SP14846-2015(43623)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

SP14846-2015  

Radicación 43.623  

(Aprobado acta No. 380)  

Bogotá, D. C., veintiocho (28) de octubre de  dos mil quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISION  

Una vez realizada la diligencia de audiencia  de   alegatos   prevista   en   el  inciso  7º  del  artículo    195   de   la   Ley  906  de  2004,  la  Corte  se pronuncia de  fondo  sobre la demanda de revisión presentada por el  defensor    público  del  sentenciado  Andrés  Celis  contra el  fallo  de  segundo  grado  proferido  por el Tribunal Superior de  Santa   Rosa   de   Viterbo   el   5   de  abril  de  2011,   que  confirmó  la  condena  del Juzgado Primero  Penal  Municipal  de  Sogamoso  del 18 de noviembre de  2009,  a  través  del cual  el     peticionario  fue condenado a 96 meses de  prisión  y  multa  de  50  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes como  coautor  responsable del delito de extorsión agravada  en la modalidad de tentativa.   

HECHOS  

Fueron   resumidos   por  el  A quo, de la siguiente forma:   

«Ocurridos  el  17  de  diciembre  de 2008  cuando  la  esposa  del  señor  ROQUE GONZÁLEZ SALAMANCA, recibió una llamada  telefónica  a  su residencia, donde una voz femenina le solicita el número del  celular  (sic)  su  esposo  y  pensado  que es para un trabajo se lo facilito, a  partir  de  ese  día comenzaron las llamadas extorsivas de un hombre que decía  ser  el  comandante  JULIÁN  del  frente  38  de las FARC, quien le exigió una  “colaboración”  de  QUINCE  MILLONES  DE  PESOS  ($15.000.000.oo)  para  no  secuestrar  a  los miembros de su familia. Posteriormente llegan a su taller dos  sujetos  diciendo  venir  de  parte de JULIÁN para que les entregara el dinero,  uno  de  ellos  lo  amenaza, mientras el otro hacia el amague de tener una (sic)  arma,  frente  a  esta  situación don ROQUE le solicita hablar directamente con  JULIÁN,  y  es  así  como  el  23 de diciembre, éste se comunica nuevamente y  llegar  a  definir  el  monto  de  la  extorsión en la suma de DIEZ MILLONES DE  PESOS,  los  que  serían  entregados  el  pasado  10 de enero. Entonces, con la  colaboración  del Gaula de la Policía se organiza el operativo para la entrega  de  la pretensión extorsiva, la víctima deja el paquete con el presunto dinero  en  el  sitio  indicado por los delincuentes, esto es en una matera de la casona  vieja  de  la estación del ferrocarril, lugar donde llegan las dos personas que  posteriormente  son  capturados,  a quienes se les incauta dos celulares, de los  cuales  se demostró se realizaron las llamadas al señor GONZÁLEZ SALAMANCA el  día de la entrega del dinero.   

Como se expresó anteriormente, en el juicio  público  ANDRÉS  CELIS  aceptó  los  cargos formulados por la fiscalía en su  escrito  de  acusación.  Esta persona es quien identificó la víctima como uno  de  los  que  fue a su taller el 22 de diciembre de parte del comandante JULIÁN  del  frente  38  de  las  FARC  a  exigirle el dinero. Ante ésta situación, se  rompió  la  unidad  procesal  y es por ello que en esta oportunidad se emite la  sentencia    en    contra    del    mencionado.»1   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1. Por los anteriores hechos, el 11 de enero  de  2009  fueron presentados Andrés Celis y  Hernando Gaitán Hernández ante la Jueza Segunda Penal Municipal  con  funciones  de  Garantías  y  Conocimiento  de  Sogamoso,  para  audiencias  concentradas  de  legalización de captura, formulación de imputación y medida  de  aseguramiento  por el delito de extorsión agravada, y, se impuso detención  intramural  en contra de los citados, los cuales no aceptaron cargos2.   

2.  El 10 de febrero siguiente, la Fiscalía  Veintisiete   Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  Municipales  de  Sogamoso,  presentó  escrito  de  acusación contra Andrés Celis  y   Hernando  Gaitán  Hernández  como  autores  del  ilícito  de  extorsión  agravada  en  la  modalidad  de  tentativa, dentro del  Código  Único  de  Investigación  (CUI) No. 1575960002232009000823.   

3.  Por  reparto,  el  Juez  Primero  Penal  Municipal  de  Sogamoso,  realizó  el  26  de  febrero  de  2009  audiencia  de  formulación          de          acusación4,  donde  se negó la petición  de  nulidad  propuesta  por  la defensa de los acusados. Decisión confirmada en  segunda  instancia  por  el Juzgado Primero Penal del Circuito de Sogamoso el 10  de          marzo          de          20095.   

