AP4071-2014(44140)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

AP4071-2014  

Radicación 44140  

(Aprobado acta Nº 233)   

                 Bogotá,   D.C.,  veintiuno  (21)  de  julio  de  dos  mil  catorce  (2014).   

         Se  pronuncia  la  Corte  acerca de la competencia para conocer del  trámite   adelantado  en  contra  de  HERNÁN  DARÍO  y  LUIS  FERNANDO  BUILES  LÓPEZ   por   la   conducta  punible  de  abuso  de  confianza.    

A N T E C E D E N T E S  

         1.  Conforme  con  la  reseña  efectuada  por  la  delegada  de la  Fiscalía   General   de   la   Nación   en  el  sub  examine, el 7 de marzo de 2012, se presentó denuncia  contra       HERNÁN      DARÍO      y      LUÍS      FERNANDO     BUILES  LÓPEZ   puesto  que  suscribieron  un  contrato  de  compraventa  con  David  Espinal  Jiménez  sobre  la  finca  “Los  Cedros”,  localizada  en  Cimitarra  (Santander),  y  luego  vendieron a éste, a Mauricio  Jaramillo  Cuartas  y  Fernando  Rojas  setenta y ocho (78) cabezas de ganado en  cuantía  aproximada  de  cincuenta  millones  de  pesos  ($50.000.000)  que  se  ubicaron  en  el  citado  fundo,  en la modalidad de participación, y nunca las  entregaron.  Así  mismo,  se  puso  de  relieve  que después de aducirse en un  proceso  civil  un  supuesto  incumplimiento  en el contrato de compraventa, por  imprecisiones  en  la cabida del inmueble, que este culminó con fallo en contra  de  los  denunciados  sin  que,  a  la  fecha señalada en precedencia, hubiesen  restituido  los  semovientes,  su valor, ni las costas ordenadas por el Juzgado.   

         2.  Luego  de varios intentos fallidos, el 2 de julio de 2014, ante  el  Juzgado  13  Penal  Municipal  con  función  de  control  de  garantías de  Medellín,  se  dio  inicio  a  la  diligencia de formulación de imputación en  contra     de     HERNÁN    DARÍO    y    LUÍS   FERNANDO   BUILES   LÓPEZ  por  el  delito  de abuso de confianza previsto en el  artículo  249  del  Código  Penal. Empero, luego de realizarse la relación de  los  hechos  jurídicamente relevantes por parte de la Fiscalía, el titular del  estrado  judicial  en cuestión se declaró incompetente para asumir el trámite  del  asunto  porque, en su criterio, el factor territorial indicaba que el lugar  donde  se  cometió  el  ilícito  era  Cimitarra,  sitio  en el que ocurrió la  apropiación  de  los  bienes  objeto  de  denuncia  y,  por  ende, allí debía  surtirse   el   procedimiento.   Frente   a  esta  determinación  concedió  la  posibilidad  de  presentar  el  recurso  de  reposición  que,  en  efecto,  fue  interpuesto   por  la  Fiscalía  y  por  el  representante  de  las  víctimas.   

         2.1.  La  funcionaria  aludida,  sostuvo  que la competencia por el  factor  territorial  opera  únicamente para la fase de juzgamiento y no para el  acto  de  comunicación que formulaba en esa oportunidad, para lo cual, dijo, el  ente acusador contaba con competencia nacional.   

         2.2.  Por  su parte, el abogado de los denunciantes refirió que la  compraventa  del  ganado  y  su  pago se verificó en Medellín, lugar en el que  incluso  se surtió el proceso judicial que finalizó con decisión en contra de  los  denunciados,  en  consecuencia, a su juicio, tales circunstancias radicaban  la competencia en dicha ciudad.   

         2.3.   Al   resolver  las  impugnaciones  el  juzgador  las  negó,  aludiendo  que  si  bien  la competencia para la Fiscalía es nacional, no lo es  para  los  jueces, colocando de presente que su variación en sede de garantías  solo  procedía  de forma excepcional. Y en cuanto a lo mencionado sobre el pago  de  la  compraventa  de  los  semovientes,  indicó  que  ello era indiferente a  efectos  de  la configuración del abuso de confianza que se endilgaba. Así las  cosas,  remitió  la  actuación  a esta Corporación para lo de su cargo.    

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

         1.  La Sala es  competente  para  definir  la  controversia  planteada  en el presente asunto de  acuerdo  con los artículos 32, numeral 4°, 54 y 341 de la Ley 906 de 2004, por  cuanto  en el debate acerca del funcionario llamado a conocer de las diligencias  se  involucran  juzgadores  que  pertenecen  a  diferentes distritos judiciales.   

         2.  Hecha  esta  salvedad,  varias  son  las  precisiones que deben  efectuarse  de cara a la temática esbozada durante la audiencia de formulación  de imputación en comento:   

         2.1.   En  primer  lugar,  ha  de  aclararse  que  aun  cuando  con  prevalencia  es  la audiencia de formulación de acusación el escenario natural  para  discutir  la  competencia  del  juez  legitimado  para  dirimir  el asunto  sometido  a  su  consideración,  esta  también  puede  cuestionarse en la fase  investigativa  (CSJ  AP,  14  May  2013,  Rad.  41228;  CSJ AP, 6 Ago 2013, Rad.  41912),  al  punto  que  el  artículo  54  de  la  Ley  906  de 2004 prevé tal  posibilidad    para    la    formulación    de    imputación,    como    aquí  ocurrió.   

         2.2.  Igualmente,  debe  recordarse que tratándose del trámite de  definición  de  competencia,  las  disposiciones  ya  citadas  le  imprimen  un  procedimiento  especial,  por  lo  que  no  había  lugar  a  que el juez que la  postuló  habilitara  la  facultad  de interponer recursos una vez propuesta, ya  que  lo que deviene en esa hipótesis es “remitir el  asunto   inmediatamente   al   funcionario   que  deba  definirla”,  para  que  resuelva la cuestión “de  plano”.   

         2.3.  Ahora bien, aunque lo anterior devela que la dinámica con la  cual  se  surtió  la  definición de competencia no fue adecuada, el dislate no  desquicia  la  estructura del proceso ni conculca garantías fundamentales, toda  vez  que  no  constituye óbice para que se emita un pronunciamiento y a ello se  procederá:   

         2.3.1.  El  artículo  39  de  la Ley 906 de 2004, en su redacción  original,  contemplaba  que  “La función de control  de  garantías  será  ejercida  por un juez penal municipal del lugar en que se  cometió  el  delito…  Si más de un juez penal municipal resultare competente  para  ejercer  la  función de control de garantías, esta será ejercida por el  que  se encuentre disponible de acuerdo con los turnos previamente establecidos.  El  juez  que ejerza el control de garantías quedará impedido para conocer del  mismo caso en su fondo…”.   

         Con  posterioridad  la  Ley  1142 de 2007, artículo 3°, modificó  este  precepto  en el sentido de señalar que “Si la  captura  se produjo en lugar distinto al de la comisión de la conducta punible,  la  función  de control de garantías podrá efectuarla el juez penal municipal  del  territorio  donde  se realizó la aprehensión o de aquel donde por razones  de  urgencia  o  seguridad  haya  sido recluido el capturado. A falta de este se  acudirá  al  juez  municipal de otra especialidad… Si después de ejercido el  control   judicial  de  la  captura  el  fiscal  formula  imputación,  solicita  imposición  de  medida  de  aseguramiento  o  realiza  cualquier otra solicitud  dentro   del   mismo   asunto,   se   aplicará   la   misma  regla  del  inciso  anterior”.   

         Por  último,  la  Ley 1453 de 2011, artículo 48, vigente sobre la  materia,   modificó   la   redacción  de  esta  disposición  para  establecer  que  “La  función  de  control de garantías será  ejercida  por  cualquier  juez penal municipal. El juez que ejerza el control de  garantías  quedará  impedido  para  ejercer  la  función del conocimiento del  mismo  caso  en  su  fondo…  Cuando  el  acto  sobre el cual deba ejercerse la  función  de  control  de garantías corresponda a un asunto que por competencia  esté  asignado a juez penal municipal, o concurra causal de impedimento y sólo  exista  un  funcionario  de  dicha  especialidad  en el respectivo municipio, la  función  de  control  de  garantías  deberá ejercerla otro juez municipal del  mismo  lugar  sin  importar su especialidad o, a falta de este, el del municipio  más próximo”.   

         De  esta  manera, si bien la postura de la Fiscalía, en principio,  podría  ajustarse  a la literalidad de la norma en mención, la Corte, a partir  de  la  entrada  en  rigor de la denominada Ley de Seguridad Ciudadana, decantó  que  si  se  matizó  la  regla general asentada en el factor territorial lo fue  para  garantizar  la  celeridad  de  las audiencias preliminares que por esencia  acarrean  afectación  suma  de  derechos  fundamentales, en especial, cuando se  trata  de  la  legalización  de  la  captura. Es decir, que pese a que no es el  aspecto  territorial el que impera para determinar la competencia de la función  de  control  de  garantías,  sino  el  funcional,  esto no implica un carácter  discrecional  que  raye  en la arbitrariedad y que permita acudir ante cualquier  juez. En concreto, se dijo lo siguiente:   

“De  tal  manera, es menester puntualizar  que  la  función de control de garantías preferentemente debe ser ejercida por  el  juez  del  lugar  donde  se cometió la conducta. Sin embargo, ello no obsta  para  que  pueda  cumplirla  un funcionario de territorio diferente, siempre que  exista  alguna  circunstancia  especial  que aconseje no acudir ante el juez del  sitio  donde  ocurrió  el hecho, como cuando el sujeto haya sido aprehendido en  área  distinta,  o  se  encuentre  privado  de  la  libertad en establecimiento  carcelario  de  lugar diferente al de la comisión del acontecer fáctico, o sea  en  otro  territorio  donde  deban  recopilarse  las  evidencias  físicas o los  elementos  materiales  probatorios pertinentes al caso  […]”.   (CSJ     AP,     26    Oct 2011, Rad. 37674)   

         2.3.2.  En  el  evento  que  concita la atención de la Sala, no se  evidenció  la concurrencia de una de las situaciones excepcionales referidas en  precedencia  para  que se compareciera ante un juez distinto del lugar en el que  acaecieron  los  hechos.  Aunado  a  ello,  de  la  exposición efectuada por la  Fiscalía,  tampoco  surgen  elementos  de  juicio  que infirmen que el presunto  delito  por  el cual se procede se verificó en Cimitarra, al tratarse del lugar  donde,  por  virtud  de un contrato de participación, se ubicaban y sustrajeron  los  bienes  materia  de  denuncia,  además  teniendo en cuenta que la conducta  punible  de  abuso  de  confianza,  es  de  aquellas  consideradas de ejecución  instantánea (Cfr. CSJ SP, 21 Oct 2013, Rad. 38433).   

         3.  De  esta  forma,  conforme  lo  analizado,  es  palmario que la  competencia   para   realizar   la  audiencia  de  formulación  de  imputación  corresponde  al Juzgado Penal Municipal con función de control de garantías de  Cimitarra,  por  lo tanto, se enviará la actuación a ese estrado judicial para  que lleve a cabo la diligencia en comento.   

         

En  mérito  de  lo  expuesto, LA    SALA   DE   CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,   

R E S U E L V E  

          DECLARAR  que la competencia para conocer  de  la  audiencia  de  formulación  de  imputación  en  contra de HERNÁN  DARÍO y  LUÍS  FERNANDO  BUILES  LÓPEZ corresponde al Juzgado  Penal  Municipal con función de control de garantías de Cimitarra –Reparto-,   despacho   al   cual  se  remitirán las diligencias.   

Contra esta decisión no  procede ningún recurso   

Comuníquese    y  cúmplase   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Presidente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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