39274(14-08-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO   

Aprobado acta Nº 300  

Bogotá, D.C., catorce (14) de agosto de dos  mil doce (2012)   

V I S T O S   

La Sala resuelve la admisibilidad del recurso  de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de Edgar  López   González  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida por el Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo, mediante  la  cual  confirmó  la  dictada  por  el  Juzgado Segundo Penal del Circuito de  Duitama, que lo condenó por el delito de falso testimonio.   

HECHOS  

El     juzgador     de   segunda    instancia   los   sintetizó   de   la   siguiente manera:   

“El  9  de  agosto  de  2007,  el Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Duitama, remite copias del proceso 2003-035, para  que  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  Unidad Seccional de Duitama,   investigara  al señor Edgar López González por el delito de falso testimonio,  en  relación  a  la declaración que rindiera en ese proceso, donde afirmó que  el  señor  Pedro  Pérez Ortiz se encontraba en su lugar de habitación el día  29  de  julio  de  2011,  versión  que fue desmentida durante el desarrollo del  proceso   2003-035,   ya  que  las  pruebas  allegadas  al  mismo  aparentemente  demostraban lo contrario”.   

ANTECEDENTES  

1.  Por  los anteriores hechos, la Fiscalía  General  de  la  Nación, el  17 de diciembre de 2008, calificó el mérito  del  sumario con resolución de acusación contra Edgar  López  González  por  el delito de falso testimonio.   

2.   El  expediente  pasó  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de Duitama (Boyacá) que, el 23 de junio de 2011,  condenó  a  Edgar  López González   a  la  pena  principal  de  52  meses de prisión y a la accesoria  de    inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  de la privativa de la libertad, como autor del  punible de falso testimonio.   

3. Apelado el fallo por la defensa técnica,  el  Tribunal  Superior  de  Santa  Rosa  de Viterbo, el 9 de febrero de 2012, al  desatar el recurso, lo confirmó en su integridad.   

Contra  la  anterior  decisión  el defensor  interpuso recurso de casación.   

LA DEMADA DE CASACIÓN  

La  defensa  del  procesado,  con base en la  causal   tercera  de  casación,  presenta  un  único  cargo   contra  la  sentencia,  cuyos  argumentos  se  sintetizan de la siguiente manera:   

Antes,  manifiesta  que acude a la casación  excepcional,  con  el  fin  de  que  se le proteja a su defendido las garantías  fundamentales  de  seguridad  jurídica  “del  juez  natural”,  presunción  de  inocencia,  “duda y los factores de la competencia”.   

Luego  de  conceptualizar  acerca  de  los  anteriores   institutos,   a   partir  de  lo  cual  aduce  que  “en   atención   al   material   probatorio  compulsado”  se  profirió  resolución  de  acusación contra su defendido,  asegura  que “en este proceso no se practicó prueba  alguna    a    diferencia    de   la   indagatoria   del   encausado…”.   

Único cargo  

Acusa al Tribunal de haber dictado sentencia  en  juicio  viciado de nulidad por vulneración “del  debido  proceso y el derecho de defensa, en especial, la seguridad jurídica del  juez   natural,   la   presunción   de   inocencia   y   el   principio  de  la  duda”.   

Comenta  que  el trámite del proceso contra  López González fue remitido  al   “mismo”  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito de Duitama que  expidió las copias y ordenó  la  investigación  por falso testimonio, lo que, en su sentir,  vulnera el  principio  de  la  seguridad  jurídica  “del  juez  natural”  por  “existir  imparcialidad   para  juzgar  cuando  se  es  el  mismo  denunciante”.   

Acota  que  este debió declararse impedido,  pero  no  lo  hizo, “con el argumento de que el juez  que  ordenó  la investigación estaba haciendo unas vacaciones para ese momento  del  fallo  y  que  el  titular  del juzgado quien resolvió la reacusación, es  persona  diferente  aquel”, por lo que manifestó que  proseguía  con  el  asunto, comentario que avasalló el principio anteriormente  enunciado.   

Sostiene  que  la  presunción  de inocencia  “desde   un   principio  se  descartó”,  concluyendo  que faltó en la sentencia de Pérez Ortiz que se  condenara  “de  una  vez a López Gonzáles por del  delito   de   falso  testimonio,  de  antemano  se  creyó  culpable…”.   

Considera  que  lo  anteriormente  expuesto  afectó  garantías  fundamentales  y,  por  consiguiente,  genera  invalidez  e  ineficacia de la actuación.   

En consecuencia, solicita a la Corte casar la  sentencia   impugnada   y,   en   su   lugar,   declarar   la   nulidad   de  lo  actuado.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  De conformidad con lo previsto en el  artículo 205 de la Ley 600 de 2000,   

que  rige  a  esta actuación, al recurso de  casación se accede de dos maneras, a saber:   

a)  La  ordinaria,  que  procede  contra las  sentencias  de  segunda  instancia  proferidas  por los Tribunales Superiores de  Distrito  Judicial y el Tribunal Penal Militar, por delitos sancionados con pena  privativa de la libertad superior a 8 años; y   

b)  La  excepcional,  que procede contra los  fallos  de segunda instancia dictados por las mismas corporaciones por conductas  punibles  castigadas  con  pena  privativa  de  la libertad igual o inferior a 8  años,  y por los jueces penales del circuito por cualquier delito, evento en el  cual  la  Sala  podrá  admitir  la  demanda cuando lo considere preciso para el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o la garantía de los derechos fundamentales,  siempre que reúna las demás formalidades.   

En  el supuesto que ocupa la atención de la  Corte  resulta  claro  que  la  conducta  punible de falso testimonio por la que  fuera    condenado    López   González  contempla  pena máxima privativa de la libertad que no supera los  8  años,  según  así lo prevé el artículo 442 de la Ley 599 de 2000, razón  por la cual en este evento sólo procede la casación excepcional.   

Como   también   lo   tiene   dicho   la  jurisprudencia  de  la  Corte,  cuando  de  la casación excepcional se trata el  demandante   debe  exponer,  así  sea  de  manera  sucinta pero clara,  qué  es  lo  que pretende con el recurso, teniendo como norte que  solamente procede para el desarrollo de la jurisprudencia o   

para     garantizar    los    derechos  fundamentales.   

En tratándose del primer punto, esto es, el  desarrollo  de  la  jurisprudencia, el casacionista debe mencionar en la demanda  si  con  la  impugnación de la sentencia de segunda instancia persigue unificar  posturas  conceptuales  o  actualizar  la  jurisprudencia,  ora  para abordar un  tópico  aún  no  desarrollado,  precisando  la  manera  en  que  la  decisión  solicitada  tiene  la utilidad simultánea de brindar solución al asunto y a la  par servir de guía a la actividad judicial.   

Y, respecto de la protección de los derechos  fundamentales,  el  casacionista está obligado a desarrollar una argumentación  lógica  dirigida  a evidenciar el desacierto, siendo imperioso que demuestre el  desconocimiento  de  una  garantía por quebrantamiento de la estructura básica  del  proceso  o  por  violación de un derecho fundamental, e indicar las normas  constitucionales  que  protegen el derecho invocado y su concreto conculcamiento  con la sentencia.   

Además,  las  razones  que  debe  aducir el  demandante  para  persuadir  a la Corte sobre la necesidad de admitir la demanda  deben  guardar  correspondencia  con los cargos que formule contra la sentencia.  En  otras  palabras,  debe  haber perfecta conformidad entre el fundamento de la  casación  excepcional  (desarrollo  de  la  jurisprudencia  y/o  protección de  garantías  fundamentales),  el  cargo  o  los cargos que se presenten contra el  fallo y, por consiguiente, la postulación de los mismos.   

2.  Si  bien  es  cierto el actor aduce como  sustento  de  la  impugnación la infracción de garantías fundamentales, entre  ellas,    la   seguridad   jurídica   “del   juez  natural”,  presunción de inocencia, duda y factores  de  competencia,  de todas formas el único cargo no recoge todas las anteriores  garantías que a su juicio fueron transgredidas a su procurado.   

3.  La  anterior  falencia sería suficiente  para  inadmitir  la  demanda.  Sin  embargo, también se avizora que el reproche  tampoco  cumple  los  presupuestos  de  lógica y debida fundamentación para su  admisibilidad. Véase:   

En lo relativo a los presupuestos de lógica  y  debida  fundamentación de la nulidad, la Sala ha puntualizado que si bien la  acreditación   de   esta   causal   de  casación  es  menos  exigente  que  la  demostración  de  las otras, lo cierto es que impone al demandante proceder con  precisión,   claridad  y  nitidez  a  identificar  la  clase  de  irregularidad  sustancial  que  determina la invalidación, plantear sus fundamentos fácticos,  indicar  los  preceptos  que  considera  conculcados  y expresar la razón de su  quebranto,  especificar  el  límite  de  la  actuación  a partir de la cual se  produjo  el  vicio,  así  como  la  cobertura  de  la  invalidez, demostrar que  procesalmente  no existe manera diversa de restablecer el derecho afectado y, lo  más   importante,  evidenciar  que  la  anomalía  denunciada  tuvo  injerencia  perjudicial  y  decisiva  en  la  declaración de justicia contenida en el fallo  impugnado  (principio de trascendencia), dado que este recurso extraordinario no  puede   fundarse   en   especulaciones,  conjeturas,  afirmaciones  carentes  de  demostración o en situaciones ausentes de quebranto.   