4. El 31 de marzo del mismo año, se realizó  la  continuación  a  la  audiencia  de  acusación  contra  los procesados y la  preparatoria  se fijó para el 29 de abril siguiente6.   

5.  Ante  las solicitudes de aplazamiento de  los    defensores    de   Andrés   Celis  y  Hernando  Gaitán  Hernández, se adelantó finalmente el 18 de  mayo  de  2009,  la  audiencia  de  pruebas,  donde  se  negó  la  solicitud de  exclusión  probatoria  de  la audiencia de búsqueda selectiva en base de datos  del  4  de  febrero  del  mismo  año,  presentada  por el abogado de uno de los  procesados.  Decisión  contra  la cual se interpuso recurso de apelación. Así  mismo,  se  decretó  las  pruebas testimoniales y documentales peticionadas por  los  sujetos  procesales. 7   

6.  El  4 de junio de 2009, la Jueza Primera  Penal  del  Circuito de Sogamoso, rechazó el recurso interpuesto por la defensa  de  Hernando  Gaitán,  al considerar que no es objeto de apelación el auto que  admite  pruebas  conforme el Código de Procedimiento Penal. El abogado defensor  de   Gaitán  Hernández  presenta  recusación  contra  la  funcionaria  al  no  declarase  impedida  por  haber  conocido  en anterior oportunidad. 8   

7.  El  23  de  julio  de  2009, el Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de  Santa Rosa de Viterbo declara infundada la  recusación  propuesta  por  el  apoderado judicial del incriminado Andrés  Celis,  ante el desistimiento del  defensor       del       otro       procesado.9.   

8. La audiencia de juicio oral se instaló el  14  de  agosto  de  2009, donde los enjuiciados manifestaron ser inocentes y las  partes  realizaron  la presentación de la teoría del caso; se suspendió, para  continuar  con  el  debate probatorio el 21 de septiembre siguiente. 10   

9. El 16 de septiembre de siguió, se allegó  memorial  de  Andrés Celis en  el  cual  acepta  de  manera  libre  y  espontánea los cargos formulados por la  Fiscalía11,  manifestación  que es corroborada por el Juez de conocimiento en  audiencia  del  21  del  mismo  mes  y  año, ante el cual el acusado se declara  culpable,  por  lo  que  se  dispone  la ruptura de la unidad procesal y se fija  fecha  para  la  audiencia  de  que  trata  el  artículo  447  del  Código  de  Procedimiento        Penal       de       200412   

10.   La   verificación  de  imputación,  individualización   de   pena   y   sentido   del   fallo  contra  Andrés   Celis,  se  realizó  el  20  de  octubre  de  2009  y  el  18  de  noviembre  sucesivo,  se  profirió  sentencia  condenatoria,  imponiéndole  la  pena principal de noventa y seis (96) meses de  prisión  y multa de 50 salarios mínimos legales mensuales vigentes, como autor  responsable  de  la  comisión del delito de tentativa de extorsión agravada, y  accesoriamente  la  inhabilidad  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas por un lapso igual al de la pena irrogada.   

En  la  misma  providencia, le fue negada la  condena  de  ejecución condicional como la prisión domiciliaria sustitutiva de  la  intramural.  (Artículo  63  del  Código  Penal  y  26  de  la  Ley 1121 de  2006)13.   

11.            La apelación interpuesta por el defensor  del  sentenciado,  fue resuelta mediante proveído del 5 de abril de 2011 por el  Tribunal  Superior  de Distrito Judicial de Santa Rosa de Viterbo, que resolvió  confirmar    el    fallo    de    primer    grado14.  Decisión  ejecutoriada en  la              misma             fecha.15   

12.  Contra  la  sentencia  condenatoria  el  defensor  público de Andrés  Celis  promovió acción de  revisión,  la  cual  fue  admitida  mediante  proveído del 2 de julio de 2014,  oportunidad   en   la   cual   se   solicitó   el   proceso  adelantado  en  su  contra16.   

13.  Ulteriormente  ante  la inexistencia de  pruebas  a  practicar,  el  6  de  abril  de  2015  se  realizó la audiencia de  alegación  reglada  en  el  artículo  195  de  la Ley 906 de 2004, la cual fue  suspendida  por  solicitud de la víctima Roque González Salamanca, y concluida  el      14      de      septiembre     siguiente17.   

LA DEMANDA  

Presenta  la  identificación de los sujetos  procesales,   la   actuación  fáctica  y  la  identificación  de  los  fallos  condenatorios,  para  fundamentar su petición en la causal séptima establecida  en el artículo 192 de la Ley 906 de 2004.   

Peticiona  se redosifique la pena impuesta a  Andrés  Celis, en atención  al  cambio  jurisprudencial  de  la  Corte  Suprema  de Justicia inaplicando los  incrementos  punitivos consagrados en la Ley 890 de 2004, ya que su representado  aceptó   los   cargos   en  audiencia  de  juicio  oral;  citando  in  extenso la sentencia del 27 de febrero  de  2013  (radicado  33254),  del  cual  se  extracta,   

« (…)  

De  manera  pues que si un aumento de penas  carente  de  justificación  se traduce en una medida arbitraria, la aplicación  del  incremento  genérico  del artículo 14 de la Ley 890 de 2004 a los delitos  previstos   en   el   artículo   26   de   la  Ley  1121  de  2006  deviene  en  desproporcionada.   

Habiendo   sido   suprimida   la   razón  justificante  del aumento de las penas-posibilidad de rebajas por aceptación de  cargos  unilateralmente  o  por vía negociada -, el medio escogido –incremento   punitivo   –quedó   desprovisto   de  relación  fáctica  con  el objetivo propuesto. Entonces, ni siquiera podría superarse un  juicio  de  idoneidad  o  adecuación de la medida, configurándose, de contera,  una  intervención  excesiva y actualmente innecesaria en el derecho fundamental  a     la     libertad     persona.»”18   

Aduce  que  en  observancia  a  la posición  jurisprudencial  citada  y  por  la  naturaleza  de  la acción de revisión, al  variarse   claramente   la  jurisprudencia  para  inaplicar  en  el  punible  de  extorsión  el  incremento  punitivo  de  la  Ley  890 de 2004, se debe declarar  fundada  la  causal  invocada  y se otorgue la redosificación de la sanción en  atención al no incremento punitivo señalado.   

AUDIENCIA DE ALEGACIONES  

1.           Intervención del demandante.   

          El  defensor público insiste en los planteamientos contenidos en la  demanda   y   solicita  se  redosifique  la  pena  impuesta  a  su  representado  Andrés  Celis por el delito  extorsión  agravada  en  la  modalidad de tentativa, fundada en la causal 7 del  artículo 192 del Código de Procedimiento penal.   

Luego  de la identificación de la sentencia  de  condena,  señala  que  hubo  una  aceptación  de  responsabilidad  por  su  prohijado  de  la  que derivó la condena del Juzgado Primero Penal Municipal de  Sogamoso  con  función  de control de Garantías y de conocimiento, la cual fue  confirmada  por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Santa Rosa de  Viterbo  y  donde  se tuvo para la dosificación de la pena, el incremento de la  Ley 890 de 2004.   

Aduce  que  en  atención  al  criterio  de  razonabilidad  sentado  por  la  Corte,  es inaplicable la Ley 890 de 2004 a las  conductas  juzgadas  por  el  artículo  26  de la Ley 1121 de 2006, tal como se  viene  decantando  por  la  Corporación,  en  decisiones  del 22 de agosto 2012  radicado 39431, 27 de febrero de 2013 rad 33254 y radicado 37739.   

Manifiesta   que  es  consecuencia  de  la  jurisprudencia  el  reconocer  que  la  aplicación  de la Ley 890 de 2004 a los  delitos  de  extorsión, es una injusticia, por eso, solicita se declare fundada  la  causal  invocada,  se  otorgue  la  redosificación de la sanción impuesta,  dejándose   sin valor la sentencia que motivo esta acción, y en su lugar,  se  emita una de reemplazo, que corresponda con los actuales criterios que tiene  en  cuenta  la  Corte  para  la  imposición  de  la  pena  frente al punible de  extorsión.   

Finalmente, informa que su representado goza  de  libertad  por  pena  cumplida conforme decisión del 22 de julio de 2015 del  Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Neiva.   

2.               Intervención    del    Ministerio  Público   

          El  Procurador  Segundo Delegado ante esta Corporación, solicita se  acceda   a   los  cargos  propuestos  en  la  demanda  presentada  a  nombre  de  Andrés Celis.   

          Lo  anterior,  por  haberse  decantado  el  criterio de la Sala para  darle  la  razón  al peticionario, en relación con que procede la rebaja de la  pena  cuando el condenado acepta cargos en los delitos de extorsión. Por lo que  indica  que debe tenerse en cuenta, la existencia de una política premial es la  motivación  al  procesado que acepte cargos y obtenga unos beneficios punitivos  como  lo  reconoció  la  Corporación  en  sentencia  del  4 febrero 2015 (Rad.  42300),  el  cual  era  un caso similar al que nos ocupa, donde luego de exponer  los  aumentos  de  la  Ley 890 de 2004, señaló que no eran aplicables frente a  los delitos del artículo 26 de la Ley 1121 de 2006.   

Igualmente,  sustenta  como  la  Corte viene  construyendo  una  línea  jurisprudencial en el sentido referido, en las que se  destacan  las  sentencias  del 4 de febrero de 2015 (rad. 42300) y los radicados  42647, 41657, 39719, 41152, 42041 y 42915.   

En   tales   condiciones,  al  encontrarse  acreditado  en  la  actuación que el criterio jurídico por la que se sentó la  sentencia  condenatoria  fue  variado  por  la  Corte,  el  Ministerio  Público  solicita   reconocer   la   causal   séptima   de  revisión  invocada  por  el  demandante.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1. La  competencia  de la Sala para conocer de  la   presente  acción  de  revisión,  se  encuentra  señalada  en  el  numeral  segundo   del   artículo   32  de  la  Ley  906  de  2004,  por  estar dirigida  contra   una   sentencia   dictada   por   un   Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial.   

En         efecto,  la  demanda  interpuesta  a nombre de  Andrés  Celis,    se   orienta   contra   el  fallo del 5  de  abril de 2011 del Tribunal Superior del   Distrito   Judicial   de   Santa  Rosa  de  Viterbo,     que    confirmó    la       condena       contra        el       penado       prenombrado,       proferida  el  18   de   noviembre   de  2009 por el Juzgado Primero  Penal    Municipal   de  Sogamoso.   

2.  La  censura  propuesta  por el apoderado  judicial  de  Andrés Celis se  encamina  a que se inaplique, en el caso particular de su asistido, quien itera,  fue  condenado  por  el  delito  de  extorsión  agravada  en  la  modalidad  de  tentativa,  el incremento punitivo de que trata el artículo 14 de la Ley 890 de  2004,  con  fundamento  en  el cambio jurisprudencial fijado en la decisión CSJ  SP, 27 de febrero de 2013, Rad. 33.254.   

En   la   citada  providencia,  dijo  esta  Corporación  que en los supuestos en los cuales el procesado se allane a cargos  o  acuerde  con  la  Fiscalía,  pero  se  estuviese  ante las prohibiciones del  artículo  26  de  la  Ley  1121  del 2006, no hay lugar a aplicar el incremento  contenido en el artículo 14 de la Ley 890 de 2004.   

Esa  tesis, parte de la base de que la norma  del  2006  prohíbe  conceder  cualquier  tipo de prebendas cuando, como en este  caso,  se  trate  del  delito  de  extorsión  agravada en su modalidad tentada,  razón  por  la cual es desacertado aplicar el aumento allí señalado, si de lo  que se trata es de propiciar una justicia premial.   

La  Corte  sostuvo  en  la  decisión  que  modificó  la  línea jurisprudencial que venía interpretando la aplicación de  la Ley 1121 de 2006 y 890 de 2004, que:   

Por   consiguiente,   a   la  luz  de  la  argumentación  aquí  desarrollada,  fuerza  concluir  que habiendo decaído la  justificación  del  aumento  de  penas  del  art.  14 de la Ley 890 de 2004, en  relación  con  los  delitos  incluidos  en  el  art.  26 de la Ley 1121 de 2006  –para los que no proceden  rebajas  de  pena  por  allanamiento  o  preacuerdo-,  tal  incremento punitivo,  además  de  resultar injusto y contrario a la dignidad humana, queda carente de  fundamentación,  conculcándose de esta manera la garantía de proporcionalidad  de la pena…   

Así  mismo, en ejercicio de su función de  unificación  de  la  jurisprudencia,  la Sala advierte que, en lo sucesivo, una  hermenéutica   constitucional  apunta  a  afirmar  que  los  aumentos  de  pena  previstos  en  el  art.  14  de la Ley 890 de 2004 son inaplicables frente a los  delitos  reseñados  en el art. 26 de la Ley 1121 de 2006. No sin antes advertir  que   tal   determinación   de  ninguna  manera  comporta  una  discriminación  injustificada,  en  relación con los acusados por otros delitos que sí admiten  rebajas  de  pena  por allanamiento y preacuerdo, como quiera que, en eventos de  condenas  precedidas  del juicio oral, la mayor intensidad punitiva no sería el  producto  de una distinción arbitraria en el momento de la tipificación legal,  ajustada  por  la Corte, sino el resultado de haber sido vencido el procesado en  el  juicio,  sin  haber  optado  por  el acogimiento a los incentivos procesales  ofrecidos  por  el  legislador;  mientras que, frente a sentencias condenatorias  por  aceptación  de  cargos,  la  menor  punibilidad,  precisamente,  sería la  consecuencia  de  haberse  acudido  a  ese  margen  de negociación, actualmente  inaccesible  a  los  delitos  referidos  en  el  art.  26  de  la  Ley  1121  de  2006.   (CSJ   SP,  27  de  febrero  de  2013,  Rad.  33.254)   

3.  Esta  línea  jurisprudencial  favorable  viene  siendo reiterada por la Corporación, donde en fallo -CSJ SP, 19 de junio  de 2013, Rad. 39.719-, se reconoció:   

Durante  las alegaciones orales, de consuno  la  Fiscalía y la representación del Ministerio Público, pidieron se aplicase  de  oficio,  en favor del procesado, la más reciente jurisprudencia de la Sala,  consignada en el radicado 33254 del 27 de febrero de 2013.   

La  decisión  en comento, cabe recordar, a  partir  de  la  aplicación del principio de proporcionalidad y la verificación  del  querer  del  legislador  al expedir la Ley 890 de 2004, concluyó que a los  delitos  a  los  cuales  cobija  la  prohibición  de  rebajas  o beneficios del  artículo  26  de  la  Ley  1121  de  2006,  entre  ellos la conducta punible de  extorsión,  no  les es aplicable el incremento generalizado de pena establecido  en el artículo 14 de la primera normatividad citada.   

Empero,  de  lo expuesto por la Corte hacen  los  representantes  de  la Fiscalía y la Procuraduría una equivocada lectura,  pues,  no  deriva  de  allí  que la eliminación del incremento opere general e  indiscriminada  para  esos  delitos reseñados en el artículo 26 de la Ley 1121  de    2006,   sin   que   importen   las   vicisitudes   procesales   del   caso  concreto.   

Todo  lo  contrario,  en  la jurisprudencia  objeto  de  análisis,  dentro al apartado final del tópico referido al tema en  cuestión, la Corte advirtió:…   

Claramente  el apartado trascrito contiene  una  restricción  al concepto de inaplicación del aumento de penas establecido  en  el  artículo  14  de  la  Ley  890  de 2004, pues, precisamente para que el  principio  de  igualdad  respecto  de  personas a quienes se condena por la vía  ordinaria  en  delitos  diferentes,  no  sea  vulnerado,  establece como premisa  básica  que  el  no  incremento  sólo opera cuando el procesado se acoge a los  mandamientos  de  justicia  premial que contienen las figuras del allanamiento a  cargos y preacuerdos.   

Vale  decir, en los casos en los cuales la  persona  vinculada por delitos contemplados en el artículo 26 de la Ley 1121 de  2006,  no hace manifiesta su intención de acogerse a la terminación anticipada  del  proceso,  vía  allanamiento  o  preacuerdo, y ello no se materializa en la  consecuente  definición anticipada del asunto, la pena aplicable debe consultar  también  el  incremento  dispuesto  en  el  artículo  14  de  la  Ley  890  de  2004.   

Pues,   de  no  ocurrir  así  quedaría  huérfana  de  soporte  la  tesis  que gobierna la jurisprudencia examinada, que  tiene  como  objeto central de definición la imposibilidad de incrementar penas  de Ley 890, a quienes no acceden a la justicia premial.   

(…)  

Apenas natural surge que si la posibilidad  del  no  incremento de pena en los delitos objeto de prohibición de beneficios,  resulta  consecuencia de acceder a alguno de los institutos de justicia premial,  ello  servirá  de acicate para que así suceda y se eviten los efectos dañosos  de la congestión judicial.   

En consecuencia, la Corte reafirma que por  inescapables  razones  de  igualdad y funcionalidad del sistema, la prohibición  del  incremento  de  penas general dispuesto en el artículo 14 de la ley 890 de  2004,  respecto  de  los delitos enlistados en el artículo 26 de la Ley 1121 de  2006,  únicamente remite a aquellos casos en los cuales la persona se allanó a  cargos  o llegó a un acuerdo con la Fiscalía y en atención a ello se terminó  anticipadamente  el proceso». (CSJ SP, 19 de junio de  2013, Rad. 39.719 citado en CSJ SP1169-2015, rad. 43562).   

En  atención a la jurisprudencia en cita y  que   ha   sido   reiterada   en   otras   sentencias  de  la  Corte19,    se  presentó  una  variación  favorable  frente  a  la  punibilidad en los delitos  enlistados  en  el  artículo 26 de la Ley 1121 de 2006, cuando se ha presentado  un  allanamiento  a  los cargos y que hacen injusto la aplicación del artículo  14 de la Ley 890 de 2004.   

4.  Para el presente asunto, se cumplen los  presupuestos   indicados,  ya  que  estando  en  el  juicio  oral,  Andrés  Celis  se allanó al cargo que le  endilgó  la fiscalía, sin embargo, se le aplicó el aumento de la norma citada  en  precedencia  y se le negó la rebaja del artículo 351 de la Ley 906, porque  así   lo  consagró  el  apartado  26  de  la  Ley  1121  del  200620.   

En  efecto,  así lo estimo el A  quo  al momento de la dosificación de  la pena:   

«El  delito  que  nos ocupa es EXTORSIÓN  sancionado  por  el  artículo 244 del C.P. con pena de prisión 12 a 16 años y  multa  de  600 a 1200 salarios mínimos legales vigentes, ésta se aumentará de  una  tercera  parte del mínimo y en la mitad el máximo por mandato del art. 14  de  la  ley  890 de 2004, lo que significa que a los 144 meses que corresponde a  los  12  años  se le aumentaran 48 meses y a los 192 se le aumentaran 96 meses,  lo  cual  nos  arroja  una  sanción  que  oscila entre 192 meses a 288 meses de  prisión.  Pero  comoquiera que la conducta es AGRAVADA al máximo de la pena se  le  debe aumentar una tercera parte es decir 96 meses, según lo preceptuado por  el artículo 60 numeral 2°, para un resultado de 384 meses.   

Pero  en razón a que estamos frente a una  conducta  TENTADA,  según el artículo 27 del Estatuto Represor, (…) haciendo  la  respectiva  operación  aritmética,  la  mitad  del mínimo que acabamos de  señalar  serían  96  meses  de  prisión y las tres cuartes partes del máximo  serían    288    meses   de   prisión,   (…)»21   

Frente a las exclusiones regladas en la Ley  1121  de 2006 y la prohibición de beneficios por colaboración, el Ad  quem  para  la sentencia de alzada de  Andrés      Celis,  expresó:   

«Respecto   al   punto   central   del  inconformismo,  esto  es,  la  inaplicación  del artículo 26 de la Ley 1121 de  2006,  basta  a  la Sala rememorar algunos pronunciamientos del Máximo Tribunal  Constitucional,  en  los  que  ha dejado claro la vigencia de la norma, además,  del criterio de razonabilidad para su aplicación, (…)   

En las anteriores condiciones es claro para  la  Sala  que  la prohibición dispuesta por el legislador en el artículo 26 de  la  Ley  1121  de 2010 mantiene su vigencia, incluso refrendada por el análisis  de   su   constitucionalidad   por   el   órgano   correspondiente.22»   

5.  Conforme  lo  expuesto,  se  impone  declarar  fundada  la causal contenida en el numeral 7º  del  artículo  192  de  la Ley 906 de 2004 en lo que a  este  tópico  respecta  y  en  consecuencia, aplicar la postura adoptada por la  Corte  a  partir  de la decisión CSJ SP, 27 de febrero de 2013, Rad. 33.254, lo  que  deviene  en  la redosificación de la pena por cumplir, descartando de ella  el  aumento del artículo 14 de la Ley 890 del 2004, con respeto a los criterios  de  los  jueces de instancia, al presentarse el allanamiento a cargos durante el  proceso.   

Así,  para  lo  que  nos ocupa, el Juez de  instancia  fijó  los  cuartos  de  movilidad  entre  96 a 144 meses de prisión  imponiendo   al   penado   Andrés  Celis  la  pena  de  96 meses de prisión y multa de 50 salarios mínimos  legales   mensuales  vigentes,  al  señalar  que  no  existían  circunstancias  agravantes ni atenuantes.   

6.  En  lo  que  respecta  al  proceso  de  redosificación  en  razón  de  la  procedibilidad  de  la causal, establece el  artículo  244  del  Código  Penal que, sin el agravante de la Ley 890, señala  prisión  de  12 a 16 años y multa de 600 a 1200 S.M.M.L.V. Además, contempló  la  circunstancia de agravación, contenida en el numeral 3º del artículo 245,  que  fija  la  multa  de  3.000  a  6.000  salarios y dispone que la prisión se  aumente  hasta  en  una tercera parte, proporción que, hecho el cálculo según  el  artículo  60.2  penal,  deja  los  topes  de  12 a 21,33 años (o 144 y 256  meses).   

En aplicación del dispositivo amplificador  del   tipo   de   la   tentativa,  previsto  en  el  artículo  27  del  Código  Penal23,  los  límites  quedan  de  6  a  16 años de prisión (o 72 y 192  meses) y 1.500 a 4.500 salarios de multa.   

         Establecidos  los  extremos mínimo y máximo de movilidad entre 6 y  16  años,  que  equivalen  a  72  y 192 meses, respectivamente, se determina el  ámbito  punitivo  en  120  meses  (192-72)  y  se  divide  en  cuartos, para un  resultado de 30 meses.  Entonces:   

CUARTOS  

Primero:             

Segundo:             

Tercero:             

Cuarto:  

Prisión:   

72 meses a 102 meses            

   

102 meses 1 día a 132 meses            

   

132 meses 1 día a 162 meses            

   

162 meses 1 día a 192 meses  

Multa   

1.500 a 2.250 S.M.L.M.V.            

   

2.251 a 3.000 S.M.M.L.V.            

   

3.001 a 3.750 S.M.M.L.V.            

   

3.751 a 4.500 S.M.M.L.V.  

7.  El  Tribunal  se  ubicó  en  el cuarto  mínimo,  que  en  este  caso  va de 6 a 8 años y 6 meses de prisión (72 a 102  meses)  y  de 1.500 a 2.250 S.M.M.L.V. de multa, e individualizó la pena en los  guarismos  mínimos,  montos  que,  en  definitiva,  serán  los  que  se  deben  cumplir.   

Sin  embargo, en sede de segunda instancia,  el  Tribunal Superior al confirmar la providencia de condena, advirtió frente a  la  pena  de  multa, que se presentaba una violación al principio de legalidad,  sin  embargo  el  Ad quem se  abstuvo  de  aumentar  la  pena  en  acatamiento del principio de la  “no reforma peyorativa”, quedando en  definitiva en 50 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

En  consecuencia y por aplicación a la non  reformatio  in  pejus,  la Corte continuara con la tasación de la pena de multa  que  fue  fijada  por el Juez de primera instancia, al resultarle más favorable  al  accionante  Andrés Celis,  criterio    jurídico    imperante    en    Sala,    donde    recientemente   se  acotó:   

        “Por  último,  dígase, que la Corte -en estricto acatamiento de  la  prohibición  de  reforma  en peor dada su condición de apelante único- no  impondrá  modificación  a  la  sanción  accesoria  de inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  toda  vez que la misma no fue  modificada  por  el  Ad Quem y el realizarlo implicaría aumentar la determinada  por el juez de primera instancia” (CSJ AP 9 may. 2012. Rad. 38812)   

8.  Por  lo  anterior,  se  declararán sin  valor,  parcialmente, las sentencias del 18 de noviembre de 2009 y 5 de abril de  2011,  dictadas  por el Juzgado Primero Penal Municipal de Sogamoso con función  de  control de garantías y conocimiento y el Tribunal Superior de Santa Rosa de  Viterbo,  exclusivamente para dejar las penas principales en 6 años de prisión  (72  meses)  y  multa  de  50  S.M.M.L.V.  para el año 2009, sanciones que debe  cumplir  Andrés  Celis, como  coautor  responsable  del  delito  de  extorsión  agravada  en  la modalidad de  tentativa por el que fue condenado.   

En  el  mismo  monto que la privativa de la  libertad,  quedará  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas.   

9.  Finalmente  se  tiene  que Andrés  Celis  fue privado de su libertad  el  11  de  enero  de 2009 y obra comunicación del Juzgado 2° de Ejecución de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Neiva en el cual señala que el 22 de julio de  2015,  se  concedió  la  libertad por pena cumplida24,  luego la Corte se abstiene  de  pronunciarse  frente  a  este ítem., precisando que se profiere el presente  fallo  a  fin  de  afianzar  el cambio favorable del criterio jurídico adoptado  sobre  este  tópico en la jurisprudencia de la Sala y frente a las demás penas  impuestas al procesado. (CSJ SP8307-2015. Rad. 41777)   

10.  Se  ordenará,  por  secretaría de la  Sala,  i) oficiar al Juzgado  Primero  Penal  Municipal  de Sogamoso Boyacá, para que libre a las autoridades  correspondientes,   las   comunicaciones   a  que  haya  lugar;  y  ii)  remitir copia de esta determinación  al  Juzgado  Segundo  de     Ejecución  de  Penas  y  Medidas de  Seguridad de Neiva (Huila), para lo de su cargo.    

En  mérito de lo expuesto, la SALA   DE   CASACIÓN   PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  administrando  justicia  en  nombre de la República y  por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1.  DECLARAR   FUNDADA   la   causal  7ª  de  revisión  invocada por el defensor público de Andrés  Celis,  en  lo  que  respecta  a  la inaplicación del  incremento punitivo del artículo 14 de la Ley 890 de 2004.   

2.  DEJAR     SIN     VALOR,    PARCIALMENTE,  las  sentencias  del  18 de  noviembre  de  2009  y 5 de abril de 2011, dictadas por el Juzgado Primero Penal  Municipal  de Sogamoso con función de control de garantías y conocimiento y el  Tribunal  Superior  de  Santa  Rosa  de Viterbo, respectivamente, exclusivamente  para  dejar  las  penas principales en 6 años de prisión (72 meses) y multa de  50  S.M.M.L.V.  para  el  año  2009,  sanciones  que  debe cumplir Andrés  Celis,  como  coautor responsable  del  delito  de  extorsión agravada en la modalidad de tentativa por el que fue  condenado.    

En  el  mismo  monto que la privativa de la  libertad,  quedará  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas.   

3.  En  todo  lo  demás, los fallos permanecen vigentes.   

4. Ordénese, por  secretaría  de  la  Sala, i)  oficiar  al  Juzgado Primero Penal Municipal de Sogamoso Boyacá, para que libre  a  las  autoridades  correspondientes,  las  comunicaciones  a que haya lugar; y  ii)  remitir  copia de esta  determinación  al Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de Neiva (Huila), para lo de su cargo.    

Contra  esta  decisión  no procede ningún  recurso.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase,   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1 Cfr.  Folio   8   cuaderno   de   revisión.   Sentencia   del   18  de  noviembre  de  2009.   

2 Cfr.  Folio 26 Carpeta proceso penal No. 157596000000200900017-00.   

3 Cfr.  Folios  28  al  35  Ibídem.   

4 Cfr.  Folio 47 y 48 Ibídem.   

5 Cfr.  Folio  53  a  55  Ibídem.  Cd de audiencia del 10 de  marzo de 2009.   

6 Cfr.  Folio 63 a 65 Ibídem.   

7 Cfr.  Folio 82 a 87 Ibídem.   

8 Cfr.  Folios 94 a 95 Ib.   

9 Cfr.  Folios 97, 107 a 112 Ib.   

10 Cfr.  Folios 130 Ib.   

11  Cfr. Folios 126 a 128 Ib.   

12 139  y 140 Ib.   

13  Cfr.    Folios    201    a    207    Ib.   

14  Cfr.   271   a   282  Ib.   

15  Cfr. Folio 23 Cuaderno de revisión.   

16  Cfr. Folio 28 cuaderno de revisión.   

17  Cfr. Folio 100 Ib.   

18  Cfr. Folio 4 Ib.   

19  Al  efecto  ver  radicado 42647, 41657, 31719, 42208,  entre muchos otros.   

20  Artículo  26. Exclusión  de  beneficios  y  subrogados. Cuando  se  trate  de  delitos   de  terrorismo,  financiación  de  terrorismo,  secuestro  extorsivo,  extorsión  y  conexos,  no  procederán  las  rebajas  de  pena  por  sentencia  anticipada  y  confesión,  ni  se  concederán  subrogados penales o mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad de condena de ejecución  condicional  o  suspensión  condicional  de  ejecución  de la pena, o libertad  condicional.   Tampoco  a  la  prisión  domiciliaria  como  sustitutiva  de  la  prisión,  ni  habrá lugar ningún otro beneficio o subrogado legal, judicial o  administrativo,  salvo  los  beneficios  por  colaboración  consagrados  en  el  Código de Procedimiento Penal, siempre que esta sea eficaz.   

21 Cfr  folio 15 cuaderno de revisión.   

22  Cfr. Folio 19 y 20 ibídem.   

23 El  que  iniciare  la  ejecución  de una conducta punible mediante actos idóneos e  inequívocamente  dirigidos  a  su  consumación,  y  ésta  no se produjere por  circunstancias  ajenas  a  su  voluntad, incurrirá en  pena  no  menor  de la mitad del mínimo ni mayor de las tres cuartas partes del  máximo   de   la  señalada  para  la  conducta  punible  consumada.   

24  Cfr. Folio 88 ibídem     

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