AP3928-2016(48002)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

Magistrado Ponente  

AP3928-2016  

Radicación No. 48002  

Aprobado Acta No. 189  

          Bogotá  D.C.,  veintidós  (22)  de  junio  de  dos  mil dieciséis  (2016).   

VISTOS:  

Resuelve  la  Corte  las  impugnaciones de la  Fiscalía  y  la defensa de NARCISO FAJARDO MARROQUÍN  contra  la decisión del 26 de abril de 2016, mediante  la  cual  un  Magistrado de Control de Garantías de Justicia y Paz del Tribunal  Superior  de  Bogotá  denegó  la  sustitución  de  la medida de aseguramiento  privativa de la libertad solicitada.   

ANTECEDENTES:  

El  17  de  febrero  de  2016  la  defensa de  NARCISO     FAJARDO     MARROQUÍN    solicitó,  con  fundamento  en  el  artículo  18A de la Ley 975 de  2005,  la  sustitución  de  las  medidas de aseguramiento impuestas  el 21 de enero de 2011 y el 16 de enero  de  2014 por magistrados de Control de Garantías de Justicia y Paz del Tribunal  Superior  de  Bogotá.  Así  mismo,  pidió  la  suspensión  de las sentencias  proferidas  por  la  justicia ordinaria, figura prevista en el artículo 18B del  citado  estatuto  y,  al  efecto,  allegó  la documentación que en su opinión  confirma   el   cumplimiento   de   los   requisitos   para  acceder  al  citado  beneficio.   

Surtidos  los traslados sin que se expresaran  oposiciones  a  la  solicitud,  el  Magistrado  de  Control  de  Garantías,  en  audiencia  celebrada  el 26 de abril de 2016, negó la petición de sustitución  de  la  medida  y se abstuvo de resolver sobre la suspensión de las sentencias.  Contra  esta  determinación la Fiscalía y la defensa interpusieron reposición  y  en  subsidio  apelación.  Resuelto  desfavorablemente  el primer recurso, el  Magistrado         concedió         el         segundo         ante        esta  Corporación.            

DECISIÓN IMPUGNADA:  

El Magistrado denegó la solicitud porque en  su  criterio el postulado no cumple las exigencias establecidas en los numerales  3  y  4  del  artículo  18  A  de  la  Ley  975  de  2005  en  tanto no aportó  certificaciones  sobre  su  contribución  al  esclarecimiento de la verdad y la  entrega de bienes para la reparación de las víctimas.   

Lo   anterior   porque   sólo   entregó  certificación  de la Fiscalía, pero no de la Sala de Conocimiento del Tribunal  Superior  de Bogotá, la cual es necesaria porque fue la autoridad que lo juzgó  y condenó el 1º de septiembre de 2014.   

Y  aunque  la  Fiscalía  21 de la Unidad de  Justicia  y  Paz afirmó que el postulado cumple el requisito de contribuir a la  reparación  de  las  víctimas, esa certificación no puede ser valorada porque  fue  expedida  de  manera oficiosa y no proviene del despacho judicial encargado  de    la    persecución    de    bienes.    Además,   encontró   «sugestivo»  que  el  postulado  sólo  entregara  diez  millones  de pesos por cuanto perteneció al grupo ilegal desde  1991  hasta  2004  y  la Fiscalía debió descartar un posible testaferrato para  ocultar bienes.   

Al  resolver  el  recurso  de  reposición,  precisó  que  resolvió  con  los  medios  de  convicción  mencionados  en  la  solicitud,  pues  aunque el defensor entregó varias carpetas con documentos, no  los  identificó oralmente y sólo en el traslado para impugnar informó que los  oficios   exigidos   se   encontraban  allí.  En  consecuencia,  no  repuso  la  determinación,  máxime cuando la certificación fue expedida por el secretario  y  no por la Sala o el magistrado ponente, únicos legitimados para constatar el  cumplimiento del componente verdad.   

LAS IMPUGNACIONES:  

             

1.     La     defensa     solicitó  revocar  la  determinación  y, en su lugar, sustituir la  medida  de  aseguramiento aduciendo que entregó al Magistrado la documentación  que  acredita las exigencias legales para la sustitución de la medida. Así, en  los   folios   30   y   31   de   la  primera  carpeta  está  la  petición  al  Tribunal  y en los folios 51  y  52  la  respuesta  de  la  Sala  de  Conocimiento  sobre  el cumplimiento del  compromiso del postulado de contar la verdad.   

También  solicitó  a la Fiscalía 25 de la  Unidad  de  Persecución  de  Bienes  que  certificara  la  contribución  a  la  reparación   de  las  víctimas  (folios  34  y  35),  respuesta  entregada directamente a la Fiscalía 21 de  la  Unidad  de  Justicia  y  Paz encargada de documentar el Bloque Cundinamarca.  Finalmente,  aclaró  que el postulado sólo fue jefe militar a partir de agosto  de 2002 y nunca tuvo el manejo de los bienes.   

2.     La    Fiscalía    pidió  revocar  la  determinación  por cuanto la defensa demostró  que   sí   solicitó   al   Tribunal   la  certificación  relacionada  con  la  contribución  del  postulado  al  esclarecimiento  de  los  hechos y aportó la  respuesta correspondiente.         

Las  directrices  internas  de  la Fiscalía  General  de la Nación establecen que las certificaciones de los temas previstos  en  el  artículo  18A de la Ley 975 de 2005 deben ser emitidas por la fiscalía  que   documenta  el  grupo,  previo  cruce  de  información  con  el  grupo  de  persecución  de  bienes,  situación  que  explica  por qué la Fiscalía 21 de  Justicia y Paz emitió la certificación sobre esa temática.   

Además, el Decreto 3011 de 2013 no asigna la  labor  certificadora  a  una  dependencia  específica,  de  manera que no puede  exigirse  que  el  documento  sea  emitido por un despacho fiscal en particular,  como demanda la primera instancia.   

LOS NO RECURRENTES:  

1.  La  Procuradora  delegada  pidió revocar la determinación impugnada porque el defensor leyó en  su  intervención  las  solicitudes  que  elevó  para  acreditar  el aporte del  postulado  en  procura  de develar la verdad de lo acontecido y la ley no prevé  una   fiscalía  concreta  para  certificar  los  presupuestos  requeridos  para  sustituir la medida de aseguramiento.   

Con  mayor  razón  cuando  las regulaciones  internas  del  ente  acusador  sólo  exigen  un  cruce  de  información  entre  dependencias,  como  ocurrió  en  este  caso  donde  el  despacho  encargado de  documentar  la  estructura  delictiva  coordinó  la  respuesta  con el grupo de  persecución  de  bienes.  Además,  el  postulado  ya  fue condenado en primera  instancia  y  en  la sentencia se analizaron los requisitos y se estableció que  los cumplía.   

     

          2.  El  representante  de víctimas indicó  que  el aporte al esclarecimiento de la verdad del postulado fue certificado por  el  secretario  de  la  Sala  de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  por orden del  magistrado  ponente  y  por  ello  se  satisface  el  presupuesto.  Con todo, la  exigencia  relativa  a  los bienes no se cumple porque no hay evidencia sobre la  investigación   de   todos  los  bienes  del  postulado  y  del  grupo  al  que  perteneció.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

De  conformidad  con  lo  establecido  en el  parágrafo  1  del  artículo  26 de la Ley 975 de 2005,  modificado por el  canon  27  de  la  Ley  1592  de  2012,  en  concordancia  con  el  artículo 68  ibídem y con el numeral 3°  del  artículo  32 de la Ley 906 de 2004, la Corte es competente para desatar el  recurso         de        apelación            interpuesto   contra   la   providencia  proferida  por  un Magistrado de Control de Garantías  de  la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, mediante la cual  negó  la  sustitución  de la medida privativa de la libertad solicitada por la  defensa  de  NARCISO  FAJARDO  MARROQUÍN.   

En atención al tema debatido en el recurso,  la  Sala  está  circunscrita  a  determinar  si  el  postulado tiene derecho al  reemplazo  de  la  medida de aseguramiento intramural por una no privativa de la  libertad.  Para  ello,  debe  verificar  el  cumplimiento  de las exigencias del  articulo  18A  de la Ley 975 de 2005, siendo un hecho aceptado en la providencia  impugnada  y  no  controvertida  por  los  recurrentes  la  acreditación de los  supuestos  contenidos  en  los  numerales  1º  ,  2º   y  5º  de la  disposición.   

Lo    anterior    porque    NARCISO  FAJARDO MARROQUÍN perteneció al  Bloque  Cundinamarca  del  cual  se  desmovilizó  en  forma  colectiva  el 9 de  diciembre  de 2004, se encuentra privado de la libertad desde el 23 de agosto de  2006  cuando  ingresó a un establecimiento carcelario del INPEC y fue postulado  por  el Gobierno Nacional al trámite transicional el 6 de noviembre de 2007. De  igual  forma,  magistrados  de Control de Garantías de Justicia y Paz adscritos  al  Tribunal  Superior  de  Bogotá  le  impusieron  medidas de aseguramiento en  audiencias  realizadas  el  27  de  enero  de  2011  y  el  17 de enero de 2014.   

En  ese orden, la discusión se centra en el  cumplimiento  de  los  presupuestos 3º y 4º del artículo 18A de la Ley 975 de  2005,  acorde con los cuales el postulado debe «haber  participado  y  contribuido  al  esclarecimiento  de  la  verdad»  y    «haber   entregado   bienes   para  contribuir   a   la   reparación   integral   de   las  víctimas».   

     

i. Sobre el componente verdad.     

El  artículo  18A-3  de  la Ley 975 de 2005  refiere  que el postulado debe haber contribuido al esclarecimiento de la verdad  en  las  diligencias  judiciales  del  proceso  de  Justicia  y Paz. A su vez el  artículo  2.2.5.1.2.4.1  del  Decreto  1069 de 20151     establece    que    esa  contribución   será   evaluada  «a  partir  de  la  certificación  que  para tal efecto expida la Fiscalía General de la Nación o  la  sala  de  conocimiento,  según la etapa procesal en la cual se encuentre el  procedimiento».    

Pues  bien,  la  defensa  de  FAJARDO  MARROQUÍN entregó al Magistrado  de  Control  de  Garantías  cuatro  carpetas con los documentos que soportan la  pretensión  de  sustitución de la medida de aseguramiento y en la audiencia de  sustentación  relacionó  las respuestas entregadas por la Sala de Conocimiento  de  Justicia  y  Paz  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá y la Corte Suprema de  Justicia   en   torno   al   requisito   examinado2.   

El  Secretario de la Sala de Conocimiento de  Justicia  y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, en cumplimiento de la orden de  uno  de  los  magistrados  de esa Corporación  certificó que el postulado  NARCISO  FAJARDO MARROQUÍN,  alias     «Rasguño»,  «ha  participado  en  su  calidad  de  ex comandante  Autodefensas  Bloque Cundinamarca (ABC), en cada una de las diligencias para las  que  fue  citado  a  lo largo de las diferentes etapas del proceso, esto es, las  concentradas  de  formulación  y  aceptación  de  cargos  y  el  incidente  de  reparación  integral a las víctimas» y que el mismo,  durante  dichas  audiencias,  «contribuyó de manera  eficaz  al  esclarecimiento  de  los  hechos  y  la  reconstrucción del origen,  conformación  y  expansión  de  las  Autodefensas  Bloque  Cundinamarca (ABC),  información  que  puede ser consultada en la sentencia parcial proferida por la  Sala  el  01  de  septiembre  de  2014,  con  ponencia  del  Magistrado  Eduardo  Castellanos  Roso  y  la  cual  se encuentra en la Sala de Casación Penal de la  Corte     Suprema     de     Justicia,     surtiéndose     el     recurso    de  apelación».      

Siendo  ello así, el documento fue aportado  oportunamente  por  la  defensa  y  no  en  el traslado para la sustentación de  recursos,     como     erradamente    adujo    el    Magistrado    de    primera  instancia.   

Menos    aún    resulta   acertado   el  cuestionamiento  de  su validez por el hecho de estar suscrito por el Secretario  de  la  Sala  de  Conocimiento  porque  fue  elaborada  por orden del magistrado  ponente,  quien  mediante auto del 29 de febrero de 2016 dispuso su expedición,  procedimiento  común  en  esta  clase  de  asuntos,  al punto que la constancia  emitida el 11 de marzo anterior por la Corte es similar.   

Por  demás, la certificación de la Sala de  Conocimiento  del  Tribunal  es  clara  en  señalar  el  cumplimiento del deber  de    NARCISO    FAJARDO    MARROQUÍN  de  contribuir  al esclarecimiento de la verdad, tanto así que en  su   contra   ya  se  emitió  sentencia  condenatoria  en  la  que  se  evaluó  positivamente  su  compromiso  con el trámite transicional y se le concedió la  pena alternativa.      

Así  las cosas, la Corte revocará por este  aspecto  la  determinación  impugnada,  no  sin  antes  llamar la atención del  Magistrado  de Control de Garantías para que extreme el cuidado en el examen de  la  documentación  presentada  por  las  partes  en las audiencias a efectos de  evitar   el  innecesario  desgaste  de  la  administración  de  justicia.    

     

i. Sobre la certificación de entrega de bienes.     

El  Magistrado de primera instancia también  negó  la  sustitución  de  la medida de aseguramiento privativa de la libertad  porque  la certificación sobre bienes aportada por la defensa no fue expedida a  petición  de  parte sino de manera oficiosa por la Fiscalía 21 de la Unidad de  Justicia  y Paz y no por la Fiscalía 25 del Grupo de Trabajo de Persecución de  Bienes que debió constatar el tema.   

Según  el  artículo 18A-4 de la Ley 975 de  2005,  para acceder a la sustitución de la medida de aseguramiento el postulado  debe  haber  entregado  bienes  para contribuir a la reparación integral de las  víctimas, si a ello hubiere lugar.    

Acorde  con  el inciso tercero del artículo  2.2.5.1.2.4.1    del    Decreto   1069   de   20153,          «en  relación  con  el requisito consagrado en el numeral 4, este  será  evaluado  a  partir  de  la  certificación  que para el efecto expida la  Fiscalía  General  de  la  Nación sobre la entrega, ofrecimiento o denuncia de  bienes por parte del postulado».   

Y,  en términos del artículo 11C de la Ley  975  de  2005,  la  no  entrega  de bienes por el postulado, si no los tiene, no  constituye   impedimento  para  acceder  a  la  sustitución  de  la  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  intramural.  Con  todo, si se llega a  establecer   que   las  propiedades  fueron  ocultadas,  la  sanción  será  la  expulsión del proceso transicional.   

En consecuencia, la obligación del postulado  y  de  la  defensa se cumple con el suministro de la certificación expedida por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  dado  que  es  la entidad encargada de  identificar,  ubicar  y  perseguir  los  bienes de los integrantes de los grupos  organizados  al  margen  de  la  ley  vinculados  al trámite de Justicia y Paz.   

          La   normatividad   transicional   no  exige  que  sea  una  u  otra  dependencia  la que certifique el requisito, de suerte que no puede denegarse la  sustitución  por  el  hecho  de  que  el  documento sea expedido por una unidad  diferente  a  la  que el Magistrado considera debe emitirlo, pues la obligación  de  certificar  está  en  cabeza  de  la  Fiscalía  General de la Nación como  entidad y no en un despacho particular.    

Con  todo,  resulta  lógico  que  sea  la  fiscalía  de la Unidad de Justicia y Paz que documenta el grupo la encargada de  certificar  los  aspectos  que por disposición legal debe refrendar la entidad,  pues  es  la  dependencia con mayor conocimiento de la estructura delictiva, sus  integrantes,   su   contexto   y   patrones   macro  criminales,  así  como  su  contribución  a  develar la verdad y a reparar a las víctimas. No obstante, si  otro  despacho  fiscal relacionado con el trámite emite la certificación, ello  no comporta irregularidad que impida su valoración.   

Como  señalaron  los  no  recurrentes,  la  Fiscalía  General  de  la Nación reglamentó el tema y dispuso que el despacho  encargado   de   investigar   la  estructura  delictiva  sea  quien  expida  las  certificaciones  sobre  el  cumplimiento  de  los  requisitos  para sustituir la  medida  de  aseguramiento,  cometido en el cual debe coordinar con los restantes  despachos  fiscales,  incluidos los de persecución de bienes, tal como ocurrió  en este caso.      

          Siendo  ello  así, ninguna irregularidad contiene la certificación  aportada  por  la  defensa porque fue expedida a petición del interesado por la  Fiscalía  21  de  la  Unidad  de  Justicia  y  Paz, encargada de documentar las  actividades  del  Bloque Cundinamarca, despacho que consultó previamente con la  jefatura  del  Grupo de Trabajo de Persecución Bienes sobre el cumplimiento del  requisito.   

Y  en  el traslado de la solicitud la fiscal  del  caso  confirmó  la  satisfacción  del  presupuesto  porque  el  postulado  entregó  los  bienes  que  poseía  y  no se ha detectado que otras propiedades  estén  en  cabeza  suya  o  de  terceros.  Por  ende,  al  trámite  se aportó  información  suficiente  para  establecer el requisito legal, con independencia  de  la crítica del Magistrado a la labor del ente acusador en la investigación  de los bienes y en la expedición de constancias.   

Con   mayor  razón  cuando  la  normativa  transicional  no  establece pautas sobre el contenido de las certificaciones que  la   Fiscalía   debe  expedir,  de  suerte  que  no  es  posible  pretender  su  elaboración  de una forma específica, pues lo importante es que brinde certeza  respecto del cumplimiento de las exigencias legales.   

Las falencias en la confección del documento  no  pueden  atribuirse  al postulado ni generarle consecuencias negativas, si se  tiene  en cuenta que la Fiscalía encargada de instruir el expediente concurre a  la   audiencia,   espacio  procesal  en  el  que  puede  ratificar  o  negar  la  satisfacción  de  los  requisitos  para  acceder  al  beneficio.  En este caso,  ninguna  oposición  manifestó  frente a este tema. Por el contrario, ratificó  su cumplimiento.   

     

i. Conclusión.     

Así las cosas, como la defensa demostró la  concurrencia  de  todos  los  requisitos del artículo 18A de la Ley 975 de 2005  para  acceder  a  la  sustitución de la medida de aseguramiento privativa de la  libertad,  la  Sala revocará la decisión apelada y accederá a la sustitución  pretendida   por   el   postulado   NARCISO  FAJARDO  MARROQUÍN.   

Adoptada    la    anterior    decisión,  correspondería  a  la  Sala determinar cuál o cuáles medidas de aseguramiento  no  privativas  de  la  libertad debe imponer al postulado en sustitución de la  detención  intramural.  Sin  embargo,  como  no  se  ha  culminado  el trámite  previsto  en  el  artículo  18B de la Ley 975 de 2005, se ordenará devolver el  proceso  al  despacho de origen para que brinde continuidad a la audiencia en la  que  habrán  de  decidirse los demás aspectos relacionados con la sustitución  de  la  detención  preventiva  de  FAJARDO MARROQUÍN  y  la  suspensión condicional de la ejecución de las  penas que le han sido impuestas en la justicia ordinaria   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

REVOCAR el proveído  del  26  de abril de 2016 emitido por un Magistrado de Control de Garantías del  Tribunal  de   Justicia  y  Paz  de  Bogotá.  En  consecuencia,  se ordena  devolver  la  actuación  al  Despacho  de  origen  para  que  continúe  con la  audiencia   en   los   términos   previstos   en   la   parte  motiva  de  este  proveído.   

Contra  esta decisión no proceden recursos.  Devuélvase la actuación al Tribunal de origen.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Decreto   que   recopiló   toda  la  normatividad  del  sector  justicia.    

2 Cfr.  Audiencia del 26 de abril de 2016, minutos 31:45 y 31:59.   

3  Precepto  que  recogió  el  contenido  del  artículo  37  del  Decreto 3011 de  2013.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *