AP8012-2016(48932)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP8012-2016  

Radicación Nº 48932  

(Aprobado mediante Acta Nº 376)  

          Bogotá  D.C.,  veintitrés  (23) de noviembre de dos mil dieciséis  (2016).   

          Procede  la  Corte  a  resolver  acerca  de  la petición de pruebas  formulada  por  la  defensa del ciudadano colombiano OSCAR CAMILO CORTES TAMAYO,  reclamado    en    extradición    por    el    Gobierno    de   la   República  Argentina.   

ANTECEDENTES  

          1.   Mediante   Notas  Verbales  MRC  No.  230/161     y     MRC     No.     235/162  de  29  de  agosto  y  1º de  septiembre  de 2016, respectivamente, el Gobierno de la República Argentina por  conducto  de  su  Embajada  en  Colombia,  solicitó al Ministerio de Relaciones  Exteriores  la  detención  preventiva  con  fines de extradición del ciudadano  colombiano  OSCAR  CAMILO CORTES TAMAYO, requerido por el Juzgado Nacional en lo  Penal  No.  7,  Secretaría  No. 13 de Buenos Aires, para responder dentro de la  causa  No.  884/2015  (7393),  que  se  le  sigue  por  los presuntos delitos de  «intento   de   exportación   de   sustancia   de  estupefaciente»         y         «tentativa de contrabando».   

          2.  En  cumplimiento de lo dispuesto en el  artículo  509  de la Ley 906 de 2004, la Fiscalía General de la Nación, en la  Resolución   de   1º   de   septiembre   de   20163, decretó la captura con fines  de  extradición  de  OSCAR CAMILO CORTES TAMAYO, quien había sido detenido por  miembros   de   la   Policía  Nacional  en  las  instalaciones  del  Aeropuerto  Internacional  el  Dorado  de  la  ciudad  de  Bogotá,  el 25 de agosto de este  año4,  con fundamento en la Circular Roja de Interpol No. A-7129/8/16 de  4        de        agosto        de        20165.   

          3. Con Nota Verbal No. MRC 255/16 de 13 de  septiembre        del       presente       año6,  la  Embajada  de  Argentina  formalizó  la  solicitud  de extradición de OSCAR CAMILO CORTES TAMAYO.   

          4.  La  Cancillería  mediante  Oficio No.  2193    de    14    de    septiembre    de    20167 remitió el diligenciamiento a  la  Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia y del Derecho,  señalando que los tratados aplicables para el caso, son:   

1. La “Convención sobre Extradición”,  suscrita en Montevideo el 26 de diciembre de 1993.   

2. La “Convención de las Naciones Unidas  contra  el  Tráfico  Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas”,  adoptada en Viena, el 20 de diciembre de 1988.   

          5. El Ministerio de Justicia y del Derecho  consideró  completo  el expediente y lo remitió a esta Corporación, a través  del   Oficio   No.   OFI16-0025742-OAI-1100   de   21  de  septiembre  de  2016,  transcribiendo   el   concepto   emitido   por   su   homólogo   de  Relaciones  Exteriores.   

          6.  La  Sala,  en  decisión de fecha 5 de  octubre  de  2016,  reconoció  personería para actuar al defensor público del  requerido,  así como dispuso surtir el traslado previsto en el artículo 500 de  la        Ley        906        de        20048,   para   la   solicitud   de  pruebas.   

PETICIONES PROBATORIAS  

          1.  La  defensa  postuló obtener la plena  identidad  del  requerido, así como verificar que no esté siendo investigado o  juzgado  por  los mismos hechos por los que es solicitado en Colombia, pues ello  haría inviable su extradición.   

Igualmente solicitó que OSCAR CAMILO CORTES  TAMAYO  sea  oído  en  la declaración que de él se solicita, en el territorio  colombiano,  por  comisionado, por cuanto contra «él  según  la  documental obrante al Indicment, no existe resolución de acusación  o su equivalente que se encuentra vigente o ejecutable».   

          2.  Por  su  parte, el Ministerio Público  manifestó no formular solicitudes probatorias.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          1. Las Pruebas en el Trámite de Extradición   

          Con  el  propósito  de determinar la procedencia de la práctica de  un   medio   de  conocimiento  dentro  de  la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición,  se  debe tener presente que el mismo esté relacionado con alguno  de  los  aspectos a revisar por la Corporación al momento de emitir el concepto  respectivo.   

En ese sentido, la pretensión probatoria del  interviniente  debe  estar  vinculada,  de  conformidad con lo preceptuado en el  artículo    502    de   la   Ley   906   de   20049,  con  el  cumplimiento  de lo  dispuesto  en  el  Tratado  aplicable  al presente asunto que, conforme viene de  indicarse,  es  la  «Convención sobre Extradición,  suscrita  en  Montevideo  el 26 de diciembre de 1933»,  según lo precisó la Cancillería de Colombia.   

Así las cosas, la actividad probatoria debe  estar orientada a constatar los siguientes requisitos:   

(i) «Que el Estado  requirente  tenga jurisdicción para juzgar el hecho delictuoso que se imputa al  individuo reclamado» (lit. a, art. 1º);   

(ii) «Que el hecho  por  el  cual  se  reclama  la  extradición  tenga el carácter de delito y sea  punible  por  las leyes del Estado requirente y por las del Estado requerido con  la   pena  mínima  de  un  año  de  privación  de  la  libertad» (lit. b, art. 1º);   

(iii)     Que     no     «estén  prescritas  la  acción penal o la pena, según las leyes  del  Estado  requirente  y  del  requerido  con anterioridad a la detención del  individuo inculpado» (lit. a, art. 3º);   

(iv)  Que  «el  individuo  inculpado  [no]  haya  cumplido  su  condena  en  el  país… [donde  cometió  el]  delito,  o [no]… haya sido amnistiado o indultado» (lit. b, art. 3º);   

(v)   Que  «el  individuo  inculpado  [no]  haya  sido  o [no] esté siendo juzgado en el Estado  requerido  por  el  hecho  que  se  le imputa y en el cual se funda el pedido de  extradición» (lit. c, art. 3º);   

(vi)  Que  «el  individuo  inculpado  [no]  hubiere  de  comparecer  ante  Tribunal o juzgado de  excepción  del Estado requirente» (lit. d, art. 3º);   

(vii)  Que no «se  trate   de   delito   político  o  de  los  que  le  son  conexos» (lit. e, art. 3º);   

(viii) Que no «se  trate  de  delitos  puramente  militares  o  contra  la  religión» (lit. f, art. 3º);   

(ix)  Que  «el  pedido  de  extradición…  [se]  formul[e]  por  el  respectivo  representante  diplomático» (art. 5º);   

(x)  «Cuando  el  individuo  ha  sido juzgado y condenado por los Tribunales del Estado requirente  [se   debe  allegar]  una  copia  auténtica  de  la  sentencia  ejecutoriada»;  A   su  vez,  «cuando  el  individuo  es solamente un acusado, [es necesario entregar] una copia auténtica  de  la  orden  de  detención, emanada de juez competente, una relación precisa  del  hecho imputado, una copia de las leyes aplicables a éste, así como de las  leyes  referentes  a  la  prescripción  de  la  acción  penal  o  de la pena»  [y] «ya se trate de acusado  o  condenado,  y  siempre  que…  [sea]  posible,  se remitirá la filiación y  demás    datos    personales    que    permitan    identificar   al   individuo  reclamado» (art. 5º).   

          De  otra  parte,  el  artículo  35 de la Constitución Política de  Colombia  prohíbe la extradición por delitos políticos y por hechos cometidos  con anterioridad al 17 de diciembre de 1997.   

         Lo   anterior   significa   que  la  Corte  solo  está   habilitada   para  decretar  aquellas  pruebas  que  sean conducentes, pertinentes y útiles,  únicamente  en  relación  con  los  tópicos  estipulados  en  la  normatividad  citada.   

         Por   lo   tanto,   otros   aspectos   ajenos  al  trámite  que  se  propongan  acreditar  los intervinientes, exceden la  naturaleza,  alcances y limitaciones del concepto que  debe  rendir esta Corporación, por lo que las pruebas  que      tengan      como      propósito      la  verificación   de   cuestiones  extrañas al mismo, son impertinentes.   

          2. Sobre la pretensión en concreto   

          Precisados  los parámetros bajo los cuales corresponde adelantar la  actividad  probatoria  en  la  fase  judicial  del  trámite de extradición, se  procederá  a  resolver  lo  solicitado  en  ese  sentido  por  el  defensor del  reclamado.   

2.1.  La  prueba  encaminada  a  establecer  la  verdadera  identidad  del  requerido OSCAR CAMILO  CORTES  TAMAYO  es  inútil  y por ello se negará, toda vez que obra suficiente  información  al respecto para poder examinar ese requisito al momento de emitir  el  concepto  respectivo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 5º de  la  Convención  sobre Extradición suscrita en Montevideo el 26 de diciembre de  1933.   

En  efecto,  en la Circular Roja de Interpol  No.  A-7129/8-2016  del 4 de agosto de 2016, se indican los datos personales del  reclamado  CORTES  TAMAYO,  tales  como  fecha  de  nacimiento,  nacionalidad, y  documento de identidad.   

De  otra  parte, el día de su captura se le  realizó  cotejo  dactiloscópico por parte de la Policía Nacional de Colombia,  estableciéndose  que su identidad coincide con la indicada en los documentos de  identificación que obran en la actuación.   

2.2.  La  petición  de  constatar  si OSCAR CAMILO CORTES TAMAYO ha sido juzgado en Colombia por los  mismos  hechos  por los cuales es requerido por las autoridades del Gobierno  de  la República de Argentina,  también      será  negada.   

Lo  anterior, por cuanto, de la documentación  aportada por el Gobierno  requirente   y   de   la  recogida  con  motivo  del  presente  trámite   de   extradición,   no   emerge  información  que permita deducir la existencia  de una investigación en Colombia  en  la cual se haya proferido decisión con efectos de  cosa   juzgada   frente   a   los   hechos   que   sirven   de   sustento  a  la  petición       de       extradición,   en   tanto   que   éstos  habrían  ocurrido en el Territorio  de la República Argentina.   

Además,  ha sido postura decantada de  la  Corte  aquella  que  cuando  se pretenda probar la supuesta vulneración del  principio   del   non   bis   in   ídem,  quien  alegue  la  existencia de un proceso penal en Colombia por  hechos  que  son los que motivan la petición de extradición, debe solicitar la  práctica  de  los  medios  probatorios  idóneos  con  una concreción tal, que  permita inferir de antemano dicha situación.   

La  Corte  ha  venido  sosteniendo  que las  pruebas  orientadas  a  establecer  si  en  contra  de  la persona solicitada en  extradición  se  adelanta  o se adelantó un proceso en Colombia por los mismos  hechos,  sólo son procedentes en la medida en que el  memorial  de  solicitud  de  pruebas  o  el  expediente  suministren o contengan  información    específica    que    permitan    inferir    de    antemano   su  existencia,  y  por  ende, la eventual violación del  principio del non bis in ídem.   

El   imperativo   de   verificar   esta  circunstancia  se presenta en situaciones en las que existe evidencia que apunte  a  demostrar  la  eventual lesión del derecho fundamental al debido proceso por  desconocimiento  del principio de cosa juzgada, en la medida en que el  afectado o su defensor informen que el asunto fue investigado y  juzgado   en   Colombia  y  suministren  la  información  relacionada  con  las  autoridades    judiciales    colombianas    que    hubieren   conocido   de   la  actuación;   o   que   por   cualquier  otro  medio  fundadamente  se  pueda  suponer  el  ejercicio  previo  de  jurisdicción,  por  ejemplo,  porque la orden de captura con fines de extradición se cumple estando  la  persona  privada de la libertad y resulte necesario establecer la razón por  la  cual  se  dispuso  la  limitación  de  ese derecho al requerido. -Negrita y  subrayas     fuera    de    texto-.    (CSJ     AP,     18     nov.    2009,    rad.    32494):   

         En  ese  orden,  la  solicitud referida a  constatar  si contra CORTES  TAMAYO  se adelanta o adelantó alguna investigación  penal,   no  reúne  ninguno  de  los  requisitos  señalados,  pues  además  de  no  señalar si en efecto la requiere para demostrar  que  se podría ver vulnerado el principio del non bis  in  ídem,  no aporta dato  que  permita  identificar  las  actuaciones  concretas  respecto  de  las cuales  pretende  obtener  información  y  dentro  del expediente tampoco existe alguno  sobre el particular.   

2.3.  Tampoco  se  accederá  a  que  el  requerido  sea  oído  en  declaración  en el territorio  colombiano,  pues  ello  no hace parte de los aspectos objeto de análisis de la  Sala  para  conceptuar  la  extradición,  máxime  cuando  ello implicaría una  intromisión  indebida  en  la  autonomía  de la justicia de otro país y de la  soberanía estatal del mismo.   

         Valga  la  pena  recordar  la  invariable jurisprudencia de la Corte  según  la  cual  la  extradición  es un mecanismo de asistencia y cooperación  judicial  entre  los  Estados,  en  donde  no  se  asume  una labor de carácter  jurisdiccional.   Por  tanto,  su función se restringe a la confrontación  objetivo  formal  de  la  documentación  presentada  frente a los elementos del  concepto.   

         Con  apoyo  en  las  anteriores  precisiones,  la  Sala  negará  la  totalidad de las pruebas incoadas por la defensa.   

3.  La  Corte  no  observa necesidad de evacuar pruebas de oficio.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE  

         1.  NO  ACCEDER  a  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa del requerido OSCAR CAMILO CORTES TAMAYO,  por las razones expuestas.   

         2.    No    se   decretan   pruebas   de  oficio.   

         Contra     esta     providencia     procede     el     recurso    de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Folio  3 carpeta adjunta.   

2 Folio  6 ibídem.   

3 Folio  42 ibídem.   

4 Folio  25 y ss ibídem.   

5 Folio  27 ibídem.   

6 Folio  9 ibídem.   

7 Folio  7 ibídem.   

8 Folio  12-ibídem.   

9 En el  presente  caso se aplica la Ley 906 de 2004, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de  extradición se cometieron después del 1º de enero de 2005,  fecha  en la cual entró en vigencia el nuevo Código de Procedimiento Penal. En  este  sentido,  ver  CSJ AP, 4 abr. 2006, rad. 24187 y CSJ AP, 3 oct. 2006, rad.  25080, entre otras decisiones.     

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