37301(19-04-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  37310   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

-SALA DE INSTRUCCIÓN-  

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

APROBADO ACTA Nº. 143-  

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de abril de dos  mil doce (2012)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

De conformidad con los artículos 327 y 329 de  la  Ley  600 de 2000, la Sala examina si en el presente asunto se satisfacen las  exigencias  para  disponer  la  apertura  de  la  instrucción  o  en su defecto  inhibirse de iniciarla.   

ANTECEDENTES  

1.  La presente investigación preliminar  tuvo  su  origen  en la expedición de copias que dispuso la Sala en el radicado  de  única  instancia  30.591.   El  objeto  del  proceso se circunscribe a  determinar   la   presunta   actividad   ilícita   del   Senador   Antonio  del  Cristo Guerra de la Espriella  al  haber  influido  ante  el  Consejo  de Estado en el proceso radicado bajo el  número 11001032500020110032500 que allí se adelanta.   

2.  Frente  a  la  condición  de miembro del  Congreso  de  la República y por virtud de la certificación que en ese sentido  elevó   la   Sala,   el   Sub   Secretario   del   Senado   de   la  República  informó1    que    el   doctor   Guerra   de   la  Espriella  funge  en  la actualidad como Senador de la  República para el período constitucional 2010-2014.   

3.  Por virtud de la competencia privativa de  investigar  y  acusar  a los  miembros  del  Congreso  otorgada  por  el  artículo  235  de  la Constitución  Política,   la   Sala   acogió   su  conocimiento2  y  dispuso  la iniciación de  investigación  previa. El diligenciamiento se gobernó bajo la égida de la Ley  600 de 2000.   

4.  Con ese propósito, se ordenó comisionar  al  Cuerpo  Técnico  de  Investigaciones  de  la  Fiscalía  para que realizara  labores  de  investigación tendientes a establecer los hechos denunciados y los  presuntos responsables.   

Prueba documental  

(i) Escrito dirigido  a  los  Presidentes  del Consejo de Estado y de la Corte Suprema de Justicia, de  fecha  agosto  8  de 2011, suscrito por un número aproximado de 400 personas en  el  que  se  informa  que  los  señores  Joa  Carlos Pérez Dorado y María del  Rosario  Díaz  Guerra,  hicieron  público  en  el  municipio  de Morroa que el  Senador  Antonio  Guerra  de  la Espriella  ejercía  influencia  en el Consejo de Estado en el proceso que se  le sigue al Alcalde de esa población, Benjamín Salcedo Pérez.   

(ii) Con fecha 29 de  agosto  del  mismo,  una segunda comunicación a cargo de un número no inferior  que   el   anterior,  mediante  la  cual  califican  el  documento  anterior  de  “malévolo,    mal   intencionado,   perverso   y  calumnioso3”,   adjuntándole   igualmente,   una  fotocopia  de  acta  de  declaración juramentada suscrita por los señores Luis  Francisco  Lara  Mercado,  Aymir  José  Cárdenas  Díaz, Edwin José Cárdenas  Díaz,  Apolinar  Manuel  Díaz  Guzmán,  Manuel  Enrique Cárdenas Domínguez,  Nafer  del  Cristo Palencia Lara y Oswaldo Manuel Salas Canchila, por cuyo medio  declaran  que  no  conocen  ni  han  suscrito ninguna denuncia contra el Senador  Guerra   de  la  Espriella,  solicitando   por   tanto   sean   excluidos  de  la  lista  inicial4.   

(iii) Diligencia de inspección judicial ante  el  Consejo  de  Estado  al expediente radicado al número 2011-1232, proceso de  acción  de  nulidad  y  suspensión  provisional,  demandante  Benjamín Arturo  Salcedo  Pérez,  el  que  correspondió  por  reparto al doctor Gustavo Eduardo  Gómez  Aranguren.   Mediante  auto  del  27 de mayo de 2011 se admitió la  demanda  y  se  negó  la  suspensión  provisional  de  los  actos  demandados,  decisión  que  fue  objeto  del recurso de reposición y apelación a cargo del  demandante5, encontrándose pendiente de su resolución.   

(iv)   Informe  realizado  por  el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía General de  la   Nación6  en  el  que  se  destaca, tras algunas entrevistas realizadas, que  ante  la  suspensión del Alcalde municipal, señor Benjamin Salcedo Pérez y el  advenimiento  del  proceso electoral se originó una fuerte polarización de los  adeptos  de  una  y  otra  campaña  política;  determinándose igualmente, que  algunos  de  las  firmas  del  escrito denuncia inicial manifestaron que si bien  aquella   corresponde  a  la  suya  lo  hicieron  para  apoyar  una  candidatura  política, más no para denunciar una conducta punible.   

Otros,  a su turno, como es el caso de María  Mónica  Amaya  López   “dice  que firmó ese  documento  porque  la  señora  ROSMERI  SALCEDO, hermana del Alcalde suspendido  BENJAMIN  SALCEDO, estaba recogiendo firmas y le pidió el favor que le diera la  firma  para  denunciar  a  un señor que estaba manipulando la suspensión de su  hermano7”.   

Por  lo  demás,  ningún  resultado positivo  arrojó la investigación realizada.   

Prueba testimonial  

A  través  de  funcionario  comisionado  se  recibieron  las declaraciones de los señores Joao Carlos Pérez Dorado y María  del        Rosario        Díaz        Guerra8    quienes    se   mostraron  totalmente  ajenos  a los hechos denunciados y a la inclusión de sus nombres en  los mismos.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  Competencia.  

Con arreglo a lo dispuesto por los artículos  235-3  de la Constitución Política y 75-7 de la Ley 600 de 2000, la Sala es la  llamada  a  investigar  la  presunta actuación ilícita a cargo del funcionario  denunciado.   

2.  Cargo imputado.  

Se  concretaron en determinar si se presentó  quebrantamiento   a   la   ley   penal   por   parte   del  doctor  Antonio  del  Cristo Guerra de la Espriella  al  haber  ejercido  influencia ante el Consejo de Estado en el proceso radicado  bajo el número 11001032500020110032500 que allí se adelanta.   

3.   Del  auto inhibitorio. No se pudo  establecer que tuvo ocurrencia una conducta punible.   

3.1.  En  orden  a  lo  preceptuado  por  el  artículo   322   del   Código   Procesal  Penal  de  2000,  son  fines  de  la  investigación previa:   

“Finalidades.  En  caso  de duda sobre la  procedencia  de la apertura de la instrucción, la investigación previa tendrá  como  finalidad determinar si ha tenido ocurrencia la conducta que por cualquier  medio  haya  llegado  a conocimiento de las autoridades, si está descrita en la  ley  penal como punible, si se ha actuado al amparo de una causal de ausencia de  responsabilidad,  si  cumple  el  requisito  de  procesabilidad  para iniciar la  acción  penal  y  para  recaudar  las  pruebas  indispensables  para  lograr la  individualización  o  identificación  de  los  autores  o  partícipes  de  la  conducta punible.   

3.2.  Por otro lado, el precepto contenido en  el  artículo 327 autoriza al funcionario judicial competente para abstenerse de  iniciar  instrucción  cuando  aparezca  que  la conducta no ha existido, que es  atípica,  que  la  acción  penal  no puede iniciarse o proseguirse o que está  demostrada  una  causal  de  ausencia  de  responsabilidad.   Igual, cuando  vencido  el  término establecido en el artículo 325, máximo de seis (6) meses  no haya lugar a proferir resolución de apertura de instrucción.   

3.3.   Como  ya se había determinado al  momento  de  disponer  la  apertura  de la investigación previa, la imputación  penal  a  que  se  contraen las presentes diligencias está referida al presunto  tráfico  de influencias que puedo haber ejercido el investigado ante el Consejo  de  Estado  en  el  proceso  de  acción  de  nulidad y suspensión provisional,  radicación  2011-1232,  demandante  Benjamín  Arturo  Salcedo  Pérez,  el que  correspondió     por    reparto    al    doctor    Gustavo    Eduardo    Gómez  Aranguren.   

3.4.   La Sala,  tras  valorar  en  conjunto  el  material  probatorio  hasta  ahora válidamente  recaudado,   ab   initio  anuncia  que  ninguna evidencia apunta a señalar que  existió    una    actividad   ilegal   por   parte  del  Congresista  en  las  distintas  actividades  que  fueron escrutadas dentro  de      la      presente      investigación preliminar.    

3.5. Para efectos de la presente decisión, la  Corte  considera  útil  y definitivo, empezar por evocar lo vertido por algunos  de  los  signantes  del  escrito inicial en las distintas entrevistas realizadas  ante  los  funcionarios  del  C.T.I.,  pues  allí  se  advierte  el  advenedizo  contenido    del    escrito    denuncia:   

“FABIO  IGNACIO BADEL LOPEZ, identificado  con  C.C. No. 6.819.612 expedida en Morroa, quien al ver la firma que aparece en  la lista que se le pone de  presente,  manifiesta que esa si (sic) es su firma y su numero (sic) de cédula,  pero  esa  lista  la  firmó  porque  le  dijeron  que  era  para  apoyar a JUAN  DOMINIGUEZ    CARRASCAL    como   candidato   independiente   a   la   alcaldía  Municipal.   

HOZZMAN YAMITH BARRETO SALCEDO, identificado  con  C.C.  No.  92.153.804  expedida  en Morroa, quien, después de verificar la  firma  que  aparece en el listado que se le presenta manifestó que corresponde    a    su    firma  y  que  lo  hizo  para  apoyar la  candidatura  a  la Alcaldía Municipal de JUAN DOMINGUEZ CARRASCAL y que nunca a  (sic)  firmado  nada  para  denunciar             a             nadie9”.   

A su turno, el otro  grupo   tampoco   ofrece  ningún    conocimiento  cierto  sobre los presuntos  hechos denunciados:   

“MALKA  IRINA  FLOREZ    PATERNINA,   (…)   dijo   que   la   firma   que   se   le  pone de presente corresponde  a  su  firma  y  que  firmó  ese  documento    porque    (sic)    una    amiga    de    ella    que   le  dicen “La Flaca”, que es hermana  de  BENJAMIN  SALCEDO  le  mostró  una  (sic) fotocopias que no recuerda lo que  decían  y  como  quince  días después le pidió el favor que le firmada (sic)  ese documento para denunciar al senador Antonio Guerra.   

MARIA  MONICA AMAYA LOPEZ, (…) manifestó  que  la firma que se   le  pone  de  presente  si  (sic)    corresponde   a  la  suya  y  dice       que       firmó   ese  documento   porque   la   señora   ROSMERI  SALCEDO,  hermana   del   Alcalde   suspendido   BENJAMIN  SALCEDO,  estaba  recogiendo  firmas y le pidió el favor  que  le  diera      la      firma     para   denunciar   a   un   señor  que  estaba    manipulando  la     suspensión  de  su  hermano10”.   

Para  la  Sala,  es  altamente  censurable  que    se    pretenda  compensar  el  inconformismo  que  pudo  generar  la  destitución  del  Alcalde  de Morroa por parte de la Procuraduría Regional con  un  escrito denuncia carente de cualquier tipo de poder incriminatorio en el que  ni  tan  siquiera  sus  signantes  conocían  su real  contenido;       o      acaso      tal      vez,  aprovechándose    de  la    ingenuidad   o  ignorancia  de algunos de  ellos   poner  en  movimiento  la  jurisdicción  penal,  apartándola  de  hechos     que    sí    requieren    una    intervención    pronta.   

No  es  posible  aceptar,  que  cuando  el  trámite  ante  el  Consejo  de  Estado  tan  solo  principia ya se le  pongan  máculas  a  su  proceder  a   través   de   una  denuncia que solo refleja  el  enconado enfrentamiento político que subyace en  la región.   

Nótese,  como  alguno  de los firmantes   fueron   engañados   del  propósito  real  del  escrito, pues en tanto los dos  últimos  precisan  que lo  firmaron    porque    así    se    los       sugirió       una      hermana      del      Alcalde  suspendido,  los dos primeros  por  su  parte,  se muestran totalmente ajenos a cualquier hecho relacionado con  una denuncia.   

Pero  aún hay más razones: en el trámite  fueron  oídos los señores Joao Carlos Pérez Dorado y  María      del     Rosario     Díaz     Guerra11  quienes  en forma enfática  desmienten  tanto  los hechos denunciados como la participación del investigado  en  los  mismos;  igual, tampoco se explican la inclusión de sus nombres en los  mismos,  salvo por razones políticas.  Así se expresó María del Rosario  Díaz  Guerra12:   

“…conozco al doctor ANTONIO GUERRA DE LA  ESPRIELLA  es  que  lo  conozco como una persona seria honorable, transparente y  que  a  la larga me duelo que la gente política de Morroa lo haya cogido porque  se  que  mas  (sic)  que  todo  eso  lo  hace  (sic)  es porque se avecinaba una  contienda  política  y  en  Morroa  es  costumbre de los políticos de levantar  calumnia a sus contendores…”.   

3.6.  La  Sala,  tras    valorar   los  distintos   elementos  de  prueba  aportados al  proceso,   fácilmente  infiere  el  inconformismo  que  generó      la     suspensión     provisional     del     Alcalde  de Morroa y la puja entre uno y  otro    bando    político   por   razón   de   su  reemplazo; la ausencia de  consistencia     en     la    denuncia,  la  perversidad  en  lo  que afirma, no se traduce en  nada  distinto  a  un  cúmulo  de  hechos    deshilvanados   sin   ningún   sustento  probatorio.   

Y,  es  que, sin  mayor  esfuerzo  intelectivo, se aprecian   las   imprecisiones   en  el  escrito  denuncia, en el que ni  tan  siquiera  se  señala  en  qué  sentido  es  que supuestamente  el  Senador  investigado  estaría  influyendo  ante  el Consejo  de  Estado,  qué actos de aquél hacían pensar tal  circunstancia,    qué   hechos   la   corroboran.   

Adviértase,  que  de  la  inspección  judicial   practicada   al   expediente,  tan  sólo  se ha admitido a trámite la demanda, situación que  resultaría  beneficiaria  a  quienes  la  promovieron, salvo en lo relacionado  con  la revocatoria  de  la suspensión  provisional,  pedimento al que no se  accedió,  sin que por ello pueda reprocharse y menos  aún  imputarse per se una  actuación ilegal del miembro del Congreso de la República.   

3.7.  Entonces, nada hace pensar distinto  a    que   el   escrito   inicial   –bastante  impreciso  por demás- fue remitido a esta Corporación en  forma  ligera  e  irresponsable  y que el mismo es producto de las desavenencias  que  se han suscitado en la población de Morroa ante la suspensión provisional  de  su  mandatario  local  a  cargo de la Procuraduría Provincial, resoluciones  éstas  que  son  las  que  se encuentran demandadas ante la jurisdicción de lo  contencioso administrativo.   

3.8.  Nótese,  como  la  conclusión a la que arribó la Sala sobre  la   razón   de  los  presentes  hechos,  esto  es,  el  origen  político  del  conflicto  es igualmente advertida por los  funcionarios  de  Policía Judicial una  vez   realizaron   las  labores     de     verificación     ordenadas  por la Sala:   

“…por   otra   parte,   continuaba  el proceso de suspensión  del    Alcalde    titular,    señor   SALCEDO   PEREZ,   quien   por  su  parte apoyaba al candidato a la  Alcaldía       JUAN      DOMINGUEZ      CARRASCAL;      ante      estas  dos  candidaturas,     se    originó    una            fuerte  polarización  de  las  fuerzas  y    los    adeptos    a    cada    uno    de    ellos    se   enfrentaban  constantemente         en        peleas  y  trifulcas;      cuando      se     conoce     el    fallo    de            suspensión   definitiva  del  Alcalde  titular  BENJAMIN   SALCEDO  PEREZ;  se  incrementó        la               tensión               y               enfrentamientos    entre   los   dos  grupos13”.   

3.9.  Entonces,  como  viene de verse, totalmente infundado se ofrece  el  libelo,  pues, tanto la vaguedad e imprecisión del escrito inicial permiten  inferir  ciertamente  la  ligereza y falta de objetividad en su formulación. De  tal   manera,   que   sin   tener  sustento  probatorio  alguno  en  el  proceso  investigativo,  las  presuntas  circunstancias  que  dieron  nacimiento  a  este  proceso quedaron desvirtuadas.   

3.10.  Para  la Sala, se muestra abiertamente  desdibujado  el  contenido  incriminatorio que dio origen a esta actuación, por  lo  que  se  impone  proferir  decisión  inhibitoria  según lo dispuesto en el  artículo  327  del  Código  Penal  de  2000. Esta determinación se adopta sin  perjuicio  de  que  más  adelante, aparezcan nuevas pruebas que desvirtúen sus  fundamentos.   

Por lo expuesto, la SALA DE CASACIÓN PENAL  DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE  

PRIMERO.-     INHIBIRSE    de  abrir  investigación penal contra el  Senador Antonio  del  Cristo Guerra de la Espriella  conforme  a las razones consignadas en el cuerpo de esta providencia.   

SEGUNDO.- Contra esta  decisión procede el recurso de reposición.   

TERCERO.-   En  firme esta providencia, archívese el expediente.   

COPIESE, NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN  

         

SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ             

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCIA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  folios 55 y 56 cuaderno original 1.   

2 Cfr.  folios 86-89 auto de fecha 6 de diciembre de 2011.   

3 Cfr.  folio 59 íb.   

4 Cfr.  folios  78-84 íb.   

5 Cfr.  folios 1-37 cuaderno de anexos 1.   

6 Cfr.  folios 154- 174 íb.   

7 Cfr.  folio 156 íb.   

8 Cfr.  folios 141-146 cuaderno original de la Corte.   

9 Cfr.  folio 155 íb.   

10 Cfr.  folio 156 íb.   

11  Cfr. folios 141-146 cuaderno original de la Corte.   

12  Ib.   

13  Cfr. folio 158 íb.     

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