37956(28-11-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 436  

Bogotá  D.C., veintiocho de noviembre de dos  mil doce.   

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de  casación  propuesta  por  el  abogado  de  Alberto  García   García, contra la  sentencia  en  virtud  de  la cual el Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bogotá,  revocó  la  absolución dictada por el Juzgado 9° Penal del Circuito  de  descongestión  y lo condenó por el delito de omisión del agente retenedor  o    recaudador,   a   42   meses   de   prisión,   multa   de   $9’000.000    y    la    accesoria    de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas, por tiempo  igual al de la pena privativa de la libertad.   

HECHOS   Y   ACTUACION  PROCESAL   

La  situación  fáctica  se  resume  en  la  sentencia recurrida de la siguiente manera:   

“Los hechos se circunscriben a que ALBERTO  GARCÍA  GARCÍA,  representante  legal  de la empresa Creaciones ALG Ltda., con  domicilio  en  esta  ciudad,  se  abstuvo  de  consignar  las  sumas  de  dinero  recaudadas  por concepto del IVA (impuesto a las ventas), correspondientes a los  períodos  tributarios  6  de  1999; 2 –   7   de   2000;   1   –   6   de   2001   y  1  –        4        de        2002.1”   

Por los hechos referidos, la Fiscalía General  de  la  Nación  profirió  resolución  de  apertura de la instrucción el 8 de  enero  de  20042,  escuchó  en  indagatoria  al  implicado  el  1°  de  agosto  de  20063,  y formuló acusación en su contra como presunto autor del delito  de  omisión  de  agente  retenedor o recaudador, mediante resolución del 18 de  septiembre             de            20074,  determinación  que  cobró  firmeza   el   28   de   abril   de  2008  cuando  la  Fiscalía Delegada ante el Tribunal desató el recurso  de  apelación  propuesto  por  la defesa y por el apoderado de la Dirección de  Impuestos                 Nacionales.5   

Verificado el trámite de la causa el Juzgado  9°  Penal del Circuito de descongestión, dictó sentencia absolutoria el 30 de  julio  de  20106.   

El Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bogotá  al  desatar el recurso de apelación interpuesto por el apoderado de la  parte  civil,  mediante el fallo objeto del recurso extraordinario de casación,  dictado     el    2    de    agosto    de    20117,  revocó  en su integridad la  determinación   anterior,   declaró   responsable  al  procesado  Alberto  García  García  y  le impuso la  pena antes indicada.   

DEMANDA     DE  CASACIÓN   

Cargo   único.  Violación  directa  de  la  ley  sustancial  por  falta  de  aplicación de los  artículos  11  y  12  del  Código  Penal,  relacionados  con los principios de  antijuridicidad y culpabilidad.   

Afirma  el recurrente que el Tribunal no tuvo  en  cuenta  las  nomas indicadas frente a las circunstancias objetivas padecidas  por  el  procesado  en  su  condición  de  gerente  y  representante  legal  de  Creaciones  ALG,  relacionadas  con  la  muerte  del  socio  Arnulfo  de  Jesús  Álvarez,  su  deteriorada  salud  y  el  decaimiento  económico de la empresa.  “JUSTAS  CAUSAS  que  hacían  que  [la]  conducta  endilgada  como  delito  de omisión de agente retenedor, no se configurara como  antijurídica   y   como   consecuencia   como  conducta  punible”.   

El      sentenciador     –        agrega       –  tampoco tuvo en cuenta que el acusado  “…  jamás  incursionó en los campos propios del  dolo  y  de  la  intencionalidad  de  producir  un detrimento al fisco nacional;  simplemente  lo  que  ocurrió fueron factores ajenos a su voluntad, como fue la  caída  de  la  empresa  Confecciones ALG LTDA, la muerte de su socio principal,  engaño  por  parte  de  terceros, entre ellos CELIO CAMACHO que se apropió del  dinero   destinado   al  pago  del  tributo  IVA…”   

Por lo anterior, solicita casar la sentencia y  absolver al procesado del cargo que se le imputa.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El  recurso  de  casación procede contra las  sentencias  de  segunda  instancia  proferidas  por los Tribunales Superiores de  Distrito  Judicial  y por el Tribunal Penal Militar, en los procesos adelantados  por   delitos   que   tienen   asignada   una  pena  cuyo  máximo  exceda  de 8 años de prisión, de acuerdo  con lo previsto por el artículo 205 de la ley 600 de 2000.   

Sin  embargo,  el  inciso  tercero  de  esa  disposición  establece  que,  la  Corte  Suprema,  de manera excepcional, puede  admitir   la  demanda  de  casación  contra  sentencias  de  segunda  instancia  distintas  a  las  señaladas en precedencia, a solicitud del sujeto procesal en  quien   asista   interés,   “cuando  lo  considere  necesario  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la  garantía de los  derechos  fundamentales”, presupuestos de procedencia  que, claro está, le corresponde acreditar al recurrente.   

En el asunto que examina la Corte, se procede  por  el  delito  de  omisión  del agente retenedor o recaudador, sancionado con  prisión  de  3  a  6 años, de conformidad con lo previsto por el artículo 402  del  Código  Penal,  sin consideración al incremento punitivo del artículo 14  de  la  Ley  890 de 2004, dado que los hechos sucedieron antes de su vigencia y,  por  consiguiente,  el  trámite  de  la  actuación no corresponde al modelo de  tendencia acusatoria de la Ley 906 de ese mismo año.   

Bajo  esta circunstancia, le correspondía al  actor  acudir  a la modalidad discrecional del recurso extraordinario, indicando  con  precisión  cuál  de  los  motivos  señalados  por  el legislador tornaba  imperativa  la  intervención  de  la  Corte,  en  un  asunto  en el que resulta  improcedente  la  casación  por  vía  ordinaria,  es  decir,  la  necesidad de  restablecer   las  garantías  fundamentales,  o  lograr  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia en un determinado asunto  jurídico.   

La  consecuencia  frente al incumplimiento de  este  insoslayable presupuesto por parte del censor, conduce a la inadmisión de  la  demanda,  conclusión  a la que también se arriba al verificar que el cargo  único  que  propone  por  violación directa de la ley sustancial, desconoce la  lógica  y  la  argumentación  propios  de  esa  clase  de  censura,  la  cual,  recuérdese,  se  relaciona  con  el  yerro en que incurre el juez al aplicar la  norma  llamada  a  regular el asunto, bien por falta de aplicación, aplicación  indebida,  o  a  través  de  una  errada  interpretación  de  la  disposición  sustancial  correspondiente;  de  manera  que  como  el error de juicio recae de  forma  inmediata sobre la normatividad, el actor debe aceptar incondicionalmente  la  realidad  fáctica  declarada  en  la sentencia y someterse a la valoración  probatoria realizada por el Tribunal.   

No  es  lo que hace propiamente el recurrente  quien  asegura  que  la sentencia transgrede en forma directa la ley sustancial,  toda  vez  que  el  Tribunal dejó de aplicar los artículos 11 y 12 del Código  Penal.  Tal  afirmación  implicaría  que  en  el  fallo  recurrido el juzgador  estableció  la  existencia de una causal que eliminaba la antijuridicidad de la  conducta  o  que  eximía  de  responsabilidad a su autor, a pesar de lo cual lo  condenó    cuando    se    imponía    dictar    en    su    favor    sentencia  absolutoria.   

El texto de la decisión recurrida enseña que  las  conclusiones  del  sentenciador  fueron  diferentes,  en tanto descartó la  presencia  de  las causales eximentes de responsabilidad alegadas por la defensa  y,  por  el  contrario, con base en el acervo probatorio estableció en grado de  certeza  que  el  procesado actuó con conocimiento y voluntad de desarrollar la  conducta   punible,   razón  por  la  cual  dictó  en  su  contra  la  condena  cuestionada.   

En ese orden de ideas, surge evidente que los  argumentos  de sustentación se focalizan en controvertir las consideraciones de  orden  fáctico y probatorio del sentenciador, de modo que el recurrente tampoco  logra  definir  con  precisión,  según  le corresponde, el error de juicio que  pretende  atribuirle  al  Tribunal,  ya  que  de manera inopinada irrumpe en los  terrenos  de  la  violación indirecta de la ley sustancial, sin demostrar cómo  se  concretó  la  transgresión, si a través de un falso juicio de existencia,  de  identidad  o de raciocinio, es decir, mediante un error de hecho, o quizás,  con  ocasión  de un falso juicio de legalidad, o uno de convicción, en caso de  que    el    quebrantamiento    hubiere   tenido   origen   en   un   error   de  derecho.   

Simplemente  describe unas circunstancias que  desde  su  perspectiva individual, justificarían la conducta del procesado o lo  eximirían  de  responsabilidad, pero renuncia a demostrar yerros atribuibles al  sentenciador  susceptibles  de  enmendar a través del recurso extraordinario de  casación.   

Así las cosas, la demanda analizada, carente  de  claridad  y precisión, resulta insuficiente por sí misma para propiciar el  derribamiento  del  acierto  y  la  legalidad del fallo recurrido, motivo por el  cual  se impone inadmitirla, teniendo además en cuenta que la Corte no advierte  violación  a  las garantías básicas del procesado que de oficio deba entrar a  reparar.   

En mérito de lo expuesto,  la  Corte Suprema de Justicia,  Sala      de      Casación      Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor de Alberto  García  García. Devuélvase el expediente al Tribunal  de origen.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso.   

Notifíquese, cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                       FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO       

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO       SALAZAR  OTERO                                 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

          

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1La  sentencia  recurrida se dictó únicamente respecto de la omisión en el pago de  los    períodos   2   a   4   de   2002.  Frente  a  los  anteriores,  se  declaró la prescripción de la  acción  penal, algunos en instrucción por la Fiscalía, otros en el juicio por  el juez de conocimiento.   

2 Fol.  48 C. 1   

3 Fls.  82 a 84 Ib.   

4 Fols.  152 a 161 Ib.   

5 Fols.  3 a 10 C. segunda instancia Fiscalía.   

6 Fols.  127 a 145 C. 2   

7 Fols.  9 a 26 C. Tribunal     

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