AP5128-2016(48547)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado ponente  

AP5128-2016   

Radicación N° 48547  

(Aprobado Acta No.  243)   

Bogotá D.C., diez (10) de agosto de dos mil  dieciséis (2016).   

Se  pronuncia la Sala respecto del conflicto  de  competencia formulado por el Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá  para  conocer  de la ejecución de la sanción penal  impuesta  a CARLOS ALBERTO ROJAS, JOSÉ ROBERTO INFANTE  ZAMBRANO  Y  PABLO  EMILIO  MONTERO  JIMÉNEZ  por el  delito de tráfico de moneda falsificada.    

ANTECEDENTES  

1.  El  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Facatativá, mediante sentencia de 28 de enero de  2014,  condenó  a  CARLOS  ALBERTO  ROJAS  a  la pena principal de 120 meses de  prisión,  mientras  que a JOSÉ ROBERTO INFANTE ZAMBRANO y PABLO EMILIO MONTERO  JIMÉNEZ les impuso la misma  sanción pero solo por 72 meses.     

Negó  a  los  condenados  la  suspensión  condicional   de   la   ejecución  de  la  pena  y  la  prisión  domiciliaria.   

2.  La Sala Penal  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, a través de fallo  de  tutela  de  18  de marzo de 2015, dejó sin efecto la sentencia condenatoria  exclusivamente  en  lo  relacionado con el acápite de la dosificación punitiva  y,   en   consecuencia,  ordenó  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Facatativá redosificar la pena impuesta a los accionantes.   

3.  Esa autoridad  judicial,  mediante  sentencia  complementaria  de 25 de marzo de 2015, fijó la  pena  de todos los condenados en 72 meses de prisión, mientras que concedió la  prisión domiciliaria solo a PABLO EMILIO MONTERO JIMÉNEZ.   

El apoderado judicial del sujeto mencionado  interpuso el recurso de apelación.    

4.  La Sala Penal  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, en pronunciamiento  de  21 de junio de 2016, redujo la sanción de todos los condenados a 39 meses y  18  días  de  prisión  y  les  concedió  el beneficio de  la suspensión  condicional de la ejecución de la pena privativa de la libertad.   

El  22  de  julio  envió  una  copia de la  decisión  al  Juzgado  Cuarto  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Bogotá.   

5.  En  esa misma  fecha,  el  Juez  Ejecutor  ordenó que se remitieran las diligencias al Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de Facatativá porque la sentencia no se encontraba  ejecutoriada.   

Propuso,   además,   la   «colisión  de  competencias  negativa»  en caso de no aceptarse esa determinación.   

6. El 1º de julio  de  2016,  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca  remitió  el expediente al Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas y  Medidas   de   Seguridad  de  Bogotá,  aclarando  que  la  decisión  quedaría  ejecutoriada  el  26  de  julio  siguiente,  sino  se  interponía el recurso de  casación.    

7. Una vez más el  juez  de  ejecución  ordenó  el  envío  de las diligencias al Juzgado Segundo  Penal    del    Circuito    de   Facatativá   para   que   diera   «cumplimiento   a   lo   ordenado  por  el  Superior»,  porque  ese  Despacho  no  tenía la competencia para vigilar la  pena  «en  las condiciones  actuales del trámite del proceso».   

8. Finalmente, el  Juzgado  Segundo Penal del Circuito de Facatativá, mediante auto de 19 de julio  de  2016,  dispuso  el  envío  del  asunto a la Sala de Casación Penal de esta  Corporación  para  que  resuelva  la colisión de competencia porque, según su  opinión, la decisión está debidamente ejecutoriada.   

CONSIDERACIONES  

1. De conformidad  con  el artículo 75 -numeral 4- del Código de Procedimiento Penal –Ley  600  de  2000-, corresponde a la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia definir la competencia,  cuando   la  controversia  provenga  de  dos  juzgados  de  distintos  distritos  judiciales  como  ocurre  en  este  evento,  esto  es,  los  Juzgados  Cuarto de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Bogotá y Segundo Penal del  Circuito de Facatativá.   

2. La colisión de  competencia  es  el  mecanismo  previsto  por  la  Ley  600 de 2000 –artículos 93 al 98- para determinar,  en  caso  de  duda,  cuál  de los distintos jueces o magistrados es el indicado  para   conocer   de   un   juzgamiento   o   para   ocuparse   de   determinados  asuntos.   

3. De acuerdo con  el  numeral 1º del artículo 79 de la Ley 600 de 2000, corresponde a los jueces  de  ejecución  de  penas  y  medidas de seguridad conocer, entre otros asuntos,  «De   las   decisiones   necesarias  para  que  las  sentencias     ejecutoriadas     que     impongan     sanciones    penales    se  cumplan».   

ANÁLISIS DEL CASO CONCRETO  

1.  Revisado  el  plenario  y consultado el Sistema de Gestión Judicial Siglo XXI, se observa que  la  sentencia  complementaria  de  25 de marzo de 2015, proferida por el Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de Facatativá, modificada parcialmente por la Sala  Penal  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, se encuentra  debidamente  ejecutoriada,  fenómeno  jurídico  acaecido  el  26  de  julio de  2016.   

2.  Constatada esa  circunstancia,  es  forzoso concluir que la competencia para conocer sobre todos  los   asuntos   relacionados   con  la  ejecución  de  las  penas  impuestas  a  CARLOS ALBERTO ROJAS, JOSÉ ROBERTO INFANTE ZAMBRANO Y  PABLO  EMILIO  MONTERO  JIMÉNEZ radica en el Juzgado  Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá.   

Si  bien  el  funcionario  ejecutor  tenía  razón  cuando  procedió  a  remitir el expediente al juez de conocimiento dado  que,  en  efecto,  no  se  había  vencido  el  término  para  que  los sujetos  procesales  interpusieran  el recurso de casación contra el fallo condenatorio,  su  pretensión  es  improcedente  porque, a la fecha, la sentencia se encuentra  debidamente  ejecutoriada,  resultando  innecesario,  y  en  exceso  formalista,  asignar  el  asunto  al  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Facatativá, pues  este  deberá  remitirlo  de  inmediato,  por  razones  de  competencia,  a  ese  Despacho.    

3. En concordancia,  las  diligencias  serán  enviadas  al  Juzgado  Cuarto de Ejecución de Penas y  Medidas de Seguridad de Bogotá.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.- Declarar  que  el  competente  para  conocer  de  la  ejecución  de las penas impuestas a  CARLOS ALBERTO ROJAS, JOSÉ ROBERTO INFANTE ZAMBRANO Y  PABLO  EMILIO  MONTERO  JIMÉNEZ  por  el  delito  de  tráfico  de  moneda  falsificada,  proferida  por  el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  de  Facatativá,  el  25  de  marzo  de  2015, es el Juzgado Cuarto de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad de Bogotá, despacho a donde se  remitirá el diligenciamiento.   

Segundo.- Informar  de   esta   determinación   al   Juzgado   Segundo   Penal   del   Circuito  de  Facatativá.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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