AP4426-2015(46452)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera    

Magistrado  Ponente   

AP4426-2015  

Radicación N° 46.452  

(Aprobado Acta No. 271)  

Bogotá, D.C., cinco (5) de agosto de dos mil  quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Define  la  Sala  el  funcionario  que  debe  conocer  de  la  ejecución  de  la  pena  impuesta  al sentenciado Marco    Vinicio   Crespo   Cortina,   de  conformidad   con  las  manifestaciones  realizadas  por  los  Juzgados  5º  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Descongestión de Bogotá y 2º  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Villavicencio.   

ANTECEDENTES  

1. El 27 de julio de 2012 el Juzgado 34 Penal  del  Circuito  con  funciones de conocimiento de Bogotá condenó a Marco  Vinicio Crespo Cortina a 72 meses de  prisión  por  el  delito  de  tráfico  fabricación o porte de armas de fuego.  Asimismo,  le  negó  la  suspensión  condicional  de  la  pena  y  la prisión  domiciliaria.   

2. La vigilancia de la pena le correspondió  al  Juzgado  2º de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Villavicencio,  cuyo  titular  en  auto  del  9  de  abril  de  20141 le concedió al sentenciado el  permiso administrativo hasta de 72 horas.   

3.  En  oficio  131  EPMSCVILLV  AJUR  3462,  radicado   el   31   de   abril   del   mismo  año2  el  Director de la cárcel de  esa  ciudad,  informó  que  Crespo Cortina  no  regresó  a  la  penitenciaría luego de disfrutar del permiso  otorgado.   

4. En vista de lo anterior, el juez ejecutor  mediante   auto   del   19   de   mayo   siguiente3  ordenó  librar la respectiva  orden  de  captura  en  contra  del  condenado, de acuerdo con lo previsto en el  artículo  299  de  la Ley 906 de 2004 y, en efecto, remitió las diligencias al  Juzgado  5º  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Descongestión de  Bogotá,  cuyo  titular,  el  25  de febrero de 20154   se   abstuvo   de   avocar  conocimiento  al  considerar  que  «nada ha cambiado  respecto  de  la situación y el lugar de reclusión del condenado».   

En  consecuencia ordenó devolver la causa a  Villavicencio,  proponiéndole  colisión  de  competencia en caso de no aceptar  sus argumentos.   

5.    El    7    de    julio   de   esta  anualidad5  el  Juzgado  2º  de Ejecución de Penas de Villavicencio resaltó  que  el  sentenciado  no se encuentra privado libertad por cuenta de ese proceso  (rad.  11001600001320110953400), razón por la que considera que su homólogo de  Bogotá   debe   conocer  la  vigilancia  de  la  pena  impuesta  en  contra  de  Crespo    Cortina.    

Envió  el  expediente  a esta Corporación,  para que defina el funcionario que debe conocer las diligencias.   

CONSIDERACIONES  

1.  De  conformidad  con  el  artículo  32,  ordinal  4º,  de  la  Ley  906  de  2004,  a  la  Corte  Suprema de Justicia le  corresponde definir la competencia en los siguientes eventos:   

(…)   1.-  Cuando  la  declaratoria  de  incompetencia  se produzca dentro de actuación en la que el acusado tenga fuero  constitucional o fuero legal.   

2.- Cuando la declaratoria de incompetencia  proviene  de  un  tribunal superior o la autoridad que así lo hace, es decir un  juzgado cualquiera, señala que el competente es un Tribunal.   

3.- Cuando la declaratoria de incompetencia  provenga  de  un  juzgado penal del circuito especializado, penal del circuito o  penal  municipal, que manifiesta que el competente es un juzgado que pertenece a  otro  distrito judicial. CSJ  AP,    10   oct.   2006,   rad.   26201. (Subrayas y negrillas fuera de texto).   

1.2. En este caso se consolida la situación  prevista  en  el numeral 3º, por cuanto el Juzgado 2º de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Villavicencio  considera  que  su  homólogo  5º de  Descongestión  de  Bogotá  es el llamado por la ley para conocer la vigilancia  de  la  pena impuesto en contra de Marco Vinicio Crespo  Cortina.   

2. Lo primero que resulta necesario advertir,  es  la  equivocación del Juzgado 5º de Ejecución Penas y Medidas de Seguridad  de  Descongestión  de  Bogotá,  por cuanto luego de haber concluido que no era  competente   para   continuar   conociendo  del  trámite,  debió  remitir  las  diligencias  a  su  superior funcional encargado de definir el asunto (artículo  54  de  la  Ley  906  del  2004), y no enviarlo, como inadecuadamente lo hizo, a  quien  consideró  correspondía  conocer  la  vigilancia de la pena impuesta en  contra      de     Marco     Vinicio    Crespo  Cortina,  pues  ha  debido  tener  en  cuenta  que  el  instituto  de  la  definición de competencia regulado en la ley 906 de 2004, es  connatural   al   sistema   penal  acusatorio  y  difiere  de  la  colisión  de  competencias prevista en las legislaciones anteriores.   

