42002(20-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N° 386  

Bogotá,  D. C., veinte (20) de noviembre de  dos mil trece (2013).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte  Suprema  de  Justicia de Colombia  emite  concepto  sobre la solicitud de extradición formulada por el Gobierno de  La  República  del  Perú,  a través de su Embajada en nuestro país, respecto  del     ciudadano     colombiano    Jaime    Gaviria  Vásquez.   

ANTECEDENTES  

1. Mediante Nota Verbal número 5-8-M/211 del  14  de  junio de 2011, la Embajada del Perú solicitó la detención provisional  con    fines    de    extradición   del   ciudadano   colombiano   Jaime  Gaviria  Vásquez. El requerimiento  fue  formalizado  con  la  Notas  Verbales  números  5-8-M/238  del 14 de julio  siguiente y 5-8-M/204 del 25 de junio de 2012.   

2.  Mediante  resolución del 26 de julio de  2013,  el  Fiscal  General  de  la  Nación  ordenó  la captura de Gaviria  Vásquez,  con  esa finalidad, la  cual no se ha hecho efectiva.   

3.  El Ministerio de Justicia y del Derecho,  previo  concepto de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la existencia de  convenio  aplicable  al  caso,  mediante  oficio  del 6 de agosto del mismo año  remitió a la Corte la documentación enviada.   

4.  Como  no  ha sido posible localizar a la  persona  requerida,  por  parte  de  la  Defensoría  Pública se le designó un  apoderado para que lo asista en el trámite.   

5.  Luego  de que el 2 de octubre de 2013 la  Corte  decidiera en forma negativa la solicitud de pruebas hecha por la defensa,  se   dispuso   el   trámite   para   que  los  intervinientes  presentaran  sus  alegaciones.   

DOCUMENTOS ALLEGADOS  

1.  Nota  Verbal número 5-8-M/211 del 14 de  junio  de  2011,  mediante la cual la Embajada del Perú solicitó la detención  provisional  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano Jaime  Gaviria  Vásquez. El requerimiento  fue  formalizado  con  la  Notas  Verbales  números  5-8-M/238  del 14 de julio  siguiente y 5-8-M/204 del 25 de junio de 2012.   

Resolución  del  6 de junio de 2011, con la  cual  la Sala Penal Nacional de Lima (Perú) solicitó la detención preventiva,  con   fines   de   extradición,   de   Jaime  Gaviria  Vásquez,  por  el  delito  de  tráfico  ilícito  de  drogas,   según  proceso  penal  número  189-2008-0-JR,  en  donde  se  abrió  instrucción  el  12  de abril de 2008 y se libró mandato de detención y el 14  de  febrero  de  2011  la  Sala  Penal  Nacional  emitió auto de enjuiciamiento  declarando que existía mérito para convocarlo a juicio oral.   

Los  hechos investigados consisten en que el  requerido,  con  otras  personas,  conformó una organización criminal, quienes  entre  los  meses  de  septiembre  y  noviembre  del 2007 concretaron en Lima el  envío  de  de grandes cantidades de droga (cocaína), lo que originó que el 29  de  marzo  de  2008,  en  diferentes lugares, se incautaran 1806 paquetes de ese  estupefaciente.   

2.  Copia  auténtica  del  expediente penal  adelantado.   

3. Trascripción de las normas aplicables al  caso.   

ESTUDIOS   DE   LAS  PARTES   

El  defensor   y  el Procurador Segundo  Delegado  para  la  Casación Penal se pronuncian porque la Corte emita concepto  favorable  al  pedido  de  extradición,  en  tanto  encuentran que la autoridad  extranjera  cumplió  las  exigencias  legales,  pero  recomiendan  se  pida  al  Gobierno  Nacional  condicione  la entrega en los términos en que la Sala lo ha  hecho en situaciones anteriores.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La    Sala    emitirá    concepto  favorable  para  la extradición  del     ciudadano     colombiano    Jaime    Gaviria  Vásquez.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que  en  este  caso son aplicables el   “Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición”,  suscrito  en Caracas el 18 de julio  de  1911  y  el  “Acuerdo  entre  el  Gobierno  de la República de Colombia y el Gobierno de la República  del  Perú  modificatorio del Convenio Bolivariano de Extradición firmado en 18  de  junio  de  1911”,  suscrito  en  Lima  el 22 de  octubre  de 2004, aprobado este último mediante la Ley  1278  de  2009,  misma  que  entró  en  vigencia  desde el 16 de junio de 2010,  conforme   se   dispuso   en   el  Decreto  244  del  1°  de  febrero  de  2011  “Por medio del cual se promulga el “Acuerdo entre el  Gobierno  de la República de Colombia y el Gobierno de la República del Perú,  modificatorio  del  Convenio  Bolivariano de Extradición firmado el 18 de julio  de   1911”,   firmado   en   Lima   el   22   de   octubre  de  2004”.   

Por tanto, el concepto que corresponde emitir  a  la  Corte  se  regulará  por  esas  normas,  por  cuanto  las del Código de  Procedimiento  Penal  tienen  carácter  supletorio,  toda  vez  que,  según el  artículo  8º,  literal  (b), numeral 4º, de la Ley 1278 del 2009, aprobatoria  del  Acuerdo  entre  Colombia  y  Perú, modificatoria del Convenio Bolivariano,  “En  lo  no  previsto  en  el  presente  Acuerdo, el  procedimiento  de  extradición se regirá por lo establecido en la Legislación  interna del Estado requerido”.   

1.  Validez formal de la documentación presentada.   

1.1.  El  artículo  495  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  906 del 2004) exige que la solicitud de extradición  se  haga  por  vía  diplomática  (de  manera  excepcional por la consular o de  gobierno  a  gobierno),  acompañada  de  los siguientes documentos, en la forma  establecida en la legislación del Estado requirente:   

    

* copia  o  trascripción  auténtica  de  la  acusación  o del fallo  dictado en el país extranjero, o su equivalente;   

* indicación   de   los   actos   que   determinan  la  solicitud  de  extradición   y   señalamiento   del   lugar   y   la   fecha  en  que  fueron  ejecutados;   

* inclusión  de  los datos que sirven para establecer la identidad de  la persona reclamada;   

* la  reproducción   certificada   de   las   disposiciones   penales  aplicables  al  caso.     

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  1°, numeral 118, del Decreto 2282 de 1989 (que, en  aplicación  del  principio  de integración, resulta de buen recibo), establece  que   los  documentos  públicos  otorgados  en  un  país  extranjero  por  sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o  agente diplomático de la República y que la  firma  de  esos  funcionarios  debe  ser avalada por el Ministerio de Relaciones  Exteriores de Colombia.   

1.2.   Por   su  parte,  la  solicitud  de  extradición,  según  los  artículos  6º  y  8º de la Ley 1278 de 2009, debe  presentarse  por  la  vía  diplomática,  adjuntándose  copia  del  mandato de  detención,  los  documentos  que  contengan  la  indicación  precisa del hecho  imputado,  la  fecha  y  el  lugar  en  que  fue  cometido,  así como los datos  necesarios  para  la  comprobación  de  la  identidad  de la persona reclamada,  copias  de los textos de la ley que tipifica la conducta y de los relativos a la  prescripción  de  la  acción  penal  o  de  la  pena  aplicados  en  el Estado  requirente.   

En  el  presente  caso,  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Jaime Gaviria  Vásquez,  fue  allegada  por  vía  diplomática  con  documentos debidamente autenticados.   

Se  aportó  copia  del  auto de apertura de  instrucción  del  12  de  abril  de 2008, proferido por el Primer Juzgado Penal  Supraprovincial  de  la Sala Penal Nacional de la Corte Suprema de la República  del    Perú,    en    contra    de   Jaime   Gaviria  Vásquez  y  otros,  por  conformar  una  asociación  criminal  dedicada  al  tráfico  ilícito de drogas, cuyo seguimiento permitió  incautar  en  diversos  inmuebles  de Lima 1806 paquetes contentivos de 1904,961  kilogramos  de cocaína, imputándole a aquel haber coordinado en septiembre del  2007  las  actividades  parta ese tráfico, adquiriendo unos stickers con varios  logotipos que fueron acondicionados en los paquetes incautados.   

En  el  mismo  auto,  luego de especificar y  anexar  los elementos probatorios existentes que señalan al imputado como autor  o  partícipe  del  delito,  se  decretó  medida coercitiva de detención en su  contra.   

La copia de esa decisión, y del expediente,  aparece  autenticada  por el relator de la Sala Penal Nacional. La trascripción  de  las  normas  aplicables  es  certificada  por la secretaria de la Sala Penal  Transitoria de la Corte Suprema del Perú.   

Finalmente, se adjunto decisión original del  15  de  septiembre  de  2011,  mediante  la cual la Sala Transitoria de la Corte  Suprema  del  Perú  declara  procedente  el pedido de extradición y dispone la  remisión   del   expediente  respectivo.  El  presidente  de  esa  Corporación  certificó  la  autenticidad  de  las  firmas  de  los  integrantes  de la Sala.   

La  condición del último es acreditada por  la  Dirección  General  de  Política  Consular  del  Ministerio  de Relaciones  Exteriores  del  Perú  y  el  Cónsul General de Colombia en Lima certificó la  autenticidad de la firma de aquel.   

En  estas  condiciones,  la  documentación  aportada  cumple  los  requerimientos legales y, por ende, resulta apta para ser  considerada  por  la  Corte  en  el  estudio  que  debe  preceder el concepto de  extradición.   

2.  La  identidad  de la persona reclamada en extradición.   

El  Gobierno  del  Perú  informó  que  el  requerido   responde   al   nombre  de  Jaime  Gaviria  Vásquez, ciudadano de nacionalidad colombiana, nacido  el  18 de diciembre de 1958 e identificado con la cédula de ciudadanía número  10.093.888.   

Como  en un comienzo el Fiscal General de la  Nación  ordenó  la captura del requerido, esta se hizo efectiva el 14 de junio  de  2011  (aunque  más  adelante  se  ordenó  su  libertad  porquen  el  país  solicitante  no formalizó el pedido de extradición dentro del lapso legal). En  ese  entonces,  el  aprehendido  se identificó con ese nombre y documento y con  tales  datos  suscribió  las  actas  en  donde  se  le impusieron sus derechos.   

No  queda  duda,  en  consecuencia, sobre la  plena  coincidencia  de  la  persona  reclamada  con  aquella que fue capturada,  máxime  cuando un experto del Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI, realizó  pruebas  que  le  permitieron  concluir,  sin incertidumbre, que las huellas del  detenido  se  corresponden  con  aquellas  que en la Registraduría Nacional del  Estado  Civil  aparecen  a  nombre  de  Jaime  Gaviria  Vásquez,   a   quien   se  le  expidió  la  cédula  10.093.888, tema que, además, no ha sido controvertido.   

Por lo tanto, se satisface el segundo de los  presupuestos   del   artículo   502   de   la   Ley   906  de  2004.   

3.     Principio     de    la    doble  incriminación.   

El artículo 2° de  la  Ley  1278 de 2009, dispone que “Darán lugar a la  extradición  las conductas punibles, independientemente de la denominación del  delito,  que  según  la  legislación  de los Estados sean sancionadas con pena  privativa  de  la  libertad  no  menor  a  un  año”.   

Lo  que  se  impone  determinar  es  si, sin  importar  la denominación jurídica, el acto desarrollado por el ciudadano cuya  extradición  se  reclama  es  considerado  como  delictivo  en Colombia y está  sancionado con pena privativa de la libertad no menor a un año.   

Los  cargos  imputados  por  la  autoridad  judicial  del  Perú  señalan  que  el  ciudadano colombiano forma parte de una  asociación  criminal,  de  la  que  sería  uno  de  sus  líderes, dedicada al  tráfico  ilícito  de  drogas,  conductas sancionadas en el primer párrafo del  artículo  296  del Código Penal peruano, en concordancia con los incisos 6º y  7º del artículo 297 del  mismo, normas que rezan:   

“Artículo 296. El que promueve, favorece  o  facilita  el  consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias  psicotrópicas  mediante  actos  de  fabricación o tráfico será reprimido con  pena   privativa   de   libertad   no   menor   de   ocho  ni  mayor  de  quince  años…”.   

“Artículo 297. La pena será privativa de  libertad  no  menor  de  quince ni mayor de veinticinco años… cuando… 6. El  hecho  es  cometido  por tres o más personas, o en calidad de integrante de una  organización  dedicada  al  tráfico  ilícito  de drogas o que se dedique a la  comercialización   de   insumos   para   su   elaboración.   7.   La  droga  a  comercializarse  o  comercializada  exceda  las  siguientes  cantidades:… diez  kilogramos de clorhidrato de cocaína…”.   

En   el   caso  analizado,  las  conductas  delictivas     imputadas     al    señor    Gaviria  Vásquez  tienen  sus  equivalentes  en los artículos  340,   376   y  384  del  Código  Penal  colombiano  (Ley  599  de  2000),  que  señalan:   

“Artículo  340,  modificado por los artículos 8° de la Ley 733  de  2002,  14  de  la  Ley 890 de 2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006. Concierto  Para  delinquir. Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de…    tráfico    de    drogas   tóxicas,   estupefacientes   o   sustancias  psicotrópicas…  la  pena será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años  y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700) hasta treinta mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir”.   

“Artículo  376,  modificado  por  el artículo 11 de la Ley 1453  del   2011.   Tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El   que   sin   permiso  de  autoridad  competente,  introduzca  al  país,  así  sea en tránsito o saque de él, transporte, lleve  consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera, financie o  suministre  a  cualquier título sustancia estupefaciente, sicotrópica o drogas  sintéticas  que  se  encuentren  contempladas  en  los cuadros uno, dos, tres y  cuatro  del  Convenio  de  las  Naciones  Unidas sobre Sustancias Sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de ciento veintiocho (128) a trescientos sesenta (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos  treinta  y  cuatro (1334) a cincuenta mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales”.   

“Artículo  384.   Circunstancias  de  agravación   punitiva.  El  mínimo  de  las  penas  previstas  en los artículos anteriores (el 376) se duplicará en los siguientes  casos:…   

3.   Cuando  la  cantidad  incautada  sea  superior… a cinco (5) kilos si se trata de cocaína…”.   

Confrontadas  las  normas  invocadas  por el  país  requirente  con  las  disposiciones  internas de Colombia, fácilmente se  advierte  que  las  conductas  de  concierto  para  delinquir (en este caso para  traficar  estupefacientes)  y tráfico de drogas ilícitas, en cualquiera de sus  modalidades, se encuentran penalizadas en los dos Estados.   

4.   Equivalencia   de   la   providencia  extranjera.   

La normatividad aplicable al asunto no exige  que  el  país  reclamante  haya  proferido  una  providencia  equivalente  a la  resolución  acusatoria  colombiana,  pero  de conformidad con el artículo 8º,  literal  (a),  del  Acuerdo  Bolivariano  de Extradición entre la República de  Colombia  y la República del Perú, cuando se trate de una persona no condenada  se  impone  establecer  que  la  decisión  judicial  corresponda  al mandato de  detención  para  el  caso  peruano  y contenga la indicación precisa del hecho  imputado,  la  fecha  y el lugar en que fue cometido y los datos necesarios para  identificar a la persona reclamada.   

Estos  requisitos  los cumple a cabalidad el  auto  de  apertura  de  instrucción  del  12 de abril de 2008, proferido por el  Primer  Juzgado  Penal  Supraprovincial  de  la  Sala Penal Nacional de la Corte  Suprema  de La República del Perú, en contra de Jaime  Gaviria  Vásquez  y otros, sindicado de conformar una  asociación  criminal  dedicada al tráfico ilícito de drogas, cuyo seguimiento  permitió  incautar  en  diversos inmuebles de Lima 1806 paquetes contentivos de  1904,961  kilogramos  de  cocaína,  imputándole  a  aquel  haber coordinado en  septiembre  del  2007  las  actividades  para  ese  tráfico,  adquiriendo  unos  stickers  con  varios  logotipos  que  fueron  acondicionados  en  los  paquetes  incautados.   

En  el  mismo  auto,  luego de especificar y  anexar  los elementos probatorios existentes que señalan al imputado como autor  o  partícipe  del  delito,  se  decretó  medida coercitiva de detención en su  contra.   

Por  tanto, se cumplen los aspectos formal y  sustancial   del   mandato  de  detención,  a  los  que  hacen  referencia  las  disposiciones citadas.   

ACLARACIONES FINALES  

1.  Los  artículos  4  y  5  del  Acuerdo  Bolivariano de Extradición indican que esta no será concedida   

     

I. Si  el  hecho por el cual se pide se considera como delito político  o hecho conexo con él en el Estado requerido.   

II. Cuando   la   infracción   penal  por  la  cual  es  solicitada  la  extradición es de naturaleza estrictamente militar.   

III. Cuando  el  Estado  requerido adquiera motivos fundados para suponer  que  el  pedido  de  extradición fue presentado con la finalidad de perseguir o  sancionar  a  la persona solicitada por motivos de raza, religión, nacionalidad  u  opiniones  políticas,  o  que  su  situación  estuviera  agravada por tales  motivos.   

IV. Cuando  la  conducta  esté  sancionada  con  pena  privativa  de la  libertad menor a un año.   

V. Cuando,  según  la legislación del Estado requirente, la acción o  la pena hubiere prescrito.   

VI. Cuando  la  persona  objeto de la petición ya hubiere sido juzgada,  amnistiada o indultada en el Estado requerido, por el mismo hecho.     

En el caso estudiado, los hechos imputados a  Gaviria   Vásquez   (concierto    para    delinquir    y   tráfico   de  estupefacientes)  no tienen connotación política ni militar ni son conexos con  ese  tipo  de  conductas.  Tampoco  obra  elemento  de juicio alguno que lleve a  inferir  que  el  Estado  colombiano  tiene motivos fundados para suponer que el  pedido  de  extradición  está  motivado en el ánimo de sancionar al reclamado  por  motivos  de  raza,  religión, nacionalidad u opiniones políticas o que su  situación se agravará por tales circunstancias.   

Igual,  según la trascripción hecha de las  normas  respectivas,  es claro que en los dos países las conductas punibles por  las   que   se  solicita  en  extradición  a  Gaviria  Vásquez están sancionadas con penas privativas de la  libertad, superiores a un año.   

2.  El artículo 5, literal (e),        del       “Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición”  señala  que “No será concedida la extradición:…  cuando  según  la  Legislación  del  Estado  requirente  la  acción o la pena  hubiere            prescrito”.   

De conformidad con  la     legislación    del    estado    requirente  (artículos 80, 81 y 82 del  Código          Penal          peruano),    en    eventos    como   el  presente,  la acción penal  prescribe    en    el    tiempo    máximo  previsto  para  la  pena,  sin que sea superior a   20  años,  contados     desde     el     momento     de    la  consumación,               lapso  que  no ha expirado, en tanto los  hechos se ejecutaron en marzo del 2008.   

En   consecuencia,   en   términos  de  la  legislación  del Estado  solicitante,   no   ha  operado  el  instituto  de  la  prescripción.   

3.  El  artículo  35  de  la  Constitución  Política,  modificado  por  el 1º del acto legislativo 01 de 1997 faculta para  conceder  la  extradición  de  nacionales  colombianos  por  conductas  que  se  consideren  delictivas  en  la  legislación  patria,  cuando  ellas se hubieren  cometido en el exterior.   

El  mandato  constitucional  exceptúa  los  delitos  políticos  y  aquellos  hechos  cometidos  con  antelación  al  17 de  diciembre  de  1997.  Ninguna  de  tales eventualidades se estructura en el caso  analizado,   en  tanto  las  conductas  de  narcotráfico  imputadas  no  tienen  connotación  política,  los  hechos  acaecieron en territorio peruano y fueron  ejecutados años después de aquella fecha límite.   

4.  Si  el  Gobierno  Nacional  accede  a la  entrega  de  la  persona  reclamada,  debe condicionarla a que no sea juzgada ni  sancionada  por  hechos  diferentes  a los relacionados en la solicitud. Tampoco  podrá  ser  sometida  a  tratos  o  penas  crueles, inhumanas o degradantes, ni  castigado  con  pena  perpetua. Si la legislación extranjera permite imponer la  pena  de  muerte, debe exigirse que sea conmutada según lo señala el artículo  494 de la Ley 906 de 2004.   

Lo anterior, en armonía con el artículo 11  del   Acuerdo   Bolivariano,   imponiéndose   como   condición  adicional,  la  prohibición    de    que    se    aplique    la   pena   de   confiscación   o  destierro.   

5.   Al   Gobierno  Nacional  también  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas sobre la materia, ofrezca posibilidades racionales y reales  para  que  el  requerido  pueda  tener  contacto regular con sus familiares más  cercanos.  Finalmente,  el tiempo en que el ciudadano estuvo detenido por cuenta  del  trámite  debe  serle reconocido como parte cumplida de la posible sanción  que se le imponga.   

6.  De  la  misma  manera,  se  exhorta  al  Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente  de  la  República, como supremo  director  de  la  política  exterior y las relaciones internacionales, para que  efectúe  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de  la extradición y determine las consecuencias que se derivarían  de  su  eventual  incumplimiento, al tenor de lo señalado en el numeral 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

7.   En   caso   de   que   Jaime  Gaviria  Vásquez  sea  absuelto  o  declarado  no  culpable  de  los  cargos  que  dieron origen a su extradición y  dejado   en  libertad,  el  Estado  requirente  deberá  asumir  los  gastos  de  transporte   y   manutención   del   extraditado,   con   destino  a  su  país  natal.   

En  mérito  de lo expuesto, la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

EMITE   CONCEPTO   FAVORABLE  sobre  la  petición  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Jaime Gaviria Vásquez, hecha  por  el  Gobierno  de  la República del Perú, para que responda por los cargos  que se le formulan según proceso penal número 189-2008-0-JR.   

Por  la Secretaría de la Sala comuníquese  esta    determinación    al    requerido    Gaviria  Vásquez,  a  su  defensor,  al Agente del Ministerio  Público y al Fiscal General de la Nación.   

Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                   FERNANDO   ALBERTO  CASTRO  CABALLERO                          

         

EUGENIO          FERNÁNDEZ  CARLIER                                              MARÍA           DEL          ROSARIO          GONZÁLEZ  MUÑOZ         

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ                                                                                    EYDER PATIÑO CABRERA   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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