33932(30-06-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 33932  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                                                                   Magistrado Ponente:   

                                                                 ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                                                                   Aprobado Acta No. 206   

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de junio de dos  mil diez (2010)   

VISTOS:  

Se  pronuncia la Sala sobre la solicitud que  de   pruebas   formula  el  defensor    de    BYRON    DE    JESÚS   GONZÁLEZ  VÁSQUEZ,   ciudadano   colombiano   requerido   en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES:  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No. 0691  de abril  7  del año en curso el Gobierno de los Estados Unidos  de  América, a través de su Embajada solicitó la extradición de BYRON   DE  JESÚS  GONZÁLEZ  VÁSQUEZ,  quien  es  requerido en ese país para “comparecer a  juicio  por  delitos  federales  de  narcóticos” de  conformidad  con  la  acusación  No.  4:09-Cr-194        (Crone)  dictada el 15  de     octubre    de  2009 en la Corte Distrital  de    los    Estados    Unidos   para   el   Distrito   Este   de   Texas,    adjuntándose   a   ella   y  debidamente traducida al castellano la documentación pertinente.   

2. En tal virtud el Ministerio de Relaciones  Exteriores,   conceptuando   que  “por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso en mención es  procedente  obrar  de  conformidad con el ordenamiento procesal  penal  Colombiano”, remitió el asunto al Ministerio  del  Interior y de Justicia y éste a su turno lo envió a la Corte “teniendo  en  cuenta  que  se encuentran reunidos los requisitos  formales exigidos en las normatividad procesal penal aplicable”.   

3.   Una   vez   las  diligencias  en  esta  Corporación  y  asistido el requerido por un defensor que el mismo designó, se  surtió  el  traslado previsto en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004, dentro  del cual aquél solicitó la práctica de las siguientes pruebas:   

3.1. Se oficie a la  Fiscalía  General  de  la  Nación  para  que  informe si en contra de Byron de  Jesús  González  Vásquez  se  adelantó  o actualmente se tramita  proceso  por  los hechos objeto del pedido de extradición, en el  propósito  de demostrar una eventual vulneración del principio de cosa juzgada  pues  -agrega-  existe  la  posibilidad  de  que  ello haya sucedido  en  la  medida  en  que  varias de las incautaciones imputadas se  produjeron en Colombia.   

3.2.  Se oficie a Migración del DAS para que  se  especifiquen  las  fechas en que el requerido salió del país e ingresó al  mismo  durante el período de 2002 a 2010, con el fin de acreditar que aquél no  se  hallaba  en  territorio  nacional para la época de los hechos imputados por  las autoridades norteamericanas.   

3.3.  Se  determine  ante  la  Fuerza  Aérea  Colombiana  el sitio donde fue destruida la aeronave referida en el indictment a  efecto de obtener una fecha cierta de esos hechos.   

3.4.  Se  obtenga  ante  la  Superintendencia  Bancaria  el  número de cuentas de las que haya sido titular el solicitado y se  oficie  al  Instituto  Agustín Codazzi en relación con predios de su propiedad  para  establecer  sus  condiciones  socio económicas y así que se trata de una  persona    humilde    carente   del   perfil   que   le   enrostra   el   Estado  requirente.   

CONSIDERACIONES:  

1. Bajo el supuesto normativo previsto en el  artículo  502 de la Ley 906 de 2004, según el cual el concepto que de la Corte  se  demanda  para  efectos  de  extradición  se  fundamentará  en “la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena de la identidad del solicitado, en el principio de la doble  incriminación,  en la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso,  en  el cumplimiento de lo previsto en los tratados  públicos”, es obvio que las pruebas cuya práctica  se  depreca  deben  estar  orientadas, por razón del artículo 375 ídem, en su  conducencia,     pertinencia,     eficacia    y    utilidad    a    demostrar o desvirtuar dichos presupuestos.   

De  otro  lado -ha  dicho  insistentemente  la  Sala- como el trámite de extradición no responde a  la  noción  de  un  proceso  penal,  la  intervención  de  la  Corte se limita  legalmente   a   las   materias  referidas  por  la  precitada  norma,  de  modo  que  las pruebas que tengan  por       finalidad       controvertir       sustancialmente      las  que  posea el país requirente dentro  del   proceso   en   que  demanda  la  presencia  del  ciudadano  colombiano  se  evidencian   improcedentes   en  tanto  tienden     precisamente  a  cuestionar a su turno el mérito de  la  recaudada  por las autoridades extranjeras sobre la ocurrencia del hecho, el  lugar   de   su   realización,  la  forma  de  participación  o  el  grado  de  responsabilidad  del encausado; la normatividad que prohíbe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de   las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud  y  su  postulación  o  controversia debe hacerse al interior  del  respectivo  proceso  ejerciendo los instrumentos que prevea la legislación  del Estado que formula el pedido.   

2.  En  esas  condiciones,  inconducentes  a  efectos  del  concepto  que debe emitir la Sala en su momento se presentan todas  las  pruebas que la defensa solicita se tenga como tal y en cuanto cuestionan el  crédito   de   las  que  pretenden  aducirse  en  la  jurisdicción  del  país  requirente,  o  persiguen  determinar  que  González  Vásquez   se   encontraba   fuera   del   país   al   momento  de  los  hechos  imputados;  así  resultan impertinentes a ese fin la  aspiración    de    que    se   obtengan  del  DAS las fechas de migración del  requerido,  o  la  determinación  de la data en que fue destruida una aeronave,  máxime  cuan  do ello no incide en la aplicación del  mecanismo  por  virtud del Acto Legislativo No. 01 de  1997,  o se establezca la condición socio económica  del    solicitado,   pues   -se   reitera-   además  de  que ellas en nada se relacionan con alguno de los  elementos  del  concepto  que  concierne  a la Sala, tienden es a cuestionar los  hechos  y  las  pruebas  que  fundamentan  la  acusación extranjera.   

3.  Y  si  bien  ha  entendido  la  Corte que  también  es  tema  del  concepto  el  principio  de  la  cosa  juzgada en tanto  establecida  ésta  la  extradición  se  hace  improcedente,  siendo  por  ello  pertinentes  las  peticiones  probatorias  que  tengan  por objeto establecer la  probable   vulneración   de  dicho  axioma,  también  ha  comprendido  que  el  imperativo  de  verificar  esta  circunstancia se presenta en situaciones en las  que  existe  evidencia  que  apunte  a demostrar la eventual lesión del derecho  fundamental  al  debido  proceso  por  desconocimiento  del  principio  de  cosa  juzgada,  en la medida que el requerido o su defensor informen que el asunto fue  investigado  y juzgado en Colombia y suministren la información relacionada con  las  autoridades  judiciales colombianas que hubieren conocido de la actuación;  o  que  por  cualquier  otro  medio  fundadamente  se pueda suponer el ejercicio  previo de jurisdicción.   

En este evento ni el requerido ni su defensor  han  suministrado  información  relacionada con la posibilidad de que el Estado  colombiano  lo  hubiere  investigado,  juzgado  y  sentenciado, absolviéndolo o  condenándolo  por  los  mismos hechos a los que alude el pedido de extradición  elevado  por  el  gobierno  de  Estados  Unidos  de  América, circunstancia que  resulta  suficiente  para  desvirtuar  la  lesión  o  la  amenaza  del  derecho  fundamental mencionado.   

Se  advierte  por  eso  inconducente la prueba  igualmente    solicitada    por   el   defensor  en  ese  propósito pues más  allá  de  que supuestamente se hayan realizado algunas incautaciones en nuestro  territorio,   no  obra  la  mínima  referencia  que  pudiera  indicar  la  posibilidad de que en    Colombia,    en    contra    del   ciudadano   González   Vásquez,  haya  cursado  y  terminado  con  decisión en firme con carácter de cosa juzgada proceso por los  mismos   hechos   que   sustentan   la   solicitud  de  extradición.   

En  consecuencia  como se encuentra que las  pruebas    pedidas   por   la   defensa   se   evidencian   impertinentes  la  mayoría  e inconducente la restante en relación con  el  concepto  que  atañe  a  la  Corte,  se  negará  la práctica de las así  deprecadas, por  manera que no habiendo otras que la Sala oficiosamente ordene  se  surtirá,  una  vez  ejecutoriada esta decisión, el traslado previsto en el  inciso  final  del  artículo  500  de  la  Ley 906 de 2004 para las alegaciones  correspondientes.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Negar  el  decreto  y  práctica de las  pruebas     solicitadas     por     el  defensor  del  requerido  BYRON  DE  JESÚS GONZÁLEZ VÁSQUEZ.   

2.  Ejecutoriada esta determinación súrtase  el correspondiente traslado para alegar.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS   

JOSÉ      LEONIDAS     BUSTOS  MARTÍNEZ     SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                   AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                 YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA        JAVIER  DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria     

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