CP042-2015(44986)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER   

Magistrado  Ponente   

CP042-2015   

Radicación    No.  44986   

(Aprobado en acta N° 148)  

         

Bogotá D.C., veintinueve (29) de abril de dos  mil quince (2015).   

Por el trámite simplificado, la Corte emite  concepto  respecto de la solicitud de extradición del ciudadano panameño JOHAN  ANDRÉS      RAMÍREZ     IBÁNEZ,     formulada    por    el   Gobierno   de   los   Estados   Unidos   de  América.   

ANTECEDENTES   

1.  Mediante  Nota  Verbal   No.   1283   de   16   de   julio  de  20141, el Gobierno de los Estados de  Unidos  de  América,  a  través  de  su  Embajada  en  Colombia  solicitó  la  detención  provisional  con fines de extradición del ciudadano panameño JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ  IBÁÑEZ,  quien se identifica con pasaporte No. PA0068351 de  la  República  de  Panamá,  para  comparecer a juicio por delitos federales de  «lavado de dinero», según  la  Acusación  Formal  No. 4:13-CR-288, dictada el 11 de diciembre de 2013, por  la   Corte   Distrital   de   los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Este  de  Texas.   

2.  La  Fiscalía  General  de la Nación, atendiendo dicha solicitud, mediante resolución de 4 de  agosto  de  20142,  dispuso la captura de RAMÍREZ IBÁÑEZ, la cual se hizo efectiva  por  miembros  de  la  Policía  Nacional  el  3  de septiembre siguiente, en el  Aeropuerto  Rafael  Núñez de la Ciudad de Cartagena3.   

3.  Mediante  Nota  Verbal   No.   2171   de   31  de  octubre  de  20144,  la  Embajada  de los Estados  Unidos  de  América  formalizó  la  solicitud  de  extradición del mencionado  ciudadano.   

4. El 4 de noviembre  siguiente,  la  Dirección  de Asuntos Jurídicos Internacionales del Ministerio  de   Relaciones  Exteriores,  mediante  el  oficio  DIAJI  No.  22845, conceptuó que  para   el   caso  «se  encuentra  vigente  entre  la  República  de  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de  América, la “Convención  de  Naciones  Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes   y   sustancias   psicotrópicas”,  suscrita  en  Viena  el 20 de diciembre de 1988». Así  mismo,  que en los aspectos no regulados por esa Convención, de conformidad con  los  artículos  491  y 496 de la Ley 906 de 2004, el trámite se regirá por lo  previsto en el ordenamiento jurídico colombiano.   

5.  La  Oficina de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio  de Justicia y del Derecho, consideró  completo  el  expediente  y  lo  remitió  a esta Sala, a través del oficio No.  OFI14-0026115-OAI-1100  de  7  de  noviembre de 2014, transcribiendo el concepto  emitido   por   su   homólogo  de  Relaciones  Exteriores  de  4  de  noviembre  anterior.   

6.  El 29 de enero  del  año  en  curso,  esta Sala reconoció personería adjetiva al defensor del  requerido  JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ IBÁÑEZ y ordenó correr el traslado común  de que trata el artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

El  requerido y su defensor manifestaron, de  manera  formal, acogerse al trámite de extradición simplificada previsto en el  parágrafo  1º del artículo 500 del Código de Procedimiento Penal, adicionado  por   el  artículo  70  de  la  Ley  1453  de  20116.   

En  razón  de  ello,  se  dispuso  correrle  traslado  al Ministerio Público, quien, luego de practicar la respectiva visita  y     elaborar     la     correspondiente     acta7,  aseguró que la petición no  desconoce  los  derechos  fundamentales del requerido8, la coadyuvó y solicitó a la  Corte  emitir concepto de plano respecto de la extradición a los Estados Unidos  del  ciudadano  panameño  JOHAN ANDRÉS RAMÍREZ IBÁÑEZ, al considerar que se  cumplen  los  requisitos  constitucionales y legales para concederla9.   

CONSIDERACIONES  

    

1. Aspectos generales.    

A  pesar  de  que  en  este evento se elevó  petición  de  extradición  simplificada, la competencia de la Corte dentro del  trámite  permanece  incólume,  es decir, está enfocada a expresar un concepto  sobre  la  procedencia  de  entregar  o  no a la persona solicitada por un país  extranjero,  después  de  examinar los puntos a que se refiere el artículo 502  de la Ley 906 de 2004.   

El  estatuto  procesal en cita, aplicable al  caso  en  virtud de la ausencia de convenio con los Estados Unidos de América y  por  la  época  en  que  sucedieron  los  hechos, establece que el concepto que  corresponde  emitir  a  la  Corte debe fundamentarse en los siguientes aspectos:   

     

i. la validez formal de la documentación presentada,   

ii. la   demostración   plena   de   la   identidad   del   solicitado,   

iii. el principio de la doble incriminación,   

iv. la  equivalencia de la providencia proferida en el país extranjero,  y   

v. el  cumplimiento  de  lo previsto en los tratados públicos si fuere  el caso.     

De  otra  parte,  los  artículos  35  de la  Constitución  Política, 490 y 493 de la Ley 906 de 2004, señalan que la Corte  debe  verificar que los hechos imputados al requerido hayan sido cometidos en el  exterior  y  con  posterioridad  al  17 de diciembre de 1997; que no se trate de  delitos  políticos  y  se  encuentren  sancionados en el ordenamiento jurídico  interno  con  pena  privativa  de  la  libertad  no  inferior  a  cuatro  años.   

Asimismo,   en   garantía   del   derecho  fundamental  al  debido  proceso,  se  debe constatar que contra el requerido la  justicia  colombiana  no  haya  ejercido  jurisdicción  sobre  los  hechos  que  fundamentan el pedido de extradición.   

El cumplimiento de los aspectos indicados se  examinará en los siguientes apartados.   

2.   Validez   formal  de  los  documentos  aportados.   

El estatuto procesal penal de 2004 prevé que  la  solicitud  de  extradición  se  formule  por vía diplomática, o de manera  excepcional  por  la  oficina  consular  o  de  gobierno a gobierno (artículo   495),   la   cual   deberá  acompañarse  de  la  siguiente información y documentación de acuerdo como lo  establece  la  legislación  del  Estado  requirente: (i) copia o transcripción  auténtica  de  la  sentencia, de la resolución de acusación o su equivalente;  (ii)   indicación   exacta   de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición  y  del lugar y fecha en que fueron ejecutados; (iii) inclusión de  todos  los  datos  que  sean  útiles para establecer la identidad de la persona  reclamada;  y,  (iv)  reproducción  certificada  de  las  disposiciones penales  aplicables al caso.    

Lo  que  concierne  a  documentos  en idioma  extranjero  y  otorgados  en  el  extranjero,  los incisos segundo y último del  artículo  251  del Código General del Proceso, a través del cual se modificó  el   259   del   Código   de   Procedimiento  Civil10,   dispone    que   los  documentos  públicos  otorgados  en país extranjero por funcionario de éste o  con   su  intervención,  se  aportarán  apostillados  de  conformidad  con  lo  establecido  en  los  tratados  internacionales  ratificados por Colombia. En el  evento   de   que  el  país  extranjero  no  sea  parte  de  dicho  instrumento  internacional,  los  mencionados  documentos  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente diplomático de la República de Colombia  en dicho país, o en su defecto por el de una nación amiga.   

La  firma del cónsul o agente diplomático,  continúa  la  norma,  se abonará por el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticará  previamente por el funcionario competente del mismo y los de éste  por el cónsul colombiano.   

Los documentos que cumplan con los anteriores  requisitos,  finaliza  tal  precepto, se entenderán otorgados conforme a la ley  del respectivo país.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal  se  hallan  debidamente  reunidas en el caso analizado. La solicitud de extradición  fue  tramitada  por vía diplomática, la Vicecónsul de Colombia en Washington,  Maria  Fernanda  Cuellar Botero, autenticó los documentos aportados en apoyo de  la  solicitud  del  ciudadano  panameño  JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ  IBÁÑEZ, de  conformidad  con el artículo 251 del Código de General del Proceso11.   

En  tal  forma,  la  mencionada  funcionaria  certificó  la  firma  de  la  Auxiliar  de  Autenticaciones del Departamento de  Estado  de  los  Estados Unidos de América, Patrick O. Hatchett, quien a su vez  avaló  la del Secretario de Estado, Jhon F. Kerry, además está la rúbrica de  Eric  H. Holder Jr., Fiscal General, quien certifica la de Magdalena A. Boynton,  Directora  Asociada  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo  Penal  del  Departamento  de  Justicia  de  los Estados Unidos, encargada de dar  cuenta  de  la  autenticidad  de  las  declaraciones  juradas de Stevan A. Buys,  Fiscal  Auxiliar  de la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Este de  Texas  Disivión  Sherman y de Robert Alarcón, Agente Especial del Departamento  de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).   

Adicionalmente,  el  11 de abril de 2014, el  Jefe  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores abonó la firma  de  la  agente  consular,  tal  como  consta  en el documento suscrito por éste  (folio     60     carpeta     adjunta).   

Como documento anexo y debidamente traducido,  aparece  la  Acusación  Formal No. 4:13-CR-288, proferida el 11 de diciembre de  2013  por  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Este de  Texas,    contra   JOHAN   ANDRÉS   RAMÍREZ   IBÁÑEZ   y   otros12, así como la  orden   de  arresto  librada  por  esa  Corte  contra  el  requerido13.   

Del mismo modo, figuran las copias traducidas  al  castellano,  de  las disposiciones penales del Código de los Estados Unidos  aplicables             al             caso14.   

Se concluye entonces, que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que soporta la solicitud de  extradición,  impuestos  por  la legislación del Estado requirente y el Estado  colombiano,  efectivamente  se  cumplen  y  que  por  esa  razón los documentos  aportados  para  tal  fin  son  aptos  para  ser considerados por la Corte en el  estudio que precede al concepto.   

3.   Identidad   plena   de   la   persona  reclamada.   

Del examen de la documentación aportada por  el    Gobierno    de    los    Estados    Unidos    de   América   -solicitud  de  detención  provisional  con fines de extradición,  solicitud   formal   de   extradición,  la  acusación  y  los  testimonios  de  apoyo-, se establece que la persona reclamada es JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ  IBÁÑEZ, ciudadano panameño, nacido el 16 de julio de 1972,  quien   se   identifica   con  pasaporte  No.  PA0068351  de  la  República  de  Panamá.   

Estos  datos coinciden plenamente con los de  la  persona aprehendida por virtud del presente trámite de extradición, según  aparecen  consignados  en  el  acta  de derechos del capturado, diligencia en la  cual   se   efectuó   confrontación  dactiloscópica  verificándose  así  su  identidad.    

Adicionalmente,  con  esos datos ha suscrito  las  actas  donde se le comunicaron sus derechos, también las notificaciones de  las  actuaciones  surtidas  ante  la  Sala de Casación Penal y el pedimento del  trámite simplificado.   

Por lo tanto, no existe duda alguna respecto  de  que  el detenido es el ciudadano pedido en extradición. En consecuencia, se  satisface  el segundo de los presupuestos contemplados en el artículo 502 de la  Ley 906 de 2004.   

4.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

Este  principio  impone  verificar  que  el  comportamiento  delictivo  imputado al ciudadano reclamado en extradición en el  país  solicitante,  esté  previsto  como  delito  en Colombia y tenga adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años  –artículo 493 del  Código de Procedimiento Penal del 2004-.   

Pues bien, se encuentra que el marco fáctico  que  dio  origen  a  la  acusación  es  expuesto  en  la  solicitud  formal  de  extradición  (Nota  verbal  2171  del  31  de  octubre  de   2014)  en los  términos que se pasan a ver:   

La investigación reveló que desde el año  2011  hata  el  11  de  diciembre de 2013, Johan Andrés Ramírez Ibánez era un  (sic)   miembro   de  una  organización  multi-nacional  de  lavado  de  dinero  involucrada  en  la recogida, entrega y transferencia electrónica de utilidades  provenientes  de  la  venta de narcóticos. Ramírez Ibánez y otros coordinaron  la  recogida  de dinero en volumen proveniente de la venta de narcóticos en los  Estados  Unidos,  y  ofrecieron  sus  servicios  a organizaciones de tráfico de  narcóticos  (DTOs)  para  lavar  dichos fondos. Ramírez Ibáñez hizo contrato  con  un informante confidencial (CI) que trabaja bajo la dirección de oficiales  de  las  fuerzas  del  orden  y  de  agentes encubiertos (UCs) para ayudar en el  lavado  de  utilidades  provenientes  de  la venta de narcóticos, incluyendo la  coordinación  de  la  recogida  de  dinero  en volumen en los Estados Unidos de  ‘correos’  que trabajan con las DTOs. Ramírez  Ibáñez  y  sus  co-asociados  hicieron  los  arreglos  para que las utilidades  provenientes  de  la  venta  de  narcóticos  fueran  entregadas  como dinero en  volumen,  desde los Estados Unidos, a Ramírez Ibáñez en la Ciudad de Panamá,  Panamá,  o  para que fueran depositadas en una cuenta en cubierta del banco HSI  establecida  en  Texas,  desde  donde las utilidades provenientes de la venta de  narcóticos  eran  entonces  transferidas  electrónicamente a cuentas bancarias  designadas  por  Ramírez  Ibáñez  en  Panamá y México. Ramírez Ibáñez se  reunió  con  el  UC  en distintas ocasiones para tomar el control del dinero en  volumen en Ciudad de Panamá, Panamá.   

Durante   esta  investigación,  Ramírez  Ibáñez  y  sus  co-asociados lavaron aproximadamente $2.044.505 dólares (sic)  de   los   Estados   Unidos   en   utilidades   provenientes   de  la  venta  de  narcóticos.     

Por  lo  reseñado,  y de conformidad con la  documentación  aportada  por  el  Estado  requirente,  JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ  IBÁÑEZ  es  sujeto  de  la  Acusación Formal No. 4.13-CR-288 dictada el 11 de  diciembre  de  2013 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Este de Texas, División Sherman, por los siguientes cargos:   

“CARGO  UNO   

Comenzando  en  el 2011, o alrededor de ese  año,  y  continuando  hasta la fecha en que se presentó esta Acusación Formal  (11  de diciembre de 2013),  inclusive,   en   el   Distrito   Este   de   Texas  y  en  otros  lugares,  los  acusados,   

JOHAN ANDRÉS RAMÍREZ IBÁÑEZ  

(…)  

con conocimiento concertaron para delinquir  y  acordaron en conjunto con otras personas conocidas y desconocidas por el Gran  Jurado,  para  cometer delitos en contra de los Estados Unidos en contravención  de  las  Secciones 1956 y 1957 del Título 18 del Código de los Estados Unidos,  al:   

(a)   con  conocimiento  transportar,  transmitir   y   transferir,   intentar  transportar,  transmitir  y  transferir  instrumentos  monetarios  y fondos de un lugar dentro de los Estados Unidos a un  lugar  fuera  de  los Estados Unidos, o a través del mismo, y a un lugar dentro  de  los  Estados Unidos y a través de un lugar fuera de los Estados Unidos, con  la  intensión  de  promover  que  se  llevara  a  cabo  una  actividad ilícita  especificada,  en contravención de la Sección 1956(a)(2)(A) del Título 18 del  Código de los Estados Unidos;   

(b) transportar, transmitir y transferir, y  tratar  de transportar, transmitir y transferir instrumentos monetarios y fondos  de  un  lugar  dentro  de  los  Estados  Unidos  a un lugar fuera de los Estados  Unidos,  o  a través del mismo, y a un lugar dentro de los Estados Unidos de un  lugar  fuera  de  los  Estados  Unidos,  y a través del mismo, sabiendo que los  fondos   implicados  en  el  transporte,  la  transmisión  y  la  transferencia  representaban  las  ganancias  de  alguna forma de actividad ilícita y sabiendo  que  dicho  transporte,  transmisión  y transferencia estaba diseñada total, o  parcialmente,  para ocultar y disimular la índole, la ubicación, la fuente, la  titularidad   y   el   control   de  las  ganancias  de  la  actividad  ilícita  especificada,  en  contravención de la Sección 1956(a)(2)(B)(i) del Título 18  del Código de los Estados Unidos; y   

(c)   con   conocimiento  entablaron,  e  intentaron   entablar,   transacciones   monetarias,  al  afectar  instituciones  financieras,  el  comercio  interestatal  y extranjero, en propiedades derivadas  delictivamente  de  un  valor  mayor  a  $10.000, es decir, la transferencia, el  transporte   y   la  entrega  de  fondos,  así  como  transacciones  monetarias  adicionales  en forma de depósitos y el retiro posterior de dinero de entrada y  salida   de   las  cuentas  de  instituciones  financieras,  las  transferencias  electrónicas   entre   cuentas   bancarias,   y   transferencias  electrónicas  nacionales  iniciadas  en  cuentas,  dichas propiedades, habiéndose derivado de  una  actividad  ilícita specificada (sic), en contravención a la Sección 1957  del Título 18 del Código de los Estados Unidos.   

(…)  

5.  Entre  el  25  de  julio  de 2011 y el  presente  (11  de  diciembre  de  2013), RAMÍREZ  (…) concertaron delictuosamente entre ellos y con otras  personas,  conocidas  y desconocidas por el gran jurado, para transferir grandes  cantidades  de  moneda  estadounidense  y  extranjera  de lugares en los Estados  Unidos  y  en  el  extranjero  a  lugares  en  todo el mundo, y a través de los  mismos,  en  nombre  (sic) de clientes no identificados. Los agentes encubiertos  realizaron   varias  transacciones  de  éstas  en  nombre  de  los  cómplices,  incluidas las siguientes:   

FECHA  APROXIMADA             

CANTIDAD  APROXIMADA             

UBICACIÓN  DE  LA  FUENTE             

MÉTODO    DE  ENTREGA  

28 de julio de 2011             

$139.898             

Atlanta,  GA             

Transferencia  electrónica a Panamá  

17 de agosto de 2011             

$100.000             

Atlanta,  GA             

Entrega en persona en  Panamá  

20  de  septiembre  de  2011             

$240.000             

Atlanta,  GA             

Múltiples  transferencias electrónicas a Panamá  

15 de marzo de 2013             

$245.000             

Chicago,  IL             

Incautado por agentes  federales al entregarse  

15 de marzo de 2013             

$218.380             

Minneapolis,  MN             

Entrega en persona en  Panamá  

27 de marzo de 2013             

$199.390             

Nueva   York,  NY             

Entrega en persona en  Panamá  

2 de mayo de 2013             

$250.000             

Chicago,  IL             

Entrega en persona en  Panamá  

17 de mayo de 2013             

$100.000             

Chicago,  IL             

Entrega en persona en  Panamá  

27 de mayo de 2013             

$108.800             

Manila,  Filipinas             

Entrega en persona en  Panamá  

25 de junio de 2013             

$98.160             

Chicago,  IL             

Entrega en persona en  Panamá  

8 de julio de 2013             

$30.000             

Nueva   York,  NY             

Entrega en persona en  Panamá  

2 de octubre de 2013             

$17.946             

Vietnam/Australia             

Transferencia  electrónica a México  

7 de octubre de 2013             

$185.995,44             

China/San Francisco,  CA             

Transferencia  electrónica a México  

9 de octubre de 2013             

$55.420,50             

China/San Francisco,  CA             

Transferencia  electrónica a México  

10 de octubre de 2013             

$55.515,50             

China/San Francisco,  CA             

Transferencia  electrónica a México  

Todo  en  contravención  a  las Secciones  1956(h),  1956(a)(2)(A),  1956(a)(2)(B)(i)  y 1957 del Título 18 del Código de  los Estados Unidos.   

CARGOS DOS AL CUATRO  

(…)  

JOHAN ANDRÉS RAMÍREZ IBÁÑEZ  

(…)  

con    conocimiento    transportaron,  transmitieron   y   transfirieron,   e   intentaron  transportar,  transmitir  y  transferir,   y   ayudaron   e  instigaron  el  transporte,  la  transmisión  y  transferencia  de  instrumentos  monetarios  y fondos de un lugar en los Estados  Unidos  a  un  lugar fuera de los Estados Unidos, y a través del mismo, (a) con  la  intención de promover que se realizara una actividad ilícita especificada,  y  (b)  sabiendo  que  los fondos representaban las ganancias de alguna forma de  actividad   ilícita,   y   sabiendo   que   dicho  transporte,  transmisión  y  transferencia  estaba  diseñada, total o parcialmente, para ocultar y disimular  la  índole,  la  ubicación, la titularidad y el control de las ganancias de la  actividad ilícita especificada:   

CARGO             

FECHA  APROXIMADA             

CANTIDAD  APROXIMADA             

TRANSACCIÓN  MONETARIA O FINANCIERA  

2             

15   de  marzo  de  2013             

$245.000             

Entregada en persona  de  Chicago  (sic),  Illinois  a  Nueva  York, Nueva York, a entregarse después  fuera de los Estados Unidos  

3             

18  de  octubre  de  2013             

$193.743,44             

Transferencia  electrónica  del  Bank  of  America  (sic),  Carrollton, Texas, al Banco Monex,  S.A., cuenta XXX4235  

4             

28  de  octubre  de  2013             

$105.388             

Transferencia  electrónica  del  Bank  of  America  (sic),  Lewisville, Texas, al Banco Monex,  S.A., cuenta XXX4235  

Todo  en  contravención  a  las Secciones  1956(a)(2)(A),  1956(a)(2)(B)(i)  y  2 del Título 18 del Código de los Estados  Unidos.   

CARGOS CINCO Y SEIS  

(…)  

En las fechas establecidas a continuación,  o  alrededor  de  ellas,  en  el  Distrito  Este de Texas y en otros lugares, el  acusado  JOHAN ANDRÉS RAMÍREZ IBÁÑEZ con  conocimiento  transportó, transmitió y transfirió, intentó  transportar,  transmitir  y  transferir  y  ayudaron  e instigaron el transporte  (sic),  la  transmisión y la transferencia de instrumentos monetarios y fondos,  de  un  lugar  en los Estados Unidos a un lugar fuera de los Estados Unidos, o a  través  del  mismo,  y a un lugar en los Estados Unidos desde un lugar fuera de  los  Estados  Unidos,  y  a  través  del mismo, (a) con la intención de que se  realizara  una  actividad  ilícita  especificada, y (b) sabiendo que los fondos  representaban  las  ganancias  de alguna forma de actividad ilícita, y sabiendo  que  dicho  transporte,  transmisión  y  transferencia  estaba designada (sic),  total  o  parcialmente,  a  ocultar  y  disimular  la índole, la ubicación, la  titularidad   y   el   control   de  las  ganancias  de  la  actividad  ilícita  específica:   

CARGO             

FECHA  APROXIMADA             

CANTIDAD  APROXIMADA             

TRANSACCIÓN  MONETARIA O FINANCIERA  

5             

19   de  marzo  de  2013             

$205.280             

Entregada en persona  a Ramírez en Panamá  

6             

9   de   mayo   de  2013             

$235.000             

Entregada en persona  a Ramírez en Panamá  

Todo  en  contravención  a  las Secciones  1956(a)(2)(A),  1956(a)(2)(B)(i)  y  2 del Título 18 del Código de los Estados  Unidos.”   

Así,  entonces,  se  tiene  que  RAMÍREZ  IBÁÑEZ   es   requerido   como  sujeto  de  acusación  por  los  delitos  de:  cargo  uno:  concierto  para  cometer  lavado de dinero al acordar con otras personas: transportar, transmitir  y  transferir  instrumentos monetarios y fondos de un lugar a otro dentro de los  Estados  Unidos  con  la  intensión  de  promover  que  se  llevara  a cabo una  actividad  ilícita,  en  este  caso  narcotráfico,  sabiendo  que  los  fondos  representaban  las ganancias de dicha actividad; cargos  dos  al seis: efectuar lavado de dinero al transportar,  transmitir  y  transferir instrumentos monetarios y fondos que representaban las  ganancias  de  una  actividad  ilegal, de un lugar en los Estados Unidos, o a un  lugar fuera de dicho país, o a través del mismo.   

En efecto, tales  señalamientos  constituyen  delitos  en  los Estados Unidos, de acuerdo con las  normas   sustanciales   mencionadas   en  la  acusación,  de  las  cuales  obra  traducción  al  español  en  el  informativo  y  tratan de conductas que en la  legislación  penal  colombiana  son  constitutivas  de concierto para delinquir  agravado    y   lavado   de   activos,   tipos   penales   contenidos   en   los   artículos   340   y  323,  respectivamente,  del  Código  Penal  (Ley  599  de  2000).  Reza  la normativa  citada:   

ARTÍCULO  340.  CONCIERTO PARA DELINQUIR.  [Modificado  por el artículo 8 de la ley 733 de 2002  y  sus  penas  aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004]  Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses.   

[Modificado  por el artículo 19 de la ley  1121  de  2006]  Cuando  el  concierto  sea  para  cometer delitos de genocidio,  desaparición  forzada  de personas, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,   tráfico   de   drogas   tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   secuestro,  secuestro  extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,   lavado   de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento   del   Terrorismo   y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años y multa de dos mil  setecientos   (2700)   hasta  treinta  mil  (30000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

ARTÍCULO     323.     LAVADO     DE  ACTIVOS. [Modificado  por   el   art.   33,   Ley  1474  de  2011].  El   que adquiera, resguarde, invierta, transporte, transforme,  custodie  o  administre  bienes  que  tengan  su  origen  mediato o inmediato en  actividades   de  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  secuestro  extorsivo,  rebelión,   tráfico  de  armas,  delitos  contra  el  sistema  financiero,  la  administración  pública, o vinculados con el producto de los delitos objeto de  un  concierto  para  delinquir, relacionadas con el tráfico de drogas tóxicas,  estupefacientes  o sustancias sicotrópicas, o les dé a los bienes provenientes  de  dichas  actividades apariencia de legalidad o los legalice, oculte o encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino, movimiento o derechos  sobre  tales  bienes,  o  realice cualquier otro acto para ocultar o encubrir su  origen  ilícito  incurrirá,  por  esa sola conducta, en prisión de seis (6) a  quince  (15) años y multa de quinientos (500) a cincuenta mil (50.000) salarios  mínimos      legales      mensuales      vigentes. [Inciso  Adicionado  por  el  art.  8, Ley 747 de 2002, Inciso  modificado     por     el     art.     17,    Ley    1121    de    2006].   

[Modificado  por   el   art.   42,   Ley  1453  de  2011].  La  misma pena se aplicará cuando las conductas descritas en el  inciso  anterior  se  realicen sobre bienes cuya extinción de dominio haya sido  declarada.   

El  lavado  de  activos  será punible aun  cuando  las  actividades  de  que provinieren los bienes, o los actos penados en  los  apartados  anteriores,  se  hubiesen realizado, total o parcialmente, en el  extranjero.   

Las  penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El  aumento  de pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando al territorio nacional   

Lo visto muestra que las conductas imputadas  a  JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ  IBÁÑEZ  en el país requirente están tipificadas  igualmente   como   delitos   en  la  legislación  penal  colombiana,  bajo  la  denominación  de concierto para delinquir  agravado y lavado de activos  con  sanciones  privativas  de  la  libertad cuyos mínimos no son  inferiores  a  cuatro  (4)  años.  De  manera  que, sobre este aspecto, resulta  indiscutible  que  se  cumple  con  el  principio  de  la  doble  incriminación  normativa y punitiva.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Conforme a este requisito, debe establecerse  que  la  decisión  que contiene los cargos contra la persona reclamada, por los  cuales  se  pide  la  extradición,  correspondan  en  sus  aspectos  formales y  sustanciales  al  acto  procesal  conocido  en  la  legislación colombiana como  acusación    (arts.   336   y   337   L.   906   de  2004),   es  decir,  a  la  decisión  que  sirve  de  introducción  a  la fase del juicio, a través de la cual el Estado acusa a una  persona  determinada  de  violar  la  ley  penal,  discrimina  los cargos que le  imputa,  consigna los hechos que le sirven de fundamento y determina la época y  el  lugar  de  comisión  de  los  ilícitos,  para  que  el  acusado  tenga  la  posibilidad de conocerlos y enfrentarlos.    

Confrontada   la  acusación  formal  No.  4:13-CR-288,  dictada  el  11  de  diciembre  de  2013  ante el Tribunal para el  Distrito  Este de Texas, contra JOHAN ANDRÉS RAMÍREZ IBÁÑEZ, por concierto y  lavado  de  activos,  se verifica que la referida decisión, al igual que sucede  con  la acusación en el sistema procesal colombiano, contiene cargos concretos,  contra  persona  determinada,  señala los hechos que le sirven de sustento, las  circunstancias  de  su  ejecución,  identifica las normas penales aplicables al  caso  y  marca  la  iniciación del juicio, donde el referido acusado tendrá la  oportunidad  de ejercer el derecho de defensa, caracterizaciones a partir de las  cuales   se   observa   que   se   está   en   presencia  de  actos  procesales  equivalentes.   

6.   Procedencia   de   la   extradición   

Según lo expuesto, en este asunto respecto  de  la  acusación  No.  4:13-CR-288,  aparecen  acreditados  los requerimientos  relacionados   con  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la  demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado y la equivalencia de la  providencia  proferida  por  el Estado requirente; de igual modo que los delitos  por  los cuales se hace el pedido se llevaron a cabo en Estados Unidos y la pena  mínima en la legislación colombiana no es inferior a 4 años.   

De  otra  parte,  como la Acusación Formal  también  incluye  el decomiso, es preciso señalar que tal afirmación no puede  ser  entendida  en  estricto  sentido  como  un  cargo,  por  tanto es necesario  precisar  que,  el  decomiso  penal  al  no comportar imputación alguna sino el  anuncio  de  la  consecuencia patrimonial que la declaratoria de responsabilidad  acarrea  respecto de los bienes involucrados en el delito, por cuya comisión se  acusa  al requerido, el tema es ajeno a la solicitud de extradición, razón por  la  que  no  se  encuentra  comprendido  dentro de los aspectos a analizar en el  concepto a emitir por parte de la Sala.   

En  este  orden de ideas, la Corte emitirá  concepto  favorable   a  la  extradición  que  demanda  el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  por  los  cargos contenidos en la acusación No.  4:13-CR-288, contra JOHAN ANDRÉS RAMÍREZ IBÁÑEZ.   

7.   Cuestión final.  

Así las cosas, la Sala es del criterio que  el  Gobierno  Nacional  puede  extraditar  al  ciudadano panameño JOHAN ANDRÉS  RAMÍREZ   IBÁÑEZ,   cuyas  notas  civiles  y  condiciones  personales  fueron  constatadas  en  el  cuerpo de este pronunciamiento, pues, la Corte Distrital de  los  Estados Unidos para el Distrito Este de Texas lo requiere para comparecer a  juicio,  toda  vez  que  allí  se emitió en su contra la acusación formal No.  4:13-CR-288,  dictada  el  11  de  diciembre  de 2013, en la cual se le formulan  cargos  por  delitos  de lavado de activos y concierto para delinquir, pues como  viene  de constatarse, están satisfechos los requisitos establecidos en nuestra  legislación procesal penal.   

8. Concepto.  

En  mérito  de lo expuesto, la    Sala    de    Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   emite  concepto  favorable  a la solicitud de extradición del ciudadano  panameño  JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ  IBÁÑEZ, quien se identifica con pasaporte  No.  PA0068351  de  la  República  de Panamá, formulada por el Gobierno de los  Estados  Unidos de América a través de su embajada en Colombia, por los cargos  uno  al  seis contenidos en la acusación formal No. No. 4:13-CR-288, dictada el  11  de diciembre de 2013 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para  el Distrito Este de Texas, División Sherman.   

Por la Secretaría de la Sala, comuníquese  esta   determinación  al  requerido  JOHAN  ANDRÉS  RAMÍREZ  IBÁÑEZ,  a  su  defensor,  al  representante  del  Ministerio Público y al Fiscal General de la  Nación para lo de su cargo.   

Devuélvase el expediente  al  Ministerio  de  Justicia  para  los trámites subsiguientes señalados en la  ley.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Presidente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO  FERNÁNDEZ  CARLIER

Aclaro voto   

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA PENAL  

Aclaración de voto. MG. EUGENIO FERNANDEZ  CARLIER   

Rdo. Extradición 44986  

Solicitado:   JOHAN   ANDRÉS   RAMÍREZ  IBÁÑEZ   

Con el respeto por el criterio mayoritario  de  la  Sala  en  el  trámite  de  extradición  de  la referencia, sustento la  aclaración  de  voto  en el hecho de que se debe condicionar la extradición de  toda  persona  (nacional o extranjero) que el Estado colombiano conceda para que  el  Gobierno  reclamante  se  comprometa a no someter a trato cruel ni a imponer  pena  de  muerte  o  cadena  perpetua  al  solicitado, porque la Carta Política  proscribe  esas sanciones, a tal punto que si por reciprocidad ese compromiso no  se  adquiere,  hay  suficientes motivos legales para negar la extradición, dado  que  se  vulnerarían  los  mandatos  superiores  que  le prohíben a los jueces  colombianos imponer o permitir que se impongan tales penas.   

Cordialmente,  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado.  

Fecha ut supra  

ACLARACIÓN DE VOTO  

Al emitir concepto favorable a la solicitud  de  extradición  del ciudadano JOHAN ANDRÉZ RAMÍREZ  IBÁÑEZ  requerido  por  el  Gobierno  de los Estados  Unidos,  la  Sala  señala  como  uno  de  los  aspectos  a  corroborar  por  la  Corporación  el  relativo  al  ejercicio de la jurisdicción nacional sobre los  hechos que sustentan la petición de extradición.   

Comparto  la  decisión de la Sala en punto  del  concepto  favorable  a  la  solicitud  de  entrega;  sin embargo, considero  necesario   enfatizar,  como  lo  he  hecho  en  ocasiones  anteriores,  que  no  corresponde   a   la  Corte  pronunciarse  sobre  la  configuración  del  instituto  de  la cosa juzgada por  cuanto   con   ello   excede   la   competencia   que   le   ha  sido  atribuida  legalmente.   

En efecto, tratándose de un concepto sobre  la  viabilidad  de  una extradición, la labor de la Sala debe estar orientada a  corroborar  los siguientes aspectos: (i) demostración de la plena identidad del  solicitado;  (ii)  validez  formal de la documentación soporte de la solicitud;  (iii)  principio  de  doble  incriminación; (iv) equivalencia de la providencia  extranjera  con  la  resolución de acusación colombiana; y (v) cumplimiento de  los tratados, si fuere el caso.   

Dentro de estos presupuestos, consagrados en  los  artículos  500  de  la  ley 600 de 2000 y 502 de la ley 906 de 2004, no se  incluye  el  examen  del  instituto  de  la cosa juzgada y, por ello, la Sala no  debió    plasmar    en    el    concepto   manifestación   alguna   sobre   el  particular.   

En  ese  contexto,  advierto  cómo la Sala  excede   su  competencia  reglada  cuando  rinde  concepto  desfavorable  a  las  solicitudes  de  extradición argumentando para ello que el requerido ya ha sido  procesado  de  conformidad  con  las  leyes  internas  de  Colombia  y  se le ha  condenado,  pues  no  le  corresponde analizar tal aspecto, porque de haber sido  ese  el  querer  del  legislador, así lo habría establecido en el ordenamiento  procesal.   

La  existencia  de  sentencia  ejecutoriada  proferida  en  Colombia  en contra del requerido por los mismos hechos origen de  la  petición,  constituye asunto ajeno a la órbita de competencia funcional de  la  Corte;  si  tal situación concurre en un caso concreto, le corresponde a la  Sala  precisar  en  su  concepto que dicha temática deber ser dilucidada por el  Presidente  de  la  República,  en  su  condición  de  máximo director de las  relaciones  internacionales,  de  acuerdo con las funciones políticas deferidas  por el artículo 189 del Ordenamiento Superior.   

Este  criterio  tiene  fundamento  en  el  principio  de  legalidad,  aplicable  también al trámite de extradición, como  integrante  del  debido proceso reconocido expresamente en el artículo 29 de la  Carta Política.   

Igualmente,  es  oportuno  recordar  que en  desarrollo  del  mencionado  principio  de legalidad, compete a la Sala tener en  cuenta  que  la  extradición  no procede por delitos políticos, ni respecto de  colombianos  por nacimiento cuando se trate de hechos cometidos con anterioridad  al  17  de  diciembre  de 1997, como tampoco por punibles reprimidos en Colombia  con sanción privativa de libertad inferior a cuatro años.   

En los anteriores términos dejo sentada mi  aclaración de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada  

Fecha    ut  supra.   

    

1 Folios  50 al 55 carpeta adjunta.   

2 Folio  2 al 5 carpeta adjunta.   

3 Folio  13 carpeta adjunta.   

4 Folios  67 al 73 carpeta adjunta.   

5 Folios  57 y 58 carpeta adjunta.   

6  Folios 23 y 24 cuaderno de la Corte.   

7  Folios 32 a 35 Ibídem.   

8 Acta  de 23 de febrero de 2015. Folio 32 a 35 Ibídem.   

9  Folios 30 a 31 Ibídem.   

10 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.   

11  Folio 74 de la carpeta adjunta.   

12  Folios 153 al 162 carpeta adjunta.   

13  Folio 164 carpeta adjunta.   

14  Folios 144 al 151 carpeta adjunta.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *