42361(11-12-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Aprobado Acta No. 419  

Bogotá  D.C.,  diciembre once (11) de dos mil trece (2013).   

VISTOS  

Según la preceptiva del artículo 184 de la  Ley  906 de 2004, acomete la Sala la constatación de las exigencias de crítica  lógica  y  sustentación  suficiente  en el libelo casacional presentado por el  defensor  del procesado LUIS JAIRO SANTANA,  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por  el  Tribunal  Superior de Bucaramanga el 20 de mayo de 2013, confirmatoria del fallo  de  primer  grado  dictado  el  8 de marzo del mismo año por el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito con funciones de conocimiento de la citada ciudad, mediante  el  cual  condenó al mencionado ciudadano como autor penalmente responsable del  delito tráfico de estupefacientes.   

HECHOS  

El  15 de noviembre de 2012 en inmediaciones  de  la  calle  49  con carreras 3ª y 4ª de Barrancabermeja, con ocasión de un  procedimiento  de  requisa, agentes de la policía encontraron en el interior de  un   bolso   de   lona   portado   por   LUIS  JAIRO  SANTANA,  una  sustancia a la que practicada prueba de  campo   arrojó   resultado  positivo  para  cocaína  en  peso  neto  de  4.060  gramos.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

En audiencia realizada el 15 de noviembre de  2012  ante  el  Juzgado  Tercero  Penal  Municipal  con  función  de control de  garantías   de   Barrancabermeja   se  impartió  legalidad  a  la  captura  de  LUIS    JAIRO   SANTANA,  oportunidad  en  la  cual  la  Fiscalía  le  imputó la comisión del delito de  tráfico    de    estupefacientes    en    la   modalidad   de   “llevar   consigo”,   a   la   que   se  allanó.   

En la misma diligencia, a instancia del ente  acusador  le  fue  impuesta  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva  intramural.   

          Presentado  el  escrito  de acusación con aceptación de cargos, el  Juzgado  Segundo Penal del Circuito con funciones de conocimiento de la referida  ciudad  profirió  fallo  el  8  de  marzo  de  2013,  por cuyo medio condenó a  LUIS JAIRO SANTANA a la pena  principal  de  ciento  trece (113) meses y veinticuatro (24) días de prisión y  multa  por  1.167,25  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  y  a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo lapso de la sanción privativa de libertad, como autor  penalmente responsable del delito objeto de acusación.   

          En  la misma providencia le fue negada la suspensión condicional de  la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria.   

          Impugnado  el  fallo  por  el  defensor,  el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga   lo   confirmó   mediante   providencia   del   20   de   mayo  de  2013.   

Contra   la   sentencia  del  ad   quem   el   mismo  sujeto  procesal  interpuso  recurso  extraordinario  de  casación,  y  posteriormente allegó el  respectivo libelo, cuya admisibilidad se examina en este auto.   

LA DEMANDA  

Con  fundamento  en  la  causal  tercera  de  casación  establecida  en  el  artículo  181  de  la Ley 906 de 2004, el actor  manifiesta  que  se violó indirectamente la ley sustancial por errores de hecho  producto de falsos juicios de existencia por omisión de pruebas.   

Considera  ignorados  los  siguientes medios  probatorios:  (i)  Registro  civil de la hija menor del acusado; (ii) Constancia  suscrita  por  el  Director  del  Liceo Rafael Núñez de Barrancabermeja; (iii)  Certificación  de  la Junta de Acción Comunal del Barrio Colinas del Campestre  de  Barrancabermeja;  (iv)  Certificación del Personero de Barrancabermeja; (v)  Certificación  y  colillas  de  pago al Liceo Rafael Núñez, y (vi) Constancia  del establecimiento Éticas Ltda. de Barrancabermeja.   

          Destaca  que las pruebas mencionadas fueron aportadas por la defensa  en  la  diligencia  de verificación de allanamiento y sentencia, con las cuales  se  acredita  que  el  acusado  es  padre  de una menor de cinco años de edad y  sufraga  los  costos  de su bienestar, alimentación, vestido y educación, pues  su progenitora la abandonó hace tres años.   

          Advera  que  tales  elementos  de  convicción no fueron ponderados,  pese   a   que   acreditan   los   supuestos   para   conceder   a  LUIS    JAIRO    SANTANA   la   prisión  domiciliaria  por tener la condición de padre cabeza de familia, de modo que no  se  aplicaron  los  artículos 461 de la Ley 906 de 2004 y 314 de la Ley 1142 de  2007.   

          También     dice     que    se    vulneró    el    “principio  inherente  al  interior  superior  del menor”,  en virtud del cual los derechos de los niños prevalecen sobre  los derechos de las demás personas.   

          Señala  que  para  acceder  a  la citada sustitución de la pena de  prisión  “basta con demostrar la calidad de madre,  o   padre   cabeza   de   familia,   tal  como  en  efecto  sucedió”,  sin  necesidad de valorar aspectos subjetivos como la gravedad  del  delito  o  el  peligro  para  la comunidad según ocurría en la Ley 750 de  2002.  En  apoyo  de su planteamiento cita providencias proferidas dentro de los  radicados   31381   (10   de   abril  de  2009),  31963  y  32982  de  la  misma  anualidad.   

Puntualizó  que  esta Corporación desde el  auto  de  única  instancia del 26 de junio de 2008 (Rad. 22453) señaló que el  numeral  5º  del  artículo  314  de  la  Ley  906  de  2004  se  aplica con la  constatación  del  carácter  de madre o padre cabeza de familia, sin verificar  la naturaleza del delito ni la ausencia de antecedentes penales.   

          De   otra   parte   considera   oportuna   la   unificación  de  la  jurisprudencia  en  punto  de  conceder  la  prisión domiciliaria con la simple  acreditación  del  carácter  de  padre  o  madre  cabeza de familia del sujeto  pasivo de la acción penal del Estado.   

          Para  culminar resalta que es necesaria la intervención de la Corte  a   fin   de   salvaguardar   los  derechos  de  la  hija  de  cinco  años  del  acusado.   

          Con  base  en  lo  expuesto,  el  defensor  solicita  a  la  Sala la  casación  del  fallo  impugnado,  a  fin  de  que  se  reconozca a LUIS    JAIRO    SANTANA   la   prisión  domiciliaria.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Dado  que  el defensor postula la violación  indirecta  de la ley derivada de errores de hecho por falso juicio de existencia  por  omisión  de  pruebas, es pertinente señalar que tal yerro acontece cuando  pese  a  estar  la  prueba  en el diligenciamiento es totalmente marginada en la  apreciación  judicial,  caso  en el cual debe el demandante indicar el elemento  probatorio  omitido,  cuál  es  la  información objetivamente suministrada, el  mérito  demostrativo  al  que  se hace acreedor y cómo su estimación conjunta  con  el  resto  de  pruebas conduce a trastocar las conclusiones de la sentencia  impugnada  (principio  de  trascendencia),  deberes cuyo cumplimiento no asumió  cabalmente el demandante.   

          En  efecto,  de  una  parte olvidó que en sede casacional, tanto la  denuncia  de  yerros  en  la aplicación e interpretación de la ley, como en la  apreciación  de  las  pruebas y en la guarda del derecho de defensa y el debido  proceso,  debe  ir  aparejada  al señalamiento del perjuicio concreto que tales  incorrecciones  produjeron, pues si el recurso extraordinario fue dispuesto para  reparar  agravios,  no  se aviene con tal teleología que simple y llanamente se  postulen falencias sin establecer el daño.   

Y  de otra, también olvidó que ya sobre el  aspecto  aquí  debatido  la Sala de pronunció con criterio de autoridad dentro  de  su  función  unificadora de la jurisprudencia, recogiendo la tesis con base  en  la  cual  el  impugnante sustenta su reclamación, para postular la invocada  por el ad quem.   

Así pues, si bien el defensor manifiesta que  los  falladores  incurrieron  en  errores  por  falso  juicio  de existencia por  omisión  de  pruebas, la verdad es que la negación de la prisión domiciliaria  no  se  apoyó en la falta de medios de convicción sobre sus elementos, sino en  el  conocimiento  de  la  ilicitud de la conducta por parte del acusado y de los  efectos  nocivos que ella comporta en contra de la salud pública, de manera que  aún   si  los  medios  de  prueba  señalados  por  la  defensa  hubieran  sido  ponderados,  la  conclusión  en el fallo sería la misma, es decir, el reproche  carece de trascendencia.   

          Adicional  a lo anterior se tiene que mediante fallo del 22 de junio  de  2011  (Rad.  35943),  la Colegiatura precisó que para el otorgamiento de la  prisión  domiciliaria  por  ser  padre  o  madre  cabeza  de  familia  no basta  acreditar  tal  condición,  como se venía aceptando, pues es necesario valorar  otros elementos, y concluyó:   

“Ya  sea  por mandato constitucional o específico precepto legal, en  ningún  caso  será  posible  desligar  del análisis para la procedencia de la  detención  en  el  lugar  de  residencia  o de la prisión domiciliaria para el  padre  o madre cabeza de familia, aquellas condiciones  personales  del procesado que permitan la ponderación de los fines de la medida  de  aseguramiento,  o de la ejecución de la pena, con  las  circunstancias  del  menor de edad que demuestren la relevancia de proteger  su  derecho,  a  pesar  del  mayor  énfasis  o  peso abstracto del interés   superior   que  le  asiste”  (subrayas fuera de texto).   

          Conforme  a lo expuesto, es evidente que el demandante se sustrae de  lo  dispuesto  en  el  artículo  183  de  la  Ley  906 de 2004, según el cual,  corresponde  al  censor acudir “mediante demanda que  de  manera precisa y concisa  señale  las  causales  invocadas  y sus fundamentos”  (subrayas  fuera  de  texto),  pues  si  lo preciso alude a lo exacto, riguroso,  estricto  o  minucioso,  y  lo conciso se refiere a lo breve, sucinto, escueto o  directo,  no  se  aviene  con  tal  exigencia  dispuesta  por  el  legislador la  proposición  de  falsos  juicios  de  existencia  por  omisión  de pruebas sin  verificar  su  trascendencia  o la cita de pronunciamientos jurisprudenciales ya  recogidos y precisados en diverso sentido por la Corporación.   

Los   mencionados  equívocos  en  el  discurrir del recurrente imposibilitan a la Sala acometer  el  estudio  de  la  demanda,  pues  si  no  se  trata  de  un  alegato de libre  confección,  su  presentación  con  base en análisis probatorios intrascendentes       o  en jurisprudencia ya variada, obliga a  la  Sala a inadmitirla de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 184 de la Ley  906  de  2004,  pues  en virtud del principio de limitación propio del trámite  casacional,   la   Corte   no   se   encuentra  facultada  para  enmendar  tales  incorrecciones.   

Además,  no  se  observa  con  ocasión  de  la  sentencia  impugnada  o  dentro  del curso de la  actuación   procesal,   violación   de   derechos   o   garantías  del  acusado,  como  para  adoptar la decisión de superar los defectos de la demanda y decidir  de  fondo,  según  lo  dispone  el  inciso  3º  del artículo 184 de la citada  legislación.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

1.          INADMITIR el  libelo   casacional  presentado  por  el  defensor  de  LUIS   JAIRO  SANTANA,  de  acuerdo con las consideraciones precedentes.   

De  conformidad  con el artículo 184 de la  Ley   906   de  2004,  es  facultad  de  la  parte  demandante  elevar  petición de insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                           FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER                                       MARÍA        DEL        ROSARIO       GONZÁLEZ       MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                                ÉYDER      PATIÑO  CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *