36946(13-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso nº 36946  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No. 236   

Bogotá, D. C., trece (13) de julio de dos mil  once (2011).   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  la  colisión negativa de  competencias  suscitada  entre  el Juzgado Cuarto Penal  del  Circuito  de  Ibagué  (Tolima)  y  el Juzgado Quince Penal del Circuito de  Bogotá,  dentro  del  proceso  que  por el delito de  fraude    a    resolución    judicial  se  adelanta  en  contra de LUIS CARLOS OCHOA CADAVID.   

HECHOS  Y  ANTECEDENTES  PROCESALES   

1.            El 12 de agosto de 2003, cuando el niño  Cristian  Camilo  Ramírez  Rodríguez  contaba  con cuatro años de edad, en un  accidente   de   tránsito  perdió  a  sus  padres  Célico  Ramírez  Sandoval  (pensionado  del  INCORA),  y  Sandra Patricia Rodríguez Parra, lo que originó  que  su  abuela materna Eloina Parra de Rodríguez, y tía paterna María Elvira  Ramírez Sandoval disputaran su guarda y custodia.   

Así, el Juzgado Primero de Familia de Ibagué  mediante  decisión  de  19  de septiembre de 2005 le otorgó la guarda a María  Elvira  Ramírez  Sandoval,  el  Tribunal  Superior de ese Distrito Judicial por  proveído  de  8  de agosto de 2006 revocó esa designación y se la adjudicó a  Eloina  Parra Rodríguez, pero finalmente, el 25 de octubre siguiente el Juzgado  Sexto  de Familia de Ibagué, al conocer de la demanda de remoción del cargo de  guardadora,   ordenó  como  medida  provisional  suspender  las  facultades  de  disposición  y administración que sobre los bienes del niño ejercía Eloina y  en  su  reemplazo  nombró  a  María  Elvira  como  tutora con la facultad para  administrar dichos bienes.   

De otro lado, el Juzgado Quinto de Familia de  Ibagué  en  el  proceso  verbal  sumario  de  única  instancia,  a  través de  providencia  de  27  de  septiembre  de  2006  concedió  la  custodia y cuidado  personal  del  menor  a  María  Elvira  Ramírez  y  para  cubrir los gastos de  educación,  crianza y formación le ordenó al INCORA (en liquidación) que las  mesadas  sustitución  pensional  que  le  correspondían  al  menor a raíz del  fallecimiento de su progenitor fueran entregadas a ella.   

Para  dar  cumplimiento a dicha medida fueron  enviados oficios el 2 y 20 de octubre de 2006 al INCORA.   

Como  el  Instituto  no accedió a tal orden,  María  Elvira  Ramírez  instauró  una acción de tutela, por ello, el Juzgado  Cuarto  de  Familia  de  Ibagué por sentencia de 7 de junio de 2007 amparó los  derechos  fundamentales  del menor, representado por su tía, disponiendo que el  INCORA  “en  un termino improrrogable de cuarenta y  ocho  (48)  horas siguientes a la notificación de este fallo, de el tratamiento  efectivo  y  eficaz  a los documentos presentados por la accionante en relación  al pago de la sustitución pensional”.   

Pese  a  lo  anterior,  como  el  INCORA  fue  renuente  a  dicha  orden   la  accionante  debió promover un incidente de  desacato,  el  cual  motivó  a  que el Gerente Liquidador de ese instituto LUIS  CARLOS  OCHOA  CADAVID  por  medio  de la Resolución 0717 de 9 de julio de 2007  ordenara  el  pago de las mesadas pensionales a nombre de María Elvira Ramírez  como representante del menor.   

El  INCORA  impugnó el fallo de tutela, y el  Tribunal  Superior  de  Ibagué,  revocó  la  decisión  por no ser esa acción  procedente,  por lo cual su Gerente Liquidador expidió la Resolución 1173 de 6  de diciembre de 2007 ordenando suspender el pago de las mesadas.   

Al  encontrar  que  el  funcionario se había  sustraído  al  cumplimiento  de  lo  ordenado,  el Juzgado Quinto de Familia de  Ibagué  dispuso  la  compulsación de copias con destino a la Fiscalía para la  investigación correspondiente.   

2.             Bajo  la  Ley  600  de  2000,  el  ente  investigador  por  proveído  de  12  de  mayo  de  2008  inició investigación  preliminar  y  luego,  el  27  de febrero de 2009, abrió formal instrucción en  contra  de  LUIS CARLOS OCHOA CADAVID en su condición de Gerente Liquidador del  INCORA  y lo escuchó en indagatoria. Al no ser necesario resolver su situación  jurídica  conforme  con  la  normatividad  adjetiva  de 2000, tras clausurar el  ciclo  instructivo,  mediante  providencia de 15 de febrero de 2010 calificó el  mérito  sumarial  con  resolución  de acusación por el delito de fraude  a  resolución judicial, decisión  que  adquirió  firmeza  el  7  de  enero  de 2010 cuando la Unidad de Fiscalía  Delegada ante el Tribunal de Ibagué la confirmó.   

3.            La  fase  del  juicio  correspondió  al  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito de Ibagué y en desarrollo de la audiencia  preparatoria  la  defensora  del procesado solicitó la nulidad de la actuación  al  estimar  que  como  el  asiento  de  las actividades oficiales del INCORA es  Bogotá,  y  en esta ciudad fueron emitidas las resoluciones 0717 del 9 de julio  de  2007  y  1173  del  6  de  diciembre  de  la misma anualidad, la competencia  correspondería    a   un   Juez   de   la   misma   categoría   pero   de   la  capital.   

También  adujo la defensora que por la fecha  de  expedición  tales  actos  administrativos,  al estar en ese momento vigente  para  Bogotá  el  sistema  penal acusatorio, la actuación debía rituarse bajo  los lineamientos de la Ley 906 de 2004.   

4.            El  Juzgado  Cuarto  Penal  del Circuito  de   Ibagué  acogió  la  postura   de   la   defensa  al  estimar  que  no  es  competente  para  conocer  del     asunto  solamente  en  cuanto  al  factor  territorial,   indicando  que  no  le  correspondía  precisar   allí   si   se   debía  aplicar  la  Ley  906  de  2004.  En consecuencia, dispuso el envío del  diligenciamiento  al  reparto  de su homólogo en Bogotá, proponiendo colisión  negativa de competencia.   

5.            El  Juzgado Quinto Penal del Circuito de  Bogotá,  despacho  al  cual  fue  remitido  el  proceso,  aceptó  el conflicto  propuesto,  aduciendo que al haber sido emitidas en el 2007 las resoluciones del  INCORA  en Bogotá, época para la cual, conforme con el Acto Legislativo 002 de  2003  ya  estaba  rigiendo  el  sistema  penal  acusatorio, la actuación debía  tramitarse bajo la preceptiva de la Ley 906 de 2004.   

Por  lo  tanto,  dispuso que el proceso fuera  enviado a la Corte para que dirimiera el conflicto.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.            La  Sala  es competente para resolver la  colisión  promovida  en  este  asunto  de  conformidad  con  lo dispuesto en el  numeral  4°  del  artículo  75  de  la  Ley  600  de  2000, toda vez que se ha  suscitado  entre un juzgado perteneciente al Distrito Judicial de Ibagué y otro  adscrito al Distrito Judicial de Bogotá.   

2.            Atendiendo  el  factor  territorial,  la  competencia    de    los    jueces   se   determina   legalmente:   i)  por  el  lugar  en el que el autor ha  ejecutado   la   acción   típica,   por   acción  u  omisión,  (teoría  de  la  actividad); ii)  por el lugar donde se ha producido o  debió  producirse  el  resultado típico (teoría del  resultado);           y          iii)  según la equivalencia de acción y  resultado,  indistintamente  se  acepta como lugar de comisión del delito el de  ejecución    de    la    acción    como   el   del   resultado   (teoría de la ubicuidad).   

Por  ello,  el artículo 14 del Código Penal  establece que:   

“La   conducta   punible  se  considera  realizada:   

1. En el lugar donde se desarrolló total o  parcialmente la acción.   

2.  En  el lugar donde debió realizarse la  acción omitida.   

3.  En  el  lugar donde se produjo o debió  producirse el resultado”.   

En  aras  de  resolver  el problema jurídico  planteado  por  los  funcionarios,  es  de  anotar  que  la  conducta punible de  fraude    a    resolución    judicial,  delito  que  determina  la competencia por el factor funcional en  este    asunto,   es   de  mera   conducta   (o   de  resultado no separado a la acción que lo configura).   

Tutelando así el bien jurídico de la recta y  eficaz  impartición  de  justicia,  se  sanciona  a  quien  por cualquier medio  fraudulento   se   sustrae   al  cumplimento  de  una  obligación  impuesta  en  providencia   judicial,   verificándose  su  consumación  precisamente  cuando  mediante  una  acción  u  omisión,  para  la  cual  media  un engaño, ardid o  maquinación  dolosa, se elude la orden allí contemplada, sin que sea necesario  verificar   el   daño   producido   o   el   beneficio   reportado   al  sujeto  agente.   

3.            En este orden de ideas, es obvio concluir  que  la  acción  imputada  al  procesado se consumó en Bogotá, pues fue en la  sede  del  INURBE  en  liquidación  en  dicha  ciudad  en  la  cual  su Gerente  Liquidador  LUIS  CARLOS  OCHOA  CADAVID,  emitió  la resolución 0713 del 9 de  diciembre  de 2007 sustrayéndose a cumplir lo ordenado por el Juzgado Quinto de  Familia  de  Ibagué para pagar las mesadas pensionales que le correspondían al  menor  Cristian  Camilo  Ramírez  Rodríguez,  representado por su tía paterna  María Elvira Ramírez Sandoval.   

Otro  tópico  se deriva del anterior, ya que  por  la ocurrencia temporal de la conducta y lugar de comisión deviene evidente  que  al  entrar  a  regir el sistema penal acusatorio en el distrito judicial de  Bogotá  a  partir del 1º de enero de 2005, los hechos por los cuales se acusó  a  OCHOA  CADAVID, cometidos en el año 2007, deben regirse por tal legislación  adjetiva,  de  manera  que la competencia para continuar con el diligenciamiento  radica  en  los  Jueces  Penales  del  Circuito con funciones de conocimiento de  dicha ciudad.   

Consecuentemente,  como ya lo ya precisado la  Sala  con  anterioridad,  si  bien en la colisión trabada no participó ningún  Juez  Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento,  es procedente por  razones  de  economía procesal remitir el expediente a la oficina de reparto de  tales  despachos  judiciales en la ciudad de Bogotá1   

,  informando  de  ello  a  los  funcionarios  trabados en colisión.   

Así  mismo, será del resorte del Juez Penal  del  Circuito  con funciones de conocimiento al cual corresponda por reparto dar  curso  a  este trámite, adoptar las decisiones pertinentes en punto de ponderar  si  se  han quebrantado derechos del incriminado y, en consecuencia, adoptar las  medidas correctivas correspondientes.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal.   

RESUELVE  

1.            ASIGNAR  el  curso de este proceso a los  Juzgados  Penales del Circuito con funciones de conocimiento de Bogotá, para lo  cual  se  dispone  remitir  la  actuación  a  la  oficina  de  reparto  de  los  mismos.   

2.             COMUNICAR  lo  aquí  decidido  a  los  despachos colisionantes, enviándoles copia de este proveído.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase,  

Comisión de Servicio  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

                                                                                        Comisión de Servicio   

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                            JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ            

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO               SIGIFREDO                   ESPINOSA  PÉREZ                          

                                                                                        Comisión de Servicio   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                  MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE LEMOS          

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

     

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Corte  Suprema   de   Justicia.   Auto   de   19   de   agosto   de  2008.  Radicación  30340.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *