AP4038-2015(46402)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Magistrado Ponente  

AP4038-2015  

Radicación nº 46402  

(Aprobado en Acta No. 243)  

          Bogotá.   D.C,   veintiuno   (21)   de  julio  de  dos  mil  quince  (2015).   

Mediante auto de junio 12 último, proferido  en  audiencia  preparatoria,  el Juzgado 8° Penal del Circuito Especializado de  Bogotá  negó  las nulidades impetradas por el defensor de JOSÉ LENOIR AGUILAR  DUARTE,  acusado  por  la Fiscalía como autor de los delitos de enriquecimiento  ilícito de particular, testaferrato y lavado de activos agravado.   

En   contra   de  esa  determinación,  el  peticionario   interpuso  de  recurso  de  apelación,  del  cual  correspondió  ocuparse  a  la  Sala de Extinción de Dominio del Tribunal Superior de Bogotá,  integrada  por  los  Magistrados Pedro Oriol Avella Franco, María Idalí Molina  Guerrero y William Salamanca Daza.   

En  escrito  de  22  de  junio  último,  el  apoderado  judicial  de  AGUILAR DUARTE recusó a los Magistrados nombrados, con  el propósito de apartarlos del conocimiento del asunto.   

Como la recusación propuesta no fue aceptada  por  los  funcionarios, el expediente fue remitido a esta Sala para la decisión  que en derecho corresponda.   

ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

          1.  Ante  la Fiscalía 17 Especializada de  Antinarcóticos  e  Interdicción  Marítima  se  inició  la investigación con  radicado  75745,  seguida  contra  Jaime  Jerez  Galeano, Nemesio Ayala, Nemesio  Ayala  Barrera, Germán Quiroga Velasco, Óscar Richard Martínez Arango, Óscar  Alberto  Jerez  Galeano,  Norma  Constanza  Cárdenas  Duarte, Ruby Yiceth Ayala  Barrera,  Libardo  Díaz  y  JOSÉ  LENOIR  AGUILAR  DUARTE, entre otros, por su  supuesta   pertenencia   a   la   organización   criminal   de  Daniel  Barrera  Barrera.   

          El  despacho  decretó  la  ruptura  de la unidad procesal y ordenó  investigar  por  separado  al  nombrado  AGUILAR  DUARTE y a Libardo Díaz, pues  mientras   los  restantes  sindicados  fueron  vinculados  a  la  investigación  mediante  indagatoria,  estos dos lo fueron a través de declaración de persona  ausente.   

          2.  En resolución de marzo 17 de 2014, la  Fiscalía  calificó  el  mérito  del sumario adelantado contra Libardo Díaz y  AGUILAR  DUARTE;  al primero lo acusó por los delitos de tráfico, fabricación  o  porte  de  estupefacientes  agravado  y  concierto  para  delinquir agravado,  mientras  que  al segundo le atribuyó la comisión de los punibles de lavado de  activos   agravado,  testaferrato  y  enriquecimiento  ilícito  de  particular.   

          3.  Ejecutoriado  el  pliego de cargos, el  expediente  fue remitido al Juzgado 8° Penal del Circuito Especializado para el  adelantamiento de la causa.   

          No  obstante,  en  escrito  de  25  de  marzo  último, el apoderado  judicial  de  AGUILAR  DUARTE  recusó  al  funcionario  con  fundamento  en las  causales  previstas en los numerales 4° y 6° del artículo 99 de la Ley 600 de  2000.   

          Lo  anterior,  pues  consideró  que  el funcionario comprometió su  imparcialidad  al  suscribir  la  sentencia  de 17 de junio de 2013, por la cual  decidió  sobre  la  responsabilidad  de  Jaime  Jerez  Galeano,  Nemesio Ayala,  Nemesio  Ayala  Barrera,  Germán  Quiroga  Velasco,  Óscar  Richard  Martínez  Arango,  Óscar  Alberto  Jerez  Galeano, Norma Constanza Cárdenas Duarte, Ruby  Yiceth Ayala Barrera.   

          El  Juez  no  aceptó  la  recusación  y  el  Tribunal  Superior de  Bogotá,   mediante  auto  de  abril  21  de  2015,  la  declaró  improcedente.   

            

          4.  El 12 de junio de 2015 fue instalada la  audiencia  preparatoria,  en  curso  de  la  cual el Juez 8° Penal del Circuito  Especializado  resolvió  las  pretensiones probatorias de las partes y decidió  no  decretar  las  nulidades  deprecadas  por  el  abogado  de AGUILAR DUARTE en  escrito de 16 de marzo de la misma anualidad.   

          En  contra  de esa determinación, el peticionario interpuso recurso  de apelación.   

          5.  Correspondió conocer de la alzada a la  Sala  de  Extinción  de Dominio del Tribunal Superior de Bogotá, integrada por  los  Magistrados  Pedro  Oriol  Avella  Franco,  María Idalí Molina Guerrero y  William  Salamanca  Daza; funcionarios a quienes, a través de memorial de 22 de  junio  año  curso,  el  defensor  de  JOSÉ  LENOIR  AGUILAR DUARTE recusó con  fundamento  en  las  causales definidas en los numerales 4° y 6° del artículo  99 de la Ley 600 de 2000.   

          Señaló  que  los  nombrados Magistrados, al resolver la apelación  interpuesta  contra la providencia de 17 de junio de 2013, profirieron sentencia  de  segunda instancia en el proceso promovido por los mismos hechos contra Jaime  Jerez  Galeano,  Nemesio  Ayala, Nemesio Ayala Barrera, Germán Quiroga Velasco,  Óscar  Richard  Martínez Arango, Óscar Alberto Jerez Galeano, Norma Constanza  Cárdenas Duarte, Ruby Yiceth Ayala Barrera.   

          Alegó  que  en  esa  decisión,  los  Magistrados comprometieron su  imparcialidad  respecto  de AGUILAR DUARTE, pues aunque se pronunciaron sobre la  responsabilidad  de  otras  personas,  lo  cierto  es  que  los  hechos en ambas  actuaciones   son   idénticos   e  hicieron  afirmaciones  que  demuestran  que  anticiparon su criterio sobre la situación de aquél.   

          Así,  aseveró,  se  observa  en  el  fallo de segundo grado que se  hicieron  referencias  a  que  su representado y Jaime Jerez Galeano, uno de los  sentenciados,  eran  socios  en la empresa Los Tunjos LTDA., respecto de la cual  se concluyó que es una sociedad ficticia.   

          Agregó   que   tales   afirmaciones   comportan   en   sí   mismas  prejuzgamiento,  máxime si se tiene en cuenta que «la  Sala  efectuó  una  valoración completa de las pruebas obrantes en el plenario  en  torno  a  la  existencia  o  no de las Sociedades donde José Lenoir Aguilar  Duarte es socio y Representante Legal».   

          Adveró  que  «es altamente improbable que  la   Sala  modifique  un  pilar  fundamental  del  fallo  condenatorio  como  el  analizado,  que  ponga  en  entredicho  sus propias conclusiones en función del  valor “justicia” que reclama».   

          Así  las cosas, luego de disertar con considerable extensión sobre  las  causales  de  recusación  invocadas,  concluyó  que  las mismas se hallan  configuradas  y  pidió  a  los  Magistrados,  en  consecuencia,  «separarse del conocimiento de este proceso penal».   

          6.  Los  Magistrados  recusados,  mediante  auto  de  2  de julio de 2015, declararon infundado el pedimento del defensor de  AGUILAR  DUARTE  y por razón de ello, «de conformidad  con  lo  establecido  en  el artículo 106 de la Ley 600 de 2000», ordenaron  el  envío  de  las  diligencias  a  esta  Corte  para la  decisión correspondiente.   

          Consideraron,   luego  de  disertar  sobre  el  debido  proceso,  la  imparcialidad  judicial  y  el instituto de los impedimentos y recusaciones, que  en  el  presente  asunto  no se ha configurado ninguna de las causales invocadas  por el mandatario judicial del procesado.   

          Señalaron  que  en la sentencia proferida contra otros involucrados  en  hechos  por  los  que  es  investigado aquél no emitieron ningún juicio de  reproche  respecto  de su responsabilidad penal ni anticiparon su criterio sobre  la materialidad de los hechos.   

          Transcribieron  extensamente  apartes  del  fallo  proferido  en  la  actuación  seguida  contra  Jaime Jerez Galeano y otros para, con fundamento en  ello,  concluir  que  «las referencias que se hicieron  frente  a  JOSÉ  LENOIR  AGUILAR  DUARTE, en la providencia judicial acabada de  citar,  de  ellas,  en  manera  alguna  emerge  la  idea  de  que  en contra del  prenombrado se haya efectuado un prejuzgamiento».   

CONSIDERACIONES  

La  Sala  anticipa  que  se  abstendrá  de  resolver  materialmente  o de fondo sobre la recusación, por las razones que se  expresan seguidamente.    

En  el  contexto de la Ley 600 de 2000, esta  Corporación   se  ha  ocupado  de  decidir  de  fondo  sobre  las  recusaciones  promovidas  contra  la  totalidad de los integrantes de una Sala de Decisión de  Tribunal    Superior    de    Distrito    Judicial1.   

Por  el  contrario, tratándose de idéntica  situación  acaecida  en  el  marco  de la Ley 906 de 2004 y con ocasión de las  modificaciones  introducidas  por  la  Ley  1395  de  2010,  se  ha abstenido de  resolverlas,  considerando que la decisión sobre el particular corresponde a la  Sala de Decisión que le siga en orden, así:   

«El  artículo  60  de la Ley 906 de 2004,  modificado  por  el  artículo  84  de  la  Ley 1395 de 2010, dispone, en cuanto  interesa  resaltar  para  los  actuales fines, que “si el funcionario judicial  recusado  aceptare  como  ciertos  los hechos en que la recusación se funda, se  continuará  el  trámite  previsto  cuando  se admite causal de impedimento. En  caso  de  no  aceptarse,  se  enviará  a quien le corresponde resolver para que  decida  de  plano.  Si  la  recusación  versa  sobre  magistrado  decidirán  los  restantes  magistrados  de  la  Sala”.   

Como   se  advierte  sin  dificultad,  la  disposición  transcrita no regula el supuesto de hecho en el que la recusación  se  promueve  – como en el  presente  asunto  – contra  la totalidad de los Magistrados que integran la Sala de decisión.   

Esa  conclusión  se  desprende  del  tenor  literal  de  la  norma,  que refiere a «los restantes magistrados de la Sala»;  supuesto  que  obviamente  carece de sentido si lo pretendido es apartar a todos  los  funcionarios  que  la  componen  del conocimiento de un determinado asunto.                     

Ante dicho vacío y en virtud del principio  de  integración normativa previsto en el artículo 25 de la ley 906 de 2004, es  aplicable  al  caso  en  examen  lo dispuesto en el artículo 152 del Código de  Procedimiento   Civil  –  replicado,  en  lo  pertinente,  en  el  artículo  143  del Código General del  Proceso  –  que  de  manera  expresa  regula  esa  situación  en los siguientes  términos:                          

“La  recusación  de un magistrado o conjuez la resolverá el que le siga en turno en  la  respectiva  sala,  con observancia de lo dispuesto en el inciso anterior, en  lo pertinente.   

Si  se recusa simultáneamente a dos o más  magistrados  de  una sala, cada uno de ellos deberá actuar como se indica en el  inciso  3°, en cuanto fuere procedente. Corresponderá al magistrado que no fue  recusado tramitar y decidir la recusación.   

Si se recusa a todos los magistrados de una  sala  de decisión, cada uno de ellos deberá proceder  como  se  indica  en el inciso 3°, siguiendo el orden alfabético de apellidos.  Cumplido  esto  corresponderá  al  magistrado  de la  siguiente  sala  de  decisión,  por  orden alfabético de apellidos, tramitar y  decidir la recusación”.   

Aplicadas las consideraciones precedentes al  caso  que  se examina, debe concluirse que, al haber estimado que no concurre la  causal  de  impedimento  o recusación invocada por el defensor de los acusados,  correspondía  a los Magistrados remitir el asunto al funcionario que preside la  siguiente  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Cundinamarca, para  que  los  integrantes  de  ésta  decidieran,  de  manera  definitiva,  sobre el  particular.   

Tal  ha  sido,  por  demás,  el  criterio  pacífico  de  esta  Corporación,  que en asuntos como el presente ha sostenido  que  “si  la recusación se dirige contra la totalidad de quienes componen una  de  las  Salas  de Decisión Penal del respectivo Tribunal, resolverá la que le  siga             en             turno”2»3.   

En  esta  ocasión,  la Corte observa que no  existen  razones para aplicar distinto criterio a las recusaciones promovidas en  procesos  seguidos  bajo  el  rito  previsto en la Ley 600 de 2000 pues, como se  observa  a  continuación,  el  trámite  previsto en esa codificación para tal  efecto  es idéntico al establecido en la Ley 906 de 2004, modificada por la Ley  1395 de 2010.   

Véase:  

Ley    600   de  2000             

Ley    906   de  2004  

Artículo   105:  Si  el  funcionario judicial en quien concurra alguna  de  las  causales  de  impedimento  no  lo  declarare, cualquiera de los sujetos  procesales podrá recusarlo.   

(…)  

Artículo 106: Si  el  funcionario  judicial  recusado  aceptare  como ciertos los hechos en que la  recusación  se  funda,  se  continuará  el  trámite previsto cuando se admite  causal  de  impedimento.  En  caso  de  no  aceptarse,  se  enviará  a quien le  corresponde  resolver  para  que  decida de plano, si la recusación versa sobre  magistrado decidirán los restantes magistrados de la sala.   

Presentada  la  recusación, el funcionario  resolverá inmediatamente mediante providencia motivada             

Artículo   60:  Si  el  funcionario  en  quien  se  dé una causal de  impedimento    no    la    declarare,    cualquiera   de   las   partes   podrá  recusarlo.   

Si el funcionario judicial recusado aceptare  como  ciertos  los  hechos  en  que  la  recusación se funda, se continuará el  trámite  previsto  cuando  se  admite  causal  de  impedimento.  En  caso de no  aceptarse,  se  enviará  a  quien  le  corresponde  resolver para que decida de  plano.  Si  la  recusación  versa  sobre  magistrado  decidirán  los restantes  magistrados de la Sala.   

La recusación se propondrá y decidirá en  los  términos  de  este Código, pero presentada la recusación, el funcionario  resolverá inmediatamente mediante providencia motivada.  

Artículo   103:  Del impedimento manifestado por un magistrado conocen  los   demás   que   conforman  la  sala  respectiva.  Aceptado   el   impedimento   del   magistrado,   se  complementará  la  Sala  con  quien le siga en turno y si hubiere necesidad, se  sorteará  un conjuez. Si no  se  aceptare  el impedimento, tratándose de magistrado de tribunal superior, se  pasará  el  proceso  a la Corte Suprema de Justicia para que dirima de plano la  cuestión.   

Si  el magistrado fuere de la Corte Suprema  de  Justicia  y  la  sala  rechazare  el  impedimento,  la decisión de ésta lo  obligará.             

Artículo   58A:  Del impedimento manifestado por un magistrado conocen  los  demás  que conforman la sala respectiva, quienes  se  pronunciarán  en  un  término  improrrogable  de  tres días. Aceptado  el  impedimento del magistrado, se complementará la Sala  con   quien   le  siga  en  turno  y  si  hubiere  necesidad,  se  sorteará  un  conjuez.  Si no se aceptare  el  impedimento,  tratándose  de Magistrado de Tribunal Superior, la actuación  pasará   a   la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  que  dirima  de  plano  la  cuestión.   

Si  el magistrado fuere de la Corte Suprema  de  Justicia  y  la  Sala  rechazare  el  impedimento,  la  decisión de esta lo  obligará.  En  caso  de  aceptarlo  se  sorteará un  conjuez, si a ello hubiere necesidad.  

Sin  dificultad  se advierte, a partir de la  confrontación  de  las  disposiciones  pertinentes, que la Ley 1395 de 2010, en  cuanto  modificó  el trámite de las recusaciones previsto en el texto original  de  la  Ley  906  de  2004,  comportó  en  últimas  la  adopción,  en iguales  términos,  del  procedimiento  establecido  para  dicho efecto en la Ley 600 de  2000.   

En  ese  orden,  es  claro que tampoco en el  Código  de  Procedimiento  Penal  de  tendencia inquisitiva aparece regulada la  manera  en la que debe tramitarse y decidirse la recusación formulada contra la  totalidad  de  los  Magistrados  que  integran una Sala de Decisión de Tribunal  Superior.   

Por  tal razón y conforme el criterio de la  Sala  citado en precedencia, lo viable es acudir, con fundamento en el principio  de  remisión  establecido  en  el  artículo  23  de  esa  codificación,  a lo  dispuesto  en  el  artículo  152  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  cuyo  contenido  es  esencialmente  idéntico al del artículo 143 del Código General  del Proceso, que sí regula dicha situación:   

«La recusación de un magistrado o conjuez  la  resolverá el que le siga en turno en la respectiva sala, con observancia de  lo dispuesto en el inciso anterior, en lo pertinente.   

Si  se recusa simultáneamente a dos o más  magistrados  de  una sala, cada uno de ellos deberá actuar como se indica en el  inciso  3°, en cuanto fuere procedente. Corresponderá al magistrado que no fue  recusado tramitar y decidir la recusación.   

Si se recusa a todos los magistrados de una  sala  de decisión, cada uno de ellos deberá proceder  como  se  indica  en el inciso 3°, siguiendo el orden alfabético de apellidos.  Cumplido  esto  corresponderá  al  magistrado  de la  siguiente  sala  de  decisión,  por  orden alfabético de apellidos, tramitar y  decidir la recusación».   

         

Así las cosas, la Corporación se abstendrá  de  resolver  sobre  la recusación promovida por el defensor de AGUILAR DUARTE;  en  su  lugar,  remitirá  la actuación al Tribunal Superior de Bogotá para la  decisión que corresponda.   

         Resta  precisar  que  si bien la Sala de Extinción de Dominio de la  que  hacen  parte  los Magistrados recusados tiene la condición de Sala Única,  lo   cierto   es   que,   según   lo  prevé  el  Acuerdo  PSAA12  – 9165 de 2012, expedido por el Consejo  Superior  de la Judicatura, aquélla «hace parte de la  Sala   Penal   del   Tribunal   Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá»  y,  además, comparte con ésta la lista de Conjueces.   

         Lo anterior significa que corresponderá  a  la  primera  Sala  de  Decisión  Penal  de esa Corporación, que le sigue en  turno,   decidir   sobre  la  recusación  presentada  contra  los  Magistrados.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

1.  ABSTENERSE  de  resolver  sobre  la  recusación elevada por el defensor de JOSÉ LENOIR AGUILAR  DUARTE  contra  los  Magistrados  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de  Bogotá,  Pedro  Oriol  Avella  Franco,  María Idalí Molina Guerrero y William  Salamanca Daza.   

2.  DEVOLVER  las  diligencias  a  esa  Corporación para que se proceda de acuerdo con lo previsto  en la parte motiva de esta providencia.   

Contra  el  presente auto no procede ningún  recurso.   

Cúmplase,  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO   

JOSÉ   LEONIDAS     BUSTOS    MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER   

GUSTAVO   ENRIQUE   MALO   FERNÁNDEZ   

EYDER      PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA    SALAZAR   CUÉLLAR   

LUIS      GUILLERMO     SALAZAR  OTERO   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Verbigracia,  CSJ AP, 1 feb. 2012, rad. 38.195.            

2 CSJ  AP,  mayo  30  de  2012,  Rad. 39.102. En igual sentido, CSJ AP, 31 de agosto de  2012, Rad. 39.724; CSJ AP, 6 de marzo de 2013, Rad. 40.817.   

3 CSJ  AP, 9 mar. 2015, rad. 45.537.     

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