AP2472-2014(43629)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República de Colombia     

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MAGISTRADO PONENTE  

AP2472-2014  

Aprobado acta 137  

Bogotá.  D.C,  ocho  (8)  de mayo de dos mil  catorce (2014).   

Decide  la  Corte  acerca  del  impedimento  manifestado  por HÉCTOR HUGO TORRES VARGAS,  JAVIER IVÁN CHAPARRO ROJAS    y    HERNANDO   QUINTERO    DELGADO,  Magistrados  de  la  Sala  segunda  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de  Neiva.   

ANTECEDENTES  

1.-  A  la  Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior de Neiva, le correspondió conocer del  recurso   de   apelación   interpuesto   por   el   defensor   de  ERIBERTO     URQUINA    –  a quien se acusa de la posible comisión  del  delito  de acceso carnal violento –,  contra  la  decisión  proferida  el  24  de julio de 2013 por el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de Pitalito (Huila), mediante la cual no  aceptó  la  solicitud  de  preclusión  formulada  por la fiscalía después de  presentar el escrito de acusación.   

          2.-  Ante el fracaso de esa pretensión, el  Juzgado  Penal  del  Circuito de Descongestión de Pitalito, llevó a cabo el 20  de  marzo  de  2014  la audiencia preparatoria del juicio, diligencia en la cual  negó  las  pruebas  solicitadas por la defensa, decisión que fue impugnada por  el defensor del acusado.   

          A  la  misma  Sala le correspondió conocer el recurso de apelación  interpuesto  por  la defensa contra la decisión mencionada, impugnación que se  abstuvo  de  resolver  al  advertir  la  presencia  de  la causal de impedimento  prevista  en  el inciso final del artículo 335 y en el numeral 14 del artículo  56 de la Ley 906 de 2004, que dispone:   

                                              “Que  el  juez  haya  conocido  de  la  solicitud  de  preclusión formulada por la Fiscalía General de la Nación y la  haya  negado,  caso  en  el  cual quedará impedido para conocer el juicio en su  contra.”   

          3.-  En  respaldo de su decisión, la Sala  adujo   que   el   instituto  de  de  los  impedimentos  pretende  preservar  la  imparcialidad  judicial,  principio que no se satisface si el funcionario que se  pronuncia  acerca  de  la  procedencia  de  la  solicitud  de  preclusión de la  actuación,  es  el  mismo  a  quien  le corresponde decidir, como en este caso,  acerca  de  temas  inherentes  a  la  pertinencia  de las pruebas que habrán de  practicarse  en  el  juicio  e  incluso  sobre  la  responsabilidad del acusado.   

          Adicionalmente,  aduce  la Sala, en la decisión mediante la cual se  confirmó   la   improcedencia   de   la   solicitud  de  preclusión,  analizó  “así  fuera  sutilmente,  los  escasos elementos probatorios presentados por el  ente  acusador”, comprometiendo su criterio acerca de  la eventual y posible responsabilidad del acusado.   

          4.-  El  Magistrado en turno no aceptó el  impedimento  (fs.  9  a 12).  Señaló  que  la  imparcialidad  que  se  pretende  garantizar  en el juicio se  perturba  cuando  el Juez que participa dentro del proceso, realiza un detallado  estudio  de  los elementos materiales probatorios y de la evidencia física y no  una  “sutil valoración”  que  no  compromete su imparcialidad en la definición de la responsabilidad del  acusado.   

          Además,  señala  el  Magistrado,  la  petición de la Fiscalía se  sustentó  en  lo dispuesto en los numerales 1 y 3 del artículo 332 del Código  de  Procedimiento  Penal,  estos es, por la imposibilidad de iniciar o continuar  el  ejercicio  de  la acción penal y por la inexistencia del hecho investigado.  La    primera    se    desestimó   porque   el   ente   acusador   “no  acreditó  la  ocurrencia  de  ninguno  de  los factores con  potencialidad  de  imposibilitar  la  continuidad  del  ejercicio  de la acción  penal”,   y   la   segunda,   porque   “para  definir  la procedencia de la causal se tendría que hacer  un  pronunciamiento  de  fondo  en torno de la responsabilidad del acusado, toda  vez    que    la    inexistencia    del   hecho   investigado   no   emerge   de  bulto.”   

          No  aceptó,  por tanto, el impedimento, razón por la cual conforme  a  lo dispuesto en el artículo 58 A de la Ley 906 de 2004, remitió el asunto a  la Corte para que dirima la controversia.   

SE CONSIDERA  

         Primero.  Como los funcionarios judiciales  que  manifiestan  su  impedimento para conocer del asunto, y quien no lo acepta,  son  Magistrados  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Neiva,  de  conformidad  con  el  artículo  58  A  de  la  Ley  906 de 2004, la Sala de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia es competente para resolver de  plano la controversia.   

            Desde  luego  que  la  Corte  no  ignora  que  cuando la causal de  impedimento  es  común  a  varios integrantes de una Sala de Tribunal, no es un  Magistrado  quien  debe  resolver unilateralmente dicha manifestación, sino una  Sala  homóloga, la cual incluso ha de integrarse con conjueces cuando no existe  el   número   necesario   de   magistrados  para  proferir  tal  determinación  (artículos  54  de la Ley 270 de 1996 y 59 de la Ley  906 de 2004).   

          Sin  embargo,  el  hecho  de  que  un  Magistrado  haya  resuelto el  impedimento  cuando  lo ha debido hacer la Sala, no constituye una irregularidad  que  afecte  materialmente la actuación, teniendo en cuenta que si la razón de  ser   los  impedimentos  es  la  de  preservar  materialmente  el  principio  de  imparcialidad  de  quienes  han  de  decidir  el  tema objeto del conflicto, esa  finalidad  se logra con la intervención de la Corte, pese a que el trámite que  formalmente  se  le imprimió al impedimento no consulte la ortodoxia de la ley.   

         

          En  respaldo  de  esa  afirmación  véase  que  de  acuerdo  con el  artículo  457  de la Ley 906 de 2004, “es causal de  nulidad  la  violación  del derecho de defensa o del debido proceso en aspectos  sustanciales”,  situaciones  que en ningún caso son  predicables  a  la  presente  actuación,  toda  vez  que  con  la decisión que  profiere  la  Corte  se  garantiza  la  imparcialidad  del  juez y la estructura  conceptual  del  debido proceso a partir de una consideración sustancial de las  garantías debidas a las partes.   

          En    consecuencia,    la    Sala    decidirá    la    controversia  planteada.     

Segundo. Según lo  ha  indicado  la  Sala,  el  instituto  de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y  obligatoria que hacen los  funcionarios  judiciales con el fin de apartarse del conocimiento de determinado  asunto,  cuando  advierten  que se encuentra en entredicho su imparcialidad, por  una  cualquiera de las circunstancias previstas en el artículo 56 de la Ley 906  de 2004.   

En  otras  palabras:  la  manifestación  de  impedimento  está sujeta al particular arbitrio de quien la declara y vinculada  inevitablemente  a  la taxatividad de las causales, sin que sea posible acudir a  la  analogía  o  a la extensión de los motivos estrictamente señalados por la  ley, en aras de sustentar su procedencia.   

En  ese  orden,  dicho  instituto  tiene  el  propósito  de  garantizar  el  derecho que tienen los ciudadanos a ser juzgados  por  un  juez  imparcial,  de  acuerdo  a lo previsto en los artículos 10 de la  Declaración  Universal  de  los  Derechos  del  Hombre  de 1948, 14.1 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos de 1966, 8.1 de la Convención  Americana de Derechos Humanos de 1968 y 5º de la Ley 906 de 2004.   

Tercero. La Sala ha  señalado,  respecto  de  la  causal que se invoca, que el impedimento por haber  conocido  de  la  solicitud  de preclusión no opera de manera automática, sino  que   es   indispensable   consultar   (i)   si   la  intervención   compromete   el   juicio   de   cara  a  la  nueva  decisión  o  participación  de  la  cual  buscan apartarse, y (ii) conforme a la teleología  del  instituto,  verificar si objetiva y materialmente se pone en tela de juicio  la  imparcialidad  y  neutralidad  de  los funcionarios en la administración de  justicia.  (CSJ.  AP.  del  22  de ag. 2012, radicado  39.687)   

Precisamente  a  esta  lectura  acudió  el  Magistrado  del  Tribunal  en turno para no aceptar el impedimento. Sin embargo,  en  un  proceso  de  partes  en  donde  el Juez realizó un análisis acerca del  alcance  de  un  elemento  material probatorio que el fiscal consideró esencial  para  sustentar  la  preclusión  de  la  actuación  y que según la defensa es  fundamental  en  la  determinación de la responsabilidad del acusado, el juicio  sobre  la  aptitud  probatoria  que  de  ese  medio  hizo  el Tribunal le impide  resolver imparcialmente lo atinente a su pertinencia.   

En  efecto, el Fiscal solicitó la audiencia  de  preclusión de la actuación con base en un dictamen pericial que indica que  el  acusado  no  es  padre  biológico  de  la hija de la víctima del delito de  acceso  carnal  violento por el cual se le acusa; medio que el Tribunal apreció  al  resolver  negativamente la solicitud y el cual le fue negado a la defensa en  atención  a  su  impertinencia.  En esas condiciones, dicho elemento probatorio  fue  apreciado  por el Tribunal y por lo tanto su criterio se encuentra afectado  para  proveer  una decisión que requiere imparcialidad frente a ese tema objeto  de debate.   

Además,  el  Tribunal  adujo  que con dicho  elemento  probatorio  “solo  se  probó  que  el  procesado ERIBERTO URQUINA está  excluido  como  padre  de  la  recién  nacida  hija de la presunta víctima del  vejamen  sexual;  aspecto  éste  que en principio resultará ajeno a los hechos  aquí  juzgados…”, argumento que deja traslucir una  opinión  concreta  acerca  de  la  aptitud  del  medio  probatorio  y  sobre su  incidencia  en  la  definición  de  la  responsabilidad penal, máxime si en la  providencia  se  afirma  que  como  consecuencia de un único atentado sexual la  víctima quedó en embarazo.   

Por  lo anterior, surge evidente que en este  asunto  procede  la  causal  de  impedimento manifestada por los Magistrados que  integran  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Neiva, en tanto  que  apreciaron  en  virtud  del  recurso de apelación, evidencias que resultan  esenciales  en  la definición de la responsabilidad del acusado y analizaron su  mérito  en  relación  con  la  estructura  de  la conducta que se le imputa al  acusado.   

         Por  lo tanto, la  separación  de  los  funcionarios  judiciales  del  conocimiento  del asunto es  indispensable  para garantizar el principio de imparcialidad, sobre todo si como  ha dicho la Sala,   

   

“…  si  por  alguna  razón  el juez ha  debido  anticipar conceptos sobre aspectos precisos del caso, como ocurre cuando  niega  una  solicitud  de  preclusión  en  tanto  esa  decisión implica, en la  mayoría  de  las  veces, un análisis del valor de los medios de conocimiento y  una  respuesta  a  la  teoría  que  las  partes  le  proponen,  resulta sensato  sustraerlo  del  conocimiento  del  asunto, pues de lo contrario perduraría una  fundada  sensación  de  desconfianza por las partes, al haber dejado traslucir,  el   juez,   su   criterio.”  (CSJ  AP  del  30  de  mayo  de  2007,  radicado  27.416)   

           En  consecuencia, se declarará fundado el impedimento  aducido  por  los doctores HÉCTOR HUGO TORRES VARGAS,  JAVIER    IVÁN    CHAPARRO    ROJAS   y  HERNANDO  QUINTERO  DELGADO, Magistrados  integrantes  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Neiva, y en  consecuencia se dispondrá su separación para conocer del asunto.   

DECISION  

En  mérito  de lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.   DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  los  integrantes  de  la  Sala de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Neiva. En consecuencia, se los separa  del conocimiento de este asunto.   

Segundo. Devolver la  actuación  al  Tribunal  del Distrito Judicial de origen para que se integre la  Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

Tercero. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

CÚMPLASE  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Presidente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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