33643(30-06-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 33643  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N°206  

Bogotá,  D. C., treinta  (30) de junio de dos mil diez (2010).   

VISTOS:  

Procedería  la Sala a pronunciarse sobre la  admisibilidad  de las demandas de casación presentadas por el procesado Alfredo  Rafael  Salomón  Calvano  y  el  apoderado  de  la parte civil, contra el fallo  proferido  por  el  Tribunal  Superior  de  Santa  Marta que modificó de manera  parcial  el  dictado  por  el  Juzgado Primero Penal del Circuito de esa ciudad,  mediante  el  cual  se  le  condenó  por  el delito de acto sexual con menor de  catorce  años  agravado,  pero  se  observa  que  operó la prescripción de la  acción  penal  (y civil) estando el asunto en el despacho de primera instancia,  pues  se  consolidó  dos  (2)  días  después  de la decisión, situación que  pasaron por alto los jueces de instancia.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.-  Los  primeros  fueron  tratados  en  la  sentencia impugnada de la siguiente manera:   

         En  informe No 3074 de fecha noviembre 18 de 2002, se da cuenta que  el  día  26  de  julio  de 2002 se recibió en la Sala de Atención al Usuario,  oficio  suscrito  por la Dra. Nancy Stella Atahona Suárez, Defensora de Familia  del  Instituto  Colombiano  de  Bienestar  Familiar, quien solicitó valoración  psicológica  y  psiquiátrica  para  establecer  si  la menor (…) había sido  víctima  de  abuso  sexual por parte de su padre biológico. El resultado final  con  fecha  de  noviembre  13  de  2002,  emitido  por  el Instituto Nacional de  Medicina   Legal  y  Ciencias  Forenses-Psicología  Forense  de  la  ciudad  de  Barranquilla  determinó:  “…  se  tiene  que la menor se siente expuesta al  comportamiento  incestuoso de su padre por antecedentes de manipulación sexual,  como  queda  explícito en el relato secuencial y detallado que hace acompañado  de    respaldo    afectivo    vivencial,    ameritando    credibilidad    a   su  decir”   

2.-  Abierta la  investigación  y vinculado mediante indagatoria Alfredo Rafael Salomón Calvano  la  Fiscalía  5ª  Seccional  Delegada  ante los Jueces Penales del Circuito le  impuso  el  18  de  febrero  de  2003  medida  de  aseguramiento  consistente en  detención  preventiva  como  presunto  autor  del  delito de actos sexuales con  menor  de  catorce  años agravado de los artículos 209 y 211 numeral 4º de la  ley 599 de 2000.   

3.-  La madre de la menor (…) a través de  apoderado  se  constituyó  en  parte  civil,  demanda  que  se admitió el 4 de  octubre de 2002.   

4.-  Cerrada  la  instrucción, ese despacho  mediante   providencia  del  25  de  agosto  de  2003  profirió  en  su  contra  resolución  de  acusación  por la conducta punible atribuida en la definición  de  situación  jurídica,  en concurso con el delito de incesto, la cual logró  ejecutoria el 15 de marzo de 2004.   

5.-  Correspondió  al Juzgado 1º Penal del  Circuito  de  Santa  Marta  adelantar  el  juicio  y  celebrada  la audiencia de  juzgamiento,  el  13  de  marzo de 2009 condenó a  Alfredo Rafael Salomón  Calvano  a  las  penas  de  cinco  años,  cuatro  meses, cinco días (5.4.5) de  prisión,  inhabilitación  de derechos y funciones públicas por un lapso igual  al  de  la  sanción  privativa  de  la  libertad  y le negó el subrogado de la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena,  al  hallarlo  autor  responsable de las conductas referidas.   

6.-  La providencia anterior fue apelada por  el  defensor  de Salomón Calvano y el Tribunal Superior de Santa Marta el 27 de  julio  siguiente,  la  modificó  de  manera parcial, en sentido de extinguir la  acción  penal  respecto  del comportamiento punible de incesto, confirmó en lo  demás  y le impuso una pena de cuarenta y dos (42) meses de prisión como autor  del otro delito.   

7.- El fallo de segundo grado fue objeto del  recurso  de  casación  por  parte  del defensor de Salomón Calvano el cual fue  concedido   por   esa   Corporación  el  veintiséis  (26)  de  agosto  de  ese  año.   

8.-  Según  constancia  de  la Corporación  remitente,  el  proceso  fue  enviado  mediante oficio del 20 de enero de 2010 y  radicado en la Secretaría de esta Sala el 23 de febrero siguiente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

          1.-  En  relación  con  la prescripción de la acción penal cuando  ella  se  presenta con posterioridad a la sentencia de segundo grado, o antes en  los  eventos  de  simple  constatación  objetiva,  la jurisprudencia de la Sala  tiene  definido  que su declaración corresponde a juez de segunda instancia o a  esta Corporación cuando aquél pasa por alto tal situación.   

Es así como frente a esta temática, una vez  constatado  que la prescripción de la acción penal solicitada no implicaba una  verificación meramente objetiva, la Corte expresó:   

(…) la denuncia en sede de casación sobre  la  consolidación  del  fenómeno  de  la  prescripción  de  la  acción penal  ocurrida  en  la fase instructiva o antes del proferimiento del fallo de segundo  grado,    debe   plantearse   en   la   demanda   al   amparo   de   la   causal  tercera.   

Y  es  que  de  haberse  continuado  con el  ejercicio  del  poder  punitivo  del Estado después de que, por virtud del mero  transcurso  del  tiempo  perdió  dicha  facultad, la actuación posterior a ese  momento  deviene  inválida. Pero, además, su demostración corresponde hacerse  por  los  derroteros  de  la  causal  primera  en  cualquiera  de sus sentidos y  modalidades.   

(…)  Tal  ha  sido  el pacífico criterio  jurisprudencial  contenido,  entre  otros, en los siguientes pronunciamientos de  la Sala:   

(…)  repugnaría a un sentimiento general  de  justicia  que  se  considerara válida una sentencia proferida en un proceso  que  no  podía  adelantar  el  juez  por  haberse extinguido en él la facultad  punitiva del Estado.   

Por otros aspectos, pretender la alegación  de  este vicio por la causal primera de casación resultaría contradictorio con  la  naturaleza  de  esa  formulación y el fin que en ese caso se persigue, pues  quien  alega  violación directa o indirecta parte del presupuesto de la validez  del  proceso  centrando  su ataque en la ocurrencia de errores al interior de la  sentencia,  y  además  persigue  la expedición de un fallo de sustitución que  obviamente  se  hace  imposible  proferimiento  a  falta  de  una  acción penal  vigente1.   

Luego se indicó:  

La  Corte  no advierte en esta propuesta de  ataque,  contradicción  alguna  que  impida  su  estudio,  como  lo  postula el  Procurador  Delegado  en  su  concepto.  Por  el  contrario,  considera  que  la  solicitud  de  prescripción  al  interior  del mismo cargo resulta correcta, en  cuanto  se  presenta  como  consecuencia  de  su  prosperidad.  Tampoco advierte  equivocación  en la selección de la causal invocada, pues la prescripción, en  los  términos  que  ha  sido  planteada  en  la  demanda, solo se consolida con  ocasión  de  la  decisión  que  llegare a tomarse en esta sede como motivo del  recurso  de casación, situación que resulta ser distinta de aquella en la cual  el  fenómeno  se  ha  consolidado  antes  de  ser proferido el fallo de segundo  grado,  en  cuyo  caso  la  causal  a  invocar  debe  ser la tercera2.   

En    posterior    ocasión,    se  expresó:   

La extinción de la acción penal por razón  de  la prescripción debe plantearse a través de la causal tercera de casación  por  violación  del  debido  proceso,  no  obstante  que se hubiera admitido en  providencia  del  21 de marzo de 2001 con ponencia del Magistrado Carlos Eduardo  Mejía   Escobar,   Radicado   17.106,  que  también  podría  hacerse  por  la  primera.   

Así,  ha dicho la Sala que la prosecución  de  una  actuación  no empece haberse extinguido la acción penal constituye un  error  de  actividad  y  no de juicio, en cuanto al entrar a operar el fenómeno  prescriptivo  el  Estado pierde la facultad de adelantar el proceso. Cuando esto  ocurre,  lo pertinente es disponer la cesación de todo procedimiento criminal y  no  dictar  el  fallo  de  reemplazo,  que  sería  el resultado en el evento de  prosperar  un  cargo fundado en la causal primera, atribución de la cual carece  la  Corte  de  presentarse  el  caso  –Crf.  Sentencia  del  29  de octubre de 2001, Radicado 15.570, M.P.  Jorge  E.  Córdoba  Poveda,  reiterada en la del 13 de enero del año en curso,  Radicado 20.200, M.P. Álvaro Orlando Pérez Pinzón.   

De esta manera retomó la Sala la tesis que  de  antaño venía pregonando, al sostener, entre otros pronunciamientos, el que  la  Delegada evoca, de que la alegación de la prescripción de la acción penal  en  casación  penal  debe  encausarse  al auspicio de la causal tercera, por la  vía          de         la         nulidad.3.   

Cuando la prescripción de la acción penal  ocurre  durante  la  etapa  de instrucción o en el periodo de la causa, pero de  todas  maneras  antes  de  proferirse la sentencia de segunda instancia, la Sala  tiene  dicho  que  “recurrida  ésta  en  casación  y  admitida la respectiva  demanda   por   cumplir  con  los  requisitos  formales  señalados  en  la  ley  (artículos  212  y  132  P.P.,  antes  225  y  226)  lo  procedente  es casarla  oficiosamente,  …,  si,  como  en  este  caso,  no  fue  objeto de específica  acusación,  pues  resulta  incuestionable  que  fue  dictada  respecto  de  una  acción,  que  por  el fenómeno prescriptivo aludido, ya no podía proseguirse.  La  presunción de legalidad que ampara los fallos de instancia, se quiebra ante  la  vulneración  del debido proceso, dado que no pueden culminar las instancias  mediante  decisiones que jurídicamente no pueden proferirse y, como quiera que,  por  la calificación y admisión de la demanda se ha iniciado el debido proceso  de la casación, éste debe culminar en sentencia que le ponga fin.   

Situación  distinta  se presenta cuando la  prescripción  de  la  acción es sobreviviente a la sentencia del ad quem, caso  en  el  cual,  a  la  sentencia  de  segunda  instancia  no se le puede atribuir  ilegalidad  alguna,  pues  el  Estado  conservaba incólume su facultad punitiva  para  dictarla, por consiguiente, en dicha situación lo indicado es acudir a la  cesación          de          procedimiento4.   trámite   del   recurso  extraordinario  de casación y en relación con el fenómeno de la prescripción  de  la  acción  penal  es necesario distinguir el momento procesal a partir del  cual  opera  y  el Estado pierde la facultad de adelantar el proceso.   

Y,    en    reciente   oportunidad   se  precisó:   

La prescripción desde la perspectiva de la  casación,  puede  producirse: a) antes de la sentencia de segunda instancia; b)  como  consecuencia  de  alguna decisión adoptada en ella con repercusión en la  punibilidad;  o,  c)  con posterioridad a la misma, vale decir, entre el día de  su proferimiento y el de su ejecutoria.   

Si  en las dos primeras hipótesis se dicta  el  fallo,  su  ilegalidad  es  demandable  a  través del recurso de casación,  porque  el  mismo  no  se  podía  dictar  en consideración a la pérdida de la  potestad punitiva del Estado originada en el transcurso del tiempo.   

Frente a la tercera hipótesis la solución  es  diferente.  En  tal  evento  la  acción  penal estaba vigente al momento de  producirse  el fallo y su legalidad en esa medida resulta indiscutible a través  de  la  casación,  porque  la  misma  se  encuentra  instituida  para juzgar la  corrección  de  la  sentencia y eso no incluye eventualidades posteriores, como  la    prescripción    de    la   acción   penal   dentro   del   término   de  ejecutoria.   

Cuando así sucede, es deber del funcionario  judicial  de  segunda  instancia  o de la Corte si el fenómeno se produce en el  trámite  del recurso de casación, declarar extinguida la acción en el momento  en  el  cual  se  cumpla  el  término  prescriptivo, de oficio o a petición de  parte.  Pero  si  no  se  advierte  la  circunstancia  y la sentencia alcanza la  categoría   de  cosa  juzgada,  la  única  forma  de  remover  sus  efectos  e  invalidarla  es  acudiendo  a la segunda de las causales que hacen procedente la  acción           de          revisión.”5   

2.-  El  marco  normativo  dentro del cual  opera   el   fenómeno  jurídico  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  como  el  presente  está  conformado así:   

(i).-  Por  las  normas   del   Código   Penal   de  2000,  precepto que  establece     en    el    artículo    83  que la acción penal prescribirá en  un  tiempo  igual  al máximo de la pena fijada en la ley, si fuere privativa de  la  libertad,  pero  en  ningún  caso  será  inferior  a  cinco  (5) años, ni  excederá  de veinte (20) años, salvo para las conductas punibles señaladas en  el inciso 2° de la misma norma.   

(ii).-  El   artículo   86   ejusdem   que   contempla   la  interrupción  del  término  de  prescripción  de  la  acción  penal  por  el  advenimiento  de  la  resolución  de  acusación, o su equivalente, debidamente  ejecutoriada6   

, y su nueva contabilización por un tiempo  igual  a  la mitad del señalado en el artículo 83, evento en el cual no podrá  ser inferior a cinco (5) años, ni superior a diez (10).   

3.- A     Alfredo     Rafael     Salomón  Calvano  en  la  resolución  de  acusación  y en la  sentencia   de   primera  instancia    en    la    parte   motiva     y     resolutiva    se      le      atribuyó     las  conductas  punibles  de  actos  sexuales  con  menor  de  catorce  años   agravado  de  los  artículos  209 y 221 numeral 4º ejusdem, en concurso  con  el  delito de incesto de la ley 599 de 2000, y en el fallo de segundo grado  se   decretó   la   extinción   de  la  acción  penal  respecto  del  último  comportamiento.   

3.1.- La legislación en comento respecto del  delito   de   actos   sexuales   con   menor  de  catorce  años  del  artículo  2097   

establecía  una pena máxima imponible de  cinco  (5) años, la cual se incrementaba en la mitad, esto es, en siete años y  medio  (7.5),  valga  decir,  noventa  (90)  meses  por  la agravante cuarta del  artículo 2118   

ejusdem. Se infiere que la mitad de ese tope  es cuarenta y cinco (45) meses.   

Por tanto, de acuerdo con el artículo 86, en  el  cual  se  establece  que la interrumpida la prescripción con la resolución  acusatoria  en  firme,  comienza  a correr de nuevo por un tiempo igual al de la  mitad  del  señalado en el artículo 83, evento en que no podrá ser inferior a  cinco  (5)  años,  se deduce que ese tiempo se cumplió el 15 de marzo de 2009.   

3.2.- Los hechos que dieron lugar al proceso  penal  fueron  objeto  de atribución en la resolución de acusación, y como ya  se  advirtió  aquella  surtió  ejecutoria  el  15  de  marzo de 2004, habiendo  transcurrido  al mes de abril de esta anualidad, seis (6) años y un (1) mes, de  lo  cual se deriva que el fenómeno de la prescripción para la conducta punible  de  acto  sexual  con  menor de catorce años agravado, se materializó el 15 de  marzo  de  2009,  es  decir,  dos  (2)  días  después  de dictada la sentencia  condenatoria  del  13  de  marzo  de  2009  de  primer grado y cuatro (4) meses,  catorce  (14) días antes de la de segunda instancia proferida el 27 de julio de  2009 por el Tribunal de Santa Marta.   

Se  advierte  que el ad quem en el fallo de  segundo  en el que dispuso la extinción de la acción penal respecto del delito  de  incesto,  no  se  pronunció  sobre  el  otro comportamiento que de igual se  hallaba prescrito, razón por la que lo hará la Corte.   

4.-  Lo  anterior,  entonces,  constituye  razón  suficiente  para  que  de acuerdo con los artículos 86 y 989 de la ley 599  de  2000  la Sala proceda a declarar la extinción de las acciones penal y civil  derivadas  de  la  conducta  punible  de  acto sexual con menor de catorce años  agravado   y   ordenar  la  cesación   del   procedimiento   seguido   contra   Alfredo   Rafael   Salomón  Calvano.   

5.- No se ordena la compulsación de copias  para  que se investigue disciplinariamente al Juez Primero Penal del Circuito de  Santa  Marta  que  profirió  la sentencia de primer grado por las faltas en que  pudo  incurrir,  toda  vez  que  el  Tribunal en el acápite cuarto del fallo de  segundo grado así lo dispuso.   

A  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.-   Declarar  prescritas  y  extinguidas  las acciones penal y civil  derivadas  de  la  conducta  punible  de  acto sexual con menor de catorce años  agravado atribuida a Alfredo Rafael Salomón Calvano.   

2.-          Ordenar, en consecuencia, la cesación del  procedimiento adelantado contra el mencionado acusado.   

3.-  Disponer  que  por  el Juzgado de primera instancia se  realicen las anotaciones y cancelaciones pertinentes.   

4.-          Advertir   que  contra  esta  providencia  procede el recurso de reposición.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                             SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

              Salvamento parcial de voto   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                            AUGUSTO                                J.                               IBÁÑEZ  GUZMÁN                                     

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                          YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                                                                             

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

         

    

1 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Sentencia  del  13  de  octubre de 1994,  Radicado 8690.   

2 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Sentencia   del  28  de  mayo  de  2000,  Radicado 16.441.   

3 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Sentencia  del  24  de  marzo  de  2003,  Radicado  20.164.,  reiterada  en  Auto  del 2 de junio de 2004, Radicado 21.484.   

4 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal,    Sentencia  del  24  de  octubre de 2003,  Radicado 17.466.   

5 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal.    Auto del 4 de mayo de 2006, Radicado N°  25.422.   

6 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA,    Sala    de    Casación    Penal.    Sent.  24  de  octubre de 2003, Radicado  N° 17.466.   

7 Ley  599  de  2000.-  Acto sexual con menor de catorce años.- Artículo 209.- El que  realizare  actos  sexuales  diversos  del  acceso  carnal  con  persona menor de  catorce  (14)  años  o  en  su  presencia,  o la induzca a prácticas sexuales,  incurrirá en prisión de tres (3) a cinco (5) años.   

8 Ley  599  de  2000.-  Artículo  211.- Circunstancias de agravación.- Las penas para  los  delitos  descritos  en  los  artículos  anteriores,  se aumentarán de una  tercera  parte  a la mitad, cuando (…) 4.- Se realizare sobre persona menor de  doce (12) años.   

9 Ley  599  de 2000.- Artículo 98.- Prescripción.- La acción civil proveniente de la  conducta  punible,  cuando  se  ejercita  dentro del proceso penal, prescribe en  relación   con   los   penalmente  responsables,  en  tiempo  igual  al  de  la  prescripción   de  la  respectiva  acción  penal.  En  los  demás  casos,  se  aplicarán las normas pertinentes de la legislación civil.     

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