CP037-2015(45052)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP037-2015  

Radicación No.: 45.052  

Acta No. 134  

Bogotá D.C., dieciséis (16) de abril de dos  mil quince (2015).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del      ciudadano      colombo      – venezolano  LEIVER  PADILLA  MENDOZA,  elevada    por    el   Gobierno   de   la      República      Bolivariana de Venezuela.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No.  004198  del  5 de noviembre de 2014, el  Gobierno  de  la República Bolivariana de Venezuela por conducto de su Embajada  en  Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la detención  preventiva   con  fines  de  extradición  de  LEIVER  PADILLA   MENDOZA,   ciudadano   con   nacionalidades  venezolana  y  colombiana,  requerido por el Juzgado Noveno de Primera Instancia  en  Funciones  de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de  Caracas  «por  estimarlo  coautor de la comisión de  los   delitos   de   HOMICIDIO   AGRAVADO,…ROBO   AGRAVADO   COMETIDO  A  MANO  ARMADA,…ASOCIACIÓN      PARA     DELINQUIR…{y}  HOMICIDIO  CALIFICADO»1.   

2.  Mediante  resolución del 6 de noviembre de 2014, el Fiscal General  de  la  Nación decretó su captura con fines de extradición, la que llevaron a  cabo  integrantes  de  la Policía Nacional el 7 siguiente, en las instalaciones  del   CAI   Aeropuerto  de  la  ciudad  de  Cúcuta2.   

PADILLA  MENDOZA  había sido privado de la  libertad  el 2 de noviembre anterior en vía pública de la ciudad de Cartagena,  donde  fue  retenido  en virtud de una Circular Roja de INTERPOL, solicitada por  el           Gobierno           venezolano3.   

3.  Mediante         Nota         Verbal        No.        006119  del 19  de    noviembre    de  20144,    la    referida    representación  diplomática   formalizó   el   requerimiento   de  extradición  de  LEIVER  PADILLA MENDOZA,     aportando    la    documentación    pertinente    para    el  trámite,    debidamente    apostillada5.   

4.  El Ministerio  de  Relaciones  Exteriores conceptuó que «…el  tratado  aplicable  al presente  caso  es  el  “Acuerdo sobre extradición”, suscrito en Caracas, en el marco  del    Congreso    Bolivariano,    el    18   de   julio   de   1911»6.   

Remitió  además la nota verbal referida y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad  que  a  su  vez  dispuso el  envío  del  expediente  a  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia.   

5.  Mediante  auto  del  24  de  noviembre de 2014, se dio  inicio  al trámite en esta Corporación.  En orden a garantizar el derecho  de  defensa  del  solicitado  y como no designó representante judicial, la Sala  nombró  de  oficio  a  un  miembro de la Defensoría del Pueblo y le reconoció  personería  mediante  auto  del  18  de  diciembre  del  mismo año, en el cual  también  ordenó  correr  el  traslado  contemplado  en  el artículo 500 de la Ley 906 de 2004 para presentar  pruebas.   

Dentro  de  ese  término,  el  Ministerio  Público  consideró  innecesario solicitar la práctica de alguna prueba dentro  del trámite de extradición.   

Por  su  parte,  el  defensor  público  de  LEIVER PADILLA MENDOZA elevó algunas peticiones, las  que  fueron  negadas  por  improcedentes,      mediante      providencia      CSJ     AP762     – 2015.   

En el mismo proveído, de manera oficiosa la  Sala  ordenó  oficiar a la Dirección de Gestión Internacional de la Fiscalía  General  de  la  Nación,  para que solicitara la cartilla decadactilar o algún  documento  expedido  por  las autoridades venezolanas que contuviera las huellas  dactilares   de   LEIVER   PADILLA   MENDOZA  y  posteriormente,  requiriera  la  realización  de  un  cotejo dactiloscópico entre las huellas del capturado por  cuenta  de  este  trámite  y  las que corresponden a quien se identifica con la  cédula  de identidad venezolana V-16.557.223, con el fin de corroborar la plena  identidad del reclamado.    

6. La información  solicitada  fue  recibida en el despacho de la Magistrada Ponente el 25 de marzo  de    20157,  fecha  en  la  cual se dispuso correr traslado por el término de  cinco   (5)   días   para  que  los  intervinientes  presentaran  alegatos,  de  conformidad  con lo preceptuado en el inciso 3° del artículo 500 de la Ley 906  de  2004,  término  dentro del cual, se pronunciaron el Delegado del Ministerio  Público8,          el          requerido9   y  su  defensor10.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

1. Del Ministerio Público.  

Luego  de  sintetizar la actuación, exponer  consideraciones  generales  sobre  la  procedencia  de la extradición, citar la  normatividad  aplicable  y  precisar  cuáles son los fundamentos del concepto a  cargo  de  la  Corte,  la  Procuradora  Tercera Delegada para la Casación Penal  enuncia  los  documentos  aportados  con la solicitud de extradición y la forma  como  fueron  expedidos  y autenticados en el país de origen, para concluir que  está acreditada la validez formal de la documentación.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación  plena  del  solicitado  en  extradición,  manifiesta que en la  información  allegada  por el gobierno venezolano, se precisa que el requerido,  LEIVER  PADILLA MENDOZA, nació el 20 de febrero de 1981 en Caracas, Venezuela y  es  titular  de  las  cédulas  de  ciudadanía  venezolana  No.  V 16.557.223 y  colombiana  No.  73.204.087,  sin  que el defensor o su requerido censuraran ese  aspecto.    Por   lo   que   en   su   opinión,   se   cumple   con   este  condicionamiento.   

Como el hecho que motiva la extradición debe  estar   previsto   en  la  legislación  colombiana  como  delito,  «y  tenga  señalada pena privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea  inferior  a  cuatro  (4)  años», la Procuradora  Delegada  hace  referencia  a  las  conductas  por las cuales es solicitado para  determinar  que  las  conductas  descritas,  tienen  en  nuestra normatividad su  equivalente     jurídico    en    los    tipos    penales    de    homicidio  (art.  103  del Código Penal)  agravado      (art.  104);    hurto    (art.  239)   calificado   (art.  240)   y   agravado  (art.  241);   y   concierto  para  delinquir  (art.  340  ibídem),  con penas superiores a esa proporción.   Considera,   por   tanto,   que   se   cumple  con  el  requisito  de  la  doble  incriminación.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero con la resolución acusatoria nacional, asevera la  Delegada   que   el  «acta  de  cargos»  remitida  por  la  autoridad  foránea,  guarda consonancia con la  resolución  de  acusación  propia  de  la  ley  procesal colombiana, ya que se  indica  los  supuestos  de  hecho  que  fundamentan  la  decisión, contiene las  adecuaciones  a las normas de ese país y determina la persona en quien recae el  compromiso   penal.   De   ahí   entonces,   se   cumple  igualmente  con  esta  exigencia.   

Por  ende, solicita a esta Corporación, que  conceptúe  de forma favorable a la extradición de LEIVER PADILLA MENDOZA, pero  pide  que  se exhorte al Gobierno Nacional, con el propósito de que advierta al  país  requirente  que  juzgue  al  reclamado  por  la  conducta que originó la  solicitud,  además,  que  no  se  le  someta  a  pena  de muerte, desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o penas crueles, inhumanos o degradantes, o a penas  de  destierro,  prisión  perpetua  y confiscación y se le reconozcan todos los  derechos  y  garantías inherentes al ser humano, contenidos en la Constitución  y el bloque de constitucionalidad.   

2. Del defensor del requerido.  

Solicitó a esta Corporación que la entrega  de   PADILLA   MENDOZA,  esté  sujeta  al  cumplimiento  por  parte  del  país  reclamante,  de los condicionamientos relativos a la protección de los derechos  fundamentales  que  le asisten, es decir, que sea procesado por el delito por el  cual  fue  pedido  en  extradición,  que  no  sea  sometido  a pena de prisión  perpetua  o  a  la  condena capital y se respete la garantía de dignidad humana  que le es inherente.   

3.   Del   solicitado,   Leiver   Padilla  Mendoza.   

          Pide  a  la  Corte que emita concepto desfavorable a la solicitud de  extradición,  bajo  el  entendido  de  que  en  el  país  vecino no cuenta con  garantías  para  que  se  adelante  su proceso penal, obedeciendo el juicio que  allí  se  le  adelanta  a  «un montaje».   

          Trae  a  colación  los casos de dos políticos de ese país, en los  que,  según  él,  se  evidencia la vulneración de los derechos de quienes son  juzgados  por las autoridades de Venezuela, por razón de una indebida o ausente  valoración del acervo probatorio.   

          También   señala  que  solicitó  al  Viceministro  de  Relaciones  Exteriores  de  nuestro  país,  la  concesión  del  derecho  de  asilo por esa  situación, solicitud de la cual está aguardando respuesta.   

Tales son las razones por las que depreca de  la    Sala,    que    «se    niege    (sic)  el  concepto emitido»  al  menos,  «hasta tanto se resuelva la  petición…para  que  me  sea  concedido  el  asilo en este país».   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1. Aspectos generales.  

La competencia de la Sala de Casación Penal  dentro  del  trámite de extradición, está enfocada a emitir concepto sobre la  procedencia   de   entregar   o   no  a  la  persona  solicitada  por  un  país  extranjero.    

Ahora  bien,  es  preciso  recordar  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  señaló  que  en  el presente caso debe  aplicarse  el «Acuerdo sobre Extradición»,  suscrito  en  Caracas  el  18  de  julio  de 1911 y aprobado en  nuestro  país  a través de la Ley 26 de 1913, al cual debe acudir la Sala para  emitir  concepto, verificando los requisitos contenidos en el citado  instrumento  internacional,  los que se  condensan así:   

1.- Que el pedido  se  haya  formulado  por  vía  diplomática  y esté acompañado, en el caso de  personas  procesadas, de copia auténtica del auto de detención emanado de juez  competente  con  la  designación  exacta del delito que lo motiva y su fecha de  ocurrencia,  de  las  declaraciones  u  otras pruebas en virtud de las cuales se  hubiere  dictado,  así  como las señas de la persona reclamada y de las normas  sobre prescripción;   

2.-   Que  las  pruebas  consideradas por la autoridad judicial  del  Estado  requirente  para  dictar  el  auto  de  detención  o  la sentencia  condenatoria  también  puedan justificar similares medidas, si la comisión del  punible se hubiese verificado en él;   

3.- Que el hecho  por  el cual se solicita tenga carácter delictivo y una pena mínima superior a  seis  meses  de  privación  de  la  libertad  en  el  país  requirente y en el  requerido (principio de doble incriminación);   

4.- Que no esté  prescrita   la   acción   o   la   pena,   conforme  a  las  leyes  del  Estado  requerido;   

5.-  Que  el  individuo  no  haya cumplido su condena o haya sido amnistiado o indultado en el  país donde hubiere cometido la conducta; y   

6.-  Que no se  trate  de  un  delito  político  o  conexo  a  él.  (Cfr.       CSJ       AP179       – 2015)   

También  prevé   el     citado    Acuerdo   que   cada   uno  de  los  Estados  signatarios   

…convienen en  entregarse  mutuamente,  de  acuerdo  con  lo  que  se estipula en este Acuerdo,  los  individuos  que procesados o condenados por las  autoridades  judiciales de cada uno cualquiera de los Estados contratantes, como  autores,  cómplices o encubridores de alguno  o  algunos  de  los  crímenes o  delitos  especificados  en  el artículo 2, dentro de  la  jurisdicción de una de las partes contratantes,  busquen  asilo o se encuentren dentro del territorio  de  una  de  ellas.  Para  que  la  extradición  se  efectúe     es    preciso    que    las  pruebas  de  la  infracción sean  tales,  que  las  leyes  del  lugar  donde  se  encuentren  el  prófugo  o  enjuiciado  justificaría  su  detención   o   sometimiento   a   juicio,  si  la  comisión,   tentativa   o  frustración  del  crimen  o  delito  se hubiese verificado en él.   

Además,  en  este  caso,  se  aplican  las  disposiciones     del    Código    de    Procedimiento    Penal    (Ley  906  de  2004) que no se opongan al  Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición,  según  se  desprende  de  lo  dispuesto  en  el  inciso  3º del  artículo    VIII    del    referido    convenio,   que   prevé:   «La   extradición   de   los   prófugos,   en   virtud   de  las  estipulaciones  del  presente  Tratado,  se  verificará  de conformidad con las  leyes  de  extradición  del  Estado  al  cual  se haga la demanda»   (En  ese  sentido,  CSJ  AP,  27  de  noviembre    de    2013,    Rad.    42.334    y    CSJ    AP7631    –          2014).   

Con base en ese marco normativo, entrará la  Sala  a  estudiar  la  solicitud de extradición del ciudadano colombiano LEIVER  PADILLA     MENDOZA,     verificando     para     el     efecto:    a) la validez formal de la documentación  allegada    con    la    solicitud;   b)     la     identidad    plena    del    solicitado;    c)  el  cumplimiento  del principio de la  doble  incriminación;  d) la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero; y e)  examinará  si  con  arreglo  a  los  instrumentos  internacionales  aplicables  al  caso,  existe  alguna  causal que  impida conceder la extradición.   

2.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

2.1.  Precisa  el  artículo   VI   del   Acuerdo   Bolivariano   sobre  Extradición,  que  la  solicitud de extradición debe  hacerse por la vía diplomática.   

Por  su  parte,  el  canon  VIII  del citado  instrumento   internacional,   refiere   que   debe   acompañarse  «de  la sentencia condenatoria si el prófugo hubiese sido juzgado  y  condenado;  o  del auto de detención dictado por el tribunal competente, con  la  designación exacta del delito o crimen que la motivaren y de la fecha de su  perpetración,  así  como de las declaraciones u otras pruebas en virtud de las  cuales  se  hubiere  dictado dicho auto, caso de que el fugitivo sólo estuviere  procesado».   

Tales   documentos  deben  presentarse  en  original  o  copia  autenticada,  agregando  el texto de las leyes aplicables al  caso y las señas de la persona reclamada.   

2.2.  La   Corte   constata   el   cumplimiento   de  tal  exigencia,  toda vez que  la   solicitud   fue   presentada   por   la   vía  diplomática,  esto es, fue radicada por conducto de  la   Embajada   de   la   República   Bolivariana  de  Venezuela en Colombia  ante el Ministerio de Relaciones Exteriores.   

La  petición  fue  acompañada de copia autenticada de la providencia  del      14      de     octubre     de     201411 mediante la cual, el Juzgado  Noveno  de Primera Instancia en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal  del  Área  Metropolitana  de Caracas, ordenó la aprehensión de LEIVER PADILLA  MENDOZA  por  los  delitos  de homicidio agravado, robo agravado cometido a mano  armada  y  asociación para delinquir, cometidos contra quien en vida respondía  al nombre de Robert José Serra Aguirre.   

Además,  por  la  presunta  comisión  del  delito  de homicidio calificado cometido con alevosía y por motivo fútil en la  ejecución  de  un  robo agravado y el de asociación para delinquir, en agravio  de María Hogdalis Herrera Sequera.   

La  determinación  analizada  contiene  la  relación  de  los  hechos imputados, los delitos que se le atribuyen y su fecha  de  realización, así como las reproducciones de los  elementos   materiales   probatorios   tenidos   en   cuenta  por  la  autoridad  foránea     para     dictar    la    orden    de  detención  y los   datos  personales  que  permiten  identificar  al        reclamado.   

De  igual forma,  se     aportaron     copias     de    las    leyes  aplicables  al  caso y de  las    relativas   a   la   prescripción   de   la  acción  y  de  la pena12,   

Así  las  cosas,  se  verifica  la validez  formal  de  la  documentación  presentada  con  la Nota Verbal 006119 del 19 de  noviembre  de  2014,  cumpliéndose a cabalidad este condicionamiento.  Por  lo  tanto,  desde  esta  perspectiva,  los  documentos  allegados  por  el país  extranjero  se  tornan aptos y suficientes para ser considerados por la Corte en  el estudio que debe preceder su concepto.    

3.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

En  las  Notas Verbales y la documentación  allegada  por  las  autoridades  de  la  República Bolivariana de Venezuela, se  informó  que  LEIVER PADILLA MENDOZA es ciudadano de ese país, nació el 20 de  febrero  de  1981  en  Caracas,  y se identifica con la cédula de identidad No.  V-16.557.223.   

Además, al momento de su captura presentó  la  cédula  de  ciudadanía colombiana No. 73.204.087, documento con el cual se  identificó,    cuyo    número   aparece   en   el   acta   de   derechos   del  capturado13,   en   la  diligencia  de  notificación  de  los  motivos  de  la  aprehensión14  y  en el memorial mediante el cual solicitó la designación de un  defensor             de            oficio15.   

Del  mismo modo, un perito de la Dirección  de  Investigación  Criminal  e  Interpol constató la plena identidad de LEIVER  PADILLA  MENDOZA,  a  través  de confrontación dactiloscópica hecha entre las  huellas  del  capturado  y las obrantes en la tarjeta de registro dactilar de la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  de  Colombia,  correspondientes al  número       de      identidad      73.204.08716.   

Y también, en razón de la prueba de oficio  decretada  por  la  Sala,  se  arrimó  al  trámite el peritaje dactiloscópico  llevado    a    cabo    por    un    perito    de    la    SIJIN    –  MECAR, quien confrontó las huellas  del  detenido  por  cuenta  de  este trámite, con las obrantes en el informe de  notificación  roja  de  Interpol,  emitido contra PADILLA MENDOZA como portador  del  documento  de identidad venezolano V-16.557.22317.   

Por  lo  anterior,  no  hay  duda de que el  reclamado  por  el  Gobierno  de  la  República Bolivariana de Venezuela, es la  misma   persona   que   está   privada  de  la  libertad  por  cuenta  de  esta  actuación.   

En ese orden de ideas, se verifica también  satisfecha esta exigencia.   

4.    El   principio   de   la   doble  incriminación.   

Frente   a   esta   exigencia,   la   Corporación  examina  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado como ilícitos en el país extranjero  tienen  en Colombia la misma connotación, es decir, si son considerados delitos  y,  de  ser  así,  si conllevan la pena mínima señalada en el tratado o en el  Código de Procedimiento Penal, según sea el caso.   

En  tal  sentido,  el  artículo  I  del  Acuerdo      sobre      Extradición  prevé la entrega en los eventos donde el reclamado es procesado  o  ha  sido  condenado por un hecho de connotación delictual tanto en el estado  requirente  como  en el requerido, sancionado con privación de la libertad cuyo  máximo exceda de seis meses.   

Pues bien, los  cargos  con fundamento en  los   cuales  el  Juzgado  Noveno  de Primera Instancia en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal  del  Área  Metropolitana  de  Caracas, ordenó   la  aprehensión     preventiva    de    LEIVER    PADILLA    MENDOZA,  fueron  descritos  por la   Sala   de   Casación  Penal  del  Tribunal     Supremo     de     Justicia     de    Venezuela    así:   

El…Sub-Director   de   Investigaciones  en  la  Dirección  de  Delitos  Comunes del Ministerio  Público…presentó  ante  el Tribunal Noveno de  Primera   Instancia   en  Función  de  Control  del  Circuito  Judicial  Penal  del Área Metropolitana de  Caracas,   solicitud   de   Medida   Judicial  Privativa  de  Libertad,  en  los  términos siguientes:   

“…determinándose           la  presunción  del peligro de fuga, SOLICITAR ORDEN DE  APREHENSIÓN  DE  LOS  CIUDADANOS QUE SE MENCIONAN A  CONTINUACIÓN:   

1.-    LEIVER    PADILLA    MENDOZA  (…),   en   aras   de   clarificar   si   es   el  “Colombia”   que  aparece     como    coautor    de    los    delitos    que    se    mencionarán  posteriormente  y  quien  presuntamente,  tal  y  como  declararon  en  la  audiencia  oral  y  privada de  presentación   de   imputados  el  día   de   ayer   celebrada   en   ese  tribunal,  está   utilizando  la  identificación  de  HERMES   YGNACIO   FARIÑEZ,  alias  “Colombia”,       por  lo  que, el status en el sistema de  información   policial,   debe   permanecer   como  requerido (…)   

En    la    investigación     desarrollada     por     el    Ministerio    Público,  se  ha logrado determinar, que  en   fecha  01  de  octubre  de  2014,  en  la  residencia  de  la  víctima  hoy  occiso  ROBERT  SERRA  (diputado de la Asamblea  Nacional  para  el momento de los hechos), ubicada en la esquina de SAN FERNANDO  A  NAZARENO, CASA S/N FRENTE AL COLEGIO REPÚBLICA DE  BOLIVIA,  ingresaron  seis sujetos armados, quienes sometieron en primer lugar a  la      ciudadana  MARÍA HOGDALIS HERRERA SEQUERA en el área  de  la  cocina,  la  amordazaron  de manos y pies  y  le  propinaron  diversos golpes que le produjeron hematomas y  equimosis   en   el   área  de  la  cara  y  oreja,  así  como ocho heridas punzo penetrante a la altura  del   tórax   que  le  causó  indefectiblemente  la muerte, a consecuencia  de  SHOCK  HIPOVOLEMICO  POR  HERIDA  DE ARMA BLANCA.  En el mismo orden de  ideas,  fue  sorprendido  el  ciudadano  ROBERT  SERRA,  a  quien  le propinaron  hematomas   y   equimosis   faciales   y   treinta   y   seis  heridas  con  objeto punzo penetrante, cuya  causa  de  muerte  de  igual  manera  fue SHOCK HIPOVOLEMICO POR HERIDAS DE ARMA  BLANCA    a   la   altura   del   tórax   (en   su  mayoría  en el lado izquierdo donde se encuentra un  órgano   vital   como   lo   es   el  corazón)    otras    en   el   lado  derecho  y  otras  por  la espalda (zona escapular),  solo   teniendo   una  en  el  brazo  (como  defensa),  lo  que  indica  que  la  participación  tuvo  que  realizarse  entre  varias  personas,    quienes    lo    sostenían   mientras  mínimo  dos le causaban las heridas mortales.   Además   de  ello,  el  Ministerio Público debe  traer   a   colación   la   morfología  de  las heridas las cuales no son iguales, lo que indica varias  armas     punzo     penetrantes    incriminadas.18   

Los   anteriores   hechos  se   actualizan   en   los   artículos  10319            y            10420    del    Código    Penal  colombiano,   que  tipifica  el  delito  de  homicidio  con   circunstancias   de  agravación  y  lo  sancionan  con  pena  de  prisión  mínima  de 400 meses.   También    en    el    de    hurto   calificado   y  agravado,  reglado  en  los  cánones  23921,  24022            y            24123  ejusdem  con  pena  mínima  superior  a  9  años  de  prisión,  atendiendo  a  las  circunstancias  en que  ocurrió.   

Así mismo, encuentran correspondencia en el  inciso      2º      del      artículo     34024  del  estatuto punitivo, que  consagra  el  delito  de  concierto  para  delinquir agravado, con sanción de 8  años de prisión.   

Tales conductas también están tipificadas  en  el  ordenamiento  foráneo,  el  homicidio en los artículos 40525,   406  numerales         1º         y         2º26     y     407     numeral  2º27      del     Código     Penal     de     ese     país.    El   robo  agravado,  en  los  apartados                    45528     y     45829  de  esa  codificación  y  el concierto para delinquir en el canon 77 numerales 1, 5, 8 y  1230   de   la   misma   codificación,  así  como  en  el  29  numeral  7º31             y            3732  de  la Ley Orgánica contra  la Delincuencia Organizada de Venezuela.   

Además,        las  conductas  atribuidas a   LEIVER  PADILLA  MENDOZA   en   la   República  Bolivariana    de    Venezuela,   se  encuentran  enlistadas     en  los     numerales  1º,  7º  y  9º  del  artículo  I  del Acuerdo  Bolivariano     sobre     Extradición  y, como se  dijo,  están         tipificadas      en      nuestro      país      y     sancionadas  con  pena  privativa de la libertad  que     supera     ampliamente     el     término  mínimo  de  seis  meses  contemplado  por el instrumento internacional, razón  por la cual se colma este requisito.   

5. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

El   artículo   VIII,  del  Convenio  sobre  Extradición suscrito en Caracas el 18 de julio de  1911, dispone que el país reclamante deberá aportar,  cuando  se  trate  de  una  persona  no  condenada, original o copia del auto de  detención  dictado  por  el tribunal competente, con la designación exacta del  delito  o  crimen que lo haya motivado, así como la fecha de su perpetración y  las  declaraciones  u  otras  pruebas en virtud de las cuales se hubiere dictado  dicho    auto,    en    el   caso   de   que   el   fugitivo   sólo   estuviere  procesado.   

En el caso, se observa del auto dictado por  el  Juzgado  Noveno  de  Primera  Instancia en Funciones de Control del Circuito  Judicial  Penal  del Área Metropolitana de Caracas, mediante el cual se ordenó  la  aprehensión de LEIVER PADILLA MENDOZA, que contiene una indicación clara y  precisa  de  los hechos imputados, las circunstancias  de  tiempo  y  lugar  en  las  que  se ejecutó la conducta punible, las pruebas  allegadas,  la  ubicación  jurídica  del  comportamiento  y  las disposiciones  legales aplicables al caso.    

Lo  anterior permite colegir que el auto de  detención  dictado  por  la  autoridad  de  Venezuela,  cumple  los  requisitos  formales  y sustanciales exigidos en el instrumento internacional, por lo que se  verifica cumplido también este condicionamiento.   

        6. Causales de improcedencia.   

6.1. Prevén los  artículos  IV  y  V del Convenio sobre Extradición, que no procederá la misma  en los siguientes casos:   

a)  si  el  hecho  por el cual se pide se  considera  en  el Estado requerido como delito político o hecho conexo con él;   

b)  cuando la  conducta   esté   sancionada   con  pena  privativa  de  la  libertad  menor  a  seis meses;   

c)  cuando  según  la  Legislación del Estado al cual se dirige  la   solicitud,  la  acción  o  la  pena  hubieren  prescrito; y,   

d) cuando, por  el  mismo  hecho,  la  persona  objeto  de la petición ya hubiera sido juzgada,  amnistiada o indultada en el Estado requerido.   

6.2. Para el caso,  se  tiene  que  los  delitos  que  se  le  endilgan  a  LEIVER  PADILLA  MENDOZA  –  homicidio agravado,  hurto  calificado  y  agravado  y concierto para delinquir agravado –,  no son  de naturaleza política.    

Sobre  el  punto  y  en  respuesta  a  la  alegación   de  PADILLA  MENDOZA  en  el  sentido  de  que  se  emita  concepto  desfavorable          por          haber         solicitado         «asilo»  en  nuestro  país, al estimar  que,  en  su  criterio,  es  requerido  «por motivos  políticos», debe señalar la Sala que ninguna de las  conductas  por  las que fue pedido en extradición tiene tal carácter, ni está  contenida  en  el  Título  XVIII  del  Código  Penal,  que  trata «de    los   delitos   contra   el   régimen   constitucional   y  legal»,  pues  se  refieren  es  a  reatos  comunes,  ocurridos  al  parecer,  por la violenta incursión al domicilio del Diputado de  la  Asamblea  Nacional  de  Venezuela,  Robert  Serra,  con el fin de hurtar los  bienes de su vivienda.   

Además, frente a una eventual improcedencia  de  la  extradición por razón de la solicitud de asilo que eleva un requerido,  dijo la Sala en pretérita oportunidad que:   

…el  efecto  suspensivo  que conlleva el trámite del refugio lo es sobre la ejecución de la  decisión  que  autoriza  la  extradición,  como se  desprende  del  artículo  28 del Decreto 4503 de 2009 por el cual se reglamenta  el   procedimiento  para  el  reconocimiento  de  la  condición  de  refugiado:   

“ARTÍCULO     28.     EXTRADICIÓN.     La  interposición  de  una solicitud para el reconocimiento de la  condición      de     refugiado     tendrá  efecto  suspensivo  sobre  la ejecución de una decisión  que    autorice    la   extradición   del  solicitante  de asilo hasta que el  procedimiento  de  reconocimiento  de  la  condición  de  refugiado  haya  sido  completado mediante resolución en firme.   

El  reconocimiento  de  la  condición de  refugiado  tendrá el efecto de terminar cualquier procedimiento de extradición  iniciado  contra  el  refugiado  a  petición  del  Gobierno  del  país  de  su  nacionalidad  o  residencia  habitual.”. (CSJ AP, 8  de noviembre de 2011, Rad. 36.000, resaltados fuera de texto).   

En  el presente asunto, no se está ante la  ejecución  de  una  decisión  que  autorice  la  extradición, la que está en  cabeza  del  Presidente de la República, sino en una de las fases previas a tal  determinación,  a  saber,  el  concepto  que  debe  emitir  la Corte Suprema de  Justicia  sobre  la  procedencia  o  no  de  la solicitud, de conformidad con el  contenido  de  los  artículos  499  a  504  de  la  Ley 906 de 2004, sin que la  solicitud  de  asilo  se  encuentre  dentro de los elementos que en atención al  Acuerdo  Bolivariano  sobre Extradición y  el  Código  de  Procedimiento  Penal, debe observar la Sala para  emitir el concepto de rigor.   

6.3. De otro lado,  encuentra  la Sala, que la pena privativa de la libertad por los delitos por los  que  fue  solicitado  en extradición LEIVER PADILLA MENDOZA, es superior a seis  meses, como se explicó en antecedencia.   

       6.4.       Frente       a      la  prescripción     de     la    acción  penal, el Convenio impone a la Corte  examinar     la     configuración     de     esa  categoría  jurídica en  Colombia,   con   la   salvedad   de   que   sólo  se  revisará     la    prescripción    de    la  acción  por  cuanto  el  requerimiento   tiene  como  propósito  obtener  la  entrega   de   PADILLA  MENDOZA    para    procesarlo   por   los         delitos         imputados  por  las  autoridades  venezolanas.   

       En   ese   sentido,   de  conformidad  con  el artículo    83    del    Código   Penal,  la      acción  penal         prescribe         «en    un    tiempo    igual    al  máximo  de  la  pena  fijada  en  la  ley, si fuere  privativa  de  la  libertad,  pero  en  ningún caso  será    inferior    a    cinco    años,      ni      excederá      de  veinte…».   

       Acorde  con la información  aportada  por  el  país requirente,  se      advierte  que la acción   no   ha   prescrito  en  este  asunto,  por cuanto desde la  materialización    del    punible    (1º  de  octubre de            2014)  no  ha  transcurrido el  término  máximo    previsto   en   la   ley   colombiana   para   que   opere   ese  fenómeno              jurídico.   

6.5.  Finalmente, no se observa  que    por    los   mismos   hechos,   LEIVER  PADILLA MENDOZA ya hubiera sido  juzgado,  amnistiado     o  indultado  en  el Estado  requerido.   

6.6.  En  síntesis,  no  se  configura  ninguna  de  las  causales  de  improcedencia  de  la  extradición,  en los términos del aludido  instrumento internacional.   

       7.   Exigencia  del  artículo  I  del  Acuerdo  Bolivariano  sobre  Extradición.   

       Según  el  aparte final del canon I del Acuerdo sobre Extradición,  «para que la extradición se efectúe es preciso que  las  pruebas  de  la  infracción  sean  tales, que las leyes del lugar donde se  encuentre  el prófugo o enjuiciado justificaría su detención o sometimiento a  juicio,  si  la  comisión,  tentativa  o  frustración  del  crimen o delito se  hubiese  verificado  en  él», situación que impone a  la  Corporación  examinar las pruebas consideradas por la autoridad judicial de  la  República  Bolivariana  de Venezuela para proferir la orden de aprehensión  en contra del requerido.   

       De  conformidad  con la documentación aportada con la solicitud, el  Juzgado  Noveno  de  Primera  Instancia  en  Funciones  de  Control del Circuito  Judicial  Penal del Área Metropolitana de Caracas, dictó orden de aprehensión  en  contra de LEIVER PADILLA  MENDOZA,  con fundamento en  las  actas  de  investigación  elaboradas  por  detectives  de  la División de  Investigaciones  de  Homicidios  del  Cuerpo  de  Investigaciones  Científicas,  Penales  y  Criminológicas,  así  como  quince entrevistas rendidas por varios  ciudadanos  cuyos nombres fueron sometidos a reserva y las pesquisas adelantadas  por  inspectores  de la Dirección de Investigaciones Estratégicas del Servicio  Bolivariano    de    Inteligencia   –                  SEBIN33.   

       A  partir  de  tales  elementos  de convicción coligió la probable  existencia  de  las conductas reprochadas y la participación de PADILLA MENDOZA  en   los  hechos  materia  de  requerimiento,  tras  advertir  que  al  parecer,  respondía  al  alias  de  «el Colombia»,  persona  a  la  cual  los testigos referenciaron como aquella que  había  participado  en  los  hechos  donde  fueron asesinados el Diputado Serra  Rojas  y  su  asistente personal.  Así mismo, dedujo el funcionario que la  detención  preventiva era necesaria ante el «peligro  de  fuga…en virtud de lo que es la magnitud del daño causado y la pena que se  pudiera        llegar       a       imponer»34.   

       Dichos   elementos   materiales   probatorios,  dentro  del  sistema  procesal   penal   acusatorio  contemplado  en  la  Ley  906  de  2004,  serían  suficientes  para  que  la  Fiscalía  General  de  la  Nación, en la audiencia  respectiva  ante el juez de control de garantías, hubiese imputado la comisión  de  los  punibles de homicidio agravado, hurto calificado y agravado y concierto  para   delinquir   agravado,   con  la  consecuente  imposición  de  medida  de  aseguramiento  privativa  de  la  libertad,  derivado  ello de la entidad de las  conductas   reprochadas   al   ahora   solicitado   en  extradición.   

       Lo   anterior,  considerando  además  que  se satisfacen los presupuestos del artículo 308 del  Código  de Procedimiento Penal, según los cuales la medida de aseguramiento se  decretará   cuando   de   los  elementos  materiales  probatorios  y  evidencia  física,    obtenidos  legalmente,  se  pueda  inferir  razonablemente que el imputado pudo ser autor o  partícipe  de  la  conducta delictiva, siempre y cuando se cumpla alguno de los  siguientes requisitos:   

i)  Que  sea necesaria para evitar que el  imputado obstruya el debido ejercicio de la justicia;   

ii) Que el imputado constituya un peligro  para la seguridad de la sociedad o de la víctima y,   

iii) Que resulte probable que el imputado  no comparecerá al proceso.   

       Con  sustento  en  la  disposición  en  comento,  la Sala colige el  cumplimiento    de    los    fines    constitucionales    de    la   medida   de  aseguramiento,  por cuanto  el  requerido puede constituir un peligro para la comunidad y es probable que no  comparezca  voluntariamente al proceso, dada la gravedad de las conductas que se  le atribuyen.   

       8. Concepto   

Los razonamientos expuestos en precedencia,  acordes  con  lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener por  acreditadas  las  exigencias  legales  para  conceptuar  de  manera favorable  a  la solicitud de extradición  formalizada  por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a través  de  su  Embajada  en  nuestro país, respecto del ciudadano colombo –  venezolano  LEIVER PADILLA MENDOZA,  por  las  conductas  relacionadas  por el Juzgado Noveno de Primera Instancia en  Funciones  de  Control  del  Circuito  Judicial Penal del Área Metropolitana de  Caracas  en  la  orden  de  aprehensión  dictada  el  14  de  octubre  de 2014.   

8.1.  La  Corte  considera  pertinente  precisar,  en orden a proteger los derechos fundamentales  del  requerido – quien a  pesar  de  haber  nacido en Caracas, cuenta también con nacionalidad colombiana  –,   que   el   Estado  solicitante  deberá  garantizarle  la  permanencia  en  el  país extranjero en  condiciones  de  dignidad  y respeto por la persona humana, cuando llegare a ser  sobreseído,  absuelto,  declarado  no  culpable  o  eventos  similares, incluso  después  de  su liberación por haber cumplido la pena que le fuere impuesta en  razón de los cargos que motivaron la solicitud de extradición.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por el país solicitante35   y   como  lo  sugiere  la  Procuraduría General de la Nación a través de su Delegado.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  LEIVER    PADILLA    MENDOZA    a    que    se    le    respeten    –como  a  cualquier otro nacional en  las     mismas     condiciones     –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso a un proceso  público  sin  dilaciones injustificadas, se presuma su inocencia, cuente con un  intérprete,  tenga un defensor designado por él o por el Estado, se le conceda  el  tiempo  y los medios adecuados para que prepare la defensa, presente pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación  de  la  libertad se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que  se  le imponga no trascienda de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal  superior,  a  que  la pena privativa de la libertad tenga la  finalidad    esencial    de    reforma    y   readaptación   social36.   

Además,  no  puede ser condenado dos veces  por  el  mismo  hecho,  por  mandato  de  la  Carta  Política,  ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo   esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección37.   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el  tiempo  que  LEIVER PADILLA MENDOZA ha permanecido privado de la  libertad con ocasión de este trámite de extradición.   

8.2.  Por  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE a  la  extradición  de LEIVER PADILLA MENDOZA de anotaciones conocidas en el curso  del  proceso,  por  las  conductas relacionadas por el Juzgado Noveno de Primera  Instancia  en  Funciones  de  Control  del  Circuito  Judicial  Penal  del Área  Metropolitana  de  Caracas  en la orden de aprehensión dictada el 14 de octubre  de 2014.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  a  su  defensor,  al  Ministerio  Público y al Fiscal General de la  Nación,  para  lo  de  su  cargo.  Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1  Folios 3 y 4 de la carpeta.   

2  Folios 163 a 165 ídem.   

3  Folios 138 a 145 ídem.   

4 Folio  127 de la carpeta.   

5 Folio  216 del cuaderno anexo No. 1.   

6  Mediante  oficio DIAJI No. 2435 del 20 de noviembre de 2014, obrante a folio 125  de la carpeta.   

7 Folio  78 del cuaderno de la Corte.   

8  Folios 91 a 102 del cuaderno de la Corte.   

9  Folios 86 a 90 ídem.   

10  Folio 85 ibídem.   

11  Folios 2 a 54 de la carpeta anexa No. 2.   

12  Folios 202 a 212 de la carpeta anexa No. 2.   

13  Folio 164 de la carpeta.   

14  Folio 165 ídem.   

15  Folio 15 del cuaderno de la Corte.   

16  Folios 132 y 133 de la carpeta anexa No. 1.   

17  Folios 59 y 60 del cuaderno de la Corte.   

18  Cfr. Folios 161 a 167 de la carpeta anexa No. 2.   

19     ARTICULO 103. HOMICIDIO. El que matare a otro, incurrirá en  prisión   de   doscientos   ocho   (208)   a   cuatrocientos   cincuenta  (450)  meses.   

20     ARTICULO 104. CIRCUNSTANCIAS DE AGRAVACION. La pena será de  cuatrocientos  (400)  a  seiscientos  (600)  meses  de  prisión, si la conducta  descrita en el artículo anterior se cometiere:   

(…)  

4.  Por  precio,  promesa  remuneratoria,  ánimo de lucro o por otro motivo abyecto o fútil.   

(…)  

7. Colocando a la víctima en situación de  indefensión o inferioridad o aprovechándose de esta situación.   

21     ARTICULO  239. HURTO.  El que se apodere de una cosa mueble  ajena,  con  el  propósito de obtener provecho para sí o para otro, incurrirá  en prisión de treinta y dos (32) a ciento ocho (108) meses.   

