32864(17-11-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                     Aprobado  Acta  No. 371                                                                                                 Magistrado  Ponente:   

                                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Bogotá, D. C., diecisiete de noviembre de dos  mil diez.   

Se  pronuncia la Corte oficiosamente sobre la  legalidad  de  la  sentencia  dictada por el Tribunal Superior de Tunja el 10 de  julio  de  2009,  mediante  la cual confirmó la proferida por el Juzgado Cuarto  Penal  del  Circuito  el  18 de mayo del mismo año, que condenó a Marinella  López  Tejada  por el delito de  tráfico de estupefacientes.   

Hechos  

El  22  de  febrero de 2009, en la cárcel de  mediana   seguridad  de  El  Barne,  Marinella  López  Tejada,  quien  pretendía ingresar al establecimiento  carcelario  con  el aparente fin de visitar al interno WILSON ERNESTO RODRIGUEZ,  fue   detectada   por   uno   de   los   perros  utilizados  en  el  control  de  estupefacientes.  Al pedírsele una requisa, manifestó que en su vagina portaba  sustancias  estupefacientes  envueltas  en  un  paquete plástico, del cual hizo  entrega  voluntaria a los guardias. Las pruebas preliminares arrojaron peso neto  de   90.2   gramos   de  sustancia  y  resultado  positivo  para  bazuco  y  sus  derivados.   

Actuación  procesal  relevante         

1. El 23 de febrero de 2009 se cumplieron las  audiencias  de  legalización de la captura y de formulación de la imputación.  En  el  curso  de  esta  última la implicada Marinella  López   Tejada   aceptó  cargos  por  el  delito  de  tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes, descrito en el artículo 376  inciso  segundo  del  Código  Penal,  agravado  por  concurrir la circunstancia  prevista en el artículo 384.1 literal b) ejusdem.   

2.  Presentado por la fiscalía el escrito de  acusación  correspondiente,  el Juzgado Cuarto Penal del Circuito con Funciones  de  Conocimiento  de  Tunja condenó a Marinella López  Tejada  a  la pena principal de 54 meses de prisión y  multa  de  2.66  salarios mínimos legales mensuales vigentes, y la accesoria de  inhabilitación  en  el ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo  término  de  la pena privativa de la libertad, conforme a los cargos aceptados,  y   le   negó   la   suspensión   condicional   de   la  pena  y  la  prisión  domiciliaria.    

3. La defensa apeló esta decisión con el fin  de  obtener  el  otorgamiento   de  la  prisión domiciliaria, por tener la  acusada  la  condición  de madre cabeza de familia y concurrir los presupuestos  requeridos  por la Ley 750 de 2002 para tales efectos, pero el Tribunal Superior  de  Tunja,  mediante  fallo de 10 de julio de 2009, desestimó sus pretensiones,  por  considerar  que  no se cumplía el requisito subjetivo. Inconforme con esta  decisión, el mismo sujeto procesal recurrió en casación.   

4. El demandante se propuso demostrar que los  argumentos  expuestos  por el tribunal para negar el beneficio eran equivocados,  porque  cuando  se  entraba  a  analizar  “el  desempeño  personal,  laboral,  familiar  o  social de la infractora”, no era dable examinar la gravedad de la  conducta,  ni  ninguna  otra  circunstancia concomitante ni subsiguiente a ella,  sino  sólo los episodios anteriores al acontecer delictivo. Con este propósito  planteó  un  cargo por violación directa y otro por nulidad.      

5. La Corte, por auto de 29 de septiembre del  año  en  curso, inadmitió la demanda presentada por no cumplir las condiciones  mínimas  de  claridad,  concreción y debida fundamentación requeridas para su  selección  a  trámite,  y dispuso retomar el estudio del caso para analizar si  la  decisión del tribunal de negar a la acusada la prisión domiciliaria por no  cumplir  el  presupuesto subjetivo previsto en el artículo 1° de la Ley 750 de  2002, desconocía el principio de legalidad.   

SE CONSIDERA  

1.  El  artículo  1° de la Ley 750 de 2002,  norma  que  regula  lo  concerniente al otorgamiento de la prisión domiciliaria  cuando  se  tiene  la  condición  de  padre  o  madre  cabeza  de familia, dice  textualmente en sus tres primeros incisos:   

“La  ejecución  de la pena privativa de la  libertad  se  cumplirá, cuando la infractora sea mujer cabeza de familia, en el  lugar  de  su  residencia  o  en su defecto en el lugar señalado por el juez en  caso  de  que  la víctima de la conducta punible resida en aquel lugar, siempre  que se cumplan los siguientes requisitos:   

“Que  el  desempeño  personal,  laboral,  familiar  o  social  de la infractora permita a la autoridad judicial competente  determinar  que  no  colocará  en  peligro  la  comunidad o a las personas a su  cargo,    hijos    menores    de   edad   o   hijos   con   incapacidad   mental  permanente.   

“La  presente  ley  no  se aplicará a las  autoras  o  partícipes  de  los delitos de genocidio, homicidio, delitos contra  las   cosas  o  personas  y  bienes  protegidos  por  el  Derecho  Internacional  Humanitario,  extorsión,  secuestro o desaparición forzada o quienes registren  antecedentes   penales,   salvo   por  delitos  culposos  o  delitos  políticos  […].”1    

2.  De acuerdo con esta norma, cuatro serían  los   requisitos   exigidos  para  acceder  a  esta  prerrogativa,  (i)  que  el  peticionario    tenga    la    condición   de   madre   o   padre   cabeza   de  familia,2  (ii)  que  el  delito por el cual se procede no esté excluido del  beneficio,  (iii)  que el infractor no registre antecedentes penales, y (iv) que  su  desempeño  personal,  laboral,  familiar o social permita determinar que no  colocará  en  peligro  la comunidad o las personas a su cargo, hijos menores de  edad o hijos con incapacidad mental permanente.    

3. La Corte, al analizar este instituto frente  a  las  nuevas  disposiciones  de  la  Ley  906 de 2004, específicamente de sus  artículos  461  y  314,  concluyó   que  frente  a  esta  normatividad su  procedencia  no estaba supeditada al cumplimiento de los presupuestos vinculados  con  la  ausencia  de  antecedentes  penales,  ni  a la clase de delito, ni a un  juicio  favorable  sobre la inexistencia de peligro para la comunidad o para las  personas    a   cargo   del   procesado   (componente  subjetivo), siendo suficiente, para su aplicación, la  sola  demostración  de  la  condición de padre cabeza de familia. En concreto,  dijo:   

“[…] las exigencias que demanda la Ley 906  en  punto  al instituto jurídico bajo examen son significativamente reducidas y  abiertamente  ventajosas,  como  que  basta  demostrar  la  calidad de cabeza de  familia  respecto  del hijo menor o que sufra incapacidad permanente, y además,  que  ese menor (a quien la ley pretende proteger) haya estado a su cuidado. Como  se  ve,  la aplicación del sustituto hoy en día no está limitada –por  lo  menos desde la visión de esa  norma  y para la época en que se cometió la infracción- por la naturaleza del  delito,  así  como  tampoco  supeditada a la carencia de antecedentes penales y  muchos   menos  a  la  valoración  de  componente  subjetivo  alguno,  dada  la  simplicidad      que     ofrece     la     construcción     legislativa     del  dispositivo.   

“No   hay  duda,  pues,  que  los  nuevos  instrumentos  procesales  son  (como se dijo) muchísimo más ventajosos que los  anteriores,   resultando   por  ello  aplicables  en  virtud  del  principio  de  favorabilidad,  pues  nadie  discute  –de  una  parte- el carácter sustancial del instituto y –de  otra-  la sucesión de leyes en el  tiempo  acompañada  de la simultaneidad de sistemas, completando y configurando  así  el  trío de elementos necesarios para que jurisprudencial, constitucional  y   legalmente   pueda   abrirse   paso  la  aplicación  de  aquella  garantía  fundamental”.3   

4.  El  Tribunal,  al  pronunciarse  en  la  sentencia  de  segunda  instancia  sobre  el  cumplimiento  de  los presupuestos  requeridos  para  el  otorgamiento  de  la  prisión domiciliaria a Marinella  López  Tejada,  conforme a las  estipulaciones  del  artículo  1° de la Ley 750 de 2002, consideró probada su  condición   de   madre   cabeza   de  familia,  al  amparo  de  las  siguientes  consideraciones:   

“La colegiatura, con base en las pruebas que  se  allegaron  en  la audiencia de individualización de pena y sentencia por la  defensa  técnica  de MARINELLA LOPEZ TEJADA, específicamente con los registros  civiles  de nacimiento de sus hijos y de las declaraciones extra juicio vertidas  ante    Notaría    del    Municipio   de   Guarne   (Antioquia),   estima   que  la  condición  de  madre  cabeza  de  familia  emerge  probada.  La  anterior  aseveración se hace porque se  demostró  que MARINELLA LOPEZ TEJADA es madre de cuatro hijos menores de edad y  que  ellos  se  encuentran bajo su cuidado, a los que prodiga todo lo necesario,  trabajando   en   sus   horas   libres   en  oficios  domésticos  y  obviamente  proporcionándoles  el  cuidado,  cariño  y  afecto  que  merecen  en  horas no  laborables.   

“Además,   revisada   cuidadosamente  la  carpeta,  la Sala encuentra que tal condición se corrobora con la verificación  de  arraigo  (fls.26),  efectuada  por  funcionario  de la policía judicial del  INPEC,  en  el que se hace constar que la indiciada vive en arriendo en la calle  56  No.50-36 del barrio San Vicente del Municipio de Guarne (Antioquia), en casa  de  dos  pisos  de  color  blanco  y café. Que la indiciada habita en el primer  piso,  en  donde  se encuentran un comedor, baño, cocina, dos cuartos, patio de  ropas,  servicios básicos de agua potable y energía eléctrica, con sus cuatro  hijos:  Cristian Camilo Eusse López, de 16 años, Sebastián Eusse López de 14  años,  Kimberly  Patricia Eusse López de 12 años y María Fernanda Piedrahita  López  de  3  años.  Eso significa que el cuidado económico y social de tales  menores   depende  de  MARINELLA  LOPEZ  TEJADA”.4     

5.  No  obstante,  negó  el beneficio por el  aspecto  subjetivo,  por considerar que la información con la que se contaba no  permitía  elaborar  un pronóstico favorable sobre su comportamiento futuro, ni  excluir  de  un eventual peligro a la comunidad o las personas a su cargo, si se  tenía  en  cuenta  que  sus  quehaceres delictivos debían necesariamente estar  vinculados   con  una  organización   criminal,  que  la  proveía  de  la  sustancia y le pagaba por sus servicios,   

“Si   bien   es   cierto,  como  se  dijo  precedentemente,  la  condenada  no  cuenta  con  antecedentes penales, no lo es  menos  que  del comportamiento punible aquí realizado se puede concluir que por  su  desempeño  personal  o social la infractora está en posibilidad de colocar  en    peligro    a    la   comunidad,   por   reiteración   de   su   actividad  criminal.   

“Nótese que necesariamente MARINELLA LOPEZ  TEJADA  está vinculada a una verdadera empresa criminal, pues su lugar habitual  de  residencia  actual  era  el  Municipio de Guarne (Antioquia), desde de donde  (sic)  se  desplazó con el propósito de cometer, en el Departamento de Boyacá  y  específicamente  en la Cárcel de Mediana Seguridad de El Barne, el ilícito  en mención.   

“Esto  significa que hubo de ser contactada  por  verdaderos  traficantes con los cuales tiene contacto, para proveerse de la  sustancia  estupefaciente  que  intentó  entregar  a  uno de los reclusos en la  cárcel  de  mediana  seguridad  de  El Barne, pues pretendía visitar al señor  WILSON ERNESTO RODRIGUEZ.   

“Se  anuncia  que  MARINELLA  LOPEZ  TEJADA  percibía  su sustento en trabajos realizados en oficios domésticos con los que  mantenía  a  su  familia  y que necesariamente resultaron insuficientes, razón  por  la  cual aceptó ser parte de esa empresa criminal que tenía el propósito  de    traficar    con    estupefacientes    al    interior    del    centro   de  reclusión.   

“La  Sala  concluye  que de otorgársele la  sustitución  de  la  prisión  por  prisión  domiciliaria,  sin posibilidad de  trabajar  por fuera de la residencia se vea avocada a continuar con su actividad  delincuencial,  por lo que se considera es un peligro potencial no sólo para la  sociedad  sino  para  sus propios hijos, que edifican su comportamiento a partir  del     ejemplo     de    sus    progenitores.”5         

6.  La  Corte,  como  ya  se  indicó  en los  acápites  anteriores,  ha  venido  sosteniendo que las condiciones establecidas  para  la  procedencia  del  instituto de la prisión domiciliaria en los incisos  segundo  y  tercero  del  artículo  1°  de  la  Ley  750 de 2002 (componente  subjetivo,  ausencia de antecedentes y prohibiciones por  razón  de  la naturaleza del delito), no operan frente  a  la   Ley  906 de 2004, y que para acceder a este beneficio con arreglo a  esta  normatividad  basta  acreditar que se tiene la condición de madre o padre  cabeza de familia.   

7. El tribunal reconoció en la sentencia que  Marinella      López      Tejada     tenía  la condición de madre cabeza de familia. Sin embargo, negó  la  prisión  domiciliaria  por  considerar  que  no  concurría  el  componente  subjetivo,  en  el  entendido  de  que  para  la  procedencia  del instituto era  necesario  el  concurso de todos los requisitos previstos en el artículo 1° de  la  Ley  750  de  2002,  con  claro  desbordamiento del principio de legalidad e  indiscutibles  consecuencias  en  las  conclusiones  del  fallo, como quiera que  determinaron  la  negación  del instituto a partir de exigir el cumplimiento de  un requisito que la normatividad que rige el caso no exige.   

8. Con el fin de enmendar esta violación, la  Corte,  en aplicación de lo dispuesto en el inciso tercero del artículo 184 de  la  Ley  906  de  2004,  casará  de  oficio,  en  forma  parcial,  la sentencia  impugnada,  para  conceder  a  la  procesada  Marinella  López   Tejada   el   instituto   de   la   prisión  domiciliaria,  previa  prestación  de caución prendaria equivalente de dos (2)  salarios  mínimos legales mensuales vigentes y la suscripción de la respectiva  diligencia de compromiso.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  administrando  justicia  en nombre de la  república y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Casar  parcialmente,  de oficio, la sentencia  impugnada,  para  conceder  a   Marinella  López  Tejada  la  prisión  domiciliaria,  en  razón  a  su  condición   de  madre  cabeza  de  familia,  previo  otorgamiento  de  caución  prendaria  por  el  equivalente  a  dos  (2) salarios mínimos legales mensuales  vigentes  y  la  suscripción de la respectiva acta de compromiso. En lo demás,  el fallo se mantiene inmodificable.   

Contra   esta   decisión   no   proceden  recursos.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

MARIA    DEL    ROSARIO    GONZALEZ   DE  LEMOS   

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTINEZ            SIGIFREDO   ESPINOSA  PEREZ   

                      

ALFREDO            GOMEZ  QUINTERO                     AUGUSTO                                J.                                IBAÑEZ  GUZMAN                      

                                                                                         

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANES           JULIO   ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA         

                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                             

                                                  Teresa Ruiz Núñez   

                                                     SECRETARIA   

    

1 Esta  norma  fue declarada exequible por la Corte Constitucional en Sentencia C-184 de  4  de  marzo  de  2003  con  ponencia  del Magistrado doctor Manuel José Cepeda  Espinosa,  en  el  entendido  de que el mismo derecho puede ser concedido por el  juez a los hombres que se encuentren en la misma situación.   

2 Por  mujer  cabeza  de  familia  se  entiende “quien siendo soltera o casada, tenga  bajo  su  cargo,  económica  o  socialmente, en forma permanente, hijos menores  propios  u  otras  personas  incapaces o incapacitadas para trabajar, ya sea por  ausencia  permanente  o  incapacidad  física,  sensorial,  síquica o moral del  cónyuge  o  compañero  permanente  o  deficiencia  sustancial  de  los  demás  miembros   del   núcleo   familiar”   (artículo   2°   de  la  Ley  2ª  de  1983).   

3 C. S.  J.  Unica  instancia  22453,  sentencia  de  26  de  junio  de 2008. En el mismo  sentido,  Casación  29940  de  3  de  junio  de  2009, Casación 30106 de 30 de  septiembre  de  2009,  Casación  de  3  de  diciembre  de  2009,  entre  otras.   

4  Páginas 12 y 13 del fallo.   

5  Páginas 14 y 15 ibidem.     

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