AP7072-2016(47576)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado ponente  

AP7072-2016  

Radicación N°47576  

(Aprobado Acta No.326)  

Bogotá D.C.,  dieciocho (18) de octubre  de dos mil dieciséis (2016).   

VISTOS:  

Resuelve la Corte si admite o no la demanda de  revisión  presentada  por el apoderado de RODRIGO ADOLFO GIL ALZATE.   

HECHOS:  

El 7 de diciembre de 2005, miembros adscritos  al  Batallón  de Infantería 32 «General Pedro Justo  Berrío»,  con tropas de la compañía Borrasca Tres,  se      desplazaron      a      realizar      la     operación     «Emblema»,     misión     táctica  «Diluvio»  que  estaba al  mando  del  ST Diego Andrés Olaya Trujillo, grupo del que también hacía parte  el  soldado  RODRIGO  ADOLFO  GIL ALZATE. En presunto combate, dieron de baja al  señor  Jonathan  Obando  Agudelo,  en la vereda La Golondrina del Corregimiento  Nutibara del municipio de Frontino (Antioquia).   

La víctima fue reclutada por Heber de Jesús  Álvarez  Ospina  y  el  soldado  profesional  Jhon  Fredy Martínez, quienes le  propusieron   realizar   una   diligencia   en  el  municipio  referido  y  como  contraprestación, le darían la suma de dos millones de pesos.   

Una  vez se obtuvo por medio de este engaño  el   consentimiento   de  Obando  Agudelo  fue  trasladado  al  sitio  donde  se  encontraban  acantonados los integrantes del Batallón de Infantería 32 y allí  se  produjo  su  muerte.  El  occiso,  fue vestido con prendas de policía color  verde  oliva  y  se le acomodó un arma tipo changón. En principio fue inhumado  como N.N por miembros del Ejército Nacional.   

ACTUACIÓN PROCESAL:  

El  16  de  octubre  de  2012,  el  Juzgado  Promiscuo   del   Circuito   de   Frontino   condenó   al  soldado  profesional  RODRIGO  ADOLFO  GIL ALZATE  y    al   Subteniente  Diego     Andrés    Olaya    Trujillo,  a  la  pena  principal  de 480 meses de prisión, multa de 5.000  salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes  e  inhabilidad  para  ejercer  derechos   y   funciones   públicas  por  240  meses,  al  hallarlos   penalmente  responsables    en    calidad   de   coautores   de   las  conductas  de  homicidio  agravado y desaparición forzada agravada.   

Inconforme  con  la  decisión  de primera  instancia,  el  defensor  de  GIL  ALZATE  apeló  y el Tribunal Superior de Antioquia mediante sentencia del  31  de  marzo  de  2014  absolvió  al  mencionado por el cargo de desaparición  forzada y le redujo la pena a 345 meses de prisión.   

La  defensa  presentó demanda de casación.  El   11  de  febrero  de  2015  la  Corte  resolvió  inadmitirla   y  casar  parcial  y  oficiosamente  la  sentencia  para  hacer  extensiva  la absolución por el delito de desaparición  forzada    al    procesado   Diego   Andrés   Olaya  Trujillo.   

DEMANDA DE REVISIÓN:  

Con fundamento en la causal 1ª del artículo  220  de  la  Ley  600  de  2000, el actor solicitó la revisión de la sentencia  condenatoria.   

En   sustento   de  su  pretensión  citó  las    declaraciones  suministradas   por   los  soldados  Andrés  Peñaloza  Cuéllar  y  Jhon Fredy  Martínez, para  señalar que conforme a sus relatos los  únicos    integrantes   de   la   contraguerrilla   Borrasca   Tres  que junto con  ellos  tuvieron  conocimiento, planearon y llevaron a  cabo  la  muerte  del  joven  Jonathan  Obando Agudelo, fueron el Teniente Diego  Andrés   Olaya   Trujillo  y    el   Soldado           Profesional          Jairo   Cardona   Ruiz,   pero   no  su  representado.   

Indicó  que  el  soldado    Jhon   Fredy  Martínez  llevó  a Obando  Agudelo  al lugar en donde se encontraba acantonado el  personal  integrante  de  la  contraguerrilla  y  lo  entregó  al  Subteniente         Olaya  Trujillo,  quien  a  su  vez  le  ordenó  al Cabo Peñaloza  Cuéllar  que  procediera  a eliminar al joven, lo que  realizó   junto    con    el   soldado   Cardona  Ruiz.   

Agregó  que  se  confirma  lo  anterior con las declaraciones  de   los  soldados  Iván  Arturo   Maestra   y   Didier   Augusto   Cardona   Pérez,  quienes     señalaron    que    la   persona   que  ocasionó  la  muerte  a  la  víctima  fue  el  militar     Cardona  Ruiz.   

El  Soldado  Jhon  Fredy  Martínez  indicó que su misión se    limitó    a    traer    a    la  víctima,   según      dijo      sólo   tres   o   cuatro   uniformados   participaron  en   los   hechos   porque   los  otros  estaban  en  el  área denominada el vivac.   

Con  tales  declaraciones,  en  criterio del  defensor,   se  establece  que  RODRIGO  ADOLFO  GIL  ALZATE    no    tuvo  conocimiento  y  tampoco  participó  en  el  delito  de  homicidio  que  le fue  atribuido,      contrario      a      lo     señalado     en     las         sentencias.   

Finalmente,  mencionó  que  el  interés  jurídico  que  le  asiste para recurrir en sede de revisión consiste en que no  siempre  la  verdad  objetiva  y la jurídica se corresponden.   Le  pidió  a  la  Sala, revisar    el    fallo    de    condena    proferido    contra    su  representado.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

En las actuaciones surtidas bajo el trámite  de  la  Ley  600  de  2000,  la acción de revisión procede únicamente por las  causales  previstas  en  el  artículo  220,  para cuya invocación es necesario  cumplir  los  requisitos  relacionados  en el artículo 222. De lo contrario, la  demanda  deberá  ser  inadmitida pues la Corte no puede suplir sus defectos, en  atención al carácter rogado de la acción.   

Con la demanda no  se   adjuntó,   en  el  presente  caso,   la   constancia   de   ejecutoria  del fallo objeto de la revisión y la omisión no se  subsanó  ni  siquiera  cuando  la  Sala  requirió  al  apoderado  para que cumpliera con esa carga procesal.   

Más  allá  de  lo anterior, tampoco   acreditó  el  profesional  la  configuración  de  la causal de revisión invocada,  la  cual tiene lugar cuando se haya condenado a dos (2)  o  más personas por un delito que no hubiese podido ser cometido sino por una o  un número menor de las sentenciadas.   

En   efecto,   el  abogado  cuestionó  la  atribución  de responsabilidad de RODRIGO ADOLFO GIL  ALZATE  en  el  punible, con el argumento de que éste  no  tuvo  conocimiento  y  tampoco  participó en la  ejecución     del     homicidio,    conforme     algunos    testimonios  que    obran    en    la   actuación.       Con       ello,        su        postulación,  se  dirige  a discusiones propias de las instancias o  del  recurso  de  casación,  por  completo ajenas a la naturaleza y fines de la  revisión (Cfr. CSJ AP, 25 Jun 2014, Rad. 43620, entre otras).   

No  acreditó  que  a  través de los hechos  probados,  surge  de forma objetiva e indiscutible, frente al caso concreto, que  el  delito  solo  pudo  ser cometido por una persona o por un número inferior a  las condenadas.   

Al contrario, en  el  proceso  penal  se  demostró,  sin  equívocos,  que se trató de    una    acción   mancomunada   en   la   cual   los   integrantes   de   la  compañía  Borrasca     Tres,     entre     ellos    el    sentenciado   GIL  ALZATE,  conocían  que  se iba a simular un combate en el  que  se  haría  pasar  a  un  civil  como  un  guerrillero  dado de baja en una  confrontación  armada,  con el objeto de congraciarse con su superior y obtener  beneficios.   

Además,   se  estableció  que   GIL  ALZATE  cumplió  dentro  del  plan  criminal,  con  el  rol  de  permanecer en el sitio que le indicó su  comandante   y   no   intervenir,   mientras   que  sus  compañeros  cometieran  materialmente  el  homicidio.  Lo  que  condujo  a la  determinación   de  su  responsabilidad    penal    y    la   consecuente   condena   por   el      cargo      de      homicidio  agravado.   

En  esas  condiciones,  resulta legítima la  deducción   de   responsabilidad   penal   contra   éste   como   coautor   impropio  porque  el  ilícito  mencionado  admite  la  intervención de un número plural de sujetos, entre los  que  se  pueden  incluir  múltiples  autores, quienes asumen deliberadamente la  ejecución de los hechos delictivos y sus consecuencias.   

En síntesis, los argumentos expuestos por el  demandante  se  limitan  a  formular  una  crítica  a la valoración probatoria  realizada  en  las  sentencias, para desde su particular óptica concluir que su  representado  no participó en el homicidio del joven Obando Agudelo, con lo que  desconoció  que  la acción de revisión no está prevista para insistir en los  alegatos propios de las instancias.   

Ante  tal  panorama, la demanda de revisión  será  inadmitida  por  cuanto  no  satisface  los  presupuestos previstos en la  ley.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

        INADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  por el  apoderado de RODRIGO ADOLFO GIL ALZATE.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso de  reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  

LUIS BERNARDO AlZATE GÓMEZ  

Conjuez  

GUILLERMO ANGULO GONZÁLEZ  

Conjuez  

ABEL DARÍO GONZÁLEZ SALAZAR  

Conjuez  

WILLIAM MONROY VICTORIA  

Conjuez  

RICARDO POSADA AMAYA  

Conjuez  

JUAN CARLOS PRÍAS BERNAL  

Conjuez  

CARLOS ROBERTO SOLÓRZANO GARAVITO  

Conjuez  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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