La definición de competencia es el mecanismo  establecido  en el ordenamiento jurídico para que, en caso de duda, precisar de  manera  perentoria  y definitiva, cuál de los distintos jueces o magistrados es  el  llamado a conocer de la fase procesal del juzgamiento, o para ocuparse de un  trámite determinado.   

3. En el presente asunto, se advierte que el  Código  de  Procedimiento  Penal   de  2004  contiene  vacíos  en  torno  a  la  definición  integral  de los factores de competencia  de    los    juzgados    de   ejecución    de   penas   y   medidas   de   seguridad,   razón  por  la  cual se ha hecho imperativo acudir al Acuerdo No 54 del  24  de  mayo  de  1994  expedido  por el Consejo Superior de la Judicatura, cuyo  artículo   1º  es  del  siguiente tenor:   

(…)  Los jueces  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad, conocen de todas las cuestiones  relacionadas  con  la ejecución punitiva de los condenados que se encuentren en  las   cárceles   del   respectivo  Circuito  donde  estuvieren  radicados,  sin  consideración   al   lugar   donde   se   hubiere   proferido   la   respectiva  sentencia.   

         

Asimismo conocerán del cumplimiento de las  sentencias  condenatorias,  donde  no se hubiere dispuesto el descuento efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que el fallo de primera o única instancia se  hubiere proferido en el lugar de su sede.   

Dicha   disposición   normativa  ha  sido  interpretada        por        la        Sala6     en    los    siguientes  términos: si el condenado,  efectivamente,  cumple  la pena de prisión que le fue  impuesta,   el   competente   será  el  juzgado  de  ejecución   punitiva   del   lugar  en  el  que  se  encuentre  recluido.  Y,  si  por  el  contrario,  el  condenado  goza  de libertad, es decir, no descuenta pena, conocerá  del  asunto aquél de la sede en que se  haya  proferido  el  fallo  de  primera  o  de  única  instancia.   

4. Conforme a las  reglas   expuestas,   no  cabe  duda  que  le  asiste  razón        al        Juez       2º        de        Ejecución   de   Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Villavicencio,  en  cuanto  a  que  el  competente para conocer del cumplimiento de la sentencia  condenatoria  proferida  en  contra  de  Marco  Venicio  Crespo Cortina, desde que  éste   dejó   de  descontar  de  manera  efectiva  la  pena  impuesta;  es  su  homólogo  5º      de      Descongestión      de  Bogotá.   

Reiterando  los planteamientos expuestos en  un  caso  similar  al  concita la atención de la Sala  (AP710-2015),   es   preciso   advertir   que,   con  independencia  de que en un  comienzo  el  condenado  cumpliera la pena de prisión  en  Villavicencio  y de que  un   juez   ejecutor   de   esa  ciudad,  a  quien  le  correspondía   el  conocimiento  de  la  actuación  durante    ese    lapso,    ordenara   la  captura  del  condenado  una  vez  le  informaron  que  no regresó  a   su   lugar   de   reclusión  después  de  habérsele  concedido  el permiso  administrativo  de  hasta  72  horas; los presupuestos  normativos     antes     señalados    no    sufren  alteración   alguna,   pues   hoy   día      aquél     no     tiene     la  condición de recluso.    

En  conclusión,  como   quiera  que  Crespo  Cortina en la actualidad no  descuenta  la  pena  de prisión intramural que le fue  impuesta  mediante  sentencia condenatoria en firme, sino que, por el contrario,  se    encuentra    en   libertad   (prófugo)   aunque  con  orden  de  captura  vigente;       mientras      permanezca      tal  situación,  el  competente  para  conocer  de  esa  actuación    es    el    Juzgado    5º     de    Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad de Descongestión    de    Bogotá,   al   cual   se  remitirá  inmediatamente  la actuación.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.  Declarar  que la competencia  para  conocer  los  asunto relativos a la vigilancia de la ejecución de la pena  impuesta   en   contra   de   Marco   Vinicio  Crespo  Cortina  por  el  delito  de  tráfico, fabricación o  porte  de  armas  de  fuego, corresponde al Juzgado 5º de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Descongestión de Bogotá, a donde se remitirán las  diligencias.   

Segundo.  Infórmese esta decisión al  Juzgado   2º   de   Ejecución   de   Penas   y   Medidas   de   Seguridad   de  Villavicencio.   

Tercero. Contra esta  providencia no procede recurso alguno.   

Cópiese y Cúmplase  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Fernando Alberto Castro Caballero  

Eugenio Fernández Carlier  

Gustavo Enrique Malo Fernández  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Folios   116   a  118  –  cuaderno No.2.   

2 Cfr.  Folios   140   y  141  –  ibídem.   

3 Cfr.  Folio  143  – ibídem.   

4 Cfr.  Folios   123   y  124  –  cuaderno No.3.   

5 Cfr.  Folio   8   –  cuaderno  No.4.   

6 CSJ  AP,  22  de  enero de 2014, Rad. 42993; CSJ AP, 09 Jul 2012, Rad. 39344; CSJ AP,  04  Abr  2011,  Rad.  36084;  CSJ  AP, 23 Feb 2011, Rad. 35779; y CSJ AP, 22 Nov  1996, Rad. 12451, entre otras.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *