno de estos últimos en los siguientes términos:   

a)  Que  los  documentos  que  soportan  la  solicitud   de   extradición  fueron  allegados  por  la  vía  diplomática  y  debidamente autenticados.   

b)  Que  la plena identidad del requerido se  encuentra  establecida en las notas verbales, en las copias del proceso y en los  documentos que informaron sobre la captura de aquél.   

c)  Que  las  conductas  por  las  cuales se  solicita  la  entrega  de  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES  (Peculado  doloso y  Asociación   para   delinquir)  son  delictivas  tanto  en  Venezuela  como  en  Colombia.   

d)  Que  el  pronunciamiento  del  Tribunal  Supremo  de  Justicia  de  la  República  Bolivariana de Venezuela contiene los  hechos  y los cargos por los cuales se adelantará el juicio, por lo que resulta  equivalente a la acusación colombiana.   

Con  base  en  lo  anterior, solicita que el  concepto  sea  favorable  a  la solicitud del gobierno extranjero pero que se le  exhorte  al respeto de los derechos y garantías previstos en la Carta Política  y  en  el  bloque de constitucionalidad, especialmente que no sea juzgado por un  hecho  diverso  del que motivó la extradición, ni se someta a tratos crueles o  degradantes, ni a la pena de muerte.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

    

1. Cuestión previa     

Luego  de vencido el término para presentar  alegaciones,  la  actual defensora de ALBERTO ANTONIO TERÁN TORRES solicitó se  ordenara  correrlo  nuevamente  teniendo  en  cuenta que presentó el poder para  actuar  el  último día de ese plazo (18 de noviembre) y la Corte le reconoció  personería   después   sin   que  se  pronunciara  sobre  la  suspensión  del  mismo.   

La petición de restablecimiento del término  para  alegar  es  manifiestamente  improcedente  por  tratarse de una actuación  procesal  cumplida  con  pleno  respeto  de  las  garantías  fundamentales  del  requerido  en  extradición,  especialmente la de estar asistido por un defensor  técnico,  quien,  inclusive,  utilizó  la oportunidad legal para el fin que se  encuentra establecida.   

En todo caso, desconoce la peticionaria que,  tal  y  como  lo  dispone  el  artículo 120 del C.P.P./2004, una vez aceptó la  designación  como  defensora  podía  actuar  “sin  necesidad   de   formalidad   alguna   para   su   reconocimiento”,  por  lo  que  bien  pudo  presentar, dentro del término que aún  estaba  en  curso,  la  adición o complementación al alegato del antecesor, si  esa  era  su  voluntad.  Además, olvidó que si lo pretendido era una prórroga  del  período  de  alegaciones  debió  solicitarlo  antes de su extinción y no  después  como  lo  hizo,  conforme  las  reglas  previstas  en el artículo 158  ibídem.   

Como quiera, entonces, que la solicitud de la  defensora  es  abiertamente  inviable y puede calificarse hasta de dilatoria, la  Corte      emitirá      el      concepto      que      en      este     momento  corresponde.       

    

1. Aspectos generales     

De  conformidad  con  el  artículo 35 de la  Constitución  Política,  modificado  por el artículo 1º del Acto Legislativo  No.  1  de  1997,  la  extradición  se  podrá solicitar, conceder u ofrecer de  acuerdo  con  lo que señalen los tratados públicos, o en su defecto con lo que  establezca  la  ley.  En  el  evento  bajo  examen,  el Ministerio de Relaciones  Exteriores   definió  que  los  tratados  internacionales  vigentes  entre  las  repúblicas  de Colombia y Venezuela son el “Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición”  del  18  de julio  de   1911  y  la  “Convención de las Naciones  Unidas  contra  la  Corrupción” del 31 de octubre de  2003.  De esa manera, el concepto a rendir se fundará en la validez forma de la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena  de  la  identidad del  solicitado,  en  el  principio de la doble incriminación, en la equivalencia de  la  providencia  proferida  en  el extranjero y en el cumplimiento de los demás  requisitos  previstos  en  los  precitados  convenios  interestatales  (art. 502  C.P.P/2004).   

3.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada   

Según  los artículos VI y VII del Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición,  la solicitud de extradición deberá hacerse por  la  vía diplomática y los documentos que la soportan presentarse en original o  en copia auténtica.   

Tales  requisitos  se  cumplieron  en  el  presente  evento  porque la petición del gobierno extranjero se realizó por la  vía   diplomática   como   consta   en   las   notas   verbales   II.2.C6.E3  002588  del  18  de  junio y  II.2.C6.E3   003695  del  31  de  agosto,     ambas     de    2015.   Además,   los  documentos  que  las  sustentan  son  copias auténticas según lo certificó Ana Yakeline Concepción  de  García,  Secretaria  de  la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de  Justicia,  cuya  firma fue legalizada por Ironu Mora,  Registradora  Principal  (E)  del Distrito Capital, y la de ésta, a su vez, por  Dante   Rafael  Rivas  Quijada,  Director  General  del  Servicio  Autónomo  de  Registros   y  Notarías  del  Ministerio  del  Poder  Popular  para  Relaciones  Interiores, Justicia y Paz.  Por  último,  la  documentación  fue  apostillada  por  Luis  Beltrán Blanco,  Coordinador          de         Consulados         Nacionales.     

Así      pues,      teniendo  en  cuenta  que  la solicitud de extradición   se  hizo  por  la  vía  –diplomática-       prevista  a  estos  efectos,  y,  además,  se cumplieron los ritos  formales      de      legalización     conforme     a     la     ley  del  país  requirente,  la  documentación allegada es formalmente válida, más aún cuando  el  Tratado  sobre  Ejecución  de Actos Extranjeros,  suscrito  en Caracas el 18 de julio de 1911 y aprobado en Colombia por la Ley 16  de    1913,    ni   siquiera   exige   la       legalización  de  aquélla.   

4.            Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Según    la    tarjeta    alfabética  correspondiente   al  ciudadano  requerido,  la  cual  fue  allegada  por el gobierno venezolano1,   aquél  responde  al  nombre  de  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES, se identifica con la  cédula  No  11085253,  es  hijo  de  Cruz Antonio Terán Echezuría y de Isabel  Torres  de  Terán,  y  nació  el  6  de  abril de 1972 en Caracas.  Por  su  parte,  la  persona  capturada en virtud del trámite de  extradición   se   identificó   con   los   mismos  datos   de   filiación,   los   cuales   aparecían  consignados  en  la  cédula de identidad venezolana V-11.085.253, la cédula de  extranjería   temporal  No  479798  y  el  respectivo  pasaporte.  De  igual  manera,  la  identidad  entre  la  persona capturada y la  requerida  fue  establecida mediante un informe pericial de dactiloscopia, en el  cual se concluyó:   

Al  analizar, comparar, evaluar y verificar  la   impresión   dactilar  obrante  en  el  anverso  de  cédula  de  identidad  “República  Bolivariana  de  Venezuela”  Nro  V  11.085.253, diligenciada a  nombre  de: Alberto Antonio Terán Torres, descrita en el ítem 3.1 del presente  informe    –con-   la  impresión   dactilar  obrante  al  interior  del  recuadro  “Dedo  1  (pulgar  derecho)”  de  la  copia  tarjeta  de  reseña  decadactilar  con membretes de  “Policía  Nacional”  código  de  tarjeta  Nro 479798 / lugar y fecha de la  reseña    (Medellín    Antioquia   –  13/06/2015)  descrita  en  el  ítem 3.2 del presente informe. Se  establece    que    corresponden    entre    sí.2   

Por  último,  en  el  presente trámite, el  requerido  siempre  se  anunció  como  ALBERTO  ANTONIO TERÁN TORRES y con esa  identidad  suscribió  todos los documentos de la actuación, tales como los dos  poderes  que  confirió  y las distintas actas de notificación de providencias.  De  esa  manera, ninguna duda existe en cuanto a que la persona requerida por la  República  Bolivariana de Venezuela es la misma capturada en Colombia en razón  a dicho requerimiento.   

5. Equivalencia de la providencia dictada en  el extranjero   

De  acuerdo con el  artículo   VIII   del   Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición de  1911,  el  presupuesto  mínimo exigido  para    solicitar   la   extradición   refiere   al  “auto de detención dictado  por     el    Tribunal    competente,    con    la  designación  exacta  del  delito  o  crimen  que  la  motivaren,     y     de     la     fecha    de    su    perpetración”.   

Esa  exigencia se  encuentra  satisfecha en el  presente  evento, pues como  sustento  de  la solicitud de extradición  se  aportó  la  copia  de  la  orden de  aprehensión  que  en  contra  de  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES profirió el  Juzgado  Séptimo  de  Primera  Instancia  en  Funciones de Control del Circuito  Judicial  Penal  del  Estado  de Carabobo el 17 de junio de 2015. En ese mandato  judicial  se  especifica  que  procede  por  los  delitos de (i) Peculado doloso  tipificado  en  el  artículo  52  de  la  Ley  contra  la  Corrupción  y  (ii)  Asociación  para  delinquir  prevista  en  el  artículo 37 de la Ley contra la  Delincuencia  Organizada  y  Financiamiento  al  Terrorismo.  Además,  se  hace  constar  que  los  hechos  que  respaldan  esa  imputación  jurídica  habrían  ocurrido  en  la  época  en que el requerido se desempeñó como tesorero de la  Alcaldía  de  Valencia en el vecino país y, en todo caso, inclusive hasta el 7  de septiembre de 2013.   

Por  ello,  insiste  la  Sala,  se cumple a  cabalidad con el requisito de la equivalencia.   

6.   Doble incriminación   

Según el artículo VIII del citado Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición,  “En ningún caso  tendrá  efecto  la extradición si el hecho similar no es punible por la ley de  la  Nación  requerida”,  y  de conformidad con el  artículo  V  ibídem,  la  medida no procede “Si con  arreglo  a  las leyes de uno u otro Estado no excede de seis meses de privación  de  libertad  el máximun de la pena aplicable a la participación que se imputa  a   la   persona   reclamada,   en   el   hecho  por  el  cual  se  solicita  la  extradición”.   

En este orden de ideas, la Corte tiene dicho  que  para  establecer  si  la conducta que se le imputa al requerido en el país  solicitante   es   considerada   como  delito  en  Colombia,  debe  hacerse  una  comparación  entre  las  normas  que  allí  sustentan la sindicación y las de  orden  interno,  para  establecer si éstas también recogen los comportamientos  contenidos  en  cada  uno  de  los  cargos.  Tal  confrontación  se hace con la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que se  emite  en  el trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón por  la  cual  la  aplicación  del  principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto las domésticas no son las que operarán en el extranjero.   

En fin, lo que a este propósito determina el  concepto  es  que, sin importar la denominación jurídica, el acto desarrollado  por  el  ciudadano  cuya extradición se demanda sea igualmente considerado como  delictuoso   en   el  territorio  patrio.  En  tales  condiciones,      se     aprecia     que        a       ALBERTO    ANTONIO    TERÁN    TORRES  las         autoridades         judiciales  de Venezuela le imputan las  conductas  de  Peculado doloso y de Asociación para  delinquir.  El  sustento  fáctico  de  tal  imputación  fue  reseñado  en  la  solicitud  de  la medida  privativa de la libertad, de la siguiente manera:   

El  Ministerio  Público  da  inicio  a  la  presente  investigación,  en virtud de la denuncia  presentada  en  fecha 07 de septiembre de 2013, por el ciudadano FRANCISCO JOSÉ  MENDOZA,  ante  el  Servicio  Bolivariano de Investigación Nacional (SEBIN), en  donde  señala  la  existencia de un conjunto de irregularidades en la Alcaldía  de  Valencia,  a  cargo  del  ciudadano Edgardo Parra Oquendo, con motivo de las  contrataciones  celebradas  por  el  ejecutivo  regional  y  a  través  de  los  Institutos  Autónomos  adscritos a éste, tales como, el Instituto Municipal de  Ambiente  (IMA),  Fundación  para  el  Mejoramiento  Industrial  y Sanitario de  Valencia  (FUNVAL)  y  el  Instituto  Autónomo Municipal de Vialidad (IAMVIAL),  suscritas  con  empresas,  con  las  cuales existía una vinculación manifiesta  entre  el  referido  Alcalde y toda una estructura delictiva organizada asociada  al  mismo,  de  la  cual  formaban  parte  entre otros los co-imputados VICTORIA  EUGENIA  LÓPEZ  PANDO y JAMES BELL SMITTH ROMERO (ya acusados por el Ministerio  Público),  así  como otras personas entre las cuales se encuentra el ciudadano  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES,  quien  se  desempeñaba  como  Tesorero en la  Alcaldía  de  Valencia, y los ciudadanos Edgardo Manuel Parra Guardia (hijo del  Alcalde  para  la  fecha),  Leiver  Vegas y Pedro Suárez, sobre los cuales pesa  orden de aprehensión.   

(…).  

En  este  sentido  el  ciudadano  Alberto  Terán,  al  laborar  como  Director  de  Hacienda de la Alcaldía del Municipio  Valencia  del estado Carabobo, era el encargado de aprobar y gestionar los pagos  que  realizaba  el  Ayuntamiento  producto  de  las contrataciones suscritas con  estas  empresas  y  asociaciones  cooperativas,  conjuntamente  con la ciudadana  Anggie  Flores  (Secretaria  del  Despacho  del  Alcalde  y  esposa del hijo del  ciudadano Edgardo Parra Guardia).   

De tal manera, la presente investigación,  arroja  los  elementos  particulares de la naturaleza asociativa y organizada de  un  grupo  estructurado de delincuencia organizada, que se hacen evidentes si se  observa   que   las   empresas  y/o  cooperativas  incriminadas,  se  encuentran  constituidas  por las mismas personas vinculadas a los ciudadanos Edgardo Manuel  Parra  Guardia,  Pedro  Suarez  y  Leiver  Vegas,  bien sea como accionistas y/o  miembros  de  las  respectivas  juntas  directivas, verificándose que muchas de  estas  personas  asociadas  a los mismos figuran de manera repetitiva en más de  una   empresa  y/o  cooperativa  como  accionistas  o  miembros  de  las  juntas  directivas,  lo  que se traduce en una efectiva vinculación entre sí. Asimismo  se  observa  la  necesidad de contar con personal adscrito al ente municipal que  aprobara   los   pagos   obviando  las  regulaciones  de  seguridad  necesarias,  permitiendo la salida del dinero sin control alguno.   

6.1.    El  delito           de           Peculado a que se refiere el proveído  extranjero      y     por     el     cual  se  concretó  la  solicitud  de  extradición;  en  la  legislación  venezolana  se  contempla, como se dijo,  en    el     artículo     52     de    la    Ley    contra    la  Corrupción, cuyo tenor es el siguiente:   

Cualquiera de las personas señaladas en el  artículo  3 de la presente Ley que se apropie o distraiga, en provecho propio o  de  otro,  los  bienes  del  patrimonio  público o en poder de algún organismo  público,  cuya recaudación, administración o custodia tengan por razón de su  cargo,  será  penado  con  prisión  de  tres (3) a diez (10) años y multa del  veinte  por  ciento  (20%)  al  sesenta por ciento (60%) del valor de los bienes  objeto  del delito. Se aplicará la misma pena si el agente, aun cuando no tenga  en  su  poder  los bienes, se los apropie o distraiga o contribuya para que sean  apropiados  o  distraídos,  en  beneficio  propio  o  ajeno,  valiéndose de la  facilidad   que   le   proporciona   su   condición  de  funcionario  público.   

En  nuestro país, la conducta del servidor  público  que se apropie en provecho suyo o de un tercero de bienes del Estado o  de  empresas  o  instituciones  en  que  este  tenga  parte o de bienes o fondos  parafiscales,  o  de  bienes  de  particulares  cuya administración, tenencia o  custodia  se  le  haya  confiado  por razón o con ocasión de sus funciones; se  encuentra  tipificada  en  el  artículo  397 del Código Penal y sancionada con  pena de prisión de, por lo menos, 64 a 180 meses (inciso 3º).   

6.2. El segundo  delito   por   el   cual   se   solicita   la   extradición  de  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES es el de  Asociación      para      delinquir,   el   cual   se   encuentra   descrito   en  el  artículo  37  de  la Ley Orgánica  contra    la   Delincuencia   Organizada   y   Financiamiento   al   Terrorismo,  así:   “Quien  forme  parte  de un grupo de delincuencia organizada, será penado o penada por el solo  hecho  de  la  asociación  con  prisión…”.  En  similares   términos,  el  Código  Penal  colombiano,  en  su  artículo  340,  proscribe   la  conducta  de  quienes  se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos  indeterminados  y la castiga con prisión de, por lo menos, 48 a 108  meses (inciso 1º).   

6.3.   En  síntesis,  las conductas consistentes en conformar una asociación para  cometer  delitos  de  Peculado y la efectiva realización de  estos  últimos, constituyen sendos delitos tanto en  Colombia  como  en  Venezuela.  Además,  como es evidente, las legislaciones de  ambos  países  contemplan  penas  máximas  aplicables  a  cada  uno  de  tales  comportamientos que superan ampliamente los 6 meses.   

7.  Cumplimiento  de  otras disposiciones de  los  tratados  públicos  aplicables   

7.1.  Según  el  artículo  II  del   Acuerdo   Bolivariano   sobre   Extradición,  ésta  procede  por  las  siguientes   conductas  ilícitas:  “Malversación  cometida   por  funcionarios  públicos;  malversación  cometida  por  personas  empleadas    o    asalariadas,    en    detrimento    de    aquellas   que   las  emplean”              (num.  17),  así  como por la   “Asociación   de   malhechores,   con   propósito  criminal  comprobado,    respecto    a    los    delitos    que    dan    lugar    a    la  extradición”             (num.  7). En igual sentido, la  Convención   de   las   Naciones  Unidas  contra  la  Corrupción  prevé  que la  extradición  procederá  por  los delitos allí previstos, entre los cuales, se  encuentra   el   de   “Malversación  o  peculado,  apropiación   indebida   u  otras  formas  de  desviación  de  bienes  por  un  funcionario    público”   (art.   17).  En tales circunstancias, la extradición  de  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES también es procedente por la naturaleza de  los delitos por los cuales es requerido.   

7.2.  Conforme  a     lo    dispuesto    en    el    Acuerdo   Bolivariano,  vigente  para  Colombia  a  partir  de  la  expedición  de  la  Ley  26  de 1913, “Para  que  la  extradición  se  efectúe  es  preciso  que las  pruebas  de  la  infracción  sean  tales,  que  las  leyes  del  lugar donde se  encuentre  el prófugo o enjuiciado justificarán su detención o sometimiento a  juicio,  si  la  comisión,  tentativa  o  frustración  del  crimen o delito se  hubiere  verificado en él” (artículo I).   

De  conformidad  con  la  documentación  adjunta  a  la  solicitud,  se  establece  que  las autoridades judiciales de la  República     Bolivariana     de     Venezuela     analizaron    las          pruebas         recaudadas  por el órgano acusador,   a   partir   de   las   cuales  dedujeron  que  había  mérito  suficiente para dictar orden de aprehensión en  contra  de ALBERTO ANTONIO  TERÁN    TORRES   por      los     delitos     de     Peculado     doloso    y              Asociación  para  delinquir, toda vez que fue señalado    de  pertenecer      a      una      organización  delincuencial  dedicada  a  perpetrar conductas de  apropiación  del  patrimonio  de  la  Alcaldía del  Municipio    de   Valencia   en   provecho   propio  y de terceros.  Dicho   señalamiento  se funda en los             elementos  probatorios  que  fueron  relacionados por la Fiscalía  venezolana  en  la  solicitud  de  “medida judicial  privativa  de la libertad”, entre los cuales pueden  resaltarse los siguientes:   

1. Denuncia de  fecha  07/09/2013,  realizada ante la Base Territorial del Servicios Bolivariano  de  Inteligencia  Nacional  (SEBIN) Valencia, por el ciudadano MENDOZA FRANCISCO  JOSE,  titular  y  portador  de la cédula de identidad No V-7.012.750, en donde  señala  las  presuntas  irregularidades ocurridas en la Alcaldía del Municipio  de  Valencia,  con  motivo de los procesos de contratación efectuados a través  de  una  oficina  no  adscrito al Ayuntamiento (paralela), a cargo del ciudadano  EDGARDO  MANUEL PARRA GUARDIA, hijo del Alcalde Municipal para la fecha, Edgardo  Parra  Oquendo  conjuntamente  con  los  ciudadanos  LEIVER VEGAS, PEDRO SUAREZ,  ANGGIE FLORES y ALBERTO TERÁN TORRES.   

2. Acta de Investigación Penal, de fecha  07/09/2013,  suscrita  por  el funcionario Inspector DAVID LÓPEZ, adscrito a la  Base  Territorial  del  Servicio  Bolivariano  de  Inteligencia Nacional (SEBIN)  Valencia,  en  donde  deja  constancia  de  las  circunstancias  en  torno  a la  inspección  realizada  en  la  sede de la oficina a cargo del ciudadano EDGARDO  MANUEL  PARRA  GUARDIA, LEIVER VEGAS y PEDRO SUAREZ, en donde operaba la oficina  de contrataciones paralela.   

3.  Resultado  de  impresión  de la data  obtenida  en  línea  por  el  funcionario Inspector David López, adscrito a la  Base  Territorial  del  Servicio  Bolivariano  de  Inteligencia Nacional (Sebin)  Valencia,  de la página web oficial de la comisión de planificación, Registro  Nacional  de  Contratistas  correspondientes a la información registrada de las  empresas  INVERSIONES  Y  CONSTRUCCIONES  LEDEZMA,  C.A.,  COPERATIVA  LA  LUCHA  CONTINUA,  R.L.,  COOPERATIVA  PATRIÓTICA  DE  LA  COMUNIDAD, R.L., INVERSIONES  GREEN  ZONE, C.A., relacionado con la constancia y señalamiento de que parte de  las  empresas  involucradas  en  toda  esta  trama  ilegal de contrataciones, se  encontraban  suspendidas  por  el ente rector, valga decir, el Registro Nacional  de  Contratista  (RNC)  para  poder de esa forma contratar de forma íntegra con  algún  ente  del sector público, lo que deja y pone en tela de juicio, todas y  cada  una  de  las  contrataciones  donde  funge como beneficiarias las personas  jurídicas  que  se  observan  suspendidas,  siendo  que la COOPERATIVA LA LUCHA  CONTINUA, RL.   

(…).   

6. Acta de Entrevista rendida por Ricardo  Mora,  trabajador  de  la  Cooperativa  Pueblo  Patriótico,  quien  señala  el  conocimiento  que  posee  en torno a la actuación del ciudadano Alberto Antonio  Terán como Director de Hacienda de la Alcaldía de Valencia.   

7.  Comunicación  del  Instituto FUNVAL,  mediante  el  cual  remiten  copia certificada de los contratos y expedientes de  pago,  suscritos  con las empresas Inversiones y Construcciones Ledezma, C.A., y  Asociación  Cooperativa   La  Lucha  Continúa,  R.L.,  pagos  que  fueron  autorizados por el ciudadano Alberto Terán Torres.   

8.  Comunicación del Instituto Municipal  del  Ambiente,  remitiendo  información de los contratos y expedientes de pago,  suscritos  con  las  empresas  Inversiones  y  Construcciones  Ledezma,  C.A., y  Asociación  Cooperativa   La Lucha Continúa, R.L.,  pagos que fueron  autorizados por el ciudadano Alberto Terán Torres.   

9.  Comunicación  de  la  Alcaldía  de  Valencia,  remitiendo  copia  certificada  de  los  contratos  suscritos  con la  Cooperativa  Sócrates,  de  las  cuales se efectuaron erogaciones en dinero por  parte del ciudadano Alberto Terán Torres.   

(…).  

11.  Acta  de  Entrevista  rendida por el  ciudadano    Ronny    Zakadiel    Fagundez    Rapio,    Director   General   del  Instituto  Municipal  de  Ambiente,  quien  señala el conocimiento que posee en torno a la actuación del  ciudadano  Alberto  Antonio  Terán como Director de Hacienda de la Alcaldía de  Valencia.   

(…).  

13.  Acta  de Entrevista rendida por Yhon  Jairo  Nieto,  mensajero  de  la  oficina  paralela  que  operara en el edificio  Redabuilding  a  cargo  de los acusados, quien señala el conocimiento que posee  en  torno  a la actuación del ciudadano Alberto Antonio Terán como Director de  Hacienda de la Alcaldía de Valencia.   

14.     Acta     de     Entrevista    rendida    por    Mauricio    Afiunni,    representante   de  la  Marina  Puerto  Medio  donde  Estaban  Las  Embarcaciones  La  Parrandera  y  La  Citrica,  quien  señala  el  conocimiento  que  posee  en  torno  a  la actuación del ciudadano  Alberto   Antonio   Terán   como  Director  de  Hacienda  de  la  Alcaldía  de  Valencia.   

15.     Acta     de     Entrevista    rendida    por    Griera     Gisela,     administradora   de  la  Maria  Puerto  Medio  donde  Estaban  las  Embarcaciones  La  Parrandera  y  La  Citrica, quien  señala  el  conocimiento  que  posee  en  torno  a  la actuación del ciudadano  Alberto   Antonio   Terán   como  Director  de  Hacienda  de  la  Alcaldía  de  Valencia.   

16.     Acta     de     Entrevista    rendida    por    Miguel    Rodríguez,   representante   de   la   Asociación   Cooperativa   MOC,   R.L.,  quien  señala  el conocimiento que posee en torno a  la  actuación del ciudadano Alberto Antonio Terán como Director de Hacienda de  la Alcaldía de Valencia.   

17.     Acta     de     Entrevista    rendida    por    Edward    Brambilla,    representante   de   Constructora   Branovil   C.A.,  quien  señala  el conocimiento que posee en torno a la actuación  del  ciudadano  Alberto Antonio Terán como Director de Hacienda de la Alcaldía  de Valencia.   

18.  Acta  de  Entrevista de funcionarios  adscritos   a   los   Institutos   Autónomos   FUNVAL   e   IMA,   quienes  señalan el conocimiento  que  posee  en  torno  a la actuación del ciudadano Alberto Antonio Terán como  Director de Hacienda de la Alcaldía de Valencia.   

19.  Comunicaciones  de las Instituciones  Bancarias  del  país,  remitiendo  información  de  las cuentas e instrumentos bancarios del ciudadano  Alberto   Antonio   Terán   Torres,   estados  de  cuenta,  tarjeta  de  firmas  autorizadas.3   

A partir de esos elementos probatorios es  razonable   inferir   la   autoría   o,  cuando  menos,  la  participación  de  ALBERTO    ANTONIO    TERÁN    TORRES  en  los  delitos de Peculado doloso y  Asociación   para   delinquir;  pues  en  su  condición de Tesorero o Director de Hacienda del Municipio  de  Valencia,  fue  quien autorizó múltiples pagos  de  dineros  a empresas y  cooperativas  que  no  podían  contratar  con  el  sector público o    eran   simplemente   “empresas   fachadas”   y,   de   esa  manera,  los  recursos  públicos  eran  objeto  de  apropiación   por   él   y   otras   personas   ya  identificadas  por  el  órgano  acusador, entre las  cuales   se   cuenta  el  hijo  del  entonces  alcalde  municipal.  Esa   inferencia  razonable  de  eventual  responsabilidad  penal,  probablemente   también  satisfaría  los  requisitos,  por  lo  menos  los  de  naturaleza  objetiva,  que  en  nuestro  país  se  exigen para dictar medida de  aseguramiento  consistente en detención preventiva, de acuerdo a lo previsto en  el   artículo   308   de   la  Ley  906  de  20044.   

7.3.   El   artículo  3°  del  Acuerdo  Bolivariano  precisa que  la  extradición  no  procede  “si el hecho por el  cual  se  pide se considera en el Estado requerido como delito político o hecho  conexo  con  él”,  categoría de la cual no gozan el  Peculado  doloso ni  la Asociación para delinquir, ni de manera directa ni  conexa;  por  el  contrario,  son  delitos  esencialmente  comunes.  Es más, la  Convención  de  las  Naciones Unidas contra la Corrupción, en su artículo 44,  numeral   4,   expresamente   dispone   que   delitos   como   la   “Malversación  o  peculado, apropiación indebida u otras formas  de   desviación   de   bienes   por   un   funcionario  público”, jamás podrán  tenerse por los Estados parte como un delito político.   

7.4.   Con  fundamento       en       el       artículo      5°      del      Acuerdo, la extradición procede si en  las  leyes  de uno y otro Estado, el máximo de la pena privativa de la libertad  aplicable  por el delito que se le imputa a la persona reclamada, excede de seis  meses  de  prisión.  Al  respecto,   basta  remitir  a  las  consideraciones  plasmadas  en  el  acápite  correspondiente  al  principio  de  la  doble  incriminación,  en  el  cual  se  verificó      el     cumplimiento     de     tal  exigencia.   

7.5.   El  artículo  5°-b  del  tratado  en  cita,  establece que la extradición procede  siempre  y  cuando  la  acción  y  la  pena  no  se  encuentren  prescritas, de  conformidad   con   la   legislación   del   Estado   al   cual   se   hace  la  solicitud.   

Pues      bien,     según     lo  preceptúa   el   artículo   83  del  código          sustantivo         colombiano,   la   acción   penal   prescribe  cuando  haya transcurrido  un  término  igual  o  superior  al máximo de la pena privativa de la libertad  señalada  para el mismo,  sin  que  en ningún caso  pueda  ser  inferior  a  cinco  (5)  años  ni  superior  a  veinte  (20). En  el  evento  bajo  examen,  los    comportamientos    investigados  ocurrieron,  por lo menos, hasta el 7  de  septiembre  de  2013,  fecha  en  la  cual  aún  funcionaba  la  oficina  paralela de contrataciones a  través  de  la  cual  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES  y  sus  coasociados  se  apoderaban  de  los dineros públicos municipales, según consta en la relación  de  medios  probatorios  enunciada en el numeral 6.2.  Además,  los  delitos  atribuidos  tienen  penas máximas imponibles de, por lo  menos,   108   (Concierto   para   delinquir)   y   180   meses   (Peculado)  de  prisión,  de  los  cuales apenas ha transcurrido un  poco más de 2 años.   

En  síntesis,  la  acción  penal  que  en  Venezuela se adelanta  por  los  delitos  de  Peculado  y  Asociación  para delinquir, no se encuentra  prescrita  de  conformidad con las reglas que al efecto consagra la legislación  penal   colombiana,   mucho   menos  lo  estarían  las  sanciones  que  aún no han sido impuestas en el  país requirente.   

7.6.   Con  fundamento  en  el  artículo  5°-c  del  Convenio,  la extradición no procede  cuando  el  requerido  “ha sido ya juzgado y puesto  en  libertad o ha cumplido su pena, o si los hechos imputados han sido objeto de  una amnistía o de un indulto”.   

En este caso, de acuerdo con los         documentos         allegados por vía diplomática, ALBERTO       ANTONIO      TERÁN  TORRES no ha sido    juzgado    ni    puesto   en  libertad,  ni  tampoco ha sido condenado,   mucho   menos  ha  cumplido  pena  alguna  por  las  conductas  delictivas  que originan el requerimiento.  Tampoco  se   advierte   en  la  solicitud,    que    los    hechos   imputados   al  solicitado     en  extradición  hubieren  sido  objeto  de amnistía o de indulto, lo cual  no es invocado por éste  ni su  defensor  como  para  que  la  Corte encuentre procedente la evaluación de este  aspecto.   

C O N C E P T O  

          De  conformidad  con  las  razones  expuestas,  en  relación  a  la  solicitud  de  extradición  del  nacional  venezolano  ALBERTO  ANTONIO  TERÁN  TORRES,  tal  y como lo solicitara el delegado del Ministerio Público; la Corte  emite  CONCEPTO FAVORABLE  por  los  cargos  de  Peculado  doloso  y  Asociación  para  delinquir,  los  cuales  justificaron  la orden de  aprehensión  que  en  contra de aquél profirió el Juzgado Séptimo de Primera  Instancia  en  Funciones  de  Control  del Circuito Judicial Penal del Estado de  Carabobo.   

La  Secretaría de la Sala comunicará este  concepto     al     solicitado     ALBERTO    ANTONIO    TERÁN    TORRES  y   demás   intervinientes   en   el   trámite   de  extradición.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1  Folios 37-40 de la Carpeta respectiva   

2  Folios 12-13 del Cuaderno del Ministerio de Justicia y del Derecho.   

3  Folios 6-8 de la Carpeta allegada por Venezuela   

4 Art.  308  L.  906  de  2004:  “El  juez  de  control de  garantías,  a  petición  del  Fiscal  General  de la nación o de su delegado,  decretará  la  medida  de  aseguramiento  cuando  de  los  elementos materiales  probatorios  y  evidencia  física  recogidos  y asegurados o de la información  obtenidos  legalmente, se pueda inferir razonablemente que el imputado puede ser  autor    o   partícipe   de   la   conducta   delictiva   que   se   investiga,  (…)”.     

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