La  pena  será  de prisión de dieciséis  (16)  a  treinta  y  seis  (36)  meses cuando la cuantía no exceda de diez (10)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

22     ARTICULO 240. HURTO CALIFICADO. La pena será de prisión de  seis (6) a catorce (14) años, si el hurto se cometiere:   

(…)  

2.  Colocando a la víctima en condiciones  de     indefensión     o    inferioridad    o    aprovechándose    de    tales  condiciones.   

3.  Mediante  penetración  o  permanencia  arbitraria,  engañosa  o  clandestina  en  lugar habitado o en sus dependencias  inmediatas, aunque allí no se encuentren sus moradores.   

4.   Con  escalonamiento,  o  con  llave  sustraída  o  falsa, ganzúa o cualquier otro instrumento similar, o violando o  superando seguridades electrónicas u otras semejantes.   

La  pena  será  de prisión de ocho (8) a  dieciséis   (16)   años   cuando   se   cometiere   con  violencia  sobre  las  personas   

23     ARTICULO 241. CIRCUNSTANCIAS DE AGRAVACION PUNITIVA. La pena  imponible  de  acuerdo con los artículos anteriores se aumentará de la mitad a  las tres cuartas partes, si la conducta se cometiere:   

(…)  

10.  Con  destreza,  o arrebatando cosas u  objetos  que  las  personas  lleven  consigo;  o  por dos o más personas que se  hubieren reunido o acordado para cometer el hurto.   

24     ARTICULO  340.  CONCIERTO  PARA  DELINQUIR.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta, con prisión de cuarenta y ocho (48) a ciento  ocho (108) meses.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos    de   genocidio,   desaparición   forzada   de   personas,   tortura,  desplazamiento    forzado,    homicidio,  terrorismo,  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias    sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,   extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,  o  Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración de recursos relacionados con  actividades  terroristas, la pena será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18)  años  y  multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil (30000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

25 El  que  intencionalmente  haya  dado  muerte  a  alguna  persona,  será penado con  presidio de doce años a dieciocho años.   

26 En  los   casos  que  se  enumeran  a  continuación  se  aplicaran  las  siguientes  penas:   

1. Quince años a veinte años de prisión  a  quien  cometa  el  Homicidio  por medio de veneno o de incendio, sumersión u  otro  de  los delitos previstos en el Título VII de este Libro, con alevosía o  por  motivos  fútiles o innobles, o en el curso de la ejecución de los delitos  previstos   en   los   artículos  449,  450,  451,  453,  456  y  458  de  este  Código.   

2.  Veinte  años  a  veintiséis años de  prisión  si concurrieren en el hecho dos o más de las circunstancias indicadas  en el numeral que antecede.   

27 La  pena  del  delito  previsto  en el artículo 405 de este Código será de veinte  años o veinticinco años de presidio:   

(…)  

2.  Para  los que lo cometan en la persona  de…diputado o diputada de la Asamblea Nacional…   

28  Quien      por      medio      de violencia o  amenazas de graves daños  inminentes  contra  personas  o  cosas,  haya  constreñido al detentor o a otra  persona  presente  en el lugar del delito a que le entregue un objeto mueble o a  tolerar  que  se  apodere de éste, será castigado con prisión de seis años a  doce años.   

29  Cuando      alguno      de     los delitos previstos  en  los  artículos  precedentes  se  haya  cometido por medio de amenazas a la vida, a mano armada o  por    varias    personas,    una    de    las    cuales   hubiere estado manifiestamente  armada, o bien  por  varias  personas ilegítimamente uniformadas, usando hábito religioso o de  otra  manera  disfrazadas,  o  si,  en  fin, se hubiere cometido por medio de un  ataque        a        la libertad individual,  la  pena  de  prisión  será  por tiempo de diez a  diecisiete  años;  sin  perjuicio  a la persona o personas acusadas, de la pena  correspondiente     al     delito    de    porte    ilícito    de armas.   

30  Son  circunstancias agravantes de todo hecho punible  las  siguientes:

1. Ejecutarlo con alevosía. Hay  alevosía cuando el culpable obra a traición o sobre seguro.   

(…)  

5.    Obrar    con    premeditación  conocida.   

(…)  

8. Abusar de la superioridad del sexo, de  la fuerza,  de  las  armas,  de la autoridad o emplear cualquier otro medio que  debilite la defensa del ofendido.   

(…)  

12.  Ejecutarlo en despoblado o de noche.  Esta  circunstancia la estimaran los Tribunales atendiendo a las del delincuente  y a los efectos del delito.   

31 Se  consideran  circunstancias  agravantes de los delitos de delincuencia organizada  y financiamiento al terrorismo, cuando éstos hayan sido cometidos:   

(…)  

7.-  Contra…Diputados  o  Diputadas a la  Asamblea Nacional…   

32  Quien  forme parte de un grupo de delincuencia organizada, será penado o penada  por   el   solo   hecho   de   la  asociación  con  prisión  de  seis  a  diez  años.   

33  Relacionadas a folios 168 a 172 de la carpeta anexa No. 2.   

34  Folio 51 ídem.   

35 De  conformidad  con  lo  dispuesto  por  los artículos 12 y 34 de la Constitución  Política de Colombia   

36  Como  lo  disponen  los  Artículos  29  de  la  Constitución;  9  y  10  de la  Declaración  Universal de los Derechos Humanos; 5-3.6, 7-2.5, 8-1.2 (a) (b) (c)  (d)  (e)  (f)  (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención Americana de Derechos Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos)   

37  Postulado  que  encuentra  respaldo  en  la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23)     

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