AP7027-2016(48990)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA    SALAZAR  CUÉLLAR   

MAGISTRADA  PONENTE   

AP7027-2016   

Radicación    No.:  48990   

Acta      No.  317   

Bogotá D. C., doce (12) de octubre de dos mil  dieciséis (2016)   

VISTOS  

Define la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  la  competencia  para  conocer  del proceso penal que se  adelanta   contra   MELVIN  RONAL  BENÍTEZ  SÁNCHEZ,  YOLIDES  YANETH  ORTEGA  ARGUMEDO  y otros1,   por   la  presunta comisión del delito de concierto para delinquir agravado.   

HECHOS  

Según   el   escrito   de   acusación,  en   el   Urabá  antioqueño  surgió  la    banda    criminal   de   “Urabá”,  posteriormente  denominada  “Clan  Úsuga”,  que  busca  tomar  el  control  de  las  zonas  y  rutas  del narcotráfico   en   esa  región,    en    límites    de    los   departamentos   de   Córdoba   y  Antioquia.   

Mediante   un  informe  de inteligencia y con base en lo expuesto por  tres    fuentes,    la    fiscalía    logró  la  individualización  de  varias personas, integrantes de  esa   organización   criminal,   quienes  coordinaban  e  impartían  directrices desde el municipio de San  Pedro  de  Urabá  (Antioquia) a los demás miembros de la banda ubicados en San  Pedro,     Necoclí,     Turbo    (Antioquia)    y    Valencia    y    Tierralta  (Córdoba).   

Se  estableció  que MELVIN RONALD BENÍTEZ  SÁNCHEZ,  YOLIDES  YANETH ORTEGA ARGUMEDO, MARLENY FRANCO MORALES, ONALBIS GLEY  SÁNCHEZ  VARGAS,  LUIS  JAVIER  BARBA PETRO, JOSÉ MARÍA MONZÓN FERIA, ELMIRO  MIGUEL  RIVERA  OROZCO  y  JOAQUÍN  GUILLERMO DAVID USUGA hicieron parte        de        la        organización.        Principalmente  intervenían  en funciones específicas como las de  compra  de  pasta  de  coca,  vigilancia  y  control de movimientos de la fuerza  pública,  suministro  de  ropa  de  intendencia  a  los integrantes de la banda  criminal   y  actividades  de  sicariato.   

ANTECEDENTES  PROCESALES   

          La  fiscalía  les  formuló imputación a los antes mencionados por  el    delito    de    concierto    para   delinquir  agravado.  No hubo allanamiento a cargos y se les  impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.   

          El  31  de  agosto de este año, se radicó el escrito de acusación  ante  los  jueces  penales  del  circuito  especializados de Antioquia.  La  audiencia  correspondió  al  Juzgado 3º Especializado, quien la instaló el 23  de  septiembre siguiente.  Allí, manifestó el funcionario de conocimiento  que  la  conducta  reprochada  a  los  procesados había sido cometida en varios  lugares    (municipios    de    Córdoba    y    de  Antioquia)  por  lo  que  le  solicitó a la fiscalía  precisar  en  donde  se  encontraban  los  elementos  materiales probatorios que  fundaban  el  pliego de cargos, a lo cual ésta respondió que se hallaban en el  municipio de San Pedro de Urabá.   

          Acto  seguido, el juez indicó que si bien esa localidad pertenecía  al   Distrito   Judicial   de   Antioquia,  «es  una  municipalidad  más  cercana  a  la  ciudad  de  Montería… que a la ciudad de  Medellín…  pues basta darle una mirada rápida a un GPS para medir distancias  entre  el  municipio  donde  se  encuentran  los  elementos  fundamentales de la  acusación y las sedes».   

          Por  tal  razón,  se  declaró incompetente para conocer del asunto  adelantado  contra  BENÍTEZ  SÁNCHEZ y los demás coprocesados, al indicar que  debían  ser los jueces penales del circuito especializados de Montería quienes  debían  asumir  el  conocimiento  del  asunto.   En  consecuencia, dispuso  remitir  el  expediente  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  La  Sala  es  competente  para  definir  la  controversia  planteada en el presente asunto, de  acuerdo  con el numeral 4° del artículo 32 de la Ley 906 de 2004, toda vez que  en   el   caso   están   involucrados  dos  juzgados  de  diferentes  distritos  judiciales.   

El  artículo  54 de la misma codificación,  frente  al  trámite  relacionado  con  la  definición  de competencia dispone:   

Cuando  el  juez  ante  el  cual  se  haya  presentado  la acusación manifieste su incompetencia, así lo hará saber a las  partes   en   la  misma  audiencia  y  remitirá  el  asunto  inmediatamente  al  funcionario  que  deba definirla, quien en el término improrrogable de tres (3)  días  decidirá  de  plano.   Igual  procedimiento  se aplicará cuando se  trate  de  lo  previsto  en  el  artículo  286  de  este  Código  y  cuando la  incompetencia la proponga la defensa.   

Ahora  bien, de manera pacífica ha indicado  la  jurisprudencia  de  la  Corte Suprema de Justicia2,  que es de su resorte definir  la  manifestación  de  incompetencia  cuando  ésta  involucra  a  juzgados  de  diferentes     distritos     judiciales,  como  sucede  en  el presente caso, donde plantea el Juez Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Antioquia,  que  quien  debe  asumir el  conocimiento  del  asunto  es  un despacho de la misma especialidad, con sede en  Montería.   

          2.  Para el caso, es procedente aplicar el  artículo 43 de la Ley 906 de 2004, que dispone lo siguiente:   

COMPETENCIA.  Es  competente para conocer del juzgamiento el  juez del lugar donde ocurrió el delito.   

Cuando no fuere posible determinar el lugar  de  ocurrencia  del  hecho,  este se hubiere realizado en varios lugares, en uno  incierto  o  en  el  extranjero, la competencia del juez de conocimiento se fija  por  el  lugar  donde se formule acusación por parte de la Fiscalía General de  la  Nación, lo cual hará donde se encuentren los elementos fundamentales de la  acusación.   

Pues  bien,  según ha explicado la Corte, a  efectos  de  determinar  la  competencia para juzgar el delito de concierto para  delinquir  cuando se trata de organizaciones criminales que operan en diferentes  lugares,  no  pueden tomarse en cuenta todos los territorios en los que la banda  tenga   presencia   o   injerencia,   sino  solamente  aquellos  en  los  cuales  –  según  la  Fiscalía  –  el  acusado  ejecutó  acciones  u omisiones constitutivas de la referida conducta punible (Cfr.    CSJ   AP3015   –   2016   y   CSJ  AP,  06  May  2015,  Rad.  45866,  entre  muchas  otras).   

En  San  Pedro  de  Urabá  se encuentran la  totalidad  de  elementos  materiales  probatorios,  como  así  lo  señaló  la  fiscalía  en la audiencia respectiva y lo corrobora la Sala de la revisión del  escrito  acusatorio,  donde  se explicó con claridad que los procesados tenían  como centro de operaciones ese municipio.   

Entonces, como San Pedro de Urabá pertenece  al   distrito  judicial  de  Antioquia,  era  en  ese  distrito,  ante  un  juez  especializado3,   donde   debía   acusarse  a  BENÍTEZ  SÁNCHEZ  y  los  demás  coprocesados.   Advierte  la  Corte,  que  la  fiscalía  aplicó  al  caso  correctamente  el  inciso  2º del artículo 43 de la Ley 906 de 2004, según el  cual,  cuando  la  conducta  se cometa en varios lugares, la competencia se fija  por  el  lugar  en  el que se haya formulado la acusación, siempre que allí se  encuentren     los     elementos     probatorios     fundamentales     que    la  sustentan.   

De  otra parte, resulta erróneo el criterio  del  juez  3º  especializado  de  Antioquia,  según el cual, como San Pedro de  Urabá  es  más  cercano a Montería, es en ese distrito judicial donde se debe  radicar  el  conocimiento  del proceso.  Su postura desconoce lo normado en  el  artículo  42 de la Ley 906 de 2004, según el cual el territorio se divide,  para efectos del juzgamiento, en distritos, circuitos y municipios.   

Señala  además  el  aludido  canon que los  jueces  penales  del circuito especializados tienen competencia en su respectivo  distrito.   Para  el  caso,  si  San  Pedro de Urabá pertenece al distrito  judicial  de  Antioquia,  no  hay  razón  alguna  para  variar  la competencia,  argumentando  para  ello  la  cercanía de ese municipio a Montería, porque esa  situación    implicaría    desconocer    la    organización    judicial   del  país.   

Así  las cosas, es el Juzgado 3º Penal del  Circuito  Especializado  de  Antioquia –  al  que  le  correspondió  por  reparto  el proceso –,  quien  debe presidir el juzgamiento  en   cuestión   y   no  un  funcionario  homólogo  del  distrito  judicial  de  Montería.   Por  ende, se dispondrá devolver el expediente a ese despacho  para lo de su cargo.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         

1.  DEFINIR que la  competencia  para  conocer  de  la  actuación  adelantada  contra  MELVIN RONAL  BENÍTEZ  SÁNCHEZ  y  los  demás  procesados  en  este  asunto, corresponde al  Juzgado   3º   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Antioquia  – a quien le correspondió por reparto  el  proceso –, para lo cual  se dispone remitirle a ese despacho las diligencias.   

2.   Contra  la  presente decisión no procede ningún recurso.   

Comuníquese y Cúmplase,  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

    

1  Marleny Franco Morales, Onalbis Gley Sánchez Vargas,  Luis  Javier  Barba  Petro,  José  María  Monzón  Feria, Elmiro Miguel Rivera  Orozco  y Joaquín Guillermo  David Usuga.   

2. Auto  de 3 de octubre de 2007, radicado 28343, entre otros.   

3 Porque  el  delito  de concierto para delinquir agravado es de competencia de los jueces  de esa categoría (art. 35 del Código de Procedimiento Penal).     

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