35074(09-12-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n.º  35074   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 413.  

          Bogotá   D.C.,   diciembre   nueve  (9)  de  dos  mil  diez  (2010)   

  VISTOS  

La Sala acomete el estudio de los requisitos  de  admisibilidad  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el apoderado  especial     de     GLORIA     AMPARO     CÁRDENAS  GALLEGO,  contra  el  fallo de segundo grado proferido  por  el Tribunal Superior de Manizales el 17 de julio de 2003, confirmatorio del  dictado  el  14  de  mayo  de  2003 por el Juzgado Penal del Circuito de Aguadas  (Caldas),   a   través  del  cual  condenó  a  la  mencionada  ciudadana  y  a  Daniel    de    Jesús   López   Osorio,  como  coautores  del concurso de delitos de homicidio agravado en  Mario  Ballesteros  Bedoya y  porte ilegal de arma de fuego de defensa personal.   

HECHOS  

Los sucesos que motivaron el diligenciamiento  que  culminó  con  el  fallo de condena aquí cuestionado, fueron adecuadamente  sintetizados  por  el ad quem,  en los siguientes términos:   

“El día domingo  16  de  diciembre  del año 2001, a eso de las 4 y 45 P.M., al salir de su finca  ubicada  en  la  Vereda  Mata  de  Guadua, comprensión del municipio de Pácora  – Caldas, fue ultimado el  señor  MARIO  BALLESTEROS BEDOYA, quien recibió varios impactos producidos por  arma  de fuego de proyectil múltiple, los que según la diligencia de necropsia  le  produjeron  pérdida  aguda  de  sangre con anemia y shock hipovolémico que  desencadenaron     su     muerte    por    hipoperfusión    tisular”.   

“De la muerte del  señor  BALLESTEROS  BEDOYA  se  sindica a DANIEL DE JESÚS LÓPEZ OSORIO y a la  señora  GLORIA  AMPARO  CÁRDENAS GALLEGO, ésta esposa del hoy occiso y aquél  amigo  íntimo  de  la mencionada, quienes según constancias procesales hacían  vida  marital  desde varios años atrás y a escondidas del hoy fallecido, quien  esa  tarde,  como  acostumbraba  a  hacerlo,  se  dirigía a la residencia de su  señora  madre  en  Pácora  para  luego  dirigirse  a su sitio de trabajo en la  vereda  Castilla  en el mismo municipio”.   

ACTUACIÓN  PROCESAL   

Surtida la fase instructiva, el 24 de octubre  de  2002  la  Fiscalía Seccional de Aguadas profirió resolución de acusación  en   contra   de   los  vinculados  “como  probables  autores”  del  concurso  de  delitos  de  homicidio  agravado y porte ilegal de arma de fuego de defensa personal.   

Concluido  el  ciclo  del juicio, el Juzgado  Penal  del  Circuito de Aguadas profirió fallo el 14 de mayo de 2003, a través  del  cual condenó a la acusada como autora de los delitos de homicidio agravado  y  porte  ilegal  de  armas.  En  la  misma  oportunidad condenó a López  Osorio  por el concurso de delitos  de    homicidio   simple   y   el   referido   punible   contra   la   seguridad  pública.   

Impugnado  el  fallo por la defensora de los  acusados,  el  Tribunal  Superior  de Manizales lo confirmó respecto del delito  contra  la  vida, pero declaró la nulidad de lo actuado desde la resolución de  acusación  en  punto  del porte ilegal de armas, motivo por el cual efectuó la  correspondiente redosificación de la pena.   

EL  LIBELO   

Con fundamento en la preceptiva de la causal  primera  de  revisión establecida en el artículo 220 de la Ley 600 de 2000, el  actor  comienza  por transcribir in extenso  la  sentencia del 2 de septiembre de 2009, Radicado 29221, de esta  Corporación,   en   la  cual  se  analizan  las  figuras  de  la  autoría,  la  participación,   la   coautoría,   la   determinación,   el  cómplice  y  el  interviniente,  para  acto  seguido  transcribir  apartes  del  fallo  de primer  grado.   

Posteriormente  aduce que en la sentencia de  segunda  instancia  no  se  especificó  cuál fue la actuación de GLORIA  AMPARO  CÁRDENAS  por la cual fue  condenada.  También  refiere que en las decisiones adoptadas en el curso de las  instancias  no  se  indicó  en  qué  consistió  la  conducta realizada por su  asistida,  ya  como  autora o partícipe, ni alguna de las teorías que sobre el  tema se han planteado.   

          Puntualiza  que lo único que se dijo fue que aquella y Daniel  López  Osorio  tenían relaciones  clandestinas,  circunstancia insuficiente para condenarla por el homicidio de su  cónyuge.   

          A  partir de lo expuesto considera acreditada la causal de revisión  establecida  en  el  numeral  1º  del  artículo 220 de la Ley 600 de 2000, por  cuanto   únicamente   se   demostró   la  autoría  material  de  Osorio  López, esto es, procede la acción  de  revisión  “cuando  se haya condenado o impuesto  medida  de  seguridad  a  dos o más personas por un mismo delito que no hubiese  podido   ser   cometido   sino   por   una   o  por  un  número  menor  de  las  sentenciadas”.   

          Con  base  en  lo  anterior,  el  actor depreca a la Sala revisar el  fallo de condena proferido contra su representada.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Como  el propósito primordial de la acción  de  revisión  se  orienta  a  remover  la  intangibilidad  inherente  a la cosa  juzgada,  el legislador ha dispuesto como condición de admisibilidad del libelo  dirigido  a  tal  fin,  el  cumplimiento  de exigentes y específicos requisitos  contenidos en el artículo 222 de la Ley 600 de 2000.   

Dado  que este mecanismo procede únicamente  contra  providencias  que  hayan  cobrado  ejecutoria  (fallos,  resoluciones de  preclusión  de  la  investigación  o  autos de cesación de procedimiento), es  deber  del  actor  anexar  a  la  demanda  copia  de las decisiones de primero y  segundo  grados  cuya  revisión pretende, junto con la respectiva constancia de  su ejecutoria.   

En  el  asunto  objeto  de  estudio el actor  allega  copias  de  las  sentencias de primera y segunda instancia, así como la  respectiva  constancia  de  ejecutoria.  No  obstante, encuentra la Sala, en primer lugar, que aquél tras la  invocación  de  la  causal  primera  de  revisión  pretende  reabrir el debate  probatorio  librado  en las instancias, sin percatarse que esta acción especial  no se encuentra dispuesta para tal cometido.   

En  efecto,  olvida  el  actor que la causal  invocada,  según  la  cual,  procede  la  acción  de revisión “cuando  se  haya  condenado  o  impuesto medida de seguridad a dos o  más  personas  por  un mismo delito que no hubiese podido ser cometido sino por  una  o  por  un  número  menor de las sentenciadas”,  tiene  lugar en aquellos casos en los que existe una disparidad sustancial entre  lo  efectivamente  declarado  como  probado  y  lo  finalmente resuelto sobre el  particular,  pues pese a que la conducta acreditada con sus circunstancias sólo  pudo  ser  realizada  por el declarado número de personas, el fallo involucra a  otra  u  otras,  revelándose  injusto  con  éstas1.   

          Tal   ocurre   por   ejemplo,   cuando  en  el  curso  de  la  parte  considerativa  se  afirma  en  la  sentencia  que  se  encuentra suficientemente  acreditado  que en la comisión del delito investigado intervinieron únicamente  tres  personas,  sin  embargo,  en  la  conclusión  y en la parte resolutiva se  condena a cuatro o más.   

            

Es claro, en consecuencia, que la mencionada  causal  de  revisión  no  se corresponde con una alegación sobre la autoría o  participación,  y  tanto  menos  con  un  nuevo  cotejo  de  lo expuesto en las  instancias  por  los falladores en punto de la apreciación de las pruebas, pues  como  ya  ha  sido dicho, esta acción no es una prolongación del juicio ni una  instancia adicional a las ordinarias.   

En segundo término, es evidente que el actor  confunde  las causales del recurso de casación con las propias de la acción de  revisión,  pues  la  denuncia  de  yerros en la apreciación probatoria o en la  imputación  fáctica  y  jurídica  realizada  en  la  resolución  acusatoria,  corresponde   a   la   impugnación   casacional   y   no   a   la   acción  de  revisión.   

          Sobre  el  particular  ha  puntualizado  la  Sala  que la acción de  revisión  no  reviste  un  carácter  subsidiario o alternativo, a la manera de  entender       que       cualquier       vicio2,   irregularidad  sustancial,  defecto  probatorio  o  yerro  de valoración judicial pueda tener ubicación en  dicho   trámite,   así   ello   se   haya   planteado   o   no   en   sede  de  casación.   

No.   Todo   lo   contrario,   en  nuestra  sistemática  penal  claramente se han diferenciado la acción de revisión y el  recurso  extraordinario  de  casación, dentro de una teleología, fundamentos y  alcances  completamente diferentes, que parten, en una distinción elemental, de  que  el segundo remite a decisiones no ejecutoriadas, mientras que la primera, y  de  allí  surge  su  especificidad,  busca  derrumbar  la  fuerza  de  la  cosa  juzgada.   

Resulta   lógico   que   ambos  comporten  escenarios  diferentes  en  punto  de  su  trascendencia,  pues en el recurso de  casación  se  busca  atacar  la  legalidad y certeza del fallo, mientras que la  acción  de  revisión  propugna  por  discutir la justicia de la decisión y el  principio de verdad material que ha de animarla.   

         En  suma,  encuentra  la  Sala que si bien el demandante alude a la  causal  primera  de revisión, no establece relación alguna entre los supuestos  de  ella y los argumentos que ofrece para sustentarla, pues sus razonamientos se  orientan     exclusivamente     a     discutir  las  conclusiones  de  los  juzgadores  en  punto  de  la  responsabilidad  penal  de  GLORIA  AMPARO  CÁRDENAS  GALLEGO en el delito por el  cual  fue condenada.   

          Como  según  lo  dispuesto en la ley, la acción de revisión no se  encuentra  instituida  para  debatir  nuevamente  los  elementos  de  prueba que  sirvieron  de  fundamento a una decisión judicial con tránsito a cosa juzgada,  amén  de  que  tampoco corresponde a una instancia adicional dentro del proceso  judicial,  observa  la  Sala  que  si la pretensión de la defensa se orienta en  este  asunto  a  provocar  una  nueva  ponderación probatoria, su propósito es  diverso  a  las  exigencias  establecidas  por  el  legislador  para el referido  instituto.   

Así las cosas, habida cuenta que la demanda  incumple   fundamentalmente  la  exigencia  dispuesta  en  el  numeral  3º  del  artículo  222  de  la Ley 600 del 2000, se impone su inadmisión de conformidad  con lo previsto en el artículo 223 del mismo ordenamiento.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         INADMITIR   la   demanda  de  revisión  presentada   por   el   defensor   de   la  sentenciada  GLORIA    AMPARO    CÁRDENAS   GALLEGO,  de  conformidad  con  las  razones  consignadas  en la  anterior motivación.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                            AUGUSTO    J.    IBÁÑEZ  GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                        JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Cfr.  Autos  del  2  de  agosto  de  1995. Rad. 10700 y del 19 de agosto de 1997. Rad.  13237.   

2  Providencia   del   24   de   abril   de   2008.   Rad.   28581,   entre  muchas  otras.     

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