AP4677-2014(44362)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada ponente  

AP4677-2014  

Radicación n° 44362  

(Aprobado  Acta No.  261)   

Bogotá D.C., trece (13) de agosto de dos mil  catorce (2014).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  impedimento  manifestado  por el  Magistrado  Juan  Carlos  Diettes Luna, integrante de la Sala de Decisión Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga, para resolver el recurso de apelación  propuesto  contra  la  decisión  del 9 de abril último, dictada por el Juzgado  2°   Penal   del  Circuito  de  Depuración  del  mismo  lugar,  en  contra  de  ÁLVARO        PÉREZ        ROJAS,   por   los  delitos de hurto agravado y falsedad en documento privado.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

          1.  Mediante providencia del 9 de abril de 2014 el Juzgado 2° Penal  del   Circuito   de   Depuración   de   Bucaramanga   condenó  a  Álvaro  Pérez  Rojas por la comisión de  los  delitos de hurto agravado y falsedad en documento privado. La decisión fue  recurrida por la defensa y el procesado.   

          2.  El asunto fue repartido a la Sala Penal del Tribunal Superior de  Bucaramanga  y  correspondió por reparto al Despacho que preside el doctor Juan  Carlos  Diettes  Luna,  quien  el  16  de junio pasado se declaró impedido para  resolver la alzada.   

En sustento, invoca la causal contenida en el  numeral  1°  del  artículo  99  de  la Ley 600 de 2000, por cuanto su cónyuge  Gloria   María   Villareal  Ramírez,  como  representante  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación, se  notificó  en  forma  personal  del  fallo  condenatorio  sin  que  procediera a  impugnarlo;  situación  de  la cual se infiere su conformidad con el mismo y el  interés de que en sede de segunda instancia sea confirmado.   

En  respaldo  de  su  argumento,  el  Togado  invocó  un  precedente  de  esta  Corporación  y  concluyó  a  partir  de  la  trascripción  del  aparte  pertinente, que como existe en su esposa el interés  en  que  se  condene  al  procesado,  su  ecuanimidad se encuentra comprometida.   

3.  Los  demás  integrantes  de  la Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga, Luis Jaime González  Ardila  y  Julián  Rodríguez  Pinzón,  en  decisión  del 25 de julio último  decidieron  no  aceptar  el  impedimento  manifestado  por el doctor Juan Carlos  Diettes  Luna.  Sostuvieron,  en  síntesis,  que  no  se  configura  la  causal  impeditiva   por   cuanto   no   se   dilucida   que   la  doctora  Gloria       María       Villareal      Ramírez      “tenga  en  realidad alguna expectativa manifiesta por la posible  utilidad  o menoscabo que la solución del asunto acarrearía, además que no se  encuentra  comprometido su criterio intelectual o moral comoquiera que no fue la  encargada  de  presentar los alegatos conclusivos en la audiencia de juzgamiento  ni presentó recurso alguno”.   

Concluyeron  que  como  la única actuación  realizada  por  la funcionaria dentro del proceso penal de la referencia, fue la  de  notificarse  personalmente  en  representación  de  la  Fiscalía del fallo  condenatorio,   no   se   advierte  el  interés  necesario  para  demostrar  la  concurrencia del impedimento en el Magistrado que lo invoca.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          La   Corte   es  competente  para  decidir  lo  relacionado  con  el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  del Tribunal Superior de Distrito  Judicial  de  Bucaramanga  según lo dispuesto en el artículo 103 de la Ley 600  de 2000, Código de Procedimiento Penal.   

                  Como se tiene  dicho  por  esta Colegiatura, el fundamento del instituto de los impedimentos es  garantizar  que  quien, en representación del Estado, asume la delicada misión  de  administrar justicia, lo haga inspirado en los principios de imparcialidad y  objetividad,  al  amparo  de los cuales, por tanto, cualquier factor enturbiador  del  buen  juicio  y  transparencia  del funcionario judicial se erige en motivo  suficiente para separarlo del conocimiento del asunto.   

          En  el  presente  evento,  el  Magistrado  Juan Carlos Diettes Luna,  integrante  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga,  conformada  además  por  los  Magistrados Luis Jaime González Ardila y Julián  Rodríguez  Pinzón,  fundamenta  el  impedimento en la causal contemplada en el  numeral  1º  del  artículo 99 de la Ley 600 de 2000, al considerar que como su  cónyuge  Gloria María Villareal Ramírez  en  representación  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación se  notificó   en   forma   personal   del   fallo  condenatorio  proferido  contra  Álvaro  Pérez Rojas por el  Juzgado  2°  Penal  del  Circuito  de  la  misma  ciudad y no promovió recurso  alguno,  posee  interés  en  la  actuación procesal y, por tanto, se encuentra  impedido  para  conocer  de la impugnación de dicho proveído, promovida por la  defensa.   

          Teniendo  en  cuenta  que en este caso se aduce la causal consagrada  en  el numeral 1° del artículo 99 de aquella normatividad, específicamente la  consistente  en  que  el  funcionario  que  se  declara  impedido,  “su   cónyuge  compañero  o  compañera  permanente,  o  algún  pariente  suyo  dentro  del cuarto grado de consanguinidad o civil, o segundo de  afinidad,  tenga interés en la actuación procesal”,  se  torna  indispensable  auscultar  el  contenido  y  alcance  de ese motivo de  impedimento,    con    el    fin   de   delimitar   la   órbita   en   que   es  aplicable.   

          En   anterior   oportunidad,  con  referencia  al  mismo  motivo  de  impedimento,  en  CSJ  AP,  25  Feb.  2004,  Radicación 22016, esta Colegiatura  indicó:   

“2.1  En  primer  lugar,  quien  recusa o  manifiesta  el  impedimento debe determinar cuál es la persona interesada en la  actuación  procesal;  es  decir,  si  ese  interés  se  predica  del Juez, del  cónyuge  o  compañero  permanente  del  Juez,  o  de  algún  pariente  de los  anteriores,  puesto  que,  aunque  si  llegare  a  demostrarse  la  solución es  idéntica  –separar  del  conocimiento  al funcionario judicial-, el llamado a resolver el incidente tiene  que  contar  con  elementos  de juicio suficientes para verificar la manera como  ese   interés   puede   influir   en   la   ecuanimidad  del  administrador  de  justicia.   

2.2 Se ha difundido la idea según la cual,  quien  manifiesta  un  impedimento no está obligado a demostrar la concurrencia  de  los  elementos  que  configuran  la causal invocada. No obstante, aquella no  puede  tomarse  como  una  regla  absoluta, toda vez que el funcionario judicial  llamado  a  decidir,  antes  de  declararlo  fundado  o  infundado, debe sopesar  algunos  elementos  de  juicio  mínimos  indispensables,  que  no son de fácil  acceso en tratándose de un incidente que se resuelve de plano.   

De  ahí  que,  en  casos como el presente,  donde  lo  que  motiva  la  excusa  del  Juez  competente  es  el interés en la  actuación   procesal,   en  la  misma  actuación  que  se  ha  sometido  a  su  conocimiento  por  competencia,  corresponde al funcionario judicial que así lo  expresa poner de manifiesto las razones que lo fundamentan.   

De lo contrario, consistiendo el interés en  un   sentimiento   o  expectativa  que  se  experimenta  en  el  fuero  interno,  resultaría  materialmente  imposible  para la autoridad encargada de definir el  incidente,  la  motivación  de  la  providencia  que  ha  de  expedir  para  el  efecto.   

No  basta,  pues,  la  simple alusión a la  causal  de  impedimento  para que éste sea aceptado automáticamente, ya que de  ser  así,  sería  suficiente  con  la sola mención del obstáculo para que el  Juez supuestamente impedido fuera relevado.   

2.3 Entre las diversas acepciones que en la  legua  castellana  tiene la palabra interés, el Diccionario de la Real Academia  Española1, define las siguientes:   

-.     “Provecho,     utilidad    o  ganancia”   

-.  “Inclinación  más o menos vehemente  del   ánimo   hacia   un   objeto,   persona   o  narración  que  le  atrae  o  conmueve.”   

-.  “Intereses  creados:  Ventajas,  no  siempre  legítimas,  de que gozan varios individuos, y por efecto de las cuales  se   establece  entre  ellos  alguna  solidaridad  circunstancial.  Úsase  más  frecuentemente  en  mala  parte para designar este linaje de intereses en cuanto  se oponen a alguna obra de justicia o de mejoramiento social.”   

De  ahí  que,  corresponde  al recusante o  quien  se  declara  impedido  por  tener  interés  en  la  actuación procesal,  facilitar  los  medios  para que la autoridad que ha de resolver la cuestión se  forme  una  idea  precisa con relación a los componentes objetivos y subjetivos  de ese interés.   

Vale  decir,  se  trata  de dilucidar si la  intervención  del  juez  recusado o impedido en el caso concreto implicaría la  obtención  de  un  provecho,  utilidad o ganancia, para sí, para su cónyuge o  compañero  permanente,  o  para  sus  parientes;  o  si  el Juez, su cónyuge o  compañero  permanente,  o  alguno de sus parientes en el rango que establece la  ley,  profesa  un  sentimiento respecto de alguno de los sujetos procesales, con  suficiente  intensidad  para hacerle inclinar su ánimo; o si existe un interés  creado  por  otro  tipo  de circunstancias que permita vislumbrar la ausencia de  ecuanimidad.   

…  

En  todo  caso, quien recusa a un juez y el  funcionario   que   se  proclama  impedido,  debe  facilitar  los  elementos  de  persuasión   con  que  cuente,  pues,  además,  es  deber  de  todo  ciudadano  “colaborar  para  el buen funcionamiento de la administración de justicia”,  como   lo  estipula  el  numeral  7°  del  artículo  95  de  la  Constitución  Política”.   

          Ahora  bien,  en  CSJ  AP,  9 Ago. 2011, Radicación 37128, la Corte  declaró  fundado  el impedimento manifestado por el togado Juan Carlos Dietters  Luna,  por  igual  causal  que  la  ahora  invocada  y  con  soporte en premisas  fácticas  que guardan identidad con las que ahora se ponen de presente. Se dijo  expresamente en esa oportunidad que:    

“En el evento que ocupa la atención de la  Corte,  el  Magistrado  del  Tribunal  Superior de Bucaramanga invocó la causal  prevista  en  el  numeral  1°  del  artículo  99  de  la  Ley 600 de 2000 para  inhibirse  de  tramitar  el  recurso  de  apelación presentado por el apoderado  judicial  de  GERMÁN AVENDAÑO FLETCHER en contra de la sentencia de 25 de mayo  de   2011   proferida   por   el   Juzgado   Tercero   Penal   del  Circuito  de  Bucaramanga.   

En criterio de esta Sala, la manifestación  de  impedimento   está  llamada  a  prosperar  toda  vez  la  cónyuge del  Magistrado  ponente tiene un alto interés en el resultado de la impugnación ya  que  en  calidad  de  representante de la fiscalía, además de ser parte dentro  del     proceso,     pretende    que    la    providencia    condenatoria    sea  confirmada.      

(…)  

Descendiendo  al  caso en cuestión se debe  indicar  que  eventos  como  el  presente  donde  el  magistrado ponente a quien  correspondería  resolver  la  apelación  está  casado  con la funcionaria que  pretende  la  confirmación  de  la sentencia, podría opacar la ecuanimidad del  primero  y  la  consecuente  objetividad del fallo, regla jurisprudencial que ha  sostenido esta Sala en anteriores decisiones.   

En  consecuencia,  como la existencia de un  interés  en cabeza del cónyuge se encuentra debidamente argumentada y probada,  se  declarará  fundado el impedimento y se dispondrá que dicho funcionario sea  sustraído del conocimiento del asunto”.   

          Es  claro  para  la Sala que, con independencia de que la compañera  sentimental  del  Magistrado  que aduce la causal en cita no haya intervenido en  la  audiencia  pública  de  juzgamiento  en  el  proceso  de  la referencia, la  conformidad  de  aquélla,  exteriorizada  como  representante  de  la Fiscalía  General  de  la  Nación  respecto  del  contenido  de la sentencia condenatoria  proferida  contra  Álvaro  Pérez Rojas,  traduce  su  interés,  en  nombre  del  órgano investigativo, de  mantener la tesis expuesta en la resolución de acusación.   

          A  su  vez,  dicha  intención de que se mantenga la declaratoria de  responsabilidad  penal en relación con el prenombrado, tiene entidad suficiente  para  menguar  la  ecuanimidad de su esposo y Magistrado Diettes Luna al momento  de resolver la apelación.   

          En   consecuencia,   como   la   excusa   se  encuentra  debidamente  argumentada,  se  declarará  fundado  el  impedimento y se dispondrá que dicho  funcionario sea sustraído del conocimiento del asunto.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1. DECLARAR fundado  el   impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  Juan  Carlos  Diettes  Luna,  integrante  del  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga para conocer del recurso de  apelación  propuesto contra la decisión del 9 de abril último, dictada por el  Juzgado  2°  Penal  del Circuito de Depuración del mismo lugar, de acuerdo con  los argumentos expuestos en la anterior motivación.   

          2.  DEVOLVER  de  inmediato  el proceso al  Tribunal de origen.   

          Contra esta determinación no procede recurso alguno.   

Cópiese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 REAL  ACADEMIA  ESPAÑOLA, Diccionario de la Lengua Española. Editorial Espasa Calpe,  Madrid, 1984.     

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