CP096-2014(42810)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada Ponente  

CP096-2014  

Radicación No.42810  

Aprobado Acta No. 169  

Bogotá,  D.C.,  cuatro (4) de junio de dos  mil catorce (2014)   

VISTOS  

Procede  la  Corporación a emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  NÉSTOR  RAÚL  SERNA  ARANGO  presentada  por    el   Gobierno   de   los   Estados   Unidos1.   

ANTECEDENTES  

Con Nota Verbal No. 2453 del 20 de noviembre  de  2013,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición     de     NÉSTOR     RAÚL    SERNA  ARANGO,  contra  quien  la  Corte  del  Distrito  de  Columbia  dictó  el  23  de  agosto  de 2012 la acusación No. 1:12-Cr-00183  para  que comparezca a juicio  por delitos federales de narcóticos.   

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

Para  formalizar la petición de entrega de  SERNA    ARANGO    se  incorporaron  al  presente trámite, por intermedio del Ministerio de Relaciones  Exteriores  y provenientes de la Embajada de los Estados Unidos de América, los  siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i) Nota Verbal No. 1116 del 21 de junio de  2013,  por  cuyo  medio la  Embajada  de los Estados Unidos solicitó la detención provisional con fines de  extradición     de     NÉSTOR     RAÚL    SERNA  ARANGO.   

ii) Nota Verbal No. 2453 del 20 de noviembre  de    2013    mediante    la    cual    se    protocoliza    la   petición   de  extradición.   

(iii)   Copia   de   la   acusación  No.  1:12-Cr-00183  dictada  por la Corte del Distrito de Columbia el 23 de agosto de  2012.   

(iv)  Traducción  de  las  disposiciones  aplicables  al  caso, esto es, Título 18, Secciones 2, 3238 y 3282; Título 21,  Secciones  802,  812, 853,  952, 959, 960, 963 y 970 del Código de los Estados Unidos.   

(v)  Orden  de arresto emitida por la Corte  del    Distrito    de    Columbia    contra    SERNA  ARANGO.   

(vi)  Declaración  jurada  de Joshua      P.     Jones,  Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos en el Distrito de Columbia,  en   la   cual   se  refiere  al  procedimiento  cumplido  por  el  Gran  Jurado  para dictar la acusación,  descarta  la  configuración de la prescripción, concreta los cargos formulados  en  contra  de NÉSTOR RAÚL SERNA ARANGO e indica los elementos integrantes del delito.   

(vii)  Declaración  jurada  de    Jason   M.   Shatarsky,  agente  especial  de  la  Agencia de Investigaciones de Seguridad  Nacional  (HSI),  por  cuyo  medio  informa  los pormenores de la investigación en  virtud  de la cual se solicita la extradición y aporta los datos allegados a la  investigación sobre la identidad del requerido.   

(viii)   Informe   de   consulta   de  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  de  la  cédula de ciudadanía No.  8.409.646   a   nombre   de   NÉSTOR   RAÚL  SERNA  ARANGO.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  por  la  Fiscalía  General de la  Nación  la  Nota  Diplomática  No.  1116  del  21 de junio de 2013, ordenó la  captura  de  NÉSTOR  RAÚL SERNA ARANGO mediante  Resolución  del  19  de julio siguiente, la cual se hizo  efectiva   el   25   de   septiembre   de   ese   año   en  Bello  (Antioquia)  por miembros de la Policía  Nacional.   

Protocolizada  la  solicitud  de  entrega  mediante  Nota  Verbal  No.  2453  del 20 de noviembre de 2013, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida  a  su  homólogo de  Justicia  y del Derecho con oficio DIAJI/GCE No. 2596 del mismo día, en el cual  conceptuó:   

“Sobre el particular, es preciso señalar  que,  se  encuentra vigente entre la República de Colombia y los Estados Unidos  de  América,  la  “Convención de Naciones Unidas contra el tráfico ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas”, suscrita en Viena el 20 de  diciembre de 1988. (…)   

De conformidad con lo expuesto, en atención  a  que  el  tratado  aplicable  entre  las  partes  no  regula  el  trámite  de  extradición,  y  a  la  luz de lo preceptuado en los artículos 491 y 496 de la  Ley  906  de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por lo previsto en el  ordenamientos      jurídico      colombiano”2.   

Revisadas  las  diligencias  con base en la  citada  normatividad,  en  dicha  Cartera  no  se  evidenció  la falta de pieza  sustancial  alguna  y,  en  consecuencia,  la  Jefe  de  la  Oficina  de Asuntos  Internacionales,   con   oficio  OFI13-0030840-OAI-1100  del  27  de  noviembre  de 2013, envió el expediente a la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia para lo de su competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

El  2 de diciembre de 2013 la Corte inició  la  etapa  judicial  del  trámite  garantizando  la designación de defensor al  requerido;  así  mismo,  surtido  el  traslado para solicitar pruebas, el 30 de  abril  siguiente, la Sala  denegó los medios de convicción postulados por  la  defensa  por no relacionarse con los temas del concepto. Finalmente, corrió  traslado para presentar alegatos finales.   

Alegatos de conclusión  

El    Ministerio    Público,   representado   por  el  Procurador  Segundo  Delegado  para  la  Casación  Penal,  realiza  un  recuento  de  las  exigencias  previstas  en  el  ordenamiento  jurídico  para  la  emisión  de  concepto por parte de la Corte,  resume  la  actuación  adelantada  y  los  documentos aportados por el Gobierno  requirente,  luego  de  lo  cual  colige  que  no  está presente ninguna de las  limitantes    incluidas    en    el    artículo    35   de   la   Constitución  Política.   

Así mismo, aborda el estudio de la validez  formal  de  la  documentación  allegada,  señalando  los  requisitos  para  su  expedición  y presentación, de manera especial su traducción y autenticación  por  las  autoridades correspondientes en el país requirente, y el cumplimiento  del  trámite  diplomático  para  su  presentación,  todo  lo  cual le permite  concluir    que    esas   exigencias   se   encuentran   satisfechas.   

   

Igual criterio expresa acerca de las demás  exigencias  previstas  por  el artículo 502 del Código de Procedimiento Penal,  esto  es,  la demostración plena de la identidad del requerido, el principio de  la  doble  incriminación  y  la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero.   

En cuanto a la pena mínima exigida, afirma  estar  acreditada por cuanto el cargo formulado por el país requirente equivale  en  el ordenamiento patrio a los delitos descritos en el artículo 340 y 376 del  Código   Penal,  relativos  al  concierto  para  delinquir  y  al  tráfico  de  estupefacientes,   los   cuales   tienen   pena   superior  a  cuatro  años  de  prisión.   

En  consecuencia, considera satisfechos los  requisitos  exigidos  en el procedimiento penal para emitir concepto favorable a  la  solicitud  de  extradición  del ciudadano NÉSTOR  RAÚL     SERNA     ARANGO,     razón    por    la  cual    pide  a  la  Corte,   si   acoge   su  criterio,  exhortar  al  Gobierno  Nacional para que formule al país reclamante  los  condicionamientos necesarios para garantizar la protección de los Derechos  Humanos  del  requerido,  en  atención  a  lo  dispuesto  en  los  instrumentos  internacionales   y   en   la   Constitución  Política  colombiana.   

La  defensa  de  NÉSTOR  RAÚL SERNA ARANGO  pide  emitir  concepto  desfavorable  al  requerimiento  por  cuanto la conducta  atribuida  al  reclamado  es  atípica  a  la  luz  del  ordenamiento  jurídico  colombiano.  En  tal  sentido,  trae a colación la decisión del 3 de agosto de  2011   del   Juzgado   Primero  Penal  del  Circuito  de  Rionegro  (Antioquia)     que    precluyó    la  investigación  en  favor de Alexander Ospina Montoya,  a  quien  se  le  encontraron 3 kilos y 886 gramos de  efedrina, bajo el argumento  de  que  la Resolución 009 de 1987 de la Dirección Nacional de Estupefacientes  sólo  considera como precursor de estupefacientes una cantidad superior a cinco  kilos de esa sustancia.    

En   el   evento  examinado,  agrega,  la  acusación  foránea  menciona la ayuda del requerido para fabricar 50 gramos de  metanfetamina,  situación  que  impone  aplicar  el  principio del in  dubio  pro  reo para presumir que la  cantidad          de          sustancia          precursora         (efedrina), es  inferior a cinco kilos.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos 490, 493, 495  y 502 de la Ley 906 de 2004,  regulación  a  la  cual  se acude porque los hechos también ocurrieron bajo su  vigencia.   

Esos   requisitos   consagrados   en  los  artículos  495  y 502 de la ley en cita se concretan en i) la validez formal de  la  documentación  allegada por el país requirente, ii) la demostración plena  de  la identidad de la persona solicitada, iii) la presencia del principio de la  doble  incriminación  y  iv)  la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación  de  nuestro  sistema  procesal  penal.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en el caso bajo examen se cumplen dichos presupuestos.   

    

1. Validez formal de la documentación     

Conforme  a  lo preceptuado en el artículo  495  de  la  Ley  906  de 2004, la solicitud de extradición debe efectuarse por  vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional, por la consular o de gobierno a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  país  extranjero, con indicación de los actos que determinan la petición,  así  como  del  lugar  y  fecha  de su ejecución; todo ello acompañado de los  datos  por  cuyo  medio  sea  posible  identificar  plenamente  al  reclamado e,  igualmente,   es   necesario   allegar   la   reproducción  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En   el   caso   particular,   la   Corporación  observa  que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de América, a través de su representación  diplomática,  solicitó  la  extradición del ciudadano colombiano NÉSTOR   RAÚL   SERNA   ARANGO  y,  al  efecto, anexó copia de la  acusación  No.  1:12-Cr-00183  dictada el 23 de agosto de 2012 por la Corte del  Distrito  de  Columbia  y  de  la  orden  de  arresto  expedida    contra   el   reclamado   por   la   referida   autoridad   judicial  extranjera.   

También allegó  la  declaración jurada de Joshua P. Jones,  Fiscal  Auxiliar  en  el  Distrito de  Columbia,  en  la  que  se refiere al procedimiento cumplido por el Gran  Jurado  para dictar la acusación,  descarta  la  configuración de la prescripción, concreta los cargos formulados  en  contra  de  NÉSTOR RAÚL SERNA ARANGO,  indica los  elementos  integrantes del delito y remite a la declaración de apoyo del agente  encargado   de   la   investigación   para    mayores   detalles   de  los  hechos.   

De  igual  manera,  se  observa  que en los  documentos  aportados  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos respecto de la  acusación  se  especifican  los  actos  imputados y los lugares y épocas de su  ocurrencia,  con  lo  cual se satisfacen los requisitos exigidos en el artículo  495 de la Ley 906 de 2004, como se explicará más adelante.   

A   su  vez,  dichos  documentos  están  traducidos  al  castellano,  certificados  y  autenticados de conformidad con la  legislación   propia   del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran  refrendados   por  Magdalena  A.  Boynton,  Directora  Asociada  de la Oficina de Asuntos Internacionales de  la  División  de  lo  Penal  del  Departamento  de  Justicia  del  mismo país,  reconocida  como tal por su Procurador Eric H. Holder,  Jr.   

Igualmente,  se  aportaron certificaciones  sobre  la  referida  documentación suscritas por John  F.  Kerry,  Secretario  del Departamento de Estado de  los  Estados  Unidos  de  América  y  por  Sonya No.  Johnson,   Funcionaria  Auxiliar  de  Autenticaciones  de  la misma dependencia, cuya firma, a su turno,  fue  refrendada  por  la  Cónsul  de Colombia en Washington, D.C., Libia   Mosquera   Oliveros,   la  cual  está  legalizada  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia.  Por  lo  tanto, se cumplen a cabalidad los requisitos  para su validez.   

En ese orden, es claro para la Corporación  que  el  primer requisito exigido por el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, se  encuentra acreditado.   

2.           Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Esta  exigencia se orienta a establecer si  la      persona      procesada      (acusada     o  condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida  al  trámite  de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera  identidad;   por   lo   tanto,  el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo solicitado y aquél cuya entrega se encuentra  en curso de resolver.   

Confrontada la Nota Verbal No. 2453 del 20  de  noviembre  de 2013 por cuyo medio se formaliza la petición de extradición,  advierte   la   Corte   que  el  reclamado  responde  al  nombre  de  NÉSTOR RAÚL SERNA ARANGO,  nacido el 6 de agosto de 1963, titular  de  la  cédula  de  ciudadanía  No.  8.409.646.   

La  persona  solicitada se identificó con  aquel  nombre  y  documento de identidad al serle notificada la orden de captura  emitida  por  la  Fiscalía General de la Nación con fines de extradición y se  notificó  de  las  diversas  decisiones adoptadas en el marco de este trámite,  sin efectuar reproche alguno al respecto.   

Además, el lugar y la fecha de nacimiento  registrados  en  la  tarjeta  de  preparación  de  su  cédula  de  ciudadanía  coinciden  con  los  datos  ofrecidos  por  el  país  requirente  y  el  cotejo  dactiloscópico  efectuado  por  perito  de  la  Policía Nacional a las huellas  dactilares  del  capturado,  concuerdan con las que reposan en la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil a nombre de NÉSTOR RAÚL  SERNA ARANGO.   

De lo anterior se deduce razonablemente la  plena  identidad  del  ciudadano  colombiano  pedido  en  extradición,  pues su  información   personal,   relacionada   en  la  solicitud  de  las  autoridades  foráneas,  como  se ha visto, es la misma con la cual se presenta y firma y con  la  que  ha  actuado  en  este  trámite.   

    

1. Principio de la doble incriminación     

Frente  a  este requisito corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado como  ilícitos  en  el  país extranjero tienen en Colombia la misma connotación, es  decir,  si  son  considerados  delitos  y,  de  ser  así, si conllevan una pena  mínima no inferior a cuatro años de privación de la libertad.   

Para  abordar el análisis de este aspecto  debe  partirse del cotejo de los cargos formulados en la acusación aportada por  la  autoridad  extranjera  con  la normatividad interna colombiana, a efectos de  establecer  o  descartar  la equivalencia exigida por el artículo 502 de la Ley  906 de 2004.   

En este sentido, la Sala encuentra que los  hechos  imputados  por  la autoridad foránea en la acusación No. 1:12-Cr-00183  dictada  el  23  de  agosto  de  2012  por  la Corte del Distrito de Columbia se  concretan en los siguientes cargos:   

“CARGO  UNO   

Desde  aproximadamente  2008  y  de manera  continua  a  partir  de  entonces,  hasta la fecha de radicación de la presente  Acusación,  inclusive,  ambas  fechas  siendo  aproximadas e inclusivas, en los  países  de  Colombia,  Panamá,  Honduras,  Guatemala, Belice, México, Estados  Unidos  y  otros,  los  acusados,  …NÉSTOR  RAÚL  SERNA ARRANGO (sic)…,  juntos  y  con  otros  tanto  conocidos  como  desconocidos  al  Jurado  Indagatorio, se conspiraron de manera  consciente,  deliberada  e  intencionada, con fines de cometer delitos en contra  de   Estados   Unidos,  a  saber:  (1)  distribuir  pseudoefedrina  y  efedrina,  sustancias  químicas  de  la  lista  I,  sabiendo  y  pretendiendo  que  dichas  sustancias   químicas  catalogadas  fueren  introducidas  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos,  y  sabiendo  o  con  motivos  razonables  para  creer, que las  sustancias  químicas  catalogadas  se  utilizarían para fabricar una sustancia  controlada;  (2)  ayudar  y  facilitar  la  fabricación  de 50 gramos o más de  metanfetamina,  una sustancia controlada de la Lista II, sabiendo y pretendiendo  que  dicha  metanfetamina  fuere introducida ilícitamente a los Estados Unidos,  en  violación  de  las  Secciones 959(a); 960(b)(1) y (d)(3) del Título 21 del  Código   de   los   Estados  Unidos”  (…)3.   

“CARGO  DOS   

Desde  aproximadamente  2008  y  de manera  continua  a  partir  de  entonces,  hasta la fecha de radicación de la presente  Acusación,   inclusive,  ambas  fechas  siendo  aproximadas  e  inclusivas,  en  conformidad  con  la Sección 3238 del Título 18 del Código de Estados Unidos,  dentro  de  la  competencia  del  Tribunal  Distrital  de Estados Unidos para el  Distrito  de  Columbia,   en  los  países  de Colombia, Panamá, Honduras,  Guatemala,  Belice,  México,  Estados  Unidos y otros, los acusados, …NÉSTOR  RAÚL      SERNA     ARRANGO     (sic)…,  juntos  y  con  otros  tanto  conocidos como desconocidos, al  Jurado   Indagatorio,   se   conspiraron  de  manera  consciente,  deliberada  e  intencionada,  con  fines  de  introducir  pseudoefedrina  y  efedrina a Estados  Unidos  desde  un  lugar  fuera  de este, sabiendo o con motivos razonables para  creer  que  la  pseudoefedrina  y  efedrina  se  utilizarían  para fabricar una  sustancia  controlada,  en  violación  de  las  Secciones 952(a); 960(d)(3) del  Título    21    del   Código   de   los   Estados   Unidos”(…)4.     

   

Los  cargos  imputados  por  la  autoridad  foránea  encuentran  equivalencia  en  el  artículo  340,  inciso  segundo del  Código  Penal,  modificado por los artículos 8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de  la  Ley  1121  de  2006,  del  concierto para delinquir  agravado,  que  contempla  sanción  privativa  de la  libertad  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años de prisión y multa de dos mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

Así  mismo, se actualizan en el artículo  382  del  Código  Penal, modificado por el canon 12 de la ley 1453 de 2011, que  tipifica  el  delito  de  tráfico  de sustancias para  procesamiento  de  narcóticos  y lo reprime con pena  prisión  de  noventa  y  seis (96) a ciento ochenta (180) meses y multa de tres  mil  (3000) a cincuenta mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Lo   anterior   por   cuanto  según  la  declaración   de   apoyo   del   agente   Jason  M.  Shatarsky,   

“La investigación reveló que desde 2008  hasta  el  23 de abril de 2012,…Néstor Raúl Serna Arango, los acusados, eran  miembros  de  una  organización  narcotraficante que  transportaba  miles de kilogramos de pseudoefedrina y  efedrina  desde Colombia hasta los Estados Unidos. La  pseudoefedrina  y  la  efedrina  son  fármacos utilizados en la fabricación de  metanfetamina,  una  sustancia  controlada  bajo  la  legislación    estadounidense.   La   organización   narcotraficante   enviaba  cargamentos  a  escala  grande  de  cápsulas  de pseudoefedrina por empresas de  transporte  internacionales, en paquetes con nombres y direcciones ficticios con  declaraciones     de     envío     alteradas”5(negrillas  y  subrayas  fuera  del texto original).   

El  delito  de tráfico de sustancias para  procesamiento  de  narcóticos  se  concreta  cuando se  introduce  al  país  o se saca de él, se transporta,  se  tiene  en  su  poder,  se  desvía  el  uso  legal  a  través de empresas o  establecimientos     de     comercio,     de     elementos     o    sustancias  que  sirven  para  el procesamiento  de  cocaína,  heroína,  drogas  de origen  sintético   y   demás  narcóticos  que  produzcan  dependencia.  Entre  los  elementos cuyo tráfico está proscrito se encuentran,  éter  etílico,  acetona, amoniaco, permanganato de potasio, carbonato liviano,  ácido   sulfúrico,   ácido   clorhídrico,   diluyentes,   disolventes,   las  sustancias  contempladas  en  los cuadros I y II de la  Convención   de   Naciones  Unidas  contra  los  Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas y las que según el Consejo Nacional de  Estupefacientes se utilizan para tal fin.   

Pues   bien,   según   el  inditcment,  la  sustancia  enviada  en  miles   de   kilogramos   por   NÉSTOR  RAÚL  SERNA  ARANGO  desde  Colombia  a  los Estados Unidos fue la  efedrina  y  la  pseudoefedrina, precursores químicos  para   la   elaboración  metanfetaminas6,  que acorde  con  el artículo 12 de la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico  Ilícito  de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988 están incluidas  en  el  Cuadro  II  como  una  sustancia que debe ser controlada por los Estados  miembros.   

Entonces,  no es cierto como lo pregona la  defensa,  que  el  cargo  de  la  autoridad  foránea  impute  al  reclamado  la  exportación  de menos de cinco kilogramos de los citados elementos. Tampoco que  la  proscripción  del  tráfico  de  la  efedrina  y pseudoefedrina en Colombia  dependa  de  la  cantidad  de  sustancia.  Por el contrario, su inclusión en la  lista  II  de la Convención impone la sanción de todo comportamiento orientado  a traficar tales elementos.   

Aún más, el Ministerio de la Protección  Social7    mediante    Resolución   No.   2335     de    20098,  prohibió  la fabricación, importación y comercialización de medicamentos que  contengan   efedrina   y   pseudoefedrina,   dado   que  éstos  “técnicamente  pueden ser utilizados fácilmente en la fabricación  ilícita   de  sustancias  controladas”.  En  ese  orden,  resulta claro que la  efedrina  y  pseudoefedrina  son  sustancias  precursoras  del  procesamiento de  drogas   de   origen   sintético   que   producen  dependencia.  Por  ende,  su  tenencia,  transporte  y  exportación,  sin  autorización  legal, configura la actividad  delictiva  descrita en el artículo 382 del Código Penal.   

De esta manera, confrontados los supuestos  fácticos  referidos en la acusación y en las normas invocadas por la autoridad  extranjera  con  las  disposiciones  internas de Colombia, se advierte cómo las  conductas  de  asociarse  para  traficar  sustancias  precursoras  para fabricar  estupefacientes   y   efectivamente   traficarlas   constituyen  comportamientos  proscritos  y  penalizados  en  los  dos  países,  de  manera  que  los  cargos  atribuidos  por  la autoridad foránea a NÉSTOR RAÚL  SERNA  ARANGO  corresponden a tipos penales nacionales  que  tienen prevista pena superior a los 4 años de prisión, razón por la cual  se encuentra satisfecho el principio de la doble incriminación.   

En  el  anterior  contexto,  no  le asiste  razón  a  la  defensa al solicitar la aplicación del principio de in   dubio   pro   reo  y  postular  la  atipicidad   del   comportamiento   del   reclamado,   pues   la   actividad  de  “transportar  miles de kilogramos de pseudoefedrina  y  efedrina desde Colombia hasta los Estados Unidos”  materializa  en  Colombia  conducta  punible  sancionada con pena de prisión de  más de cuatro años.   

Ahora, como la acusación No. 1:12-Cr-00183  dictada  el  23  de agosto de 2012 por la Corte del Distrito de Columbia incluye  la  extinción  del  derecho de dominio, es preciso señalar que tal afirmación  no puede ser entendida en estricto sentido como un cargo.   

En  efecto,  como  lo ha venido expresando  esta  Corporación  respecto  de  situaciones semejantes, el señalamiento de la  extinción  del derecho de dominio no comporta imputación alguna, pues se trata  del   anuncio   de   la   consecuencia   patrimonial   que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea  respecto  de  los bienes involucrados en el delito, de  cuya   comisión   se   acusa  al  requerido,  tema  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la  cual  no  se encuentra comprendido dentro de los  aspectos por analizar en el concepto a emitir por la Sala.   

4.           Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta  última  exigencia  se  orienta  a  verificar  si la pieza procesal ofrecida por el país requirente es equivalente,  por  lo  menos,  a  la  acusación  prevista  en  el ordenamiento procesal penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer  identidad  entre  ambas actuaciones, pues lo relevante es determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al juicio. Además, se debe constatar si  brinda  un  relato  sucinto  del comportamiento imputado, con especificación de  las  circunstancias  de lugar y tiempo e, igualmente, si expresa con claridad la  calificación jurídica señalando los preceptos aplicables.   

Así   las   cosas,   se  tiene  que  la  acusación      No.  1:12-Cr-00183  dictada  el  23  de  agosto  de 2012 por la Corte del Distrito de  Columbia,  al  igual  que  ocurre  con  la  pieza  de  la  misma  índole  en el  ordenamiento  colombiano,  marca  el  comienzo  del  juicio, etapa en la cual el  procesado  tiene  la  oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos a él  atribuidos.   

En  estas  condiciones, es indiscutible la  equivalencia  existente  entre la acusación dictada en el país extranjero y la  pieza  procesal  contemplada  en los artículos 336 y 337 de la Ley 906 de 2004.  Naturalmente,  conviene  advertir,  se  trata  de una identidad material y no de  forma.   

El concepto de la Corporación  

En    razón    de    las   anteriores  consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL, emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   NÉSTOR  RAÚL SERNA ARANGO formulada por  el  Gobierno de los Estados Unidos a través de su Embajada en Bogotá, para que  sea  juzgado  por  los hechos incluidos en los cargos uno y dos de la acusación  No.  1:12-Cr-00183  dictada el 23 de agosto de 2012 por la Corte del Distrito de  Columbia.   

Además,   es   preciso   consignar  que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que el reclamado no  vaya  a ser condenado a pena de muerte, ni juzgado por hechos diversos a los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a desaparición forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles, inhumanos o degradantes, como tampoco a la  sanción  de  destierro, cadena perpetua o confiscación, conforme lo establecen  los  artículos  11,  12  y  34  de  la  Carta  Política. Así mismo, que se le  ofrezcan  las atenciones médicas que su estado de salud demande, acorde con las  afecciones      médicas      referidas     por     el     requerido.   

También  debe  condicionar la entrega del  solicitado  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones,   todas   las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en  particular a tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo   anterior,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en los artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5, 7 y 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y  15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por  igual,  la  Corte  estima  oportuno  señalar   al   Gobierno   Nacional,   en  orden  a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  que  proceda  a  imponer al Estado requirente la  obligación  de facilitar los medios necesarios para garantizar su repatriación  en  condiciones de dignidad y respeto por la persona humana, en caso de llegar a  ser  sobreseído,  absuelto,  declarado  no  culpable, o su situación jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno Nacional le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre  la  materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

La   Sala   se   permite   indicar  que,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en el numeral 2º del  artículo  189  de  la Constitución Política, le compete al Gobierno en cabeza  del  señor  Presidente  de  la República como supremo director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder la extradición,  quien  a  su vez es el encargado de determinar las consecuencias derivadas de su  eventual incumplimiento.   

Comuníquese  por  Secretaría   de   la   Sala   esta  determinación  al  requerido   NÉSTOR  RAÚL  SERNA  ARANGO,  a  su  defensora,  al  Ministerio Público y a la Fiscalía General de la Nación, para  lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y de Derecho para lo de su competencia.   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ CAMACHO   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

EUGENIO       FERNÁNDEZ CARLIER   

MARÍA   DEL  ROSARIO        GONZÁLEZ       MUÑOZ   

GUSTAVO  ENRIQUE  MALO FERNÁNDEZ   

EYDER  PATIÑO  CABRERA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Se  siguen  las  pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan la  petición     de     extradición,     según    el  indictment,   acaecieron entre el año 2008 y el  23 de abril de 2012, esto es, en vigencia de esa normatividad   

2  Folios 52 y 53 de la carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folio 170 y 171 de la carpeta anexa.   

4 Cfr.  Folio 172 de la carpeta anexa.   

5 Cfr.  Folios 191 y ss carpeta anexa.   

6 Las  metanfetaminas  son  drogas  sintéticas  o de diseño, según se describe en la  Convención    contra    el    Tráfico    de   Estupefacientes   y   Sustancias  Sicotrópicas.   

7  Acorde  con  el  artículo 20 de la Ley 30 de 1986, son funciones del Ministerio  de  Salud  y  Protección  Social:  “a.  Importar y  vender,  conforme  a  las necesidades sanitarias y a las normas contenidas en la  presente  Ley,  drogas  que  produzcan dependencia, lo mismo que los precursores  utilizados en su fabricación. (…). b. (…).   

c. Reglamentar y controlar la elaboración,  producción,  transformación, adquisición, distribución, venta, consumo y uso  de drogas y medicamentos que causen dependencia y sus precursores.   

d.  Llevar  un  inventario  de  entradas,  salidas  y existencia de drogas que producen dependencia, y de precursores, así  como  las  estadísticas  sobre  necesidades  oficiales  y particulares de tales  drogas.   

e.  Establecer  el  listado  de  drogas  y  medicamentos  que  producen  dependencia y de sus precursores que deberán estar  sometidos a control especial. (…)”.   

8  Modificada  por  la  Resolución  3962  de  2009  del  Ministerio de Protección  Social.     

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