39962(02-10-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 39962  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado: Acta No. 369-  

Bogotá.  D.C., dos (2) de octubre de dos mil  doce (2012)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se  pronuncia sobre la solicitud de  cambio  de  radicación  presentada  por  quien  se anuncia como apoderado de la  víctima,  dentro  del  proceso  que  se  adelanta  en  contra  de  Julio  Alberto  Mendoza  Bula,  Álvaro  de  Jesús  Ariza Fontalvo,  Argemiro  Lafont  Díaz,  Luis Alberto Ballestas Martínez y Emilita Bitar Fadur  Rosa1.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

El  19  de septiembre de 2012, el demandante  presenta  directamente  ante  esta  Corporación  una  solicitud  de  cambio  de  radicación,  que  acompaña  con distintos anexos entre los que se encuentra un  escrito    de   acusación,   documento   que   sirve   de   soporte   para   su  reclamo.   

Dos  días  después  de radicar el escrito,  esto  es,  el  21  de septiembre, aporta un nuevo memorial en el que informa que  “por  error  involuntario…adjunté  la acusación  radicada  en  contra  del  juez Puello Ortega, cuando lo correcto es analizar la  del  caso  que  cursa  en  el  Juzgado  6  Penal del Circuito de Conocimiento de  Cartagena,  la  cual  será  aportada por la Fiscalía que investiga el caso, ya  que  dicho  despacho  ha  informado  a  la  representación  de  la víctima que  también solicitará el cambio de radicación”.   

LA SOLICITUD  

El peticionario invoca a esta Corporación el  cambio  de  radicación para que sea un Juez Penal del Circuito de Bogotá quien  conozca de la etapa del juzgamiento, tras considerar que:   

i)   Los   hechos  que  dieron  paso  a  la  investigación  están  relacionados con actos de corrupción en la apropiación  de  un  inmueble ubicado en el sector de Mamonal, Barrio Cospique, kilómetro 56  de  la  ciudad  de Cartagena, propiedad de Corelca S.A. E.S.P., en liquidación,  entidad a la que representa.   

ii)  La  composición accionaria y naturaleza  jurídica  de  la  empresa,  llevó  a que la Fiscalía 13 de la Unidad Nacional  para   la  investigación  de  funcionarios  de  la  Rama  Judicial  imputara  a  funcionarios                judiciales2  los  delitos  de peculado por  apropiación,  concierto  para  delinquir  y  prevaricato,  conductas en las que  participaron,   además,  particulares  con  diferentes  grados  de  autoría  y  participación.   

iii)  Por  estos hechos, la Fiscalía radicó  escrito  de acusación y el asunto correspondió al Juzgado 6 Penal del Circuito  con  funciones de conocimiento de Cartagena, autoridad que fijó el 3 de octubre  siguiente como fecha para adelantar la audiencia de acusación.   

iv)   Considera  el  peticionario  que  los  particulares  imputados,  quienes  en la actualidad se encuentran privados de la  libertad    en    centros    carcelarios    de    Bogotá,    son   “personajes  notorios  en  sus  ciudades  de  origen  y por tanto  sujetos  con  poder  político y económico para intentar influir en la adecuada  marcha  del  proceso  penal en su contra, sin que ello signifique, por supuesto,  que  la  representación de la víctima dude de la probidad rectitud y capacidad  del  titular  del  juzgado  6  Penal  del  Circuito  para  atender  la  etapa de  Juzgamiento3”.   

v)  Advierte  que,  es  tan  manifiesta  la  intervención  de  los  imputados,  que  solo  hasta el momento en que la Unidad  Nacional  de  la  Fiscalía  General de la Nación asumió el conocimiento de la  investigación,  ésta  comenzó  a  marchar,  ya que antes de ello “las    indagaciones    estaban    “controladas”    por   los  indiciados.4”   

vi)  A  continuación  destaca el poder y las  calidades  de  Julio  Alberto Mendoza Bula, Álvaro de  Jesús  Ariza  Fontalvo, Argemiro Lafont Díaz, Luis Alberto Ballestas Martínez  y   Emilita   Bitar   Fadur   Rosa,   las  que a su juico demuestran la capacidad de  aquellos  para  influir  en  la  investigación  y por ello invoca a la Corte el  cambio de radicación.   

CONSIDERACIONES  

La Sala anuncia que se abstendrá de resolver  el cambio de radicación propuesto por las siguientes razones:   

    

1. El cambio de radicación en la Ley 906 de 2004.     

1.1.  La  figura jurídica opera en los casos  taxativamente contemplados en el artículo 46 ibídem, que señala:   

“El   cambio   de   radicación  podrá  disponerse  excepcionalmente  cuando en el territorio donde se esté adelantando  la  actuación  procesal  existan  circunstancias  que  puedan  afectar el orden  público,   la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,   las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o  integridad  personal  de  los  intervinientes,  en especial de las  víctimas, o de los servidores públicos”.   

1.2. Es una medida de carácter excepcional y  residual  a  la  que  se  acude  cuando  se  demuestra  que  se  está  frente a  circunstancias   externas  con  capacidad  suficiente  para  alterar  el  normal  desarrollo  del  proceso.  Su  finalidad,  es  asegurar  una  recta,  cumplida y  eficiente   administración   de   justicia,  al  no  existir  otros  mecanismos  jurídicos  distintos  que  permitan  neutralizar  las  causas  extrañas que se  invocan.   

1.3.  La  solicitud  ha  de  ser  debidamente  sustentada  y  a  ella  se acompañarán los elementos cognoscitivos pertinentes  por  cualquiera  de  las  partes, el Ministerio Público o el Gobierno Nacional,  ante  el  juez  que  esté  conociendo del proceso, quien informará al superior  competente        para        que       decida5.   

    

1. La   facultad   de   la   víctima  para  solicitar  el  cambio  de  radicación.     

2.1.  En  relación  con  el tema, la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte Suprema de Justicia, en reciente pronunciamiento  precisó:   

“Del mandato legal deriva que la facultad  de   impetrar  el  cambio  de  radicación  está  dada  para  las  partes,   lo   cual  comporta  que  por  decisión  expresa de la ley se excluyó de esa potestad a la víctima, en tanto  en  el  sistema  procesal  penal  de  la  Ley  906  del  2004,  la condición de  “parte”  solamente la tienen la defensa y la Fiscalía, en tanto la víctima  es un “interviniente”, no parte.   

Tan   claro   es   lo  anterior,  que  la  disposición  en  cita  aludió  a  las  partes  y al Ministerio Público, en el  entendido  evidente de que el último tampoco tiene condición de parte, sino de  interviniente  y, por ello, ante el propósito legislativo de permitirle invocar  el  cambio  de radicación, fue necesario incluirlo de manera específica, pues,  de  no  hacerlo,  quedaría igualmente excluido pues el concepto de “partes”  no lo cobijaba.   

4.  La  jurisprudencia  de  esta Sala se ha  pronunciado  respecto  de los derechos que le asisten a la víctima, que si bien  deben  ser garantizados en el trámite procesal penal, ello debe serlo de manera  conjunta  con  el  respeto de otros derechos como el debido proceso y, por ello,  tratándose  de  la  postulación y práctica de pruebas en el juicio, se impone  que  lo haga de la mano de la Fiscalía, única parte autorizada para, junto con  la  defensa,  introducir  lo medios probatorios en el juicio para conocimiento y  decisión  del  juez  (confrontar  auto  del  7  de  diciembre de 2011, radicado  37.596).   

Esos  lineamientos  igualmente  resultan de  buen  recibo  en  el  tema  que  hoy  se  trata,  en tanto la regla procesal del  artículo      47      solamente      autorizó      a      las     partes   para  postular  el  cambio  de  radicación  y,  respecto  de  los  intervinientes habilitados para actuar en el  proceso  penal, únicamente se autorizó al Ministerio Público, de donde deriva  que a la víctima no le está permitida esa facultad.   

En  esas  condiciones,  cuando  quiera  que  probatoria   y  jurídicamente  la  víctima  considere  que  están  dadas  las  condiciones   para  solicitar  el  traslado  del  juicio  debe  contactar  a  la  Fiscalía,  ente que tiene la carga de garantizar sus derechos. Pero igual puede  hacerlo  con  el  Ministerio  Público  e,  incluso,  con el Gobierno Nacional a  quienes la ley procesal confirió esa potestad.   

5.  Es verdad que en un caso anterior (auto  del  8  de  abril  de 2011, radicado 36.145) la Corte parece haber habilitado un  cambio  de radicación por postulación de la víctima, pero lo cierto es que el  centro  de  la  decisión  estuvo  dado por la petición que en el mismo sentido  hizo  el  Ministerio  Público  y,  sobre  todo,  por  las pruebas aportadas por  este6”.   

2.1.  Ello  significa,  que  en  el  sistema  procesal  previsto  en  la  Ley  906  del  2004,  la  potestad para solicitar la  alteración  de  las  reglas  de  competencia,  es  una facultad reservada a las  partes  (fiscalía y defensa), al Ministerio Público y al Gobierno Nacional, lo  que  excluye  a  la  víctima  quien  en  su  condición  de interviniente no se  encuentra legitimada para hacerlo.   

2.2.  La  Sala  mayoritaria  destaca, que tal  conclusión  no  limita el acceso a la administración de justicia, ni restringe  el  derecho  de defensa en las fases previas al juicio, así como tampoco genera  una  desigualdad  de  armas  que  altere  los  rasgos  fundamentales del sistema  procesal  penal, pues además de que el legislador, en ejercicio de la cláusula  general  de  competencia  que  le  asigna  la  Carta  Política  (artículo  150  numerales   1   y   2),   no   estableció   tal   facultad  en  cabeza  de  las  victimas7,  las  razones que potencialmente conducen a trasladar un juicio de  un   lugar   a   otro  surgen  de  factores  externos,  que  no  comprometen  la  imparcialidad   e   independencia  de  los  funcionarios  judiciales  que  deban  adelantar  el  juicio, y por tanto el ejercicio de tal potestad no se muestra de  significativa  relevancia  frente  a  los  derechos de aquellas, quienes en todo  caso  pueden  acudir por intermedio de la Fiscalía, el Ministerio Público o el  mismo Gobierno Nacional a invocar su pretensión.   

2.3.  Como  en este evento, quien presenta el  escrito  es  el  apoderado  de la víctima, quien como  viene  de  verse  carece  de  legitimidad para ello, la  Corte se abstiene de examinar la solicitud.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

PRIMERO.         ABSTENERSE    de   decidir     la     solicitud    de  cambio  de  radicación invocada      por      el  apoderado  de Corelca S.A. E.S.P., en  liquidación  y ordenar su  archivo.   

SEGUNDO.   Contra  esta  decisión no  procede recurso alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ  CAMACHO   

            

FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO  

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ     MUÑOZ   

            

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

            

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  La  Sala  desconoce  los  delitos  por  los  que  son  investigados,  por  cuanto no los menciona en su petición; adicional a ello, el  escrito  de  acusación  que  acompaña  su  solicitud, corresponde a un proceso  distinto al que anuncia.   

2  No  dice cuáles.   

3  Folios 2 y 3 de la petición.   

4 Folio  2 de la solicitud.   

5Así  lo  establece el Artículo 47 de la Ley 906 de 2004, modificado por el artículo  71 de la ley 1453 de 2011..   

6 Auto  39740 del 5 de septiembre de 2012.   

7  El  artículo  47  de  la  Ley 906 de 2004, fue modificado por el artículo 71 de la  ley  1453  de 2011, es decir ,con posterioridad al proferimiento de la sentencia  C-209  de 2007 de la corte Constitucional que reguló el papel que deben cumplir  las víctimas en el nuevo sistema procesal de tendencia acusatoria     

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