33324(18-01-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n°  33324   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ           DE           LEMOS   

Bogotá D.C., enero dieciocho (18) de dos mil  diez (2010).   

VISTOS  

En virtud de lo dispuesto en el artículo 7º  de  la Ley 1095 de 2006, procede la suscrita Magistrada a resolver lo pertinente  en  relación  con  la impugnación interpuesta contra la providencia del pasado  10  diciembre  proferida  por  un  Magistrado del Tribunal Superior de Medellín  (Sala  de  Decisión  Penal)  mediante  la cual negó la acción de hábeas  corpus  elevada por el apoderado  de     FRANCINE    AGUDELO    GUERRERO.   

       

ANTECEDENTES RELEVANTES  

         

1. En contra del último en mención se sigue  proceso  penal  por su presunta responsabilidad en el delito de hurto calificado  agravado,  por  el  cual  se le formuló imputación y le fue impuesta medida de  aseguramiento  de detención domiciliaria durante audiencia preliminar celebrada  el  25  de  julio del año inmediatamente anterior ante un Juzgado de Control de  Garantías de la capital antioqueña.   

2.  Dentro de esa actuación penal, el 24 de  agosto  siguiente,  la  Fiscalía  presentó escrito de acusación en contra del  mencionado por la misma conducta punible.   

3.   Por   razón   de   lo  anterior,  el  diligenciamiento  se asignó al Juzgado 36 Penal Municipal de la misma ciudad el  cual  programó como fecha, para la correspondiente audiencia de formulación de  acusación, el 1° de octubre postrero.   

Sin  embargo, dicha audiencia no se llevó a  cabo,  situación  que  condujo a fijar como nueva fecha para el efecto el 15 de  octubre ulterior, data en la cual tuvo desarrollo.   

4. El 28 de octubre posterior se dio inicio a  la  audiencia  preparatoria.   En  ella,  el defensor del acusado interpuso  recurso  de  apelación  en  contra  de  la  decisión  por virtud de la cual el  juzgado se negó a la práctica de algunas pruebas.   

A  los dos días el impugnante desistió del  recurso,  pero  el expediente sólo fue retornado al despacho de origen el 17 de  noviembre siguiente.   

5.  El  30  de noviembre el Juzgado 40 Penal  Municipal  con  Funciones  de Control de Garantías de Medellín negó petición  de   libertad   instaurada  por  el  defensor  en  favor  de   AGUDELO   GUERRERO   fundamentada  en  el  numeral  5° del artículo 317 de la Ley 906 de 2004, modificado por el 30 de la  Ley  1142  de  2007, decisión contra la cual el mismo sujeto procesal interpuso  recurso  de  apelación, sobre el cual se pronunció el Juzgado Quinto Penal del  Circuito  de  la  misma  sede  el  7  de diciembre impartiéndole confirmación.   

    

5. A la par, el juzgado de conocimiento fijó  como  nueva  fecha  para  proseguir  con  la  audiencia  preparatoria  el 1° de  diciembre;  empero,  el  defensor  solicitó su aplazamiento, petición a la que  accedió   el  despacho  de  conocimiento  fijando  como  nueva  fecha  para  su  realización el 11 de diciembre.   

6.   En  esta  última fecha se dio por  concluida  la  audiencia preparatoria y, de inmediato, se instaló la del juicio  oral.   

7.   En el entretanto, mediante escrito  del  9  de  diciembre, el defensor de FRANCINE AGUDELO  GUERRERO    instauró    acción   de   hábeas      corpus,     argumentando  prolongación  ilícita  de  su  libertad con fundamento en la violación de los  términos  establecidos  para  la realización del juicio oral en el numeral 5°  del  artículo 317 de la Ley 906 de 2004, modificado por el 30 de la Ley 1142 de  2007.   

     

8.   Sobre  dicha  solicitud  conoció  un  Magistrado  de  la  Sala  de Decisión Penal del Tribunal Superior de Medellín,  quien,   previa   realización  de  diligencia  de  inspección  judicial  a  la  actuación  penal,  el  10  de diciembre la negó por improcedente, al encontrar  que  no  habían  transcurrido los términos que para otorgar la libertad prevé  la disposición invocada.   

9.   Contra esta última determinación  el   apoderado   de   AGUDELO   GUERRERO promueve la impugnación objeto de estudio.   

LA IMPUGNACIÓN  

          El  inconforme  señala  que la  decisión controvertida se aparta de los lineamientos expuestos  por  esta  Sala en sus decisiones del 4 de febrero de  2009  (rad.  30363)  y de 6 de octubre del mismo año  (rad.  32791),  sobre  la  forma  como  deben  contabilizarse los términos para  otorgar  la  libertad  consagrados en el artículo 317  de  la  Ley 906 de 2004, modificado por el 30 de la Ley 1142 de 2007,   en   cuanto   corren   de  manera  ininterrumpida  y  no  como  días hábiles.   

         Desde  ese  punto  de  vista,  el  lapso  a que refiere la norma se  cumplió  el  23  de  noviembre del año anterior, sin  que           hubieran          obrado  causas  razonables          que          interfirieran  el         cómputo.   

         Es   más,  añade,  aún  si  se  descontaran  los  dos  días  de  interposición   y   desistimiento   del   recurso  de  apelación  por  parte  de la defensa contra la decisión de negar la práctica  de   algunas   pruebas,  interpretación  que  en  su  criterio  afecta  el  derecho de defensa, el término  para otorgar la libertad en  todo   caso  se  cumplió,  motivo por el cual debe proceder el mecanismo de protección.   

CONSIDERACIONES  

1.- La suscrita Magistrada es competente para  conocer  en segunda instancia de la impugnación interpuesta contra la decisión  a  través  de  la  cual  se negó por improcedente la solicitud de hábeas   corpus   presentada   por   el   apoderado  de  FRANCINE  AGUDELO GUERRERO,  como quiera que el numeral 2º del artículo 7º de la Ley 1095 de  2006  dispone  que  “cuando el superior jerárquico  sea  un  juez  plural,  el recurso será sustanciado y fallado integralmente por  uno  de  los  magistrados  integrantes  de  la  Corporación,  sin  requerir  la  aprobación  de la sala o sección respectiva. Cada uno de los integrantes de la  Corporación      se      tendrá      como      juez     individual”.   

          2.-  Así las cosas, procedería ocuparse de los argumentos de fondo  planteados  por  el  impugnante para rebatir la decisión, si no fuera porque la  protección  del  derecho  a la libertad, inherente a la acción de hábeas  corpus,  en  este  momento  se  torna  innecesaria, dado que el  supuesto  de  hecho  contenido  en la norma que se invoca en pro de AGUDELO   GUERRERO,   previsto   en   el  artículo  317  de  la  Ley  906 de 2004, modificado por el 30 de la Ley 1142 de  2007, se ha desvirtuado.   

          De   conformidad   con  esta  normativa,  procede  la  libertad  del  acusado:   

         “5.  Cuando transcurridos noventa (90) días contados a partir de  la   fecha   de   la  presentación  del  escrito  de  acusación,  no  se  haya  dado inicio a la audiencia de juicio oral.   

         Parágrafo.  En los numerales 4 y 5 se restablecerán los términos  cuando  hubiere  improbación  de la aceptación de cargos, de los preacuerdos o  de  la  aplicación  del principio de oportunidad. No habrá lugar a la libertad  cuando  la  audiencia  de  juicio  oral  no se haya podido iniciar por maniobras  dilatorias  del  imputado o acusado, o de su defensor, ni cuando la audiencia no  se  hubiere  podido  iniciar  por causa razonable”1(subraya      fuera     de  texto).   

         En  efecto,  si  la causal de libertad pretextada en esta normativa  procesal  pende  de  que  no  se  haya iniciado la audiencia del juicio oral, es  claro  que  una  vez acaecido ese supuesto el motivo pretextado desaparece, como  ocurre  en los casos en que, por ejemplo, bajo el régimen de la Ley 600 de 2000  se  habían  sobrepasado  los términos para definir situación jurídica de una  persona  privada  de  la  libertad  y  antes  de  que  se  fallara la acción de  hábeas corpus se profería  la                     decisión                    echada                    de  menos.                

Pues bien, de conformidad con la información  obtenida  en  el  decurso de este trámite se logró establecer que la audiencia  del  juicio  oral  fue instalada el día 11 de diciembre del año anterior, esto  es,  antes  de  que  se fallara en forma definitiva esta acción, situación que  torna    nugatoria    la    protección   demandada.   

Lo  expuesto, entonces, permite sustentar la  declaratoria    de    improcedencia    de    la    acción    de    hábeas  corpus y, como corolario de ello,  confirmar  la  decisión impugnada, pues cualquier pronunciamiento carecería de  objeto  al  desaparecer  la  razón de ser del instituto, cual es la protección  inmediata del derecho a la libertad personal invocado.   

          Finalmente,  importa  destacar  que en este caso no se está ante el  supuesto  contenido  en  el  artículo 8° de la Ley 1095 de 2006, referido a la  improcedencia  de  medidas  restrictivas  de la libertad cuando la persona está  privada  de la libertad con violación de garantías constitucionales o legales,  porque  tal  restricción opera, acorde con esa misma norma, con posterioridad a  la  decisión  que  ordena  la  libertad  del  capturado como consecuencia de la  concesión     del    hábeas    corpus,  lo  cual, como quedó visto en precedencia, no aconteció en este  caso,  pues el inicio de la audiencia del juicio oral tuvo lugar antes de que se  emitiera la decisión de rigor.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

CONFIRMAR   la  decisión impugnada, por las razones expuestas en la parte motiva.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

1  La  Corte   Constitucional   en   la   sentencia  C-1198  de  2008,  condicionó  la  exequibilidad   de  la  expresión  “ni  cuando  la  audiencia   no   se   hubiere   podido  iniciar  por  causa  […]  razonable”  contenida  en  el mismo parágrafo en el entendido de  que:  a)  la  justificación  de  la  causa  razonable  debe  fundarse en hechos  externos  y  objetivos  constitutivos  de  fuerza  mayor,  ajenos al juez o a la  administración  de justicia y b) en todo caso, la audiencia se iniciará cuando  haya  desparecido dicha causa y a más tardar en un plazo no superior a la mitad  del  término  establecido por el legislador en el numeral 5º del artículo 317  de la Ley 599 de 2000.      

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