SP14849-2015(42820)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

SP14849-2015  

Radicación 42.820  

(Aprobado acta No. 380)  

Bogotá, D. C., veintiocho (28) de octubre de  dos mil quince (2015).   

I. MOTIVO DE LA DECISION  

Una vez realizada la diligencia de audiencia  de   alegatos   prevista   en   el  inciso  7º  del  artículo    195   de   la   Ley  906  de  2004,  la  Corte  se pronuncia de  fondo  sobre la demanda de revisión presentada por el  defensor    público  del   sentenciado   Luis  Eduardo      Narváez      Nieto     contra   el  fallo  de  segundo  grado  proferido  por el Tribunal  Superior   de  Ibagué  el  1       de       marzo      de      2011,            que      confirmó      la     condena    del    27   de   octubre  de  2010  del  Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  Prado-Tolima,   a   través   del   cual    el    peticionario    fue   condenado   por   el   delito  de  extorsión  en grado de tentativa.   

II. HECHOS  

Fueron   resumidos   por  el  Ad     quem,     de    la    siguiente  forma:   

«(…) ocurrieron el nueve (9) de agosto de  dos  mil  diez  (2010),  cuando  LUIS  ALBERTO RODRÍGUEZ MONTAÑA recibió unas  llamadas  a  través  de  su  teléfono  celular  en su residencia ubicada en la  vereda  Chenche  Asoleados  del  municipio  de  Purificación,  Tolima, donde su  interlocutor  bajo  constreñimiento le exigió la suma de dos millones de pesos  ($2´000.000.oo)  que  debía  ser entregada de acuerdo con unas directrices que  se  le  dieron;  sin embargo, como el afectado decidió poner en conocimiento lo  sucedido  ante  las autoridades correspondientes, se diseñó un plan encaminado  a  descubrir  y aprehender a los extorsionistas, según el cual se simularía la  entrega  del  dinero por medio de un paquete y luego se procedería a capturar a  quien  lo  reclamara. Fue así como en efecto, previa llamada por el mismo medio  para  que  tuviera  lista  la  suma  requerida, arribó a la casa de la víctima  RUBÉN  ORLANDO  ZABALA  CEDEÑO,  a quien se le entregó el referido paquete, y  una  vez  lo  recibió  fue  interceptado  por  los investigadores del GAULA que  participaron   en  el  procedimiento.  Empero,  al  verse  involucrado  en  esta  situación,  el  aprehendido  le manifestó a sus captores que fue obligado bajo  amenazas  a  reclamar  dicho objeto por dos individuos que se encontraban en ese  momento  en  su  residencia  esperándolo, lo que ciertamente fue corroborado de  manera  inmediata, pues al llegar allí los investigadores, advirtieron que LUIS  EDUARDO   NARVÁEZ   NIETO   Y  HERMES  MAURICIO  OYOLA  MANJARREZ,  quienes  se  encontraban   en   ese   inmueble,  tan  pronto  notaron  su  presencia  huyeron  rápidamente     pero     fueron     momentos     después     capturados    por  aquellos.»1   

III. ACTUACIÓN PROCESAL  

1. Por los anteriores hechos se libró orden  de   captura   contra   Luis  Eduardo  Narváez  Nieto  y  Hermes  Mauricio Oyola Manjarrez, quienes puestos a  disposición  del  Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Purificación, Tolima,  se   les   adelantó   audiencias  concentradas  de  legalización  de  captura,  formulación   de   imputación   como  autores   del   delito   de  extorsión  tentada,  conforme los artículos 27, 244 del  Código  Penal, modificados por los artículos 5º y 6º de la  Ley  733 de 2002 y 14 de la Ley 890 de 2004, cargos que  los  mencionados  procesados aceptaron, imponiéndoseles medida de aseguramiento  de   detención   en   Establecimiento   Carcelario2.   

2.  El  1 de septiembre de 2010 la Fiscalía  Sesenta  y  Ocho  Local de Purificación, ante la conformidad en la imputación,  presentó  escrito  de  acusación  contra Luis Eduardo  Narváez  Nieto  y Hermes Mauricio Oyola Manjarrez como  autores  del  ilícito  de  extorsión  en la modalidad de tentativa3.   

3.  Los  Jueces  Primero,  Segundo y Tercero  Promiscuos        Municipales        de        Purificación        –Tolima  se  declararon  impedidos para  conocer  del  asunto,  correspondiéndole  en consecuencia, al Juzgado Promiscuo  Municipal  de Prado (Tolima), quien posterior a la verificación de imputación,  individualización   de   pena   y   sentido   del   fallo  contra  Luis   Eduardo  Narváez  Nieto  y  Hermes  Mauricio  Oyola  Manjarrez, profirió sentencia condenatoria el 27 de octubre de  2010,  imponiéndoles la pena principal de ciento seis (106) meses de prisión y  multa  de  479  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  como  autores  responsables   de  la  comisión  del  delito  de  tentativa  de  extorsión,  y  accesoriamente,  la  inhabilidad  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones  públicas por un lapso igual al de la pena irrogada.   

En  la misma providencia, les fue negado los  subrogados  penales  por  expresa  prohibición  de  los  artículos 63 y 38 del  Código   Penal.   (Artículo   26   de   la   Ley   1121  de  2006)4.   

11.            La apelación interpuesta por el defensor  de  los  procesados,  fue resuelta mediante proveído del 1 de marzo de 2011 por  el  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial de Ibagué -Tolima, que resolvió  confirmar    el    fallo    de    primer    grado5.  Decisión  ejecutoriada el 9  de          marzo          de          2011.6   

12.  Contra  el fallo de condena el defensor  de  Luis  Eduardo  Narváez  Nieto  promovió acción de  revisión,  la  cual  fue  admitida  mediante  proveído del 2 de julio de 2014,  oportunidad   en   la   cual   se   solicitó   el   proceso  adelantado  en  su  contra7.   

IV. LA DEMANDA  

El  defensor público del penado, fundamenta  su  petición  en  la  causal séptima establecida en el artículo 192 de la Ley  906  de 2004, por tanto, solicita se redosifique la pena impuesta a Luis Eduardo Narváez Nieto.   

Lo anterior, por el cambio jurisprudencial de  la  Corte establecido en la sentencia 33.254 del 27 de febrero de 2013, donde se  inaplicó  los  incrementos  punitivos  consagrados en el artículo 14 de la Ley  890  de  2004  en  casos  de  la  Ley 1121 de 2011 y por cuanto, su representado  aceptó  los  cargos  desde  la audiencia de imputación ante el Juzgado Segundo  Promiscuo    Municipal    con    funciones   de   control   de   Garantías   de  Purificación-Tolima.   

Así  mismo,  peticionó  se  le conceda los  beneficios  previstos  en  el  artículo  351 de la Ley 906 de 2004, esto es, la  rebaja  de  la  pena  hasta  la  mitad y adicionalmente, se corrija la sentencia  impuesta    por    cuanto   el   A   quo,  “debió  fincar  la  sanción  en el  límite  mínimo  establecido para el delito, esto es, noventa y seis (96) meses  de  prisión,  y  no  apartarse  del  mismo,  como  finalmente lo hizo aduciendo  factores  de  mayor  punibilidad que no existían”8.   

V. ACTUACIÓN SURTIDA EN LA CORTE  

Admitida la demanda, dada la causal invocada,  no  se dispuso la práctica de pruebas y se celebró el 15 de septiembre de 2015  la  audiencia  de  que  trata el artículo 195 de la Ley 906 de 20049.   

VI.    ALEGATOS    DE    LOS    SUJETOS  PROCESALES   

6.1.         Intervención del demandante.   

          El  defensor público insiste en los planteamientos contenidos en la  demanda   y   solicita  se  redosifique  la  pena  impuesta  a  su  representado  Luis  Eduardo  Narváez Nieto  por  el  delito  extorsión en la modalidad de tentativa, fundada en la causal 7  del artículo 192 del Código de Procedimiento penal.   

Luego de la narración de los hechos y de la  actuación  procesal,  sostiene que su prohijado aceptó los cargos en audiencia  de  imputación,  por  lo que en la sentencia condenatoria se dio aplicación al  incremento  establecido  en  el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, sin embargo,  sin  fundamento legal se aumentó la pena mínima de 96 a 106 meses de prisión,  sin obtener descuento alguno.   

Refiere que la Corte, en la sentencia del 27  de   febrero   de   2013,   Rad.   33254,  varió  la  jurisprudencia  sobre  la  inaplicabilidad  del  artículo  14  de  la Ley 890 de 2004 en relación con los  delitos  enlistados  en  el artículo 26 de la Ley 1121 de 2006, como es el caso  de  Narváez Nieto, por lo que  resulta  injusto  y carente de justificación el incremento impuesto en el fallo  condenatorio.   

En consecuencia, peticiona se reduzca la pena  impuesta  y se parta del mínimo legal, sin atender el aumento adicional que sin  justificación    impuso    el   A   quo.   Así  mismo,  en  caso  de  encontrarse  fundada  la  causal  de  revisión,  se  conceda  la  libertad  inmediata  a  su  representado  por  pena  cumplida,  ya  que  a  la  fecha  tiene  físico y redención 184 (sic) meses de  prisión.   

6.2.             Intervención    del    Ministerio  Público   

          El  Procurador  Segundo Delegado ante esta Corporación, solicita se  acceda   a   los  cargos  propuestos  en  la  demanda  presentada  a  nombre  de  Luis Eduardo Narváez Nieto.   

          Lo  anterior,  por  haberse  decantado  el  criterio de la Sala para  darle  la  razón  al  peticionario  y  que  se desprende de las consideraciones  expuestas  en  la  sentencia  del  27  de  febrero de 2013, rad. 33254 y ante la  aceptación de cargos del penado.   

Sostiene que la Corporación se pronunció en  el  fallo  del  4  de febrero de 2015, rad, 42300, en un caso similar al que nos  ocupa  y  señaló  que  no  es aplicable el aumento de la Ley 890 de 2004 a los  delitos   del   artículo   26  de  la  Ley  1121  de  2006.  Esa  misma  línea  jurisprudencial,  ha  sido sostenida en los radicado 42647, 41657, 31719, 42208,  entre muchos otros.   

VII. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

7.1.     La  competencia  de  la  Sala para conocer de la presente  acción   de   revisión,   se  encuentra  señalada  en  el  numeral segundo del  artículo  32  de  la  Ley  906  de  2004,   por   estar   dirigida  contra  una  sentencia  dictada  por  un  Tribunal  Superior de Distrito Judicial.   

En         efecto,  la  demanda  interpuesta  a nombre de  Luis     Eduardo     Narváez     Nieto,  se  orienta  contra        el       fallo       del  1  de  marzo  de  2011  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Ibagué, que  confirmó  la  condena  contra el penado prenombrado,  proferida  el  27  de octubre de 2010  por  el  Juzgado Promiscuo Municipal de  Prado-Tolima.   

7.2.  Al  respecto  de  este  especialísimo  mecanismo, viene estableciendo la jurisprudencia de la Corte:   

«(…)  la  acción  de revisión excepciona por voluntad del  legislador   el  principio  de  cosa  juzgada  en  procura  de  enmendar  yerros  judiciales  dentro  de  las  taxativas circunstancias enunciadas en la ley, bien  porque  no  fueron  conocidas,  ora  en  cuanto  pasaron desapercibidas para los  funcionarios  judiciales  en  el  curso  del  diligenciamiento,  dando  lugar  a  decisiones  que  pese  a estar ejecutoriadas, deben ser removidas para conseguir  la   justicia  en  el  caso  particular».        (CSJ       SP713-2015. Rad. 41468)   

          7.3.  En  el asunto sub judice,  el libelo se fundamenta en   el   numeral   séptimo  del  artículo 192 de la Ley 906 de  2004,  el  cual  establece que procede la revisión,  “Cuando   mediante  pronunciamiento  judicial,  la  Corte  haya  cambiado favorablemente el criterio  jurídico  que  sirvió para sustentar la sentencia condenatoria, tanto respecto  de     la     responsabilidad     como     de     la     punibilidad”.   

En   relación   con   el  objeto   de   ésta   causal   de   revisión,  tiene  previsto  la  Corte,  (CSJ SP4318-2015.  Rad. 42208)   

«Frente  a  este  particular  motivo  de  revisión,   la  injusticia  de  la  decisión  deviene  por  el  reconocimiento  posterior  de  que  el criterio interpretativo que venía rigiendo era errado y,  por  tanto,  debe  variar  o, igualmente, porque las circunstancias fácticas se  han  modificado, imponiéndose, en consecuencia, otra hermenéutica para eventos  juzgados con fundamento en la interpretación modificada.   

Para  su configuración, también lo tiene  dicho   la   Sala,   es  imprescindible  que  el  actor  no solamente demuestre cómo el fundamento de la  sentencia  cuya  remoción se persigue fue asumido con base en la jurisprudencia  modificada,  sino  que,  de  mantenerse,  comportaría  una  clara situación de  injusticia  ante  la  nueva  solución  ofrecida por la doctrina de la Corte, lo  cual   necesariamente   conduce   a   la   sustitución   del  fallo.»    

El  motivo,  ahora  aducido,  pretende  que  el juzgador reconozca que una interpretación dada,  pudo     estar     errada     y     que     por    tanto    debe    cambiar, o bien que las circunstancias  fácticas  han  variado  y  se impone otra hermenéutica que debe ser aplicada a  casos  juzgados  con  fundamento  en  la  interpretación  que  se  modificó.  (CSJ SP2694-2015. Rad. 43152)   

Así    las    cosas,    se   tutela   el   valor   justicia,   a  través  del   cambio   jurisprudencial,  en el entendido de que se trata de  amparar  las  garantías a la igualdad y la equidad, pues a una misma situación  de  hecho  corresponde  aplicar  similar solución     en     derecho;     para     lo     cual,  es preciso atender que no se debate  la   responsabilidad  penal  del  procesado  ya  que  ésta  quedó  dilucidada  en el asunto en el que se  desvirtúo  la  presunción  de  inocencia,  sin  embargo, se busca morigerar la  punibilidad  con  el último criterio jurídico expuesto en la jurisprudencia de  la Corte.   

7.4.  La  censura  propuesta  en  esta  oportunidad,  está  encaminada  a inaplicar para el sub judice,  el incremento punitivo de que trata el artículo 14 de la Ley 890  de  2004,  con  base  en la postura que la Sala adoptó a partir de la decisión  CSJ SP, 27 de febrero de 2013, Rad. 33.254.   

La  referida  sentencia,  en  atención  al  principio  de  proporcionalidad,  dejó  de  manifiesto  que  el  incremento del  artículo  14  de la Ley 890 de 2004 frente a los delitos del artículo 26 de la  Ley  1121 del 2006, se presentaba como injusto y contrario a la dignidad humana,  cuando   se   ha  acudido  a  los  mecanismos  procesales  de  justicia  premial  instituidos por el legislador.   

De  manera  específica  se  sostuvo  por la  Corporación, en la decisión en cita:   

Por   consiguiente,   a   la  luz  de  la  argumentación  aquí  desarrollada,  fuerza  concluir  que habiendo decaído la  justificación  del  aumento  de  penas  del  art.  14 de la Ley 890 de 2004, en  relación  con  los  delitos  incluidos  en  el  art.  26 de la Ley 1121 de 2006  –  para  los  que  no  proceden   rebajas   de   pena   por   allanamiento  o  preacuerdo  –,  tal  incremento punitivo, además  de  resultar  injusto  y  contrario  a  la  dignidad  humana,  queda  carente de  fundamentación,  conculcándose de esta manera la garantía de proporcionalidad  de la pena.   

Así  mismo, en ejercicio de su función de  unificación  de  la  jurisprudencia,  la Sala advierte que, en lo sucesivo, una  hermenéutica   constitucional  apunta  a  afirmar  que  los  aumentos  de  pena  previstos  en  el  art.  14  de la Ley 890 de 2004 son inaplicables frente a los  delitos  reseñados  en el art. 26 de la Ley 1121 de 2006. No sin antes advertir  que   tal   determinación   de  ninguna  manera  comporta  una  discriminación  injustificada,  en  relación con los acusados por otros delitos que sí admiten  rebajas  de  pena  por allanamiento y preacuerdo, como quiera que, en eventos de  condenas  precedidas  del juicio oral, la mayor intensidad punitiva no sería el  producto  de una distinción arbitraria en el momento de la tipificación legal,  ajustada  por  la Corte, sino el resultado de haber sido vencido el procesado en  el  juicio,  sin  haber  optado  por  el acogimiento a los incentivos procesales  ofrecidos  por  el  legislador;  mientras que, frente a sentencias condenatorias  por  aceptación  de  cargos,  la  menor  punibilidad,  precisamente,  sería la  consecuencia  de  haberse  acudido  a  ese  margen  de negociación, actualmente  inaccesible  a  los  delitos  referidos  en  el  art.  26  de  la  Ley  1121  de  2006. (CSJ SP, 27 feb. 2013. Rad. 33254)   

Es  necesario  recalcar  que este criterio y  bajo  el  mismo  lineamiento jurídico ha sido reiterado en decisiones recientes  de   la  Sala10,  para  efectos  de ilustración (CSJ SP723-2015, 4 feb. 2015, rad.  42300)   

«1.2.1.  Dijo  esta  Corporación  en la citada providencia, que en los supuestos en los cuales  el  procesado  se  allane a cargos o acuerde con la Fiscalía, pero se estuviese  ante  las prohibiciones del artículo 26 de la Ley 1121 del 2006, no hay lugar a  aplicar el incremento contenido en el artículo 14 de la Ley 890.   

Esa tesis, parte de la base de que la norma  del  2006  prohíbe  conceder  cualquier  tipo de prebendas cuando, como en este  caso,  se  trate  del  delito  de  extorsión, razón por la cual es desacertado  aplicar  el  aumento  allí señalado, si de lo que se trata es de propiciar una  justicia premial.»   

          7.5.  En  el caso sub exámine,  se  tiene  que en la sentencia que pesa en contra de Luis  Eduardo Narváez Nieto, por el delito  de  extorsión  en  el  grado  de  tentativa,  el juzgador aplicó el incremento  punitivo  señalado  por  la  Ley  890  de  2004 en su artículo 14, esto es, la  tercera  parte en el mínimo y la mitad en el máximo. Al efecto la A quo indicó:   

         «El   tipo   penal  frente  al  cual  nos  encontramos  es  el  de  Extorsión,  en  la  modalidad  de  tentativa,  consagrado  en  el  título  VII  capítulo  II  del  Código Penal, delitos contra el Patrimonio Económico en el  artículo  244,  modificado  por la Ley 733 de 2002, art. 5°, estipulado en una  pena  de  prisión que va de 12 a 16 años, es decir, 144 a 192 meses y multa de  seiscientos  (600)  a  1.200 S.M.L.M.V.; no obstante tenemos que de acuerdo a lo  normado  en  el artículo 14 de la ley 890 de 2004, la pena se aumentará en una  proporción  de la tercera parte respecto del mínimo y en la mitad respecto del  máximo,  es  decir  48  y 96 meses de prisión y multa de 200 a 800 S.M.L.M.V.,  todo  lo cual, sumado arroja una pena total de prisión de 192 a 288 meses y una  multa  de  800 a 1800 S.M.L.M.V., respectivamente. Igualmente como quiera que el  delito  fue cometido en la modalidad de tentativa acorde a lo establecido, en el  artículo  27  del  código  penal, incurrirán en pena no menor de la mitad del  mínimo  no  mayor a las tres cuartas partes del máximo de la señalada para la  conducta  punible  consumada.  Al hacer la operación correspondiente la pena va  de  96  a  216  meses  de  prisión  y  respecto  de  la  multa va de 400 a 1350  S.M.L.M.V.,     respectivamente.»    11   

          Una  vez  fijados  los  ámbitos  punitivos de movilidad, la Juez de  primera  instancia,  aumentó  la pena en diez (10) meses de prisión por encima  de  la mínimo legal, en atención a la mayor gravedad de la conducta y el grado  de  aproximación  para  el  momento  consumativo del delito, por los que se les  impuso  a  Luis  Eduardo  Narváez  Nieto y  Hermes Mauricio Oyola Manjarrez como pena de prisión 106 meses y  multa de 479 S.M.L.M.V.   

          Apelado  tal  incremento fue objeto de confirmación por el Tribunal  Superior  de  Ibagué,  quien  encontró  ajustada  a derecho la tasación de la  condena  del  A quo, en cuyas  consideraciones     expresó:     “Como  se  puede  apreciar,  el  proceso de individualización de la  sanción  penal  se  ciñó a los parámetros legalmente establecidos para ello,  por  lo  que,  desde  esta  perspectiva,  la  pena que les fue infligida deviene  legal,     legitima,     razonable,     proporcional     y    justa.”12   

         7.6.  Antes  de continuar con el presente asunto, para efectos de la  causal  invocada,  la  Corte  encuentra  improcedente  la  rebaja  de  penas por  aceptación  de  cargos,  peticionada  por  el defensor público de Narváez  Nieto,  por  cuanto  existe  una  expresa  prohibición  legal  de  la  Ley  1121  de  2006  frente  al  delito de  extorsión en la modalidad de tentativa, que le fuera enrostrado.   

         Así  mismo, despachara desfavorablemente la solicitud de desconocer  el  incremento  de  la condena que adujo la Juez de instancia, lo cual escapa al  objeto  de  la  acción  de  revisión  y  no  hace  parte del criterio novedoso  expuesto  por  la jurisprudencia de la Corporación frente a la punibilidad para  este  asunto  conforme  la  causal propuesta; en consecuencia, se atenderán los  criterios  que  se  tuvieron  en  cuenta  para  la  fijación  de  la pena en la  sentencia  del  27  de  octubre  de  2010 por el Juzgado Promiscuo Municipal con  funciones  de  conocimiento  de  Prado –Tolima,  que  fuese  confirmada  por el Ad  quem,  es  decir,  el incremento porcentual por encima  del  mínimo  que  fue  impuesto  en la pena a Narváez  Nieto.   

         7.7.  Una vez clarificado lo anterior y retomado el asunto, se tiene  que  en  el  fallo  demandado,  el  juzgador  dejó  sentado  que, en virtud del  artículo  26  de la Ley 1121 de 2006, los procesados no se harían acreedores a  rebaja   alguna,  al  señalar  que  “Es  del  caso  resaltar  que  por  expresa prohibición del artículo 26 de la ley 1121 de 2006  del  29  de  diciembre  de 2006, no se procedió a efectuar descuento porcentual  alguno,  por  allanamiento  a  cargos, pues porque como se repite, la mencionada  ley  no  lo  permite”  13   

         Así  las  cosas,  surge  diáfano que en el caso presente concurren  los  presupuestos  fijados  por  la  doctrina  de  la  Corte  para  acceder a la  revisión   reclamada,   pues  Luis  Eduardo  Narváez  Nieto  al  momento de formulársele la imputación por  el  delito  de  extorsión en la modalidad de tentativa, se allanó al cargo, el  cual  no  comporta  rebaja por aceptación de responsabilidad como lo dispone el  artículo  26  de la Ley 1121 de 2006 y, sin embargo, pese a ello, al momento de  realizarse  el  proceso  de dosificación de la pena se incrementó los extremos  conforme  a  las  previsiones  del  artículo 14 de la Ley 890 de 2004, el cual,  como se ha reconocido por la Sala, resulta injustificado.   

Ahora,  ante el cambio de la jurisprudencia  de  la  Corporación en torno a la inaplicación de los incrementos establecidos  por   el  artículo  14  de  ley  en  cita,  frente  a  las  conductas  punibles  determinadas  en  el  artículo 26 de la Ley 1121 de 2006 cuando el procesado se  allana  a  los  cargos o acuerda con la Fiscalía, es indudable que la sentencia  demandada se torna injusta.   

7.8. Entonces, se impone declarar fundada la  causal  contenida  en  el numeral 7º del artículo 192 de la Ley 906 de 2004 en  lo  que  a  este tópico respecta y de contera, dar cabida a la postura adoptada  por  la Colegiatura a partir de la decisión CSJ SP, 27 de febrero de 2013, Rad.  33.254,   lo  cual,  comporta  una  redosificación  de  la  pena  por  cumplir,  descartando  de  ella  el  aumento  del artículo 14 de la Ley 890 del 2004, con  respeto  a  los criterios pactados en el preacuerdo y avalados por los jueces de  instancia.   

7.9.   La   A  quo  aplicó  el  artículo 244 del Código Penal que,  sin  el  agravante  de  la Ley 890, señala prisión de 12 a 16 años y multa de  600  a  1200  S.M.M.L.V.   En atención a que la conducta de extorsión fue  cometida  en  la  modalidad de tentativa, acorde con el artículo 27 del Código  Penal,  se  tiene que en aplicación de éste dispositivo amplificador del tipo,  como  mínimos y máximos de la pena legal de 72 a 144 meses de prisión y multa  de    300    a    9000    salarios    mínimos    legales   mensuales   vigentes  (S.M.L.M.V.).   

         En  consecuencia,  los  cuartos  de  movilidad para fijar la pena de  prisión  y  la  multa,  con  la  observancia  de la nueva línea jurisprudencia  frente a la punibilidad, se deben establecer así:   

CUARTOS  

Primero:             

Segundo:             

Tercero:             

Cuarto:  

Prisión:   

72 meses a 90 meses            

   

90 meses 1 día a 108 meses            

   

108 meses 1 día a 126 meses            

   

126 meses 1 día a 144 meses  

Multa:   

300 a 450  S.M.L.M.V.            

   

450 a 600 S.M.M.L.V.            

   

600 a 750 S.M.M.L.V.            

   

750 a 900 S.M.M.L.V.  

Como se indicó en acápites anteriores, al  señalarse  la  pena  de  prisión  impuesta a los procesados en la sentencia de  instancia  en  106 meses por encima del mínimo (96 meses de prisión, es decir,  10  meses  adicionales),  se  tendrá  en cuenta el acrecentamiento que adujo la  Juez  de  instancia  en  la  sentencia  condenatoria,  por lo que realizadas las  respectivas  operaciones  aritméticas,  se  verifica,  que al ser el ámbito de  movilidad  fijado  en  la  sentencia demandada de 30 meses, el aumento dispuesto  por  encima  del  mínimo corresponde al equivalente al 33,33 % del tope máximo  en  que  se  podía mover de la fracción aludida, porcentaje que se aplicará a  las nuevas cifras para la individualización de la pena.   

Frente a los recientes cuartos de movilidad  (dentro  de  los  límites de 72 a 144 meses de prisión) la diferencia es de 18  meses  entre  cada uno, por lo que el aumento de 33,3%, es equivalente a 6 meses  más   del   mínimo.  Es  decir,  se  concreta  la  punibilidad  en  78  meses  de prisión, que corresponde a  sumar  72  meses de la base punitiva y el incremento dispuesto por la Juez en la  sentencia.   

En  relación  con la multa, los cuartos de  movilidad  son  300 a 450 a 600 a 750 y 900 salarios mínimos legales mensuales,  con  un  ámbito  de  150  S.M.L.M.V.;  no  obstante,  como en las sentencias de  instancia  se  reconocieron  circunstancias  para imponer la pena por encima del  mínimo  (300  s.m.l.m.v.)  en un porcentaje equivalente al 33.33% (que para los  efectos  de la redosificación corresponde a 50 salarios mínimos mensuales), en  lo  que  debe  respetarse  la  diferencia  que existe dentro de la fracción; en  concreto,  la  pena  de  multa a imponer a Luis Eduardo  Narváez  Nieto  es  de  350 salarios mínimos legales  mensuales vigentes (resultado de sumar 300 y 50 s.m.l.m.v.).   

Trasladados esos lineamientos al ámbito que  se  impone  aplicar, se tiene que la pena final sería de 78 meses de prisión y  multa  de  350  salarios  mínimos legales mensuales vigentes para el año 2010.   

7.9. Conforme lo preceptúa el artículo 198  de  la Ley 906 de 2004, se han de extender al penado Hermes  Mauricio Oyola  Manjarrez  los  efectos  del  fallo  rescidente, al haber sido condenado por los  mismos hechos a igual pena en la sentencia demandada.   

7.10.  Por  lo anterior, se declararán sin  valor,  parcialmente,  las  sentencias del 27 de octubre de 2010 y 1 de marzo de  2011,   proferidas   por   el   Juzgado  Promiscuo  Municipal  con  función  de  conocimiento      de     Prado     –Tolima   y   la   Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Ibagué,  respectivamente,  para dejar las penas principales de prisión, en 78 meses y la  de  multa  en  350  S.M.M.L.V.  para  el  año  2010, sanciones que debe cumplir  Luis    Eduardo    Narváez    Nieto    y  Hermes   Mauricio  Oyola  Manjarrez, como coautores responsables del delito de extorsión  en la modalidad de tentativa por el que fueron condenados.   

En  el  mismo  monto que la privativa de la  libertad,  quedará  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas.   

7.11. En lo que  respecta    a    la   libertad   de   Narváez     Nieto,    se  tiene  conforme  el  auto del 20 de  mayo    de    2014   del   Juez   de   Ejecución      de      Penas   y  Medidas  de  Seguridad       de       Girardot14     que    registraba      entre     físico15        y   redención   de   pena  63  meses  y  29.25  días             –providencia    mediante    la    cual    se   niega   la  libertad condicional por expresa exclusión prevista en la Ley  1121  de 2006-; periodo al  que    se   le   adiciona   los   16   meses      siguientes    y   hasta   al   proferimiento   de   este   fallo,  lo  cual indica que se tiene  por cumplida la pena impuesta al  condenado.   

En  atención a lo expuesto, en caso de que  el  procesado  continúe  cumpliendo  la  pena  en privación de la libertad, se  ordenará  su  libertad  inmediata  libre de apremio alguno, para lo relacionado  con este asunto.   

7.12. En lo que  respecto    al    otro    co-condenado    Hermes     Mauricio   Oyola  Manjarrez   quien   se  encuentra   purgando  su  pena  en  Establecimiento  carcelario  y  penitenciario desde el 8 de agosto de  2010  a  la  fecha contabiliza como pena física 62 meses, registrando solamente  125.75  días  por  redención  de pena y  actualmente  privado  de la libertad  en    Establecimiento   Carcelario   de   Ibagué16,        por  lo  que  no  se  cuenta  con  mayor  información que permita  adoptar  decisión  alguna  frente a la libertad del procesado, en relación con  este asunto.   

En    consecuencia,    se  oficiará  al  Juzgado  Tercero de  ejecución   de   Penas  y  Medidas  de  Seguridad17 para que revise el proceso  de  Oyola  Manjarrez y en  caso  de  obrar redención reconocida y/o      por     registrar,          se         pronuncie  inmediatamente   frente  a  la  libertad  por  pena  cumplida, en caso de ser procedente.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION  PENAL,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República  y por  autoridad de la ley,   

RESUELVE   

    

1. DECLARAR  fundada la causal séptima de revisión  invocada  por  el defensor del sentenciado Luis Eduardo  Narváez  Nieto  en  lo  que  tiene  que  ver  con  la  inaplicabilidad  del  aumento  de pena previsto en el artículo 14 de la Ley 890  de  2004  para  el  presente  asunto.  Extender  los efectos del fallo al penado  Hermes  Mauricio  Oyola Manjarrez en aplicación del artículo 198 de la Ley 906  de 2004.     

    

1. DEJAR  SIN  EFECTO,  PARCIALMENTE,  la  sanción  impuesta  en las sentencias del 27 de octubre de 2010 y 1 de marzo  de  2011,  proferidas  por  el  Juzgado  Promiscuo  Municipal  con  función  de  conocimiento      de     Prado     –Tolima   y   la   Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Ibagué,  respectivamente,  para  dejar  la  pena a Luis Eduardo  Narváez  Nieto  y  Hermes Mauricio Oyola Manjarrez en setenta y ocho (78) meses  de  prisión  y  multa  por  valor  de  350  salarios mínimos legales mensuales  vigentes  para  el  año 2010.  Así  mismo, se impondrá la  accesoria  de  inhabilitación  de  derechos  y funciones públicas por un lapso  igual  al de la sanción privativa de la libertad, como  responsable del delito de extorsión  en grado de tentativa.     

En   todo   lo  demás,  el  fallo permanece vigente.   

3.  Disponer  la  libertad  inmediata  de  Luis  Eduardo  Narváez Nieto  libre  de  caución, en relación con este proceso, en  caso  que se encuentre todavía cumpliendo su pena en privación de su libertad,  y,  siempre  y  cuando  no sea requerido por otra autoridad Judicial; en caso de  ser así, deberá comunicarse oportunamente.   

4.  Oficiar  al  Juzgado  3  de  Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Ibagué y/o quien corresponda, para que de  manera  inmediata se pronuncie frente a la libertad por posible extinción de la  pena  del  co-condenado Hermes Mauricio Oyola Manjarrez, sólo en lo relacionado  con este asunto.   

5.  Ordenar a las  autoridades  correspondientes  se  libren las comunicaciones a que haya lugar; y  remitir  copia  de esta determinación al Juzgado Segundo de Ejecución de Penas  y  Medidas de Seguridad de Girardot, para lo de su cargo, respecto de la pena de  multa,  en  caso  de  no  haberse  enviado  a  la  jurisdicción coactiva.    

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

       Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1 Cfr.  Folio   28   y   29   cuaderno  de  revisión.  Sentencia  del  1  de  marzo  de  2011.   

2 Cfr.  Folio 7 y 8 Carpeta Audiencias preliminares.   

3 Cfr.  Folios  1  a  5 Carpeta del Juzgado Tercero Promiscuo Municipal de Purificación  –Tolima.   

4 Cfr.  Folios  33  a  49  Carpeta  del  Juzgado  3  de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad de Ibagué- Tolima.   

5 Cfr.  64 a 72 Ib.   

6 Cfr.  Folio 79 Ib.   

7 Cfr.  Folio 40 cuaderno de revisión.   

8 Cfr.  Folio 5 demanda de revisión.   

9 Cfr.  Folio 120 y 121 Ib.   

10  Línea  que viene siendo ratificada en diversas sentencias de esta Corporación,  ver  radicados  39719,  42647,  41657,  39719,  41152,  42035,  42041  y  42925.   

11  Cfr. Folio 40 y 41 Carpeta del proceso penal.   

12  Cfr. Folio 71 Carpeta del proceso penal.   

13  Cfr.     Folio     45     ibídem.    Sentencia de primera instancia.   

14 Cfr  folio  293  a  296 del Cuaderno de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Girardot.   

15  Privado de la libertad desde el 8 de agosto de 2010.   

16 Se  remitió  al  penado  al Establecimiento Carcelario de Ibague y su proceso el 12  de mayo de 2012 (folio 62 cuaderno de ejecución)   

17  Consulta   de  la  página  Web  de  la  rama  judicial  del  2  de  octubre  de  2015.     

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