41329(21-08-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Aprobado Acta Nº 269.  

          Bogotá   D.C.,   veintiuno   (21)   de  agosto  de  dos  mil  trece  (2013).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  el  recurso de reposición  interpuesto  contra  la providencia del 13 de junio de 2013, mediante la cual la  Sala  rechazó,  por  improcedente, la demanda de revisión presentada a través  de    apoderada    por   la   señora   CIELO   ARIAS  ALZATE, en contra de la sentencia de segunda instancia  proferida  el 16 de agosto de 2011 por el Tribunal Superior de Bogotá, mediante  la  cual confirmó el fallo emitido el 16 de junio del mismo año por el Juzgado  Trece  Penal  del  Circuito  Especializado  de  idéntica  sede, que declaró la  extinción  del  derecho de dominio sobre el vehículo tipo camión, marca Ford,  de  placas  SBF-302  e  inscrito  ante  la  autoridad  de  tránsito a nombre de  Marco Arturo Puyo Rivera.   

  ANTECEDENTES  RELEVANTES   

          1.  El  14  de  mayo  de 2013 la ciudadana en mención, a través de  apoderada,  instauró  demanda  de  revisión  contra  la sentencia del Tribunal  Superior  de  Bogotá antes reseñada, aduciendo la existencia de pruebas nuevas  que  acreditan  su  condición de propietaria del vehículo objeto de extinción  de dominio.   

2.  La  Corte,  en  auto  del  13  de  junio  siguiente,  rechazó  la  demanda  por cuanto la acción de revisión no procede  contra  las  sentencias  mediante  las  cuales se decide sobre la extinción del  derecho de dominio.   

          3.   En  memorial  que  antecede,  la  representante  de  la  actora  interpone   el   recurso   de  reposición  contra  la  decisión  de  la  Sala.   

          Sustenta  la  impugnación  señalando que el trámite de extinción  de  dominio  no  se  inicia  sin  antes  existir  una actuación penal, tal como  ocurrió  en  el  presente caso, si bien la misma terminó con preclusión al no  saberse quién era el sujeto activo de la conducta punible.   

          Por  consiguiente,  es  del criterio que la acción de extinción de  dominio  no  es  tan  autónoma  ni  independiente.  La  misma,  recalca,  está  relacionada  con  la  persecución  penal, al punto que la adelanta la Fiscalía  General  de la Nación, a cuya instancia se prosigue la acción de extinción de  dominio, luego ésta es accesoria a la penal.   

          En  su  opinión,  confirma lo anterior el hecho de que los fallos y  decisiones  finales  están a cargo de jueces, a quienes también les compete el  juzgamiento  de  delitos.  Es  decir,  añade,  no  se  trata de jueces civiles.  Además,  prosigue,  la  acción de revisión procede contra decisiones penales,  mas no contra decisiones civiles.   

          Por  lo  demás,  añade,  el artículo 192 de la Ley 906 de 2004 no  prohíbe   adelantar   la  acción  de  revisión  contra  procesos  penales  de  extinción  de  dominio,  por manera que donde el legislador no excepciona no le  es  dable  hacerlo  al  fallador.            

          De  otra  parte,  rechaza  la posibilidad de predicar que la señora  CIELO  ARIAS  ALZATE  o  el  señor     Marco     Puyo    Rivera    adquirieron  el  vehículo  de  manera  ilícita  o  lo destinaron a  cometer  ilícitos, de manera que no se puede lesionar el derecho constitucional  a  la propiedad, constituyendo la acción de revisión la vía para acreditar su  posesión lícita y real.    

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          Como  lo  tiene  señalado la Sala en forma reiterada, el recurso de  reposición  tiene  como  fin  obtener  que  el mismo funcionario o corporación  judicial  que  emitió  una  decisión  examine nuevamente el asunto y, bajo una  óptica  distinta,  varíe  total  o parcialmente el criterio con sustento en el  cual   adoptó  el  pronunciamiento  inicial,  o  simplemente  lo  aclare  o  lo  adicione.    

          Por  consiguiente,  la  labor  del  recurrente  en  tal caso deberá  encaminarse  a  refutar  o  infirmar  los fundamentos que sirvieron de base a la  decisión impugnada.   

          Tal  objetivo  no  lo  consigue la impugnante con los argumentos que  plantea,  pues, en primer lugar, no resulta cierta su afirmación según la cual  el  trámite  de extinción del derecho de dominio requiere la existencia previa  de  una  proceso  penal.  Ese criterio contradice la naturaleza de la mencionada  acción,  a  cuyo  aspecto  se refiere el artículo 4º de la Ley 793 de 2002 al  señalar  que  es  distinta  e independiente de cualquier otra de estirpe penal,  regulación  legal  que  la  Corte  Constitucional encontró conforme a la Carta  Política  en la sentencia C-740 de 2003, citada en la providencia recurrida, de  la  cual resulta oportuno reiterar el siguiente aparte para dejar clara la falta  de razón en el argumento de la apoderada de la demandante:   

“… la acción de extinción de dominio no  fue   asumida  por  el  constituyente  como  una  pena  sino  como  una  acción  constitucional  pública,  jurisdiccional,  autónoma,  directa  y  expresamente  regulada  por  el  constituyente  y su ubicación en el artículo 34 superior se  explica  en razón de la estrecha relación existente entre ella y el derecho de  propiedad.   En  tal  virtud,  la  naturaleza y el alcance de la acción de  extinción  de  dominio  no  debe determinarse en el contexto del poder punitivo  del Estado”.   

          El  carácter  autónomo e independiente de la acción de extinción  del  derecho  de  dominio  es  el que autoriza, precisamente, ejercitarse contra  cualquier  derecho  real,  principal  o  accesorio,  independientemente de quien  tenga  en  su  poder los bienes o los haya adquirido, y además sobre los bienes  comprometidos,  conforme  lo establece el artículo 4º arriba citado, norma que  además  habilita,  en  su inciso segundo, proceder igualmente contra los bienes  objeto  de  sucesión  por  causa  de  muerte,  si  los  mismos  corresponden  a  cualquiera  de los eventos que, de acuerdo con el artículo 2º de la Ley 793 de  2002,  modificado por el artículo 1453 de 2011, dan lugar a declarar extinguido  el  derecho de dominio, sin que para el efecto se requiera la iniciación previa  de un proceso penal.   

          Lo  anterior,  como  se  dijo  en  la decisión impugnada, es lo que  permite  concluir  acerca del carácter especial de la referida acción, lo cual  excluye  la  aplicación  del  trámite  de  revisión regulado en el Código de  Procedimiento  Penal,  como  así,  en  efecto,  se  deduce  del numeral 2º del  artículo  194 de la Ley 906 de 2004 cuando exige, como requisito de la demanda,  indicar  el  delito o delitos que motivan la actuación procesal y su decisión,  presupuesto  claramente  indicador  de  que el medio de defensa judicial último  mencionado  sólo  procede  cuando se trate de sentencias de carácter penal, no  así,  por  tanto,  en  los  eventos de decisiones relativas a la extinción del  derecho de dominio.   

          Basten  las  anteriores razones para que la Sala no acceda a reponer  la  providencia  que  rechazó,  por  improcedente,  la  demanda de revisión en  cuestión.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

         NO    REPONER    la   providencia   del  13     de  junio  de  2013,  mediante la cual la  Sala   rechazó,   por   improcedente,  la  demanda  de  revisión presentada, a  través  de  apoderada,  por  la  señora  CIELO ARIAS  ALZATE.   

         Contra  esta  decisión  no procede    recurso   alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO              FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO            

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ               GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                   JAVIER  ZAPATA  ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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