37158(15-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37158  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 40  

Bogotá,  D.C., quince (15) de febrero de dos  mil doce (2012).   

          VISTOS:                       

Se pronuncia la Corte respecto de la petición  probatoria   que   en  este  trámite  de  extradición  formula  el  Ministerio  Público.   

ANTECEDENTES:  

1.  Por  razón del artículo 499 de la Ley  906  de  2004,  el  Ministerio  de  Justicia remitió a la Corte la solicitud de  extradición   del   ciudadano   colombiano  Fredy  Francisco  Caicedo  Caicedo,  formalizada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América según Nota  Verbal   No.   1811  de  julio  de  2011,  adjuntándose  la  respectiva  documentación  y  el  concepto  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, de acuerdo con  el  cual  “por no existir tratado aplicable al caso  en  mención  es  procedente  obrar  de conformidad con el ordenamiento procesal  penal colombiano”.   

2.  En  esas  condiciones  y  proveído  el  requerido  de  un  defensor  se  dispuso  el  traslado  de  rigor  para  que los  intervinientes  deprecaren  pruebas,  haciéndolo  el  Ministerio Público en el  siguiente sentido:   

2.1.  En  aras del principio del non bis in  ídem  se oficie a la Fiscalía General de la Nación para que informe si contra  el  requerido  se  adelantó  o adelanta alguna investigación o juicio, o si ha  sido absuelto o condenado por algún delito.   

2.2.  Se  obtenga  de  la  Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil  la  tarjeta  decadactilar a nombre del solicitado,  quien se identifica con la cédula No. 16.784.163.   

CONSIDERACIONES:   

1.  Si  el  supuesto  legal  previsto  en el  artículo  502  de  la  Ley  906 de 2004,aplicable en este evento por cuanto los  hechos  acaecieron en los  años 2007 a 2011, prescribe que el concepto que  de  la  Corte  se  demanda  para  efectos  de  extradición  se fundamentará en  “la validez formal de la documentación presentada,  en  la demostración plena de la identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el  extranjero  y,  cuando  fuere  el caso, en el cumplimiento de lo previsto en los  tratados  públicos”, es obvio que las pruebas cuya  práctica  se  demanda  deben  estar  orientadas,  por  razón del artículo 375  ídem,  en  su  conducencia,  pertinencia,  eficacia  y  utilidad  a demostrar o  desvirtuar  tales  presupuestos, así como los que constitucionalmente deben ser  objeto  del  mismo concepto o más específicamente los que hacen relación a la  época  y  lugar  de  ocurrencia  de los sucesos, a la naturaleza de los delitos  imputados  y  a  la  cosa  juzgada,  pues la extradición de nacionales sólo es  procedente  por hechos ocurridos luego del 17 de diciembre de 1997, cometidos en  territorio  extranjero,  que carezcan de naturaleza política y en tanto por los  mismos no se haya ejercido la jurisdicción nacional.   

2.  Bajo  una  tal  premisa  fácilmente  se  advierte  que  si  bien  la  prueba  primeramente  solicitada  por el Ministerio  Público  tiene  por  propósito  establecer  una  posible infracción a la cosa  juzgada,  su  procedencia  se  halla  condicionada  a  que en el trámite exista  algún  elemento de juicio que permita avizorar esa eventualidad, condición que  en este asunto no se evidencia y que el Delegado no especifica.   

3.  Ahora,  respecto  a  la segunda petición  probatoria  del Ministerio Público, relacionada con la tarjeta decadactilar del  solicitado,  además  de  que  en  parte  alguna se indican las razones de dicho  pedido  como  para  entenderlo  procedente  o  necesario,  la  Sala lo encuentra  superfluo  en  cuanto,  sin  existir  cuestionamiento  alguno del requerido o su  defensor,  la  documentación  adjuntada por el Estado requirente contiene copia  de  la  tarjeta  alfabética  expedida por la Registraduría Nacional del Estado  Civil.   

4. En consecuencia, negándose la práctica de  las  pruebas  señaladas  por  el Ministerio Público y sin que la Sala disponga  oficiosamente   la  de  otros  medios  de  convicción,  se  surtirá,  una  vez  ejecutoriada  esta  decisión,  el  traslado  previsto  en  el  inciso final del  artículo 500 ídem para las alegaciones correspondientes.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  NEGAR  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas por el Ministerio Público.   

2. Ejecutoriada esta  determinación súrtase el correspondiente traslado para alegar.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ      LUIS      BARCELÓ   CAMACHO                         FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                              LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO      ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                   JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova  García   

Secretaria   

    

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