39707(12-09-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Aprobado acta N° 343.  

Bogotá,  D.  C., doce (12) de septiembre de  dos mil doce (2012).   

VISTOS  

Se  pronuncia la Sala sobre la admisibilidad  de   la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  JUAN   DAVID   LÓPEZ   MOLINA  contra  la  sentencia  del  31 de mayo de 2012, a través de la cual el Tribunal Superior de  Villavicencio  confirmó  el  fallo  proferido  el  2  de  agosto de 2011 por el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Granada (Meta), que condenó al procesado a la  pena   principal  de  24  meses  de  prisión,  así  como  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  término  de  12  meses, como autor del delito de fabricación, tráfico o porte  de armas o municiones.   

HECHOS  

          Los  vienen  resumiendo  los juzgadores de instancia de la siguiente  manera:   

          “Sucedieron  en Granada (Meta) el día nueve (9) de marzo de 2011,  siendo  las  8:20  a.  m.,  el  señor  José  Martín  Villamizar informó a la  Estación  de  Policía  que  en  el  parque central de esta ciudad un sujeto le  había  amenazado  con un arma de fuego y lo agredió verbalmente, por lo que de  manera  inmediata salió una patrulla de la estación a interceptar la camioneta  Toyota  Hilux,  de  placas REM-221, en la que se movilizaba el señor JUAN DAVID  LÓPEZ  MOLINA,  así  identificado  y quien al ser interrogado de si portaba un  arma  de  fuego  contestó afirmativamente, que se encontraba en la guantera del  vehículo,  y  que  la misma era de propiedad que (sic)  su  compañero,  y  de  manera  voluntaria la extrajo,  tratándose  de  una  pistola  marca  WALTER,  modelo  P-99, calibre MM, número  externo  056062,  número interno C28395, un proveedor y ocho (8) cartuchos para  la misma”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1. En audiencia preliminar realizada el 10 de  marzo  de  2011  ante  el  Juzgado  Segundo  Promiscuo Municipal de Granada, con  funciones  de  control  de  garantías,  se legalizó la captura de LÓPEZ  MOLINA.  En la misma diligencia la  Fiscalía  le  formuló  imputación  por  el delito de tráfico, fabricación o  porte  de  armas  de  fuego  y  municiones,  cargo que el mencionado aceptó sin  reserva alguna.   

2. El 16 de julio de 2011, el Juez Penal del  Circuito  de Granada realizó la audiencia de verificación del allanamiento, en  desarrollo  de la cual el acusado expresó su decisión de retractarse de éste,  manifestación  que  el  juzgador  desestimó  al considerarla improcedente, por  cuya razón anunció que dictaría sentencia de condena.   

3.  El 2 de agosto siguiente el a  quo  profirió la respectiva sentencia,  decisión  contra  la  cual  la  defensa  se  alzó  en apelación con resultado  desfavorable,  sujeto procesal que entonces acudió al recurso extraordinario de  casación, presentando el respectivo libelo.   

LA  DEMANDA   

          El  impugnante  formula  un  único cargo, que sustenta en la causal  segunda  de  casación  de  la  Ley  906 de 2004, esto es, desconocimiento de la  estructura  del  debido proceso por afectación sustancial de su estructura o de  la garantía debida a cualquiera de las partes.   

          Al  fundamentar  la  censura el actor se refiere a tres situaciones.  En  primer  lugar,  a  la  negativa del juez de primera instancia de realizar la  diligencia  de  preclusión  solicitada  antes  de  evacuarse  la  audiencia  de  verificación  del allanamiento a cargos, aduciendo que la referida petición la  resolvería en la sentencia.   

          En  segundo  lugar, a la también decisión del juez de diferir para  el  fallo  la  solicitud  de  nulidad  que invocó la defensa en la audiencia de  verificación   del   allanamiento,  sustentada  en  la  no  aceptación  de  la  retractación   efectuada   por  el  imputado  respecto  de  la  aceptación  de  cargos.   

          Y  en  tercer  término,  a  la  postura  del  fallador  de  primera  instancia  de  no  permitirle  a la defensa la interposición de los recursos de  reposición  y  apelación  contra  la  determinación  de  no aceptación de la  retractación al allanamiento.   

          Tras  considerar  transcendentes  las  irregularidades  que plantea,  porque  en  este  caso  se  impuso  una pena al procesado con desbordamiento del  principio  de  legalidad  y  mencionar  como  normas  violadas,  entre otras, la  Declaración  Universal  de  los  Derechos  Humanos  y el Pacto Internacional de  Derechos  Civiles y Políticos, solicita a la Corte casar la sentencia impugnada  para,   en   su  lugar,  decretar  la  nulidad  a  partir  de  la  audiencia  de  verificación del allanamiento.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

          La  Corte  no  deja  de  insistir  en  señalar  que  la  demanda de  casación  no  es  un  escrito de libre elaboración sino que, dado el carácter  extraordinario  de  ese  recurso,  debe  cumplir unos presupuestos de adecuada y  lógica   fundamentación,   sin   los   cuales   el   libelo   no   podrá  ser  admitido.           

         

          Esos  presupuestos, en el esquema procesal contemplado en la Ley 906  de  2004, surgen de lo dispuesto en los artículos 183 y 184, inciso segundo. La  primera  de  dichas  normas  exige  al censor presentar la demanda señalando de  manera  precisa  y concisa las causales invocadas y sus fundamentos. A su turno,  la  segunda  establece  que  no  se  seleccionará el libelo cuando, entre otros  casos,  se  prescinde  de  señalar  la causal o no se desarrollan los cargos de  sustentación.   

          Al  amparo de las mencionadas disposiciones la Sala ha expresado que  en  la  nueva  sistemática procesal penal al demandante le corresponde también  satisfacer,   al   formular   los   respectivos   cargos,   las  pautas  fijadas  tradicionalmente  por  la  jurisprudencia  frente  a cada una de las causales de  casación establecidas por la ley.   

          Al  examinarse la demanda instaurada por el defensor de JUAN  DAVID LÓPEZ MOLINA, concluye la Sala  que   la   misma   no   cumple   las   exigencias  de  adecuada  fundamentación  indispensables   para   su   admisión  y,  antes  bien,  presenta  numerosos  e  insalvables  defectos  que  la tornan inepta para esos propósitos.            

          En  efecto,  conforme  lo  tiene  expresado  la  Corte, las censuras  sustentadas  en  la  causal  de  casación  orientada a obtener la nulidad de la  actuación,  debe  contener,  como  mínimo,  la  identificación  de la irregularidad, la expresión clara de  sus  fundamentos,  el  señalamiento  de si se trata de un vicio de estructura o  garantía,  la  indicación  de  la  norma  o  normas  violadas, la mención del  momento  procesal  en  donde  se  presentó  la  anomalía  y de las actuaciones  afectadas  con  la  misma,  así como motivar su trascendencia, demostrando a la  Corte  que la nulidad se erige como el remedio único y extremo para enmendar la  incorrección    procesal,    surgiendo   así   indispensable   el   fallo   de  casación.   

          Tiene  dicho  también la Corte que si lo pretendido es denunciar la  presencia  de  varias  irregularidades, cada una de ellas con entidad suficiente  para  invalidar  la  actuación o parte de ella, resulta indispensable que en la  demanda  se  sustenten en capítulos separados y de manera subsidiaria si fueren  excluyentes,  pues  sólo  así  puede  acatarse  la  exigencia  de  claridad  y  precisión  en  la  postulación  del  ataque  y  respetarse  los  principios de  autonomía    y    de    no    contradicción    de    los    cargos   en   sede  extraordinaria.   

          En  el  presente  caso,  el  actor  de  manera  genérica  aduce  el  desconocimiento  de  la estructura del debido proceso y de las garantías de las  partes,  sin  precisar  entonces  si  se  trata  de  un vicio de estructura o de  garantía.  Adicionalmente, refunde en el mismo reproche tres situaciones, en su  criterio,  constitutivas de nulidad, sin cumplir la exigencia según la cual los  diversos  motivos de invalidación deben ser formulados en capítulos separados.   

          Sobre  lo  último  anotado,  si bien intitula las irregularidades a  que  hace  referencia,  identificando  la  primera como cargo principal al cargo  segundo  y  los  otros  dos  como cargos subsidiarios al mismo cargo segundo, lo  cierto  es  que  lo hace de manera confusa y ambigua, creando perplejidad acerca  de  lo  pretendido,  pues  en realidad en la demanda solamente plantea un cargo,  que apoya en la causal segunda de casación de la Ley 906 de 2004.   

          Ahora  bien,  advierte la Sala que respecto de la segunda anomalía,  la  misma  no se aviene al principio de corrección material que rige en sede de  casación,  conforme  al  cual  las  razones, fundamentos y contenido del ataque  deben   corresponder   en   un   todo   con   la  realidad  procesal1.   

          Lo  anterior  porque,  de  acuerdo  con  lo revelado por el registro  magnetofónico  de la audiencia de verificación del allanamiento, la defensa no  planteó  nulidad por la decisión del juzgador de no aceptarle la retractación  a  la  aceptación  de cargos, sino por no permitirle interponer los recursos de  reposición  y  apelación  contra  esa decisión, argumento que coincide con el  tercer motivo de invalidación que esboza.   

          Las  otras  dos  irregularidades  que  postula, por su parte, no las  sustenta  con  la  claridad  y  coherencia exigidas en esta sede extraordinaria.  Porque,  en  cuanto  a la primera, no precisa si la nulidad es por no realizarse  la  audiencia  de  preclusión  o  porque  el  juzgador  difirió  la  decisión  respectiva  para  el  momento  del  fallo.  Y  en  relación con la segunda, por  cuanto,  de  la  misma  manera,  no  es  claro en indicar si el fundamento de la  nulidad  lo  es  por  no  permitírsele interponer los recursos de reposición y  apelación  o  por  no  resolvérsele  la  nulidad  que propuso por impedírsele  formular dichas impugnaciones.   

          Más  aún,  si  se  entendiera  que  en  ambos casos se trata de lo  segundo,  es decir, por diferirse para la sentencia la decisión relacionada con  la  solicitud  de  preclusión  y  por  no  resolverse  la  nulidad propuesta al  impedírsele   interponer   los   recursos  de  reposición  y  apelación,  los  cuestionamientos    casacionales    resultarían    intrascendentes,   pues   el  a   quo   se   pronunció  expresamente  al  respecto en el respectivo fallo, considerando improcedente dar  trámite  a la preclusión y negando la nulidad pretendida, sin que el censor se  hubiese  esforzado  por  demostrar  la impertinencia de incluir esos temas en la  sentencia.   

          En  consecuencia,  por la falta de claridad, coherencia y precisión  en  la  confección  del  reproche  formulado,  que  conspira  contra  su  cabal  comprensión, la Sala inadmitirá la demanda objeto de examen.   

De todas maneras, la Corte observa la posible  violación  en este caso de las garantías fundamentales del procesado por la no  aplicación  del  inciso  primero  del  artículo  293  de  la  Ley 906 de 2004,  modificado  por  el  artículo  69  de  la  Ley  1453  de  2011,  que permite la  retractación  del  allanamiento  hasta  la audiencia de verificación del mismo  realizada  por  el juez de conocimiento, según los términos de la sentencia de  casación   del   pasado   30   de   mayo  de  20122.   

Por  tanto,  la  Sala  ordenará que una vez  cobre  ejecutoria  la presente decisión y se resuelva, en caso de interponerse,  lo   relacionado   con  el  mecanismo  de  insistencia  que  procede  contra  la  providencia  inadmisoria  de  la  demanda  conforme lo  dispuesto  en  el  inciso  segundo  del  artículo  184  de  la Ley 906 de   2004   y  de  acuerdo  con  las  reglas  fijadas  en  jurisprudencia reiterada de  la       Sala3,         vuelva  el  proceso  al  Despacho  de  la Magistrada ponente para de  oficio proferir, en su momento, el pronunciamiento de rigor.   

   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.  INADMITIR la  demanda  de  casación  interpuesta por el defensor de  JUAN DAVID LÓPEZ MOLINA, por  las razones expuestas en la anterior motivación.   

         De  conformidad con lo dispuesto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906  de  2004 y en los términos referidos en el acápite  final    de    esta    determinación,    contra    la    misma    procede    la  insistencia.   

2.  Ejecutoriada  la  presente  decisión  y  resuelto,  en  caso  de  interponerse, el mecanismo de insistencia, volverá  el  proceso  al  Despacho  de la  Magistrada  ponente, a fin de que la Sala provea de manera oficiosa acerca de la  posible  vulneración de garantías fundamentales, conforme lo expresado en esta  providencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO              FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO            

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                LUIS     GUILLERMO    SALAZAR    OTERO               

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Auto del 2 de mayo de 2012, radicación 26846.   

2  Radicación 37668.   

3  Providencia del 12 de diciembre de 2005. Rad. 24322.     

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