29356(07-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 29356  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  JOSÉ LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

Aprobado acta número 102  

Bogotá,  D.C.,  siete  de  abril  de dos mil  diez.   

La  Sala  decide  el  recurso  de reposición  interpuesto  por  la  apoderado del sentenciado Germán  Sahid  Castaño,  frente  al  auto  que  inadmitió la  demanda  de revisión propuesta contra la sentencia del 26 de septiembre de 2006  proferida  por  el  Tribunal  Superior de Bogotá, mediante la cual confirmó la  condena  que  le  impuso  el  Juzgado  47  Penal del Circuito por los delitos de  prevaricato    por    omisión    y    falsedad    ideológica    de   documento  público.   

PARA RESOLVER SE CONSIDERA  

1.   Según   la  demandante  en  el  auto  recurrido la Corte desconoce que a la luz de la causal  tercera  de  revisión,  el  elemento  novedoso  con  capacidad  de demostrar la  inocencia  del  sentenciado,  puede hallarse dentro del expediente pero  no  haber sido advertido en las instancias.   

“Ocurre   así  – puntualiza – con la certificación por parte de la  Armada  Nacional aportada como prueba con la demanda de revisión, con la que se  acredita  la  calidad  de militar en servicio activo del señor Capitán Germán  Sahid  Castaño  durante  el  tiempo  en  que  ocurrieron  los hechos materia de  juzgamiento.  Si  bien  como se afirma en la demanda este elemento probatorio ya  había  sido  invocado en las distintas instancias del proceso penal adelantado,  la  inobservancia  por  parte  del fallador de segunda instancia permite ponerlo  nuevamente  de  presente  como fundamento de la acción impetrada, como elemento  central  que  conduce a la demostración de ausencia de responsabilidad penal de  mi representado.”   

En  su  criterio,  la  prueba aludida permite  obtener   información   novedosa   “…  que de haber sido tenida en cuenta por el Tribunal, necesariamente  tendría  que  haberse  llegado  a la conclusión que el señor Capitán Germán  Sahid  Castaño  actuó  bajo  causal  de exclusión de responsabilidad, cual es  ‘obrar  en cumplimiento de  orden     legítima     emitida     por     autoridad     competente’,  teniendo  en  cuenta  la  obediencia  debida  que  le  es  exigible  a  los miembros de las fuerzas militares ante las  órdenes emitidas por sus superiores.”   

Con ello, además, el Tribunal habría omitido  realizar  el  principio de igualdad, pues a los procesados Luis Miguel Cáceres,  Raúl  García, Jorge Alberto Osorio, Alfredo Santamaría y Milton Villamil, los  absolvió   al   reconocer   que   “…  actuaron  en  cumplimiento de una orden superior con fundamento en  la  disciplina y la obediencia militar, tras reconocer que existió la orden por  parte  del  comandante  general  de  la  Armada,  Almirante Sergio García, para  realizar  el  comportamiento  juzgado, quien, por  lo mismo, contaba con la  suficiente  ascendencia  jerárquica como para hacer obligante su instructiva en  ese  sentido,  siendo  previsible,  para  cualquiera  de  los  militares  que la  recibieron,  que si se negaban a cumplirla, eventualmente podrían ser objeto de  solapadas represalias.”   

2.  Frente  a  los  argumentos  de la recurrente conviene recordar que la acción de revisión es un  medio  para  conseguir la realización de la justicia y un mecanismo excepcional  contra  la  inmutabilidad  de  la  cosa  juzgada,  por la ocurrencia de hechos y  conductas  contrarias  a  derecho  que  una  vez  configuradas,  desvirtúan  la  oponibilidad  de  la sentencia en firme y la seguridad jurídica que le sirve de  fundamento.   

La  razón  de  ser  del  instituto  es la de  subsanar  los  defectos  materiales  de  aquellas  providencias que ponen fin al  proceso  penal  tanto  en  la  instrucción  como  en  el  juicio, proferidas en  contravía  de  una  recta  administración  de justicia, atendiendo al interés  general  de  la  verdad y de la justicia como forma de garantizar la convivencia  pacífica   y   el   justo   orden   en   el   conglomerado  social.1   

No se pretende con este mecanismo revivir los  debates  agotados en el proceso. Menos revisar la legalidad de la sentencia como  si se tratara del recurso extraordinario de casación.   

Por  esa  razón,  al demandante se le exige,  además  de  precisar  la  causal  en  que se apoya, que aporte medios de prueba  serios,   procedentes,  idóneos  y  con  suficiente  grado  de  credibilidad  y  trascendencia  para  conducir  a  la  rectificación  del  error  que  afecta la  providencia demandada, y se supere la injusticia que denuncia.   

Si  acude a la causal tercera debe demostrar:  el  surgimiento  de  los hechos o de las pruebas nuevas que apunten acreditar la  inocencia  del  condenado o su inimputabilidad; que el  sentenciador   no  tuvo  oportunidad  de  pronunciarse  sobre  ellos;  y  que de haber sido conocidos o de haber ingresado oportunamente  al  expediente,  la  solución  del  asunto  sería  sustancialmente diferente y  opuesta a la adoptada.   

El dato que refiere la recurrente y que desde  su  perspectiva  permitiría predicar en la conducta del sentenciado la eximente  de   responsabilidad  relativa  a  haber  actuado  en  cumplimiento   de   una  orden  legítima  de  autoridad  competente,  porque  teniendo la condición de oficial de la Armada, actuó de  conformidad  con la obediencia debida que se les exige  a  los  miembros  de las Fuerzas Militares en relación  con  las  órdenes  de sus superiores; no refleja novedad alguna en la sentencia  de  la  cual  demanda  la  revisión,  pues  no  solo  aparece relacionado en el  expediente  sino  que  fue  valorada  por  el  juzgador, en cuanto la defensa se  basó,  precisamente,  en la existencia de la causal eximente de responsabilidad  aludida.   

Así  se observa sin dificultad en las copias  auténticas de la sentencia anexas al escrito de reposición.   

En  el  resumen  de la apelación el Tribunal  puso  de presente que la defensa cuestionó las consideraciones del sentenciador  en  torno  a  la  existencia  de  los  delitos  y  de  la responsabilidad del CF  Germán   Sahid   Castaño,  porque  desconoció  que  la  elaboración  de  las actas de cumplimiento de los  contratos      (que      no      habían     sido  ejecutados),   tuvo   como   finalidad   “…  preservar los respectivos dineros;  que  éstos se mantuvieran en certificados de depósito a término; y {que} todo  ello  se  realizó  en  cumplimiento  de orden militar jerarquizada.”   

Sobre  este particular tópico en el fallo de  segunda  instancia  el  sentenciador consideró, luego de aludir a la naturaleza  jurídica  del  Fondo  Rotatorio  de  la Armada Nacional, a la composición y el  origen  de los integrantes de su junta directiva, que las conductas del Capitán  Sahid    Castaño,    no  actualizaban  la  causal de justificación relacionada con la orden del superior  jerárquico,  pues  si  bien  en  la  actuación  se demostró que en los hechos  intervino     también     el     Almirante    Sergio    García    “…  a pesar de que éste tuviera mayor  autoridad  que  el  procesado  en su calidad antedicho (sic), y en particular en  razón  de su condición de miembro principal de la Junta Directiva del FRAN, la  condición  autónoma  de  este  ente  administrativo  y  el  hecho  de que este  procesado  ya  se  hallaba retirado de las filas militares y por consiguiente no  podía  estar  sujeto  a la coacción moral implícita en las ordenes militares,  lo  obligaban  a desacatar esa clase de instrucción contraria a la juridicidad,  es  decir que no podía anteponer al respeto a la ley consideración alguna como  la  que  movió  al  Comandante  de  la  Armada  a  impartirle  esa instrucción  extralegal.”   

En  consecuencia,  precisó  el  Tribunal, no  existió  justificación  alguna  para  que  el  sentenciado en su condición de  Director  del  Fondo Rotatorio de la Armada Nacional, omitiera la devolución de  los  dineros  públicos  que  la entidad no agotó dentro de la vigencia fiscal,  deber que debía cumplir por disposición expresa de la ley.   

“Por  la  misma  razón   –  agregó  el  Tribunal     –    su  participación  en  la  confección de las mendaces actas de cumplimiento de los  contratos   lo  compromete  evidente  e injustificablemente en la comisión  del     delito     conexo     de     ‘falsedad     ideológica     en    documento    público’,  que  fue  el  medio  empleado  para  imprimirle  apariencia  de  legalidad  al ocultamiento de los dineros en la caja  del  FRAN,  al tener pleno conocimiento de que las obras no se ejecutaron y pese  a     ello     compelió     {a    los    restantes  procesados}  para que las falsas actas se elaboraran y  firmaran,  pues como representante del Fondo Rotatorio sabía que las actas eran  falsas  y  que  las  mismas  causaban un perjuicio, puesto que no era posible la  realización  de  las  obras  dentro  de  la  vigencia  fiscal  siguiente  a  la  elaboración  de  las  mismas;  razón  por la cual la Sala encuentra suficiente  prueba    de    responsabilidad    de    Sahin    (sic)   Castañeda…”   

Sin  duda  el  aspecto novedoso que invoca la  recurrente  carece  de  tal condición, en la medida que los jueces de instancia  examinaron  la  condición  de los acusados, militares de profesión, en orden a  establecer  si obraba en su favor la eximente de responsabilidad aquí referida,  la  cual  se  verificó en beneficio de los acusados Luis Miguel Cáceres, Raúl  García,  Jorge  Alberto  Osorio, Alfredo Santamaría y Milton Villamil, por ser  cierto  que  recibieron  la  orden  de  firmar las falsas actas elaboradas en el  Fondo Rotatorio de la Armada Nacional.   

En  el  propósito  de revivir este debate la  recurrente  alega que la situación referida desconoce el principio de igualdad,  alegación  que  propone  desprovista  de  argumentos  y  que  no  satisface las  finalidades  de  la  acción  de  revisión ni de la causal a la que apuntala la  demanda,  pues  se insiste, la temática que ventila a través de este mecanismo  fue  discutida  en las instancias, oportunamente valorada por los sentenciadores  y  se  ofrece  incapaz  de  modificar  la  condena  dictada  en  contra  del  CF  Germán        Sahid        Castaño.   

De  conformidad con lo expuesto, la  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

No  reponer  el auto  con  el  cual  Inadmitió  la  demanda  de  revisión  propuesta  a  nombre de Germán  Sahid Castaño.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FRANCISCO          ACUÑA  VIZCAYA              GUILLERMO ANGULO GONZÁLEZ   

Excusa justificada  

PATRICIA        CASTRO       DE  CÁRDENAS             SOLEDAD      CORTÉS      DE  VILLALOBOS   

JUAN CARLOS FORERO RAMÍREZ  MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN             MAURICIO LUNA BISBAL   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Entre    otros   ver   Auto   del   22-06-05   Rad.  23807     

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