En   lo   que   atañe   al   único  cargo  que el actor postula por la  vía  de  la  nulidad, de verdad que de sus precarios argumentos no se evidencia  la  existencia  de  un  yerro  que  desquicie  las  bases  del  proceso  y/o las  garantías  judiciales,  en  la  medida  que  su  discurso resulta sofistico, en  cuanto  a  la  posible  causal  de impedimento que recaía en el juez de primera  instancia.   

En  efecto,  como  el  propio  libelista  lo  admite,   en   este   caso   puntual   no  es  posible  predicar  la  mencionada  irregularidad,  pues  el  juez,  desde  el  punto  de  vista  de la persona, que  expidió  las copias para que se investigara al procesado por el delito de falso  testimonio,  fue  distinto  al  que  profirió  fallo  de  mérito  en contra de  López González.   

Así  mismo,   debemos  recordar que el  impedimento  es  sobre  la  persona  del  funcionario  judicial  y  no  sobre el  Despacho.   

De tal manera, en este supuesto no es posible  predicar  la  existencia  de  un  motivo  para  que el funcionario que juzgó el  comportamiento    del    acusado    se    aparatara    del    conocimiento   del  asunto.   

Es más, con relación al punto en discusión  el Tribunal manifestó textualmente:   

“¿Se  afectó el debido proceso teniendo  en  cuenta  que  la  compulsa de copias que originaron este proceso fue ordenada  por el mismo Juzgado que dictó la sentencia?   

“Frente a esta manifestación elevada por  el  recurrente  y  revisada la causa encontramos que dentro del proceso radicado  bajo  el número 2003-0035 el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Duitama, con  fecha  cuatro de julio de 2007 dictó sentencia condenatoria contra PEDRO PÉREZ  ORTIZ,  por  el  delito de HOMICIDIO CULPOSO, fallo que ordenó compulsar copias  con  destino  a  la  Fiscalía  General de la Nación para que se investigara al  señor  EDGAR  LÓPEZ  GONZÁLEZ,  por  la  presunta  conducta  punible de falso  testimonio,  si bien es cierto la sentencia fue proferida por el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  de  Duitama,  también  es  cierto que el titular para ese  momento  procesal  en  que  se profirió el fallo era el doctor HÉCTOR BASTIDAS  BARAJAS  y  si  se  mira con detenimiento el artículo 99 de la Ley 600 de 2000,  señala  10  causales  de  impedimento  solamente  para  el  funcionario pero en  ningún  momento  está  señalando impedimentos para el Despacho. De otra parte  encontramos  dentro  del  diligenciamiento  que  ésta objeción ya fue desatada  mediante  pronunciamiento  que  hiciera esta misma Corporación el 25 de febrero  de  2010, en donde se declaró no probada la recusación propuesta en contra del  doctor  JUAN FERNANDO TOLOSA SUÁREZ, Juez Segundo Penal del Circuito de Duitama  para  seguir  conociendo la causa radicada bajo el número 2009-00009 adelantada  contra  EDGAR LÓPEZ GONZÁLEZ. Teniendo en cuenta lo anterior la Sala considera  no  adentrarse más en el tema toda vez que como se dijo en precedencia el mismo  ya  fue  suficientemente  estudiado  y resuelto tanto en primera como en segunda  instancia”.   

En   tales   condiciones,   se  impone  la  inadmisión                                 de                                la  demanda.               

Resta  señalar  que  no  se observa que con  ocasión  del  fallo  impugnado  o  dentro  de la actuación se viola derechos o  garantías  de  los  intervinientes,  como  para  que  tal circunstancia imponga  superar  los  defectos  del  libelo  para decidir de fondo, según lo dispone el  artículo 216 de la Ley 600 de 2000.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

          RESUELVE   

INADMITIR  la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   Edgar  López González, por lo anotado en  la motivación de este proveído.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Cópiese,   comuníquese   y   cúmplase.  Devuélvase al Tribunal de origen.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                        LUIS    GUILLERMO   SALAZAR  OTERO     

       

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                                JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

                                                       Secretaria     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *