AP836-2015(44791)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada Ponente  

AP836-2015  

Radicación 44791  

(Aprobado Acta No. 072).  

Bogotá  D.C., veintitrés (23 de febrero de  dos mil quince (2015).   

VISTOS  

Decide la Sala sobre la admisión formal del  libelo  de  casación  discrecional  presentado  por  el  defensor  de  la  acusada  SANDRA  MILENA  NÚÑEZ  CUELLO,  contra  el  fallo de segundo grado proferido  por  el Tribunal Superior de Valledupar el 16 de junio de 2014, mediante el cual  revocó  la sentencia absolutoria de primer grado dictada por el Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  de la misma ciudad el 10 de septiembre de 2013, para en su  lugar  condenarla  como autora penalmente responsable del concurso de delitos de  lesiones   personales   culposas   con   pérdida   anatómica  del  órgano  de  reproducción   femenino  en  María  Inés  Álvarez  Moscote  y  lesiones  culposas  al  feto del cual era  gestante     la     misma     ciudadana.   

HECHOS  

Aproximadamente a las 11:30 de la mañana del  20  de  octubre  de  2007,  la  señora  María Inés  Álvarez  Moscote ingresó a la Clínica Organización  Médica  Santa  Isabel de Valledupar, con el fin de conseguir la atención de un  parto  por  embarazo prolongado (41.3 semanas). Inicialmente fue recibida por el  médico  general  Juan  Carlos  Pisciotti   y   se   dispuso   la  práctica  de  los  exámenes  pertinentes  estableciendo  que  el  feto y la madre se encontraban bien, quedando pendientes  del  arribo  de  la  ginecóloga SANDRA MILENA NÚÑEZ  CUELLO, quien se encontraba en turno de disponibilidad  y  fue  enterada  por  vía  telefónica  de  la  situación,  la  cual sugirió  suministrar   a   la   paciente   un   cuarto   de   tableta   de   misoprostol   cada   cuatro  horas  para  inducir el parto.   

          Cerca  de  la  1:00 de la tarde el turno de observación fue asumido  por  la doctora Érika Silva,  quien  advirtió que la paciente presentaba monitoreo fetal reactivo y por ello,  dado  que  se trataba de una mujer con partos vaginales anteriores, se comunicó  con   la   ginecóloga   NÚÑEZ  CUELLO  para  darle  a  conocer  tal circunstancia, y esta dispuso iniciar  trabajo      de      parto     con     el     suministro     de     misoprostol    a   las   2:00   de   la  tarde.   

Tiempo   después,   en   el   área   de  hospitalización    la   doctora   Cristina   Torres  Castilla  recibió  a  la gestante y se siguió con la  actividad  de  parto hasta las 7:00 de la noche, sin que hasta ese momento fuera  valorada    por   la   ginecóloga   SANDRA   MILENA  NÚÑEZ.   

          A  las  7:30 de la noche el turno fue asumido por la médico general  Yenny   Cantillo   Castro,  recibiendo  a  la  madre  y al feto en buen estado, pero a eso de las 10:00 p.m.  encontró  un  líquido  con  meconio  grado  II a III, lo cual corresponde a un  signo  de  alerta,  amén de que la mujer tenía fuertes dolores en su vientre y  junto  con su esposo solicitaban insistentemente le practicaran una cesárea, de  manera  que, por corresponder a la especialista definir qué se debía hacer, la  citada  profesional  comunicó  por  teléfono  dicho acontecer a la ginecóloga  SANDRA NÚÑEZ CUELLO, quien  manifestó que concurriría a practicar una cesárea a la gestante.   

          A   las   11:05  de  la  noche  llegó  a  la  clínica  la  doctora  SANDRA NÚÑEZ, dio la orden  de  ingresar  a la paciente a cirugía y al realizar el respectivo procedimiento  encontró  en  la cavidad abdominal, fuera del útero, la placenta y el feto, el  cual  no  respondió  a  los procedimientos de reanimación y se estableció que  había  fallecido  por hipoxia. La madre sufrió ruptura del útero que implicó  una  histerectomía  total,  pues  el  daño  no  era  susceptible  de  rafia  o  sutura.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

Con  base  en  la  denuncia  formulada  por  María    Inés    Álvarez    Moscote,  la  Fiscalía  Seccional de Valledupar dispuso la correspondiente  indagación  preliminar. Luego de practicar algunas diligencias declaró abierta  la  instrucción,  en desarrollo de la cual vinculó mediante indagatoria, entre  otros,  a  SANDRA  MILENA  NÚÑEZ CUELLO   y  Yenny  Cantillo  Castro.   

Culminada  la  instrucción,  el mérito del  sumario  fue  calificado  el 9 de marzo de 2009 con resolución de acusación en  contra      de     SANDRA     NÚÑEZ,  como probable  autora  del  concurso  de  delitos  de  lesiones  culposas  al  feto  y lesiones  personales  culposas  con  pérdida  anatómica  del  órgano  de  reproducción  femenino.  En  la  misma  oportunidad se dictó preclusión de la investigación  adelantada  en  contra  de  Yenny Cantillo.   

Impugnada  la  acusación por la defensa, la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  Valledupar la  confirmó mediante proveído del 21 de julio de 2010.   

Una  vez  surtida  la  etapa  del juicio, el  Juzgado  Tercero  Penal del Circuito de la referida ciudad profirió fallo el 10  de   septiembre   de   2013,   a  través  del  cual  absolvió  a  SANDRA  MILENA  NÚÑEZ  CUELLO  por  los  delitos objeto de acusación.   

Al   desatar   el  recurso  de  apelación  interpuesto  contra la sentencia del a quo  por el ente fiscal, el Tribunal Superior de Valledupar la revocó,  para  en  su  lugar condenar a la acusada como autora penalmente responsable del  concurso  de  delitos  de  lesiones  culposas  al feto y lesiones personales con  pérdida  anatómica  del  órgano reproductor femenino, a las penas principales  de  dieciocho  (18)  meses  de  prisión,  multa  de cinco (5) salarios mínimos  legales  mensuales  e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de la profesión de  medicina  y  ginecología  por  el  mismo  lapso  de  la  sanción  privativa de  libertad.  Igualmente  le  fue  impuesta  la  pena  de  inhabilitación  para el  ejercicio   de   derechos   y   funciones   públicas   por   tiempo   igual  al  señalado.   

También   la   condenó  al  pago  de  la  correspondiente  indemnización  de  perjuicios  tasada en 150 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes  a  favor de María Inés  Álvarez  Moscote,  y  le fue concedida la suspensión  condicional de la ejecución de la pena.   

Contra   la  sentencia  del  ad  quem  el  defensor  de  la procesada  interpuso  recurso  de  casación  discrecional  y  presentó  oportunamente  el  respectivo   libelo.  Luego,  María  Inés  Álvarez  y      su      apoderado      allegaron  un  escrito  por  medio  del  cual  solicitaron  en  favor  de  SANDRA    NÚÑEZ   se  profiriera  cesación  de  procedimiento  por  indemnización  integral y desistimiento, en cuanto recibió  de  ella  por  dicho  concepto  la  suma  de  $70.000.000.oo  y anexó copia del  respectivo contrato de transacción y del cheque.   

          Mediante  auto  del  pasado  22  de  enero  la  Sala  decidió cesar  procedimiento  por  indemnización integral en favor de la acusada por el delito  de  lesiones  personales  culposas  en  María  Inés  Álvarez,  al  paso  que  negar  la  extinción  de la  acción  por  la  misma causa respecto del punible de lesiones culposas al feto,  proveído  contra  el  cual  la defensa interpuso recurso de reposición que fue  resuelto  por  la Corte el 17 de febrero de la anualidad cursante, en el sentido  de no reponer la decisión atacada.   

LA DEMANDA  

En  atención  a que para este momento ya se  dispuso  la  cesación  de  procedimiento  por  el delito de lesiones personales  culposas  causadas a María Inés Álvarez,   la   Colegiatura  únicamente  sintetizará  el  reparo  que  el  demandante  formula  respecto  del  delito  de lesiones culposas al feto, por el  cual  el  Tribunal  también  condenó a SANDRA MILENA  NÚÑEZ.   

Advertido   lo   anterior   se  tiene  que  inicialmente  señala el recurrente que acude a la casación discrecional con el  propósito  de  conseguir de la Sala el desarrollo de la jurisprudencia en punto  del  delito  de  lesiones  personales  al  feto, en especial cuando la muerte se  produce  en  el  trabajo  de parto, antes de que tenga lugar el nacimiento de la  criatura,  pues  podría  tratarse  de  un  aborto  culposo  que no se encuentra  tipificado.   

          Entonces   propone  un  cargo  por  violación  directa  de  la  ley  sustancial  derivada  de  la aplicación indebida del artículo 126 del estatuto  punitivo que establece el delito de lesiones culposas al feto.   

          En  el  desarrollo  de  la censura plantea que dicho delito requiere  que  “el  bebé nazca vivo, y con unas lesiones que  se   hayan   producido   cuando   se   encontraba   dentro  del  vientre  de  la  madre”.   

          Destaca  que  la  condición de feto se tiene cuando se ubica dentro  de  la  cavidad intrauterina, pues si no se produce su nacimiento se trata de un  aborto en grado de culpa, el cual no está tipificado.   

Luego  de citar doctrina sobre el punible en  comento,  advera  que  “para hablar de las lesiones  personales  (sic)  al feto,  necesariamente  la  criatura  debe  nacer  y  vivir con unas lesiones que se han  producido  mientras  tuvo  la  condición de feto (…)  porque  lo  cierto  es  que el tipo penal de lesiones  personales   (sic)  no  es  encaminado  a  evitar  que  se le cause la muerte al feto, este caso, se protege  por  vía  del aborto, pero reitero, no fue voluntad del legislador tipificar el  aborto    culposo,    en    consecuencia    la   conducta   se   constituye   en  atípica”.   

Con  base  en  lo  expuesto  el  impugnante  solicita  a  la  Sala  la casación del fallo impugnado, para en su lugar dictar  sentencia  absolutoria por el delito de lesiones culposas al feto en favor de su  asistida.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Según  la preceptiva contenida en el inciso  1º  del  artículo  205  de  la  Ley  600 de 2000, el recurso extraordinario de  casación  procede  contra  los  fallos  de  segundo  grado  proferidos  por los  tribunales  superiores  de  distrito  judicial  y por el Tribunal Penal Militar,  cuando  se  trate  de  “delitos que tengan señalada  pena  privativa  de la libertad cuyo máximo exceda de  ocho años” (subrayas fuera de texto).   

No obstante, en aquellos casos en los cuales  la  sentencia de segunda instancia no es dictada por las referidas colegiaturas,  o  que  la  conducta  punible  por la cual se procede tiene pena privativa de la  libertad  inferior al quantum señalado en precedencia o sanción no restrictiva  de  la  libertad,  el  inciso 3º del precepto atrás citado faculta a esta Sala  para  admitir  de  manera  discrecional  los  libelos  de casación presentados,  “cuando  lo  considere necesario para el desarrollo  de  la  jurisprudencia o la garantía de los derechos fundamentales, siempre que  reúna    los    demás    requisitos    exigidos    por    la   ley”.   

          Cuando  el  recurrente  acude  a  este recurso extraordinario por la  vía  discrecional  le  resulta  ineludible  expresar  con  claridad  y  precisión  los  argumentos  por los  cuales  corresponde  intervenir  la  Corte, ya para pronunciarse con criterio de  autoridad  con  relación  a  un  tema  jurídico particular, bien para unificar  planteamientos  conceptuales  o  actualizar  la  doctrina,  ora  para abordar un  tópico  aún  no  tratado,  con  la  obligación  de  indicar de qué manera la  decisión  solicitada  es  útil para solucionar el asunto y, a su vez, sirve de  guía a la actividad judicial.   

Si  lo  pretendido  por  el  demandante  es  asegurar  la  garantía  de  derechos  fundamentales,  es  su deber acreditar la  violación  y  señalar  las  disposiciones  constitucionales  que  protegen  el  derecho  invocado,  así  como  su  quebranto en la sentencia impugnada, todo lo  cual,      como     ha     sido     puntualizado     por     la     Corte   de   tiempo  atrás,  debe  ser  advertido   de   manera   palmaria   en   la   misma  sustentación.   

Observa  la  Sala  en  este  asunto  que el  máximo  de  la  sanción  privativa  de  la libertad  dispuesta    por    el    legislador    para    el    delito   de   lesiones  culposas al feto es inferior al  quantum  señalado  para  acceder  al  recurso de casación por la vía común u  ordinaria,  motivo  por  el  cual le asiste razón al  recurrente  al  impugnar  en  casación  por  el  sendero discrecional, también  denominado excepcional.   

Como  el  demandante afirma que   pretende   el   desarrollo   de   la  jurisprudencia  en  punto  de  abordar  puntualmente  los  límites  físicos  y  temporales   del   delito   de   lesiones   culposas   al   feto,   pronto  se  advierte que tales planteamientos expresan con claridad  y   precisión   las  razones  por  las  cuales  debe  intervenir      discrecionalmente     la Colegiatura.   

Para el cometido anterior, el censor analiza  el  referido  comportamiento, así como la posibilidad de que la conducta por la  cual  se  acusó a su asistida corresponda a un aborto culposo, no tipificado en  la  legislación  patria,  todo  lo  cual  permite  concluir  que  satisface las  exigencias  legales  para  conseguir  que  la  Sala  admita discrecionalmente el  reproche  en  punto  de: i) Desarrollar la jurisprudencia acerca del alcance del  delito  de  lesiones  culposas  al feto; y ii) Constatar la materialización del  derecho  a  la legalidad respecto de la acusada SANDRA  MILENA  MUÑOZ,  condenada por el ya referido punible.  En  consecuencia,  debe  surtirse  el traslado pertinente para que el Ministerio  Público emita su concepto.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         1.                      ADMITIR               discrecionalmente  el  primer cargo de la  demanda  de  casación  presentada  por el defensor de  SANDRA     MILENA    NÚÑEZ    CUELLO,  en  punto del desarrollo de la jurisprudencia respecto del delito  de  lesiones culposas al feto, amén de la eventual protección del derecho a la  legalidad    de    la    acusada,    según   se   precisó   en   la   anterior  motivación.   

         2.                      SURTIR  el  traslado  previsto   en   el  artículo  213  de  la  Ley  600  de  2000  al  Ministerio  Público  para  que rinda el  respectivo                concepto.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

Cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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