33376(26-05-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 33376  

                            CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

                                  Aprobado acta N° 168.   

Bogotá,  D. C., veintiséis (26) de mayo de  dos mil diez (2010).   

VISTOS  

La  Sala se pronuncia sobre la admisibilidad  de   la  demanda  de  casación  presentada  por  el  defensor  de  LUZ   SANDRA   PITO   BONILLA   contra  la  sentencia  del 16 de septiembre de 2009 mediante la cual el Tribunal Superior de  Cali  confirmó  en  el  aspecto  impugnado  el  fallo  proferido  el 11 de mayo  anterior  por  el Juzgado Décimo Penal Municipal de la misma sede, que condenó  a  la procesada a las penas principales de 96 meses de prisión y 1.500 salarios  mínimos   legales   mensuales   de   multa,   así   como  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  idéntico  lapso,  como  autora responsable del delito de extorsión en grado de  tentativa.   

HECHOS  

Se  resumieron  en  el  fallo  de  segunda  instancia de la siguiente manera:   

“El 13 de abril  de  2008 fueron capturados por miembros del GAULA, DIEGO FERNANDO ANGULO CAICEDO  y  LUZ  SANDRA  PITO  BONILLA,  cuando  recibían  de parte de la señora MARÍA  NOHELIA   MELO   RUALES,   propietaria   y   administradora  de  la  ferretería  “El   Roble”,  ubicada  en la calle 47 No. 38 E 05  del  barrio  Antonio Nariño de esta ciudad (se refiere  a  Cali),  la suma de $2.000.000 que le habían exigido  a  través  de  varias  llamadas  telefónicas, en las que se identificaban como  alias  “Marta”         y         “Walter”,  miembros  del frente Treinta de las  FARC, a cambio de respetar la vida de sus hijos.   

          Al  momento  de  la  captura,  la  propietaria  del  establecimiento  reconoció  a  DIEGO  FERNANDO  ANGULO  CAICEDO  como  la misma a la que el año  pasado   le   había   entregado   otro   dinero,   también  producto  de  otra  extorsión”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

Conducidos  los  capturados  ante  el  Juez  Dieciocho  de  Control de Garantías de Cali, su titular realizó el 15 de abril  de  2008 audiencia preliminar concentrada, en desarrollo de la cual legalizó la  aprehensión  e  impuso  a  los  aludidos  medida de aseguramiento de detención  preventiva  por  el  delito  de  extorsión  agravada, en tanto la Fiscalía les  formuló la consiguiente imputación.   

El  15  de mayo siguiente la Fiscal 97 Local  presentó  escrito  de  acusación,  con  fundamento  en el cual el Juez Décimo  Penal  Municipal  realizó  el  24  de  febrero de 2009 la respectiva audiencia,  durante   la  cual  el  funcionario  investigador  le  atribuyó  el  delito  de  extorsión  agravada en la modalidad tentada, cargos que la acusada PITO   BONILLA   aceptó   en  esa  misma  audiencia, rompiéndose la unidad procesal.   

El  11  de mayo siguiente el Juzgado Décimo  Penal  Municipal  realizó  la  audiencia  de lectura de la sentencia anticipada  impetrada,  condenando  a  la acusada en los términos reseñados en el acápite  inicial  de  la  presente decisión, amén de negarle la suspensión condicional  de  la  ejecución  de  la  pena  y  el  mecanismo  sustitutivo  de  la prisión  domiciliaria.   

En  virtud  de  la apelación de la defensa,  sujeto  procesal  que  limitó el motivo del disenso al no otorgamiento tanto de  la  rebaja por el allanamiento a los cargos como de la prisión domiciliaria, el  Tribunal    Superior    de    Cali    confirmó    la   sentencia   de   primera  instancia.   

LA DEMANDA  

         

El  actor  formula  un  único  cargo  con  fundamento  en  la  causal  segunda  de  casación de la Ley 906 de 2004, a cuyo  amparo  entonces  aduce el desconocimiento de la estructura del debido proceso y  de la garantía del derecho de defensa.   

Para sustentar el reproche empieza recordando  que  la  Fiscalía  presentó  escrito de acusación, elevando a la procesada el  cargo  de  extorsión  previsto  en  el artículo 244 del Código Penal, el cual  establece  pena  de  12  a  16  años  de  prisión,  con  la  circunstancia  de  agravación   contemplada   en   el  numeral  3º  del  artículo  245  ibídem,  imputación  que  varió  en la audiencia de acusación al considerar tentada la  extorsión   

En   esas   condiciones,  estimó  que  la  acusación  quedó concretada en el sentido de que la extorsión sería tentada,  cuyo  marco  punitivo  va  de  12 a 16 años de prisión, menos la rebaja por la  imperfección  de  la  ilicitud. No obstante ello, añadió, el juez al proferir  la  sentencia  incluyó el incremento punitivo previsto  en el artículo 14  de  la  Ley  890 de 2004, fijando la sanción entre los extremos que van de 16 a  24  años  de  prisión,  con  lo  cual modificó la calificación jurídica del  punible,  sorprendiendo al procesado con un incremento de pena no previsto en la  acusación.   Esa  irregularidad,  en  su  criterio,  comporta  vulneración  al  principio de congruencia y, por ende, es constitutiva de nulidad.   

Solicita, por tanto, invalidar la actuación  desde  la  sentencia  de  primera instancia, a fin de restablecer las garantías  quebrantadas.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA  

                    

Conforme  lo tiene previsto el artículo 182  de  la  Ley  906  de  2004,  constituye  presupuesto  para  acceder  al  recurso  extraordinario  de  casación la existencia de interés jurídico, de tal manera  que,  como  lo  establece  el  artículo  184  ibídem, su ausencia conduce a la  irremediable inadmisión de la demanda.   

          La  jurisprudencia  de  la  Sala  tiene  dicho que una de las formas  mediante  las  cuales  se  satisface  ese  interés  es  la  presencia de unidad  temática  entre  lo argumentado en la apelación interpuesta contra el fallo de  primera   instancia  y  lo  planteado  en  la  impugnación  extraordinaria.  En  efecto:   

          “Bajo   el  concepto  de  “unidad      temática”,  la  jurisprudencia  de  la Corte ha  señalado  que  al sujeto procesal que muestra su inconformidad con la sentencia  del  Tribunal  le asiste interés jurídico, esto es, se encuentra legitimado en  la  causa  por  la  que  aboga,  siempre  y  cuando el tema propuesto en sede de  casación  haya  sido  planteado,  para su corrección, a través del recurso de  apelación, lógicamente respecto del fallo de primer grado.   

          La  regla tiene excepciones, porque si el agravio para la parte nace  de  la  sentencia  del  Ad  quem,  o  si la postulación apunta a la nulidad del  trámite,  o  si  en  la  primera  instancia  se  imposibilitó el ejercicio del  derecho  de  impugnación,  no  se  puede  imponer  esa  carga  porque, en tales  supuestos,  surge  incontrastable  que  la única vía habilitada para lograr el  restablecimiento    del    derecho    es    la   de   la   casación”1.   

          En  el  presente  caso,  surge  evidente  la  ausencia  de  interés  jurídico  del  demandante,  pues  al  sustentar la apelación circunscribió el  motivo   del   disenso   a  la  decisión  del  a  quo  de  no  otorgar  la  rebaja  por el allanamiento a los  cargos  así como la prisión domiciliaria, guardando absoluto silencio en torno  a  la  aplicación del incremento punitivo previsto en el artículo 14 de la Ley  890    de    2004,   aspecto   que   motiva   el   sustento   del   recurso   de  casación.   

          Como,  según  lo  visto,  no  existe  identidad  temática entre lo  sustentado  en  la  apelación  y  el  tópico que comprende el fundamento de la  impugnación  extraordinaria,  la Sala inadmitirá, por ausencia de interés, la  demanda  instaurada  por el defensor de LUZ SANDRA PITO  BONILLA,  teniendo  en  cuenta,  además,  que  no  se  presenta  en  este  caso  ninguna  de  las  excepciones  al  principio de unidad  temática  reconocidas  por  la  jurisprudencia  de  la Sala, pues ni el posible  agravio  nació  en  la  sentencia  de  segunda instancia, ni la postulación se  encamina   a  obtener  la  nulidad  del  trámite,  ni  al  casacionista  se  le  imposibilitó el ejercicio del derecho de impugnación.   

En  relación  con  lo  anterior,  resulta  imperioso  precisar que si bien el actor hábilmente propone la censura con base  en  la  causal  segunda  de  casación  de  la  Ley  906  de  2004, aduciendo la  vulneración  del  principio  de  congruencia,  lo cierto es que se trata de una  postulación  que  disfraza  el  real  propósito de la misma, cual es lograr la  exclusión  del  incremento  de pena efectuado por el a  quo  con fundamento en el artículo 14 de la Ley 890 de  2004.   

Dicha pretensión, de todas maneras, resulta  manifiestamente  improcedente,  pues  la  decisión  del  fallador  no  tuvo fin  distinto  al de “aplicar el  principio    de    legalidad   preexistente,   exactamente   el   de   tipificad  estricta”2, con ocasión del allanamiento  manifestado  por  el  procesado frente a los cargos formulados por la Fiscalía,  aceptación  que  en  ningún  momento  podía comprender el desconocimiento del  aludido  principio,  como se desprende de lo establecido en el inciso cuarto del  artículo  351  de  la  Ley 906 de 2004, norma al amparo de la cual “los       preacuerdos3  celebrados  entre  la  fiscalía  y  acusado  obligan  al juez de conocimiento, salvo   que   ellos   desconozcan   o   quebranten  las  garantías  fundamentales”  (Subraya         la         Corte).   

          Cuestión final.   

Habida  cuenta  que  contra  la decisión de  inadmitir  la  demanda  de  casación  presentada  por  la  defensa  procede  el  mecanismo  de  insistencia de conformidad con lo establecido en el artículo 184  de  la Ley 906 de 2004, impera precisar que como dicha legislación no regula el  trámite  a  seguir  para que se aplique el referido instituto procesal, la Sala  ha  definido  las reglas que habrán de seguirse para su aplicación4,    como  sigue:   

          i)        La  insistencia  es  un  mecanismo  especial  que  sólo  puede  ser  promovido  por  el  demandante,  dentro  de  los cinco (5) días siguientes a la  notificación  de  la  providencia  por cuyo medio la Sala resuelva inadmitir la  demanda  de casación, con el fin de provocar que ésta reconsidere lo decidido.  También  podrá  ser  provocado  oficiosamente  dentro  del  mismo término por  alguno  de  los  Delegados  del  Ministerio  Público  para  la  Casación Penal  –  siempre que el recurso  de   casación   no   hubiera   sido  interpuesto  por  un  Procurador  Judicial  –, el Magistrado disidente  o  el  Magistrado  que  no  haya  participado  en  los  debates  o  suscrito  la  providencia inadmisioria.   

          ii)                       La  solicitud de insistencia puede elevarse ante  el  Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal, ante  uno  de  los  Magistrados  que  haya  salvado  voto  en  cuanto  a  la decisión  mayoritaria  de  inadmitir  la demanda o ante uno de los Magistrados que no haya  intervenido en la discusión.   

          iii)                      Es potestativo del Magistrado disidente, del que  no  intervino  en  los debates o del Delegado del Ministerio Público ante quien  se  formula  la  insistencia, optar por someter el asunto a consideración de la  Sala  o  no  presentarlo  para su revisión, evento último en que informará de  ello al peticionario en un plazo de quince (15) días.   

          iv)                       El  auto  a  través  del  cual  se  inadmite la  demanda  de  casación  trae  como  consecuencia  la  firmeza de la sentencia de  segunda  instancia contra la cual se formuló el recurso de casación, salvo que  la insistencia prospere y conlleve a la admisión de la demanda.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de  casación  presentada por el defensor de LUZ SANDRA  PITO BONILLA.   

          De  conformidad  con lo dispuesto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906 de  2004 y, en los términos referidos en el acápite  final    de    esta    determinación,    contra    la    misma    procede    la  insistencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ               SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ             

    

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                        AUGUSTO                                J.                               IBÁÑEZ  GUZMÁN                            

               

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                       

JULIO          ENRIQUE           SOCHA   SALAMANCA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

              Secretaria   

    

1 Sentencia del 28 de septiembre de 2006. Rad. 23638.   

2    Cfr.   Auto   del   7   de   febrero   de   2007,   radicación  26791.   

3  La  Sala   tiene   dicho  que  este  mandato  también  incluye  la  figura  de  los  allanamientos.  En  ese  sentido,  sentencia del 3 de abril de 2008, radicación  28998.   

4  Providencia del 12 de diciembre de 2005, radicación 24322.     

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