32408(03-12-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 32408  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 374  

Bogotá  D.C.,  diciembre tres (3) de dos mil  nueve (2009).   

VISTOS  

La  Sala  adopta la decisión que en derecho  corresponda  respecto  de  la  petición  de “NULIDAD  CONSTITUCIONAL”  presentada  por  el  defensor  del  condenado   LUIS   ERNEY   ZAMORA   DÍAZ,  respecto  del  auto  a  través  del cual se dispuso inadmitir el  libelo  casacional  allegado  contra  el  fallo  de segundo grado dictado por el  Juzgado   Cuarto   Penal  del  Circuito  de  Neiva  el  17  de  abril  de  2009,  confirmatorio  del  proferido por el Juzgado Tercero Penal Municipal de la misma  ciudad  el  31  de  diciembre  de  2008,  por  cuyo medio condenó al mencionado  ciudadano como autor penalmente responsable del delito de estafa.   

ANTECEDENTES   

El  Juzgado Tercero Penal Municipal de Neiva  profirió  fallo  el  31  de  diciembre  de  2008, a través del cual condenó a  LUIS  ERNEY  ZAMORA a la pena  principal  de  doce  (12)  meses  de  prisión y multa de un (1) salario mínimo  legal  mensual  vigente,  a la accesoria de inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo lapso de la sanción privativa de  la  libertad,  y  al  pago  de  la  indemnización  de  perjuicios,  como  autor  penalmente responsable del delito de estafa.   

Impugnado   el   fallo   del  a  quo  por  la defensa, el Juzgado Cuarto  Penal  del  Circuito de Neiva lo confirmó mediante sentencia del 17 de abril de  2009,  contra  la  cual  el  defensor  de  ZAMORA DÍAZ  interpuso   recurso   extraordinario   de  casación.   

          Mediante  auto  del  9  de  noviembre  del  año  en  curso, la Sala  inadmitió  el  libelo  casacional, por considerar que si la defensa no censuró  en  la impugnación del fallo de primer grado la tipicidad de la conducta por la  cual  se  condenó al acusado, no es procedente que luego proceda a ello bajo el  ropaje  de  la violación del derecho al debido proceso, pues carece de interés  para  habilitarse  en  sede de este recurso extraordinario en procura de abordar  un tema que no trató en su momento.   

LA PETICIÓN  

          El   defensor   del  sentenciado  solicita  a  la  Sala  la  nulidad  constitucional  del auto por medio del cual se inadmitió el libelo de casación  y,  en  consecuencia,  declarar  ajustada la demanda a las exigencias dispuestas  para acceder a este mecanismo de impugnación.   

          Luego   de   hacer   un  recuento  de  la  actuación  procesal,  el  peticionario  plantea  que en este asunto se violó el derecho fundamental de su  asistido  a  ser  juzgado por un Tribunal preexistente a la comisión del hecho,  al  juez  natural  y  a  la  legalidad,  pues pese a que se trataba de un asunto  estrictamente  comercial de competencia de la jurisdicción civil, se le dio una  connotación  penal  y terminó siendo resuelto por ésta jurisdicción mediante  fallo  de  condena  proferido  en  contra de LUIS ERNEY  ZAMORA.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Ab   initio  es  pertinente  señalar que tal como en múltiples oportunidades lo ha puntualizado  la  Corporación,  no  es  viable  en  la  actualidad distinguir entre nulidades  legales  y  constitucionales, pues los últimos ordenamientos procesales penales  no  han adoptado una regulación genérica del instituto invalidatorio, sino que  por  el  contrario, han acogido el principio de taxatividad, de manera que quien  invoca  la nulidad debe sujetarse a las expresas causales establecidas en la ley  (numeral 6º del artículo 310 de la Ley 600 de 2000).   

Advertido lo anterior se tiene, que según lo  establecido  en  el  artículo  213 ejusdem,  corresponde a la Corte inadmitir el libelo de casación cuando se  constata    que    “el    demandante   carece   de  interés”  para  acudir  a  esta  sede  –  como  ocurrió  en  el  caso  de  la  especie   –   o  cuando  “la  demanda  no  reúne  los requisitos”  formales  taxativamente  señalados  en  el  artículo  212 del  estatuto procesal penal.   

Es claro que con la inadmisión de la demanda  de  casación, el fallo impugnado cobra ejecutoria formal y material (inciso 2º  del  artículo  187  de  la  Ley  600  de 2000), es decir, hace tránsito a cosa  juzgada,  de  manera  que  sólo  con  carácter  excepcional puede ser removido  mediante  procedimientos  especiales,  como  ocurre con la acción de revisión,  cuya     finalidad    se    orienta    precisamente    a    atacar    decisiones  ejecutoriadas.   

De  otra  parte  se  tiene que como ya lo ha  dicho  la  Sala,  según  lo previsto en el artículo 308 de la Ley 600 de 2000,  las   nulidades  susceptibles  de  ser  invocadas  en  cualquier  estado  de  la  actuación  procesal  son  aquellas  originadas en la etapa del juicio, pues las  surgidas  en  la  fase  instructiva  deben  ser  alegadas durante el término de  traslado previo a la audiencia preparatoria.   

En  efecto,  con base en los artículos 307,  308,  309,  400  y  401  de  la  Ley  600 de 2000, los sujetos procesales pueden  deprecar  la  declaratoria  de nulidad de lo actuado por motivos ocurridos en la  instrucción  hasta  el  traslado  señalado  en  el  artículo  400 de la misma  legislación  adjetiva, de modo que toda petición presentada con ese propósito  después  de  la  citada  oportunidad legal es extemporánea, salvo cuando tenga  relación  con  hechos o circunstancias sobrevinientes durante el juicio, con el  fin  de  depurar  la  actuación  de  irregularidades  y  permitir  el curso del  juzgamiento    libre    de    defectos    que    invaliden    ulteriormente   el  trámite.   

          Siendo  ello  así,  palmario  resulta  que  una  vez  el fallo hace  tránsito  a  cosa  juzgada,  el  proceso ha culminado, sin que entonces resulte  procedente,  sin más, solicitar la invalidación de todo o parte de lo actuado,  circunstancia  propia  del  carácter  progresivo del diligenciamiento, amén de  los  momentos  preclusivos que deben ser superados hasta arribar a una sentencia  ejecutoriada, como ha ocurrido en este asunto.   

De  acuerdo  con  lo  anterior,  se  impone  rechazar  por  improcedente  la  solicitud de nulidad presentada por el defensor  del sentenciado.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

RECHAZAR   por  improcedente  la petición de nulidad presentada por el defensor de LUIS  ERNEY  ZAMORA  DÍAZ, de acuerdo con  los argumentos expuestos.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO    GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES           

Cita medica  

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                      JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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