AP7033-2016(47921)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado Ponente  

AP7033-2016  

Radicado  N° 47.921  

(Aprobado acta Nº 317)  

Bogotá,  D.  C., doce (12) de octubre de dos  mil dieciséis (2016).   

I. MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se  pronuncia  la  Corte sobre la apelación  interpuesta  por  la  Fiscalía  contra  la  decisión  de  5  de abril de 2016,  proferida  por  el Tribunal Superior de San Gil dentro de la audiencia de juicio  oral  cursando en contra del  fiscal  Alberto  Amaya Alean,  por  la  cual  accedió a la incorporación, a través del investigador privado,  de  dos  documentales  como  prueba  de  referencia,  en  razón a la muerte del  testigo directo.   

II.  HECHOS:   

De conformidad con lo expresado en el escrito  de     acusación,     son     los     siguientes1:   

         «El  día  19  de  Diciembre  de  2014,  mediante   oficio  N°  185              DFNEJT-  PRNMA/  f.70,  suscrito por la Doctora  EDITH   XIOMARA                ARIAS  RANGEL,  Fiscal   70   Especializada   del  Eje  Temático  de            protección  a   los   Recursos   Naturales  y  el  Medio  Ambiente,  con  sede                   en  Bucaramanga,   pone  en  conocimiento  la  presunta  comisión  de              conductas  punibles   contra   la   administración  pública  por  parte  de           funcionarios  activos   adscritos   a   la  Fiscalía  Seccional  de  Cimitarra,           Departamento  de  Santander;  manifestando  que adelanta una            investigación bajo el radicado  110016099034201300483,  por  el           delito  de ilícito aprovechamiento de recursos  naturales,   por   lo   que              encontró  en la etapa de investigación, en el  resultado    de    las                  escuchas  de interceptaciones que se realizaron  a    unos    abonados                   celulares,  que  estos  funcionarios  omitían,  retardaban           procedimientos  legales  relacionados  con los procesos penales por                     el  tráfico  ilegal  de  madera  en  la  zona de cimitarra (sic) y                     alrededores,   de   delitos  investigados  que  adelantaban  en  su                     despacho  Fiscal; por lo cual se nos remitió compulsa de copias de                     las  piezas procesales pertinentes para adelantar la investigación                     contra  estos funcionarios, entre lo que se encuentran                                    transcripciones  y  análisis de los abonados que se interceptaron,                     donde  el  Fiscal  Seccional  Alberto  Amaya  Alean  y su asistente                     MANUEL  DEMETRIO  BARRAGAN  VARGAS, hablaban de dinero                                    “arreglar”   libertades  de  capturados  en  flagrancia  y  entrega  de          vehículos  incautados,  así mismo en interrogatorios realizados a                     algunos  de los indiciados que conforman la organización criminal;                     proceso  que adelanta la Fiscalía 70 especializada de la unidad de                     Medio  Ambiente  de  Bucaramanga.  Manifiestan  y  se  ratifican de                     las  negociaciones que hacían con los funcionarios de la Fiscalía                     General de la Nación.   

         La   Fiscalía   en   desarrollo   del   programa  metodológico  y                     órdenes  a  policía  judicial tendientes a la verificación de la                     compulsa   de   copias   de   piezas   procesales  aportadas  a  la                     investigación que nos concierne, encontró:   

    

1. En  interrogatorio recepcionado al señor EDINSON TELLEZ DÍAZ, con  el  Alias  de  “MINCHO”  de  fecha  31 de octubre de 2014, donde manifestó:  “también  hemos  entregado dineros a unos señores  de  la  Fiscalía  de  Cimitarra,  como  a los Fiscales de nombre DR. AMAYA y DR  MANUEL,   quienes   nos  colaboraron  por  sacar  los  camiones  incautados y que estaban en los patios, el dinero que entregamos es de  4  a  5  millones  de pesos a estos señores, la última entrega de dinero se la  hicimos   al   Doctor  MANUEL,  le  dimos  $2.800.000  millones  de  pesos  de  (sic)  la  estación de servicio salida al municipio de  Landázuri,  nos  ayudó  a sacar un camión sencillo, este era de un man que le  dicen  el  GRINGO,  yo  fui  el  que le hice el contacto para que hablara con el  Doctor  MANUEL  y DR,           AMAYA  que como hace unos 5 o 6 meses, le dimos  5  millones de pesos, en un establecimiento de razón social denominada la TATA,  personalmente  le  entregué  el  dinero  para  que  nos sacara un camión doble  troque  del  señor  ALEXIS  PINÓN,  así muchas veces hemos entregado dinero a  esos  señores Fiscales por los vehículos inmovilizados, también sé que otros  comerciantes de manera han hecho otras entregas de dinero”     

De   lo   manifestado  anteriormente,  el  indiciado  en esa otra investigación TELLEZ DÍAZ se ratificó de la acusación  referida,  conforme  a  declaración bajo juramento de fecha 21 de mayo de 2015,  argumentando  que  el  mismo  les  entregada  los  dineros al Doctor AMAYA y DR.  MANUEL.   Por  lo  que  esta  Fiscalía  encuentra  que  estos  funcionarios  se  encuentran  inmersos  en concierto para delinquir y concusión, ya que según lo  manifestado  por  el  testigo  se  dedicaban  desde hace tiempo atrás a cuadrar  entrega  de  vehículos  y libertades de capturados en flagrancia concertándose  previamente  con  los comerciantes de maderas en diversas oportunidades y frente  a diversos hechos.   

    

1. En  interrogatorio  recepcionado  al Señor CESAR ARIZA QUIROGA, de  fecha  31  de  octubre  de  2014,  y  su ampliación de 11 de diciembre de 2014,  manifestó:  “bajo  la gravedad de juramento quiero  informar  que  en  dos  oportunidades  tuve  dos  vehículos  con  madera  y los  conductores  en la Fiscalía de Cimitarra, me entregaron los carros y soltaros a  los  conductores, debido a que el Señor Fiscal AMAYA en una oportunidad exigió  y  recibió $5.000.000 DE PESOS Y EN LA OTRA $3.500.000 PESOS, ESA PLATA SE HIZO  LLEGAR  POR  MEDIO  DE  Tellez, el cual es conocido por él, no me acuerdo de la  fecha  exacta, pero la última vez fue hace dos meses, la plata de (sic) entrega  al  señor  fiscal se realizó en efectivo en Cimitarra, fuera de la oficina eso  me  lo  manifestó  TELLEZ,  esa plata se la dí a TELLEZ en efectivo en las dos  oportunidades.”     

De lo manifestado anteriormente, el indicado  en  esa  otra  investigación  ARIZA  QUIROGA  se  ratificó  de  la  acusación  referida,  conforme  a  declaración bajo juramento de fecha 21 de mayo de 2015,  argumentando  que  mediante  EDINSON TELLEZ DÍAZ alias MINCHO les entregaba los  dineros  al  Doctor  AMAYA  y DR MANUEL. Por lo que esta Fiscalía encuentra que  estos  funcionarios  se  encuentran  inmersos  en  concierto  para  delinquir  y  concusión,  ya que según lo manifestado por el testigo se dedicaban desde hace  tiempo  atrás  a  cuadrar  entregas de vehículos y libertades de capturados en  flagrancia  concertándose  previamente  con  los  comerciales  de  madera  y en  diversas oportunidades y frente a diversos hechos.   

Así mismo mediante entrevista realizada por  policía  judicial  SIJIN el patrullero ALEJANDRO BRAVO PEDRAZA, al señor CESAR  ARIZA  QUIROGA  se  estableció  la  relación contractual de éste con SERJULIO  TOLOZA  y ANDERSON ENRIQUE ROJAS MUNEVAR para manejar camiones de su propiedad y  que  fueran  incautados  con madera ilícita, lo que brinda mayor credibilidad a  las incriminaciones hechas.   

    

1. En  interrogatorio  recepcionado al señor CARLOS ANIBAL SANTOS, de  fecha  13  de  noviembre  de 2014, indicó, “que cuando les cogen algún carro  con  madera, estas personas tienen sus amistades para hablar con el Fiscal AMAYA  para  que  este  les  colabore a cambio dinero, esto lo sé porque me lo contaba  MINCHO  (EDINSON  TELLEZ),  también  me contó un conductor de JORGE uno que le  dicen   TELETUVI,   (sic)   él   se   llama   JHON   FREDDY  BAÑOS»     

         Más  adelante  el  escrito de acusación2   expresa   que  también  se  extraen  hechos  de  la transcripción de las interceptaciones, de donde se sabe  que  el  fiscal  Amaya Alean y  su  asistente  se  comunicaban  con  los  comerciantes  de madera para solicitar  dinero  para  entregar  carros  incautados,  liberar conductores capturados y no  solicitar medida de aseguramiento.   

III.   ANTECEDENTES  PROCESALES RELEVANTES   

1.  Con  fundamento  en lo narrado, el 11 de  febrero  de  2015  se  imputó  al fiscal Alberto Amaya  Alean   las  conductas  punibles  de  concierto  para  delinquir  (Artículo  340  Código Penal)  a  título  de  autor,  en  concurso  heterogéneo  sucesivo  con  concusión     (Canon    404    ibidem)   como   coautor,   prevaricato   por   acción   y  por  omisión  (Preceptos       413      y      414      ídem,  respectivamente),  ambos como autor; las tres últimas  cada   una   en   concurso   homogéneo  y  sucesivo3.  En  la  misma  audiencia  se  impuso   medida   de   aseguramiento   domiciliaria   al  funcionario  imputado.   

2. El 16 de junio de 2015 se llevó a cabo la  audiencia  de  acusación;  entre  el  15  de septiembre y el 6 de octubre de la  misma  anualidad se surtió la preparatoria; el juicio oral tuvo su inició el 9  de  noviembre  de  2015  y  luego  de múltiples aplazamientos continuó el 4 de  abril  de  2016;  el  5  del  mismo  mes  y  año, se profirió la decisión que  originó la alzada que se resuelve.   

3. En la última sesión indicada, durante el  testimonio  del investigador privado de la defensa José Fernando Rodríguez, el  abogado  del  acusado solicitó permiso al magistrado para exhibir al testigo el  certificado   de   defunción   de  Franklin  de  Jesús  Rodríguez  Jaramillo,  (testigo  decretado  en  favor  de  la  defensa en la  preparatoria)  y  la  entrevista  realizada  al  mismo  fallecido.   

El  magistrado  no  permitió  que  ello  se  verificara   aduciendo   que   previamente  a  hacerlo  debía  aceptarse  tales  documentos como prueba de referencia.   

Concluida  en lo posible la declaración que  se  adelantaba,  la  defensa  insistió  en  la  introducción  de  los aludidos  documentos,  mencionando  que constituyen una de las excepciones contempladas en  el  artículo  438  literal d) del Código de Procedimiento Penal, para que sean  tenidos como prueba de referencia admisible.   

El Tribunal corrió traslado de la petición  al  Ente  acusador  quien  se opuso a la incorporación y al Ministerio Público  que  se  expresó  de  acuerdo  con  el  pedido  de la defensa luego de lo cual,  adoptó la decisión cuestionada.    

IV. LA DECISIÓN APELADA  

El           a-quo el 5 de abril de 2016, autorizó la  incorporación  de  una entrevista y el certificado de defunción de un testigo,  con fundamento en las siguientes razones:    

En  la  audiencia  preparatoria  la  defensa  solicitó  y  se  decretó  el  testimonio  de  Franklin  de  Jesús  Rodríguez  Jaramillo,  por  tanto  se debe entender que para aquella data se desconocía su  fallecimiento,  lo cual es aceptado en aplicación del principio de la buena fe.   

José   Fernando  Rodríguez  –investigador privado- manifestó en su  declaración,  que  sólo se enteró del deceso de Franklin de Jesús Rodríguez  a  mediados  de  octubre  de  2015,  es  decir, después de surtida la vista que  prepara  el juicio oral, sesión que tuvo lugar el 15 de septiembre de ese mismo  año.   

Reconoció  que  la banca opositora obró de  buena  fe  al  solicitar  la  testimonial  de  una  persona muerta, sin dejar de  mencionar  que no existe en la actuación, elemento que demuestre que sí tenía  ese conocimiento; además está verificada la muerte del testigo.   

Concluyó:        «Se  decreta  como prueba de referencia  la  entrevista  practicada  por  el  investigador  de  la  defensa  señor José  Fernando  Rodríguez al señor o testigo Franklin de Jesús Rodríguez Jaramillo  y  así  mismo el certificado de defunción del mismo y así hacer procedente la  admisión     excepcional     de    la    prueba    de    referencia»4.    

   

V. SUSTENTACIÓN DEL RECURSO  

          La   Fiscalía   interpuso   recurso  de  apelación  que  sustentó  afirmando  que  la  muerte  del testigo sucedió dos meses antes de la audiencia  preparatoria,  pues  lo  primero  acaeció  el 15 de julio y la segunda el 15 de  septiembre de 2015.   

          Siendo  el  proceso  adversarial  un juicio de partes, cada una debe  velar  por sus testigos, de suerte que la defensa debía conocer lo ocurrido con  el    suyo,    más    cuando    José    Fernando    Rodríguez    –investigador-  adujo  que la muerte de  Franklin  de  Jesús Rodríguez Jaramillo fue un hecho notorio en Cimitarra, una  población  pequeña,  donde sucedieron los hechos que se juzgan en el proceso y  también  reside  el  otro acusado, esto es Manuel Demetrio Barragán, lo que le  permite  concluir  que  a  la defensa incumbía haberse enterado previamente del  fallecimiento de su testigo.   

          Como  normas  que  regulan el problema jurídico planteado invoca el  contenido  del artículo 344 que consagra excepcional el decreto de prueba en el  juicio  oral  cuando  sea  trascendental  y siempre que no se hubiere omitido su  descubrimiento por causa imputable a la parte que la solicita.   

          Señala  el  Ente  Acusador,  que  lo  procedente  es  rechazar  los  elementos    (Canon   346   de   la   Ley   906   de  2004)  porque  no  hay  excusa  para  que  la  defensa  desconociera  la muerte del testigo que ocurrió dos meses antes de la audiencia  preparatoria.  Agrega  que  el  caso  no  está  dentro  de  los parámetros del  artículo  438  literal  d), insistiendo en que es culpa exclusiva de la defensa  el  haber omitido reportar el fallecimiento de su declarante para que se tuviera  como     “prueba    de    referencia” la entrevista de Franklin Rodríguez Jaramillo.   

VI. NO RECURRENTES  

          1.          El         defensor  pidió  mantener  la  decisión  porque  la  misma se adapta a lo establecido en los postulados del 437 y 438 del  Estatuto Procedimental aplicable.   

Se aparta de lo expuesto por el Fiscal, quien  incurrió  en  yerros,  pues  afirmó  que  Manuel  Demetrio  Barragan  tiene su  domicilio  en  Cimitarra  lo  cual  no  es cierto, ya que el coasusado reside en  Girón.   

En   relación   con   la   ausencia   de  descubrimiento  alegado  por  el  fiscal,  afirmó que ese sujeto procesal no se  pronunció  en la audiencia preparatoria sobre vulneración al mismo pidiendo la  aplicación  del  artículo  346;  si  ello  fuere así, el Ente Acusador debió  manifestarlo en la vista pertinente y no en el juicio oral.   

De  otra parte, si la Fiscalía conocía que  el   testigo  había  fallecido,  ya  que  tiene  jurisdicción  y  fiscales  en  Cimitarra,  ha  debido  decirlo  en la preparatoria y si lo sabía y no lo dijo,  actuó de forma desleal.   

Agregó  que  es más fácil para la defensa  acudir  a  una  prueba  de  referencia  que pedir la declaración de un testigo,  entonces  no  se  justifica  que  conociendo el deceso del testigo no lo hubiera  expresado.   

Finalmente,  adujo,  está demostrado que el  investigador  de  la  defensa  sólo  se  enteró  del fallecimiento del testigo  después  de  la  audiencia preparatoria por tanto, hay condiciones para admitir  la prueba de referencia debiéndose confirmar la decisión.   

2.  La agente  del   Ministerio   Público  expresó  que  no tiene comentario sobre la decisión del Tribunal, pero afirmó  que  cuando  la defensa dio la orden de entrevistar al testigo éste estaba vivo  al  punto de haberse cumplido el mandato, por lo mismo, la buena fe de esa parte  procesal  no está empañada, ya que al momento de solicitar el testimonio en la  preparatoria   desconocía   ese   deceso.   Pide   la   confirmación   de   la  decisión.    

CONSIDERACIONES:   

    

1. Competencia     

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia  es  competente  para  conocer de la apelación presentada, de conformidad con lo  dispuesto  en  el  numeral  3º  del  artículo  32  de  la Ley 906 de 2004, por  tratarse  de  una  decisión  proferida  en  primera  instancia  por un Tribunal  Superior de Distrito Judicial.   

    

1. Problema Jurídico     

Teniendo  como fundamento el tema de disenso  corresponde  dilucidar el siguiente problema jurídico: ¿Es procedente decretar  como  prueba  de  referencia,  en el juicio oral, la entrevista y certificado de  defunción  de  un  testigo  cuya  declaración  fue previamente decretada en la  audiencia preparatoria?   

    

1. La Prueba de Referencia     

          La  Ley  906  de  2004 introdujo dentro de su normativa el Artículo  437 según el cual:   

                                            «Art. 437.- Se considera como prueba de  referencia    toda                     declaración            realizada fuera del juicio oral y  que   es   utilizada   para              probar  o  excluir  uno  o varios elementos del  delito,   el   grado   de               intervención  en  el mismo, las circunstancias  de   atenuación   o   de               agravación               punitivas,  la  naturaleza  y  extensión   del   daño                irrogado,  y  cualquier otro aspecto sustancias  objeto    de   debate,                  cuando    no    sea    posible             practicarla  en  el juicio».   

          Frente   a  la  definición  que  trae  la  normativa  procedimental  aplicable  sobre  prueba  de  referencia,  esta  Corporación  tiene dicho: (CSJ  AP8611   –   2014  Rad.  34131)   

                                            «Significa   esto,  conforme  ha  sido  advertido  por  la  Corte,  Cfr.          CSJ             SP,  6  mar. 2008, rad. 27477), que los  elementos    de    la                   prueba   de   referencia    son   i)  una  declaración  realizada  por una          persona  por  fuera  del  juicio  oral; ii) que  verse  sobre  aspectos  que              en  forma  directa  o  personal  haya tenido la  ocasión   de   observar  o              percibir;  iii)  que  exista un medio o modo de  prueba   que   se   ofrece               como  evidencia  para  probar  la verdad de los  hechos   que   informa                  la   declaración   (testigo  de  oídas,  por  ejemplo)  y;  iv)  que la verdad          que se pretende probar tenga por objeto afirmar  o    negar    aspectos                  sustanciales  del  debate  (como por ejemplo la  tipicidad    de    la                   conducta,   el  grado  de  intervención,  las  circunstancias    de                   atenuación  o  agravación  punitivas,  o  la  naturaleza  o  extensión  del           daño       causado,      entre      otros  aspectos).     

                  La prueba de  referencia  se refiere entonces, ha sido dicho            (Cfr. CSJ SP 21 sep. 2011, rad.  36023),  a  aquel  medio  de             convicción   (grabación,   escrito,   audio,  incluso  un  testimonio), que se          lleva  al  proceso  para  dar  a  conocer  una  declaración  practicada  por            fuera  del  juicio,  con el objeto de demostrar  que    es   verdadero,                  cuando  es  imposible llevar al testigo por las  causas    expresamente                  señaladas   en  la  ley;  por  ser  éste  un  instituto  que  obviamente  raya          con  los  principios  probatorios  del  juicio,  principalmente   los   de               inmediación y contradicción, su admisibilidad  se   torna   excepcional                y  también  su  fuerza  demostrativa  resulta  menguada.»     

          De  otro  lado,  también  ha decantado la Sala, las condiciones que  debe  tener  el  medio  probatorio  para  que  sea de referencia. Al respecto ha  dicho: (AP5785, 30 sep. 2015 Rad. 46153)   

         «De tiempo atrás la Sala se ha ocupado  de    delimitar    los                  elementos   estructurales   de  la  prueba  de  referencia.  En  tal  sentido,           ha  resaltado  que podrá hablarse de prueba de  referencia    cuando                   concurran  los siguientes elementos: “(i) una  declaración   realizada                por una persona fuera del juicio oral, (ii) que  verse   sobre   aspectos                que  en forma directa y personal haya tenido la  ocasión   de   observar                y percibir, (iii) que exista un medio o modo de  prueba   que   se   ofrece               como  evidencia  para  probar  la verdad de los  hechos    de    que                    informa  la  declaración…”  (CSJ SC, 6 Mar  2008, Rad. 27477).»   

          En  suma,  prueba  de  referencia  es aquella que se lleva al juicio  oral,  pero no a través de la persona que obtuvo el conocimiento del hecho sino  de  otro  medio  que  recoge esa declaración, vertida de forma anterior al acto  procesal  idóneo  para  practicar  la  prueba,  limitándose  de  esta forma el  ejercicio  de algunos de los principios que orientan la actividad probatoria, lo  que  hace que su decreto sea excepcional y este determinado por la demostración  de  una de las causales previstas normativamente en el artículo 438 del Código  de Procedimiento Penal adversarial.   

          Así  consagra  el  artículo  438  citado las causas por las que es  viable estudiar la admisibilidad de una prueba de referencia:   

         Art.  438.- Únicamente es admisible la prueba de referencia cuando                     el declarante:      

a. Manifiesta  bajo  juramento  que  ha  perdido  la memoria sobre los  hechos y es corroborada pericialmente dicha afirmación;   

b. Es  víctima  de  un  delito  de secuestro, desaparición forzada o  evento similar;   

c. Padece   de   una   grave   enfermedad   que  le  impide  declarar;   

d. Ha fallecido;   

e. Adicionado.  Ley 1652 de 2013, art. 3°. Es menor de dieciocho (18)  años  y  víctima  de  los  delitos contra la libertad, integridad y formación  sexuales  tipificados  en  el  Título IV del Código Penal, al igual que en los  artículos 138, 139, 141, 188ª, 188C, 188D, del mismo Código.     

         También  se acepta la prueba de referencia cuando las                                    declaraciones   se   hallen   registradas  en  escritos  de  pasada                     memoria o archivos históricos.   

          Dentro  de  las causales antes mencionadas se encuentra la enlistada  en el literal d) que hace referencia a la muerte del testigo.   

          En  ese  orden, entre otras causales, podrá llevarse al juicio oral  como  prueba  de  referencia,  la  declaración  de una persona que presenció o  conoció  un  hecho  de  interés  para el proceso, por algún medio se recogido  (declaración  jurada,  entrevista,  audio,  vídeo,  etcétera),  pero  que  al  momento de la celebración de la vista pública, ha fallecido.   

          La  parte  interesada deberá acreditar dos hechos fundamentales: a)  que  el  medio  reúne  las  características  para  ser admitido como prueba de  referencia y b) que la persona ha fallecido.   

          Desde  luego,  como  ha advertido la jurisprudencia de esta Sala, la  parte  contra  la  cual  se enerva el medio de conocimiento no podrá ejercer el  derecho   de   contradicción  y  el  de  confrontación,  como  tampoco  habrá  inmediación  de  la prueba por el juez, lo que conduce, de un lado, a que no se  pueda  condenar  solo  con  prueba  de esta naturaleza y de otro, a que su valor  suasorio se vea atenuado.   

    

1. Caso concreto.     

          Descendiendo  al  análisis  del  asunto particular que concita esta  decisión,  la  Sala  desde  ya  advierte que habrá de confirmar la providencia  recurrida con fundamento en las siguientes razones jurídicas:   

          4.1  Durante  el  juicio  oral,  estaba  declarando  José  Fernando  Rodríguez  – investigador  de  la  defensa-  con  quien pretendió el apoderado del implicado introducir el  certificado  de  defunción  de  Franklin  de  Jesús  Rodríguez Jaramillo cuya  declaración  también se había decretado, así como la entrevista realizada al  mismo.5   

          El   magistrado  al  advertir  que  se  trataba  de  una  prueba  de  referencia,  corrió  traslado  de  la  petición  a  partes  e  intervinientes,  oponiéndose  el  Ente  Acusador,  mientras  el  Ministerio  Público  pidió se  accediera  a  la  incorporación  de documentos, en aplicación del principio de  buena fe.   

             

          La  decisión  favorable  a la pretensión se sustentó en: a) En la  audiencia  preparatoria  se  admitió  el  testimonio;  b)  Está  demostrado el  fallecimiento  del testigo; c) La defensa sólo se enteró del deceso a mediados  de  octubre  de 2015, d) No hay prueba que demuestre que la defensa solicitó la  declaración a sabiendas de la muerte del deponente.   

          La  apelación  se  sustentó  en  que  la audiencia preparatoria se  surtió    el    15    de    septiembre   de   20156   en   tanto  la  muerte  del  declarante  había  ocurrido  de  manera  previa;  además, siendo tal suceso un  hecho  notorio  en  Cimitarra, debió ser conocido por la defensa que tenía que  estar  al  tanto  de  sus  testigos  por  tramitarse  el  asunto  por el proceso  acusatorio.    

          4.2   Para   resolver  el  cuestionamiento  lo  primero  que  ha  de  advertirse  es  que  de  los  documentos  solicitados  como prueba de referencia  únicamente  la entrevista que rindiera Franklin de Jesús Rodríguez Jaramillo,  reúne    las    condiciones    para    ser    tal7,   pues   se   trata  de  una  exposición  que  consta  por  escrito,  sobre  el conocimiento que directamente  obtuviera  el  declarante  de  hechos  que  contribuyen a la demostración de la  teoría     del     caso     de     la     defensa8,  además,  data  de antes del  juicio   oral9.      

          Sobre  el certificado de defunción, en verdad es el medio de prueba  que  respalda  la  causal  para que se admita la entrevista, pues claramente, el  aludido  documento lo que demuestra es el fallecimiento del testigo decretado en  la  vista  preparatoria,  es  decir, es el soporte de la causal invocada para la  admisibilidad de la prueba de referencia.   

          Establecido  lo anterior y conforme con los alegatos del recurrente,  corresponde  establecer  si es viable admitir para que sea incorporada dentro de  la  vista  pública,  la  entrevista  que rindiera Franklin de Jesús Rodríguez  Jaramillo,  a pesar que ya había fallecido antes de la audiencia que prepara el  juicio oral.    

          Sobre  el  particular  se encuentra que conforme con la declaración  del  investigador  de la defensa -José Fernando Rodríguez- solo se enteró del  fallecimiento  de  Franklin  de Jesús a mediados de octubre de 2015, a pesar de  haber acaecido el mismo el 15 de julio anterior.   

          Evidentemente,  no  existe  en  la  actuación  elemento  alguno que  permita  concluir  que  la  defensa conocía tal suceso de manera previa, por lo  que  le  asiste  razón  a la representante del Ministerio Público cuando adujo  que  ha  de  entenderse que la apoderada del implicado actuó de buena fe cuando  solicitó el testimonio de una persona que había fallecido.   

          Por  mandato  del  artículo  12  del  Estatuto Adjetivo, las partes  están  en  el deber de actuar con lealtad y de buena de fe, de manera que es en  esa  forma en que debe valorarse su conducta procesal, a menos que exista prueba  en  contrario,  pues  según  los  principios  generales del derecho10   

,  la  buena  fe  se presume en tanto que lo  contrario debe demostrarse.   

          Implica  lo anterior que no existiendo evidencia alguna que acredite  que  la  defensa  conocía  el  fallecimiento  de  Franklin de Jesús Rodríguez  Jaramillo  el  día  en  que  se solicitó su testimonio para ser evacuado en el  juicio oral, prevalece la presunción mencionada.   

          Además,  como  se ha indicado, la entrevista recibida al fallecido,  reúne  las  exigencias  normativas  y  jurisprudenciales  para  ser tenida como  prueba de referencia.   

          En  suma,  en  el  asunto está demostrada la causal invocada por la  defensa,  así  como es evidente que el elemento reúne las condiciones para que  se  pueda  admitir  excepcionalmente  la  prueba  de  referencia, lo que lleva a  confirmar  la  decisión  adoptada  por  el  Tribunal  Superior de San Gil en el  juicio  oral  adelantado  en  contra  de  Alberto Amaya  Alean.   

          4.3.  En  cuanto  a  los argumentos de la Fiscalía, tratándose del  proceso  adversarial,  cada  parte debe estar atenta a sus testigos y por tanto,  la  defensa  debía  conocer la muerte de Franklin de Jesús en la medida en que  ella  ocurrió  en  Cimitarra  -lugar  de ocurrencia de los hechos- fue un hecho  notorio  y  es  donde  reside  el  asistente  del fiscal investigado, por lo que  solicita  el  rechazo  del  elemento,  por vulneración al descubrimiento.    

          Pues  bien,  tal  alegato  no  pasó  de ser un argumento carente de  demostración  en la actuación, pues se desconoce por qué razón la muerte del  testigo  decretado  en  favor  de  la defensa tuvo las particularidades para que  pueda  ser  considerado  notorio  y menos está probado que la defensa conociera  con   antelación   a   la   audiencia   preparatoria   que  su  testigo  había  fallecido.   

          En  cambio, sí hay prueba dentro de la actuación sobre la fecha en  que  la  banca  opositora  tuvo noticia del deceso, pues su testigo investigador  declaró,  bajo  la  gravedad  del juramento, que sólo se enteró a mediados de  octubre  de  2015,  no  quedando  otro  escenario  diverso  del juicio oral para  solicitar la incorporación de la prueba de referencia.   

          Además,  también  le  asiste razón a la defensa cuando advera que  si  el  suceso fue un hecho notorio en Cimitarra, lugar donde la Fiscalía tiene  jurisdicción  y  funcionarios,  ha  debido  expresarlo así en la preparatoria,  puesto  que  conocer  un hecho tal y no comunicarlo al funcionario judicial, sin  duda  alguna  constituye  una  vulneración  al principio de lealtad11  que  debe  regir  las  actuaciones de las partes e intervinientes dentro del proceso penal.   

          De  otro  lado, tampoco le asiste razón al Fiscal cuando reclama la  aplicación           del           rechazo12  de los elementos materiales  de  prueba,  pues  esa  sanción se aplica cuando se ha incurrido en omisión al  deber  de  descubrimiento,  siendo  el  estadio  para  que  se  haga el reclamo,  justamente          la          preparatoria13;  pero  en  el  caso  que se  estudia,   lo   que   está   verificado   es   que  para  esa  data14  la  defensa  desconocía  la  muerte del testigo y por tanto no contaba con el certificado de  defunción  que obtuvo de forma posterior, de suerte que mal pudiera exigírsele  anunciar un documento del cual carecía.   

          Sobre  la  entrevista  al  testigo,  al  revisar  los  audios  de la  audiencia  mencionada,  se  encuentra  que la defensa sí descubrió15 la entrevista  realizada  a  Franklin  de  Jesús  Rodríguez  Jaramillo y esto fue aceptado en  forma    expresa   por   el   fiscal   del   asunto16,  lo  que  implica  que  el  elemento  que  recoge  las  expresiones del testigo fallecido, cumplió  el  debido   proceso   probatorio   pues  fue  debidamente  descubierta,  enunciada,  solicitada  y  decretada,  pero  en  la  medida en que la defensa desconocía la  muerte  del  deponente,  su  petición  se encaminó únicamente a ser utilizada  para      refrescar      memoria      o      impugnar      credibilidad      del  declarante.       

         

          En  conclusión,  tal  como se había anunciado, la decisión objeto  de  la  apelación  debe  ser  confirmada, puesto que está demostrada la causal  consagrada  en  el artículo 438 literal d) de la Ley 906 de 2004, así como que  el  documento  que  se  pide  incorporar  como  prueba  de referencia reúne las  condiciones  legales  y jurisprudenciales para ser tenido como tal. Además, los  argumentos  expuestos  por el recurrente no tienen respaldo en el haz probatorio  obrante en la actuación.   

                     

            En mérito de  lo  expuesto, la   CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          Primero:     Confirmar    la   decisión   emitida  por  el  Tribunal  Superior  de  San Gil, Sala Penal, mediante la cual aceptó incorporar  con  el  testigo  José  Fernando  Rodríguez  el  certificado  de  defunción  y  la  entrevista realizada a Franklin De Jesús Rodríguez Jaramillo.   

          Segundo:  DEVOLVER  la actuación en forma  inmediata  al  Tribunal  de  origen,  para  que se continúe con el juicio oral.   

          Tercero:                   INFORMAR    a  las  partes  e intervinientes que contra la presente decisión no  procede ningún recurso   

Notifíquese y cúmplase.  

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO  FERNÁNDEZ   

JOSÉ  FRANCISCO  ACUÑA VIZCAYA   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Es  de  resaltar que los hechos son copiados tal cual  están  plasmados en el texto original del escrito de acusación, incluyendo las  subrayas, comillas, mayúsculas y demás aspectos.   

2  Es  de  resaltar que de los 45 folios que componen el  escrito  de  acusación,  aproximadamente  28  describen  los hechos relevantes,  donde incluye citas textuales de testigos y de jurisprudencia.   

3 En el  escrito  de acusación la Fiscalía hace mención de cuatro hechos constitutivos  de  concusión  e  igual número de conductas para cada uno de los prevaricatos.   

4  Cfr.   Audio  5  cd  de  5  de  abril  de  2016,  de  1’46’’       a       5’15’’   

5 Cfr.  Audio    3    cd    de    5    de   abril   de   2016   record:   29’24’’   

6  Resalta la sala que si bien la audiencia preparatoria  comenzó   en  la  data  anunciada  por  la  Fiscalía,  lo  cierto  es  que  el  descubrimiento,  enunciación  y  solicitud  probatoria se realizó el día 1 de  octubre  de  2015,  en  vista  convocada  para  continuar la preparatoria que se  había  suspendido  el  15 de septiembre anterior, en razón a las discrepancias  presentadas   por   las   partes  frente  al  descubrimiento  probatorio  de  la  Fiscalía.   

7 Cfr.  CSJ SC, 6 Mar 2008, Rad. 27477, AP5785, 30 sep. 205 Rad. 46153   

8  Cfr.  Audio  5,  Disco  Comparto  del 1 de octubre de  2015,         minuto         28’46’’.    La  pertinencia  del  testimonio  expuesto  por  la  defensora,  consiste  en que el  testigo  fue señalado de recibir los dineros con destino al fiscal investigado,  lo  que  iría  a  desmentir demostrando que los testigos de cargo mienten y que  son espurios.   

9  Conforme  con  la  exposición  de  la  defensa en el descubrimiento probatorio,  enunciación  y  solicitud  de  pruebas,  la  entrevista vertida por Franklin de  Jesús  Rodríguez  Jaramillo  se  realizó  el 15 de abril de 2015 a las 18:20,  dentro  de  la  actividad  investigativa  realizada  para  la defensa, por José  Fernando      Rodríguez,     testigo     con     quien     se     pidió     la  incorporación.     

10  Constitución   Política  -Art.  230.- «Los  jueces, en sus providencias, sólo están sometidos al imperio  de  la  ley. La equidad, la jurisprudencia, los principios generales del derecho  y  la  doctrina  son  criterios auxiliares de la actividad judicial.»   

11  Artículo  12.-  Todos  los  que  intervienen  en  la  actuación,  sin  excepción  alguna,  están en el deber de actuar con absoluta  lealtad y buena fe.    

12  En  aplicación  de las preceptivas consagradas en el  artículo 344 y 346 de la Ley 906 de 2004.   

13  Ley 906 de 2004 – Artículo 356.- En desarrollo de la  audiencia  preparatoria el  juez  dispondrá:  1.-  Que las partes manifiesten sus observaciones pertinentes  al  procedimiento  de  descubrimiento  de elementos probatorios, en especial, el  efectuado  fuera  de  la  sede  de la audiencia de formulación de acusación ha  quedado  completo,  Si  no  lo  estuviere, el juez lo  rechazará.   

14  Se  resalta  que  la  audiencia  en la que se hizo el  descubrimiento  probatorio  por  la defensa se realizó el 1 de octubre de 2015.   

15  Cfr.  Audio  1  del  Cd  de  1  de  octubre  de 2015,  12’29’’.   

16  Cfr.   Audio   2   del   cd   ídem,   5’45’’.     

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