32115(30-06-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32115  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Bogotá,  D.C.,  treinta (30) de junio de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS:  

Resuelve   el   Despacho   la  impugnación  presentada  contra  la  decisión  de 17 de junio del presente año, mediante la  cual  un  Magistrado  de  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Santa Rosa de  Viterbo    denegó    el    amparo    de    hábeas  corpus       formulado      por      Alexander  Fuentes  Pinzón, privado de la  libertad con base en sentencia condenatoria proferida en su contra.   

ANTECEDENTES:  

1. El Juzgado Cuarto  Penal  Municipal con funciones de conocimiento de Bogotá, mediante sentencia de  20  de  mayo  de  2005  impuso  pena  de  64  meses  de  prisión a Alexander  Fuentes Pinzón, al encontrarlo  responsable  de  un  delito  de extorsión.   

2.  Fuentes  Pinzón  solicitó el 22 de mayo  de  2009  al  Juzgado  Primero  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Santa   Rosa   de   Viterbo,   que   le   concediera   la   libertad   por  pena  cumplida.   

3.  El  Juzgado  mediante  auto  de  la  misma  calenda  negó  la  petición  del  condenado  al  considerar  que  apenas  había  cumplido  61 meses y 21 días de prisión,  siendo que la pena decretada es de 64 meses.   

LA     SOLICITUD     DE    HÁBEAS CORPUS:   

Alexander   Fuentes   Pinzón  manifiesta  haber ingresado en prisión el 11 de diciembre de 2005  y  que  de acuerdo con autos de 13 de febrero de 2007, 23 de enero de 2008, 6 de  octubre  de 2008 y 22 de mayo de 2009, que le redimieron pena, jurídicamente ha  cumplido 64 meses y 19 días de prisión.   

Reconoce   que   por   razones   de   mal  comportamiento  le  fue  revocado un reconocimiento de redención de pena que le  permitía  descontar  60 días de prisión, asunto que discute para concluir que  al  momento  de hacer los cómputos sobre la pena cumplida no debe ser tenido en  cuenta.   

Señala  que  al  haber  cumplido la pena de  prisión  impuesta  procede  la  acción constitucional para proteger su derecho  fundamental a la libertad personal.   

DECISIÓN DE PRIMERA INSTANCIA:  

1.  El  Magistrado  a quien correspondió la  acción  constitucional  señaló  que la existencia de una condena impuesta por  autoridad   judicial  a  Alexander  Fuentes  Pinzón,  impide     la    prosperidad    del    hábeas    corpus    porque   reiterada  jurisprudencia  enseña  que  la  acción constitucional no es mecanismo idóneo  para cuestionar el contenido de las decisiones judiciales.   

2. Recuenta la pena  descontada    y   los   beneficios   de   redención   concedidos   Alexander  Fuentes  Pinzón para concluir  que  no  ha cumplido la pena impuesta, razón por la cual tampoco se presenta la  alegada prolongación ilícita de la privación de la libertad.   

3.  Al no encontrar  demostrado   supuesto   alguno  de  procedencia  de  la  acción  constitucional  resolvió denegar la pretensión de los peticionarios.   

4. En el momento de  recibir  notificación  personal de la decisión del a  quo  el  interesado  manifestó  que  “apelaba” la  decisión.   

CONSIDERACIONES DEL DESPACHO:  

1.    En   la  determinación  de la naturaleza jurídica del hábeas  corpus  se  ha  dicho que es un derecho constitucional  fundamental  (art.  30  de  la  Const.  Pol.) de aplicación inmediata (art. 85,  ibídem)1 no susceptible  de  limitación durante los estados de excepción (arts. 93 y 214-2 ídem  y  art.  4° de la Ley Estatutaria  137  de  1994),  que  se  debe  interpretar  de  conformidad  con  los  tratados  internacionales  sobre  derechos humanos ratificados por Colombia (art. 93 de la  Const.   Pol.)2  y  cuya  regulación  debe ser objeto de una ley estatutaria (art.  152-a,  ibídem)3,  y también es un mecanismo procesal de protección de la libertad  personal  por  cuanto  es una acción pública constitucional y que por medio de  ella  se  trata  de hacer efectivo el derecho fundamental de libertad individual  y,   por   lo   tanto,  se  constituye  en  una  garantía  procesal4,  según  lo  consagra  el  artículo  primero  de  la  Ley  1095  de  2006,  Estatutaria  del  Hábeas Corpus.   

La  referida ley estatutaria establece en su  artículo   1º  que  el  hábeas  corpus  tutela  la libertad personal cuando alguien es privado de ella (i)  con  violación  de  las  garantías  constitucionales o legales o (ii) ésta se  prolonga  ilegalmente.  Lo anterior se pudiera presentar en forma insuficiente y  debe  ser complementado con lo que ha expuesto por la Corte Constitucional, pues  en la sentencia T-260/99 precisó que   

la  garantía de la libertad personal puede  ejercerse    mediante    la   acción   de   hábeas  corpus  en  alguno  de  los  siguientes  eventos: (1)  siempre  que  la vulneración de la libertad se produzca por orden arbitraria de  autoridad  no judicial; (2) mientras la persona se encuentre ilegalmente privada  de  la  libertad  por  vencimiento  de  los  términos  legales respectivos; (3)  cuando,  pese  a  existir una providencia judicial que ampara la limitación del  derecho    a    la    libertad    personal,   la   solicitud   de   hábeas  corpus  se  formuló durante el  período  de  prolongación  ilegal de la libertad, es decir, antes de proferida  la  decisión  judicial;  (4)  si la providencia que ordena la detención es una  auténtica vía de hecho judicial.   

La Constitución de 1991 en un claro avance  en  relación  con  la  Carta Política anterior, estableció en su artículo 28  una  reserva  legal  y  judicial  para  la privación de la libertad, tomando en  cuenta  que la libertad personal es presupuesto de todas las demás libertades y  derechos.  Por  ello  el  constituyente  (artículo 30) quiso darle una especial  protección  ante  las  actuaciones  ilegales  de  las  autoridades,  mucho más  expedita que la de los demás derechos fundamentales.   

2.  Ya se ha dicho  por   la   doctrina   y  la  jurisprudencia  que  entre  otras  características  la   acción  de  hábeas  corpus    tiene    la    de    ser    principal5,   particularidad   que   la  diferencia  frente a la acción de tutela que sí fue diseñada como subsidiaria  y  sólo  procedente  a  falta  de  otro  medio  de  protección  más efectivo,  particularidad  en  un  todo acorde con los postulados de una sociedad que en la  interpretación   de   los   derechos   fundamentales  privilegia  el  principio  in  dubio  pro  libertate  (presunción  general  a  favor  de la libertad, propia de todo Estado social de  derecho),  que  para  potenciar  su eficacia tiende a ampliarse con el postulado  favor   libertatis,  que  conduce no sólo a   

que  en  supuestos  dudosos  se opte por la  interpretación  que  mejor proteja los derechos fundamentales, sino que implica  concebir  el  proceso  hermenéutico  constitucional  como  una labor tendente a  maximizar  y  optimizar  la  fuerza  expansiva  y  la  eficacia  de los derechos  fundamentales       en       su       conjunto6.   

3. De lo anterior se  sigue  que  el hábeas corpus  está  previsto  para  que  se  proteja la libertad en los siguientes supuestos:   

– Por privación ilícita de la libertad. Se  refiere  a todos aquellos casos en que se violan las garantías constitucionales  y legales al privar a una persona de la libertad.   

– Por prolongación ilícita de la privación  de  la libertad. Esto ocurre cuando a una persona se la ha privado legalmente de  la  libertad  pero  la  limitación  del  derecho  se  prolonga más allá de lo  permitido constitucional y legalmente.   

–    Por    configuración   de  una  auténtica  vía  de  hecho judicial en la providencia que  ordena  la  privación de la libertad o en decisiones posteriores que impiden el  acceso          a          la          misma7   

.  

4.  Por lo enseñado  no  es  de  recibo  que en un  trámite  de  hábeas corpus  se  esgrima  lisa  y  llanamente  que  la acción constitucional es improcedente  porque  la  persona  se  encuentra  privada  de  la  libertad  por cuenta de una  actuación  procesal  o  que dentro del proceso existen recursos para debatir la  situación  tildada  de  lesiva del derecho a la libertad personal. Es necesario  que  los  jueces  examinen  a profundidad el caso concreto para determinar si se  presenta  una  vía  de  hecho,  la que eventualmente puede surgir, por ejemplo,  cuando  habiéndose  edificado  las circunstancias fácticas y legales que hacen  procedente  una causal de libertad provisional la misma es negada sin fundamento  legal  o  razonable,  o  contra expresa interpretación jurisprudencial sobre la  materia,  o  por  medio  de  una  decisión  carente  de  motivación,  o cuando  objetivamente  se  puede  constatar  que la pena impuesta ya fue cumplida por el  condenado.   

5. La salvaguarda de  la  libertad  personal  de  Alexander Fuentes Pinzón  ha  sido solicitada alegando la inconstitucionalidad e  ilegalidad  de  la  prolongación  de la privación de la misma, porque teniendo  derecho a la libertad definitiva ésta no le ha sido concedida.   

6.  El  supuesto  fáctico  insinúa  enmarcar  el problema jurídico propuesto dentro del segundo  postulado   previsto   para   la  procedencia  de  la  acción  de  hábeas   corpus,   es   decir,   en  la  prolongación   ilícita   de  la  privación  de  la  libertad,  sobre  la  cual  la Corte Constitucional al  hacer    el    control   previo   a   la   Ley   Estatutaria   1095   de   2006,  señaló:   

En  cuanto  a la prolongación ilegal de la  privación  de  la  libertad,  también pueden considerarse diversas hipótesis,  como  aquella  en  la  cual  se detiene en flagrancia a una persona (Const. Pol.  art.  32)  y  no  se  le pone a disposición de la autoridad judicial competente  dentro  de  las  36  horas  siguientes;  también puede ocurrir que la autoridad  pública  mantenga  privada  de  la  libertad  a  una persona después que se ha  ordenado  legalmente por la autoridad judicial que le sea concedida la libertad.  Otra  hipótesis  puede  ser  aquella en la cual, las detenciones legales pueden  volverse  ilegales,  como  cuando  la  propia  autoridad  judicial  prolonga  la  detención  por  un lapso superior al permitido por la Constitución y la ley, u  omite  resolver  dentro  de  los  términos  legales  la  solicitud  de libertad  provisional      presentada      por     quien     tiene     derecho.   

7.  La petición de  hábeas  corpus que ocupa la  atención  de  este  Despacho está dirigida a que el juez constitucional releve  de  sus  funciones  al juez del proceso y resuelva una solicitud de libertad por  cumplimiento de la pena de prisión impuesta.   

8. Dicha pretensión  resulta   improcedente   no  porque  los  problemas  que se suscitan al interior del proceso y que tienen que  ver  con la libertad del imputado, acusado o procesado, o en la ejecución de la  pena  y  que  buscan  la libertad del condenado, sean de competencia exclusiva y  excluyente  del  funcionario que en los términos de la legislación procesal ha  correspondido           el           asunto8,  porque  como ya se advirtió  el  juez  natural  puede incurrir en supuestos que pueden calificarse como vías  de  hecho,  sino  porque  no está acreditado en el proceso penal, y menos en la  acción  constitucional,  que  el  procesado  haya descontado la totalidad de la  pena impuesta.   

9.  En el presente  asunto  están  claras las cuentas hechas por el juez que controla la ejecución  de   la   pena,   mismas   ratificadas   por   el   a  quo de la acción constitucional, según las cuales el  condenado   no   ha   cumplido   la   totalidad   de   la   pena   de   prisión  impuesta.   

10.  Lo anterior es  así    porque    si    la    pena   de   prisión   impuesta   a   Alexander   Fuentes  Pinzón  fue  de  64  meses,  y  se  repara  (i)  la  fecha de ingreso en prisión (11/12/2005) y (ii)  todos  los  descuentos  que  ha  recibido  por  redención  de  pena9,  se  ha  de  concluir  que  en  el  momento actual no ha cumplido con el término de sanción  señalado en la sentencia de condena que se le impuso.   

11.  La insistencia  del  condenado  en  su  petición de libertad desconoce que el reconocimiento de  beneficios  penitenciarios  pasa  por la observancia de una conducta intachable,  porque  en  caso contrario los mismos pueden ser revocados, como en efecto aquí  ha   ocurrido10.   

12.  Lo expuesto no  es  óbice para que una vez se verifique de manera real el cumplimiento efectivo  de  la pena impuesta, de oficio el juez ordene la libertad del condenado y/o que  el  condenado  insista  ante  el  mismo  funcionario judicial con la pretensión  excarcelatoria relatada.   

13. En conclusión:  como  hasta el momento de la presentación del hábeas  corpus  ni  en  el  curso  de  su  trámite  aparece  demostrado  que  el  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas de Seguridad  demandado  haya  incurrido  en  una vía de hecho en contra de Alexander Fuentes  Pinzón,  y  que  tampoco  se  ha  presentado  una  prolongación ilícita de la  privación  de  la libertad del citado, se sigue de lo anterior que la decisión  jurídicamente  válida  y  hermenéuticamente correcta consiste en confirmar lo  resuelto   por  la  primera  instancia,  pero  por  las  razones  señaladas  en  precedencia.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  el  Suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1°.  CONFIRMAR la  decisión  impugnada por medio de la cual un Magistrado del Tribunal Superior de  Santa  Rosa  de  Viterbo  denegó el amparo de hábeas  corpus  impetrado por Alexander Fuentes Pinzón, pero  por las razones señaladas en la presente decisión.   

2°.  ADVERTIR  que  contra el presente auto no procede recurso alguno. Y,   

3°.  ORDENAR  la  devolución del expediente al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Magistrado  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Corte  Constitucional, sentencia C-620/01.   

2 Corte  Constitucional, sentencia C-496/94.   

3 Corte  Constitucional, sentencias C-301/93 y C-620/01.   

4 Corte  Constitucional,  sentencia  C-557/92,  salvamento  de  voto  de  los Magistrados  Angarita Barón y Martínez Caballero.   

5 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, autos  de  26  de  junio de 2008,  radicación 30066 y 10 de julio de 2008, radicación 30156.   

6  Antonio   Enrique  Pérez  Luño,  Derechos  humanos,  estado  de  derecho y constitución, Madrid, Editorial  Tecnos, 1991, p. 315-316.   

7 Esta  línea  argumentativa  aparece  en  la  jurisprudencia  de  la  Corte Suprema de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  con  el  auto  de  2  de  mayo  de 2007,  radicación  27417, y ha sido reiterada sucesivamente en las decisiones de 10 de  julio  de 2008, radicación 30156; 7 de noviembre de 2008, radicación 30772; 16  de  enero de 2009, radicación 31066; y, 21 de abril de 2009, radicación 31673,  entre otras.   

8  Véase,  por  ejemplo,  auto  de  2  de  mayo  de  2003, radicación 14752. Y en  vigencia  de  la Ley 1095 de 2006, autos de 27 de noviembre de 1006, radicación  26503 y de 24 de enero de 2007, radicación 26811.   

9  Véanse  auto  de  22  de  mayo  de  2009  proferido  por  el Juzgado Primero de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Santa Rosa de Viterbo (folios 4 a  8)  y  oficio  de  17  de  junio de 2009 suscrito por el Director (e) del centro  carcelario de la misma ciudad (folios 28 y 29).   

10  Véase la resolución del Inpec (folio 35).     

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