32006(23-09-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32006  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

         Magistrado  Ponente   

         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Aprobado Acta No. 303   

Bogotá D.C., veintitrés (23) de septiembre  de dos mil nueve (2009).   

VISTOS  

Con  el  fin  de  verificar  si  reúne los  requisitos  formales que condicionan su admisión, examina la Sala la demanda de  casación  presentada  por  el  defensor  de  los  procesados LORENZO SINISTERRA  CASTRO  y  WILLINTON  CAICEDO RIASCOS, contra el fallo de 19 de febrero de 2009,  mediante   el   cual  el  Tribunal  Superior  de  Buga  confirmó  la  sentencia  condenatoria  de  primera  instancia  dictada  el 25 de noviembre de 2008 por el  Juzgado Penal del Circuito de Buenaventura.   

HECHOS  

El  17  de  junio  de 2007, William Esteban  Calderón  y  Hárold Adrian Guisao López fueron despojados en el corregimiento  San  Cipriano  de  Buenaventura,  del  transporte  de  insumos agrícolas, luego  retenidos,  hecho noticiado al patrullero de la Policía Nacional Fernando Vidal  Marín  adscrito  a  la  SIJIN,  quien  organizó un operativo  en la zona,  encontrando   en   el   segundo   piso   de   una  vivienda  donde  funciona  el  establecimiento  denominado  “CABAÑAS  Y  CAFETERÍA DAYANA”, a una persona  que  le  hacía  señas  con  las  manos,  hallando  en el lugar a los plagiados  acompañados  de  sus  captores  LORENZO  SINISTERRA  CASTRO y WILLINTON CAICEDO  RIASCOS, siendo aprehendidos en el mismo momento.   

Por información de las víctimas, parte de  la  mercancía  fue recuperada cerca del lugar y en la vivienda de ROBINSON RUIZ  GÓMEZ.   

ACTUACIÓN RELEVANTE  

1.  El  24  de  julio de 2007, la Fiscalía  radicó  el  escrito  de  formulación de acusación1  y  el 31 de los que cursaban  se  llevó  a cabo la correspondiente vista pública2  contra  LORENZO  SINISTERRA  CASTRO  y  WILLINTON CAICEDO RIASCOS como coautores del concurso heterogéneo de  los  delitos  de  secuestro  simple, hurto calificado y agravado y fabricación,  tráfico   y   porte   ilegal  de  armas  de  fuego  o  municiones  (artículos  168,  239,  240  inciso cuarto, 241 numeral 10° y 365  del Código Penal).   

2.- El 13 de septiembre de 2007, se celebró  la          audiencia          preparatoria3; el 18 de los cursantes, 6 de  noviembre,  11 de diciembre del mismo año, 22 de enero, 19 de febrero, 8, 22 de  abril,  13, 27 de mayo, 10, 17 de junio, 1 y 29 de julio de 2008 se verificó el  juicio   oral4  al  cabo del cual se emitió sentido de fallo condenatorio y el 6  de    noviembre    del   año   que   transcurría5,   el   Juzgado   Penal  del  Circuito  de  Buenaventura  condenó  a  LORENZO  SINISTERRA  CASTRO y WILLINTON  CAICEDO  RIASCOS  como  coautores  del  concurso  heterogéneo de los delitos de  secuestro  simple  y  hurto  calificado  y  agravado a la pena de (232) meses de  prisión,  multa  de  ochocientos  (800)  salarios  mínimos  mensuales  legales  vigentes,  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  un  período  igual  al  de  la  pena  principal;  al pago de daños y  perjuicios;  y,  los absolvió por el ilícito de fabricación, tráfico y porte  ilegal de armas de fuego o municiones.   

3.   Recurrida   en  apelación  por  los  apoderados  de  LORENZO  SINISTERRA CASTRO y WILLINTON CAICEDO RIASCOS, el 17 de  febrero  de  2009,  el  Tribunal  Superior  de  Buga,  la  confirmó6.   

4.-  En  desacuerdo  con  esa decisión, la  defensora  común  de  LORENZO  SINISTERRA  CASTRO  y  WILLINTON CAICEDO RIASCOS  interpuso   el  recurso  extraordinario  de  casación,  cuya  admisibilidad  se  analiza.   

LA  DEMANDA   

Se  formula  un  cargo  contra el fallo del  Tribunal  Superior  de Buga por violación directa de la ley sustancial generado  en  el manifiesto desconocimiento de las reglas de producción y apreciación de  las  pruebas sobre las cuales se fundamenta la sentencia, soportado en la causal  tercera  del  artículo  181  de  la  Ley  906  de  2004,  bajo  los  siguientes  argumentos:   

“Se  desarrolla  la presente causal en la  vulneración  de  los  artículos  del  debido  proceso,  ya que se debe dar una  valoración  de  la  prueba y de los derechos fundamentales de los ciudadanos en  este   caso  de  los  de  mi  defendidos  (sic)  consagrado  en  el  código  de  procedimiento penal vigente.”   

Cita  los artículos 26, 380 del Código de  Procedimiento  Penal;  la  tarifa legal, la libre apreciación y el “sistema  mixto”,  como  métodos de  valoración  de  la  prueba;  tratadistas  foráneos  en el tema probatorio y el  debido  proceso constitucional para pasar a afirmar como motivo de casación, la  irregularidad  presentada  en la audiencia de juzgamiento donde se otorgó mayor  atributo  a  los  elementos  de  convicción  allegados  por  la  fiscalía y la  procuraduría, que a los aportados por la defensa.   

Relaciona  y  resume  los  dichos  de  los  testigos  Miller  Fernando  Vidal  Marín,  William  Esteban Victoria Calderón,  Severo  Hinestroza Villa, Orlando Valencia Carabalí, Alexander Delgado Aragón,  Juan  Moreno López, Samari Ruíz Advincula, Luz Dary Moreno Ortiz, Adriana Ruiz  Suárez,  Heblín  Martínez Arboleda, Felipe Arboleda Murillo, Jhon Darwin Mina  Garcés,  Osval  Henry  Dávila  Osorio,  Ramiro  Orlando  Tobo  Peña,  Sinthia  Katerine  Domínguez  Bravo  y  de  los  procesados  LORENZO SINISTERRA CASTRO y  WILLINTON  CAICEDO  RIASCOS,  para solicitar, se case la sentencia por la causal  del  numeral  3°  del artículo 181 de la Ley 906 de 2004, al considerar que la  pena  debe  obedecer  a  una  investigación  integral  y  como consecuencia del  proceso   causa   efecto,   tipicidad-punibilidad,   donde  habrá  lugar  a  su  disminución  hasta  la mitad si el secuestrado es liberado durante los 15 días  siguientes a su retención.   

Alega, que el Tribunal no tuvo en cuenta el  tema  de  la favorabilidad para reconocer atenuantes punitivos del artículo 171  del  Código Penal, de este modo, omitió aplicar una norma llamada a regular el  caso   y   por   tanto,   vulneró   el   derecho   constitucional   al   debido  proceso.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1. El libelo presentado por la defensora de  LORENZO  SINISTERRA  CASTRO y WILLINTON CAICEDO RIASCOS será inadmitido por las  siguientes  razones:  i)  no  satisface  los  requisitos  formales ni materiales  establecidos  en  los  artículos  183 y 184 del Código de Procedimiento Penal,  (Ley  906  de 2004); ii) la  Sala   no   advierte   vulneración  de  alguna  garantía  fundamental  de  los  intervinientes  que  la Corte debiera proteger, así fuere oficiosamente, en los  términos   del   artículo   180   (fines   de   la  casación)                ibídem7,   y   del   artículo   29  (debido  proceso)  de  la  Constitución  Política;  y  iii)  no  se precisa emitir una nueva decisión de  fondo,  por  lo  cual  no  es  necesario  superar  los defectos de la demanda en  atención  a  los  fines  de  la casación, la fundamentación de los cargos, la  posición  de  los  impugnantes  dentro  del  proceso,  ni  por la índole de la  controversia planteada.   

2.  Si  bien el nuevo ordenamiento procesal  (Ley   906  de  2004)  no  enlista  de  manera  rigurosa  los  requisitos  que  debe  cumplir el escrito de  impugnación,  como  lo  hacía  el  artículo  212  de la anterior legislación  (Ley  600  de  2000),  del  contenido  de  los  artículos  183  y 184 (Ley 906 de  2004) se deducen los siguientes:   

(i)  El  señalamiento  de manera precisa y  concisa de las causales invocadas,   

(ii) el desarrollo de los cargos, es decir,  que     se    expresen    sus    fundamentos    y8,   

(iii)  la demostración de la necesidad del  fallo   en   casación,   para   cumplir   algunas   de   las   finalidades  del  recurso9.   

3.   La  verdad  es  que  el  escrito  de  impugnación  contra  el  fallo  del  Tribunal  Superior  de  Buga  no devela la  formulación  de  un motivo específico de casación, al corresponder su texto a  una  disertación  deshilvanada, incoherente, abigarrada de mixturas, reflejo de  un  cúmulo  de  errores  lógicos  carentes  de  claridad  y  precisión, donde  sobresalen  la  inobservancia  de  los principios de autonomía y trascendencia,  que impiden a la Sala la admisión en camino a su estudio.   

La       glosa       que  le  corresponde a la demanda, es la  frecuente   exposición  de  simples  enunciados  sin  desarrollo,  carentes  de  coherencia,   pues   sólo   expresan  un  conjunto  de  desnudas  proposiciones  conclusivas.   

Es   oportuno   recordar,   que  la Sala en camino a la admisión de  la  demanda  le  corresponde  cotejar  la  sujeción  de  los  recurrentes en la  formulación  de  los  cargos  conforme a los requerimientos metodológicos y de  debida  argumentación  definidas  por  el  legislador  y  desarrolladas  por la  jurisprudencia,  con  miras  a  evitar que  la  impugnación  extraordinario  mude  a  la  concepción de una  tercera instancia suplementaria a las ya surtidas.   

Esta  labor  se  dirige en procurar libelos  ceñidos  dentro  de  unos  mínimos  lógicos,  coherentes  en la postulación,  suficientes  en  la  argumentación,  que  expongan  una  demostración  completa, clara, precisa y por ende  inteligibles  e  inequívocos,  pues dado el principio de limitación rector del  recurso  de  casación,  la  Sala  en  su  función constitucional y legal no le  atañe   develar   o   desentrañar  el  sentido  de  confusas,  ambivalentes  o  contradictorias  alegaciones,  pues  hacerlo  de  ese  modo,  sería tanto, como  que ella misma construyera  un  nuevo  cargo, lo propusiera y a su turno le diera respuesta, asumiendo roles  ajenos y usurpando la tarea propia del casacionista.   

Tales  equivocaciones en la elaboración de  la  demanda  se  vislumbran  cuando  en  el  escrito  se propone la violación  directa de la ley sustancial  bajo  la  tesis  de la manifiesta transgresión de las  reglas  de  producción  y apreciación de las pruebas  sobre  las  cuales  se  fundamenta  el fallo, donde la primera, corresponde a un  reparo  soportado  en  estricto  rigor  jurídico,  la  segunda,  como  su misma  denominación  lo  indica, trata de los errores en el atributo suasorio otorgado  a  los  medios  de  convicción,  al  cual  se lleva por la vía de la   violación  indirecta,  las  cuales  tiene  formas diferentes para su demostración, en soslayo del principio lógico  de identidad.   

Esta   transgresión   se  genera  cuando  propuesto  en el libelo una violación directa de la ley sustancial propia de la  causal  primera  del  artículo  181  de  la  Ley  906  de 2004, se motiva en la  inobservancia  de  los  presupuestos  para  la  aducción  y  valoración de los  elementos  de  convicción, el cual corresponde a la vía indirecta de la causal  tercera  y  “Se desarrolla la presente causal en la  vulneración  de  los  artículos  del  debido  proceso,  ya que se debe dar una  valoración  de  la  prueba y de los derechos fundamentales de los ciudadanos en  este   caso  de  los  de  mi  defendidos  (sic)  consagrado  en  el  código  de  procedimiento  penal  vigente.”,  como si se tratara  de la causal segunda el cual se ocupa de los vicios invalidantes.   

Luego,  sin ningún norte relaciona y evoca  el  contenido  de  un  sinnúmero  de  testimonios,  para  solicitar  de  manera  concluyente  carente de razonamiento alguno, se case la sentencia por violación  del principio de investigación integral.   

La demanda, en esas condiciones, no alcanza  siquiera  a ser un alegato de instancias, cuyo calificativo lo confirma el hecho  de   terminar   mezclando  indiscriminadamente  todo  tipo  de  peticiones,  sin  consolidar  siquiera la formulación coherente de un cargo, por ende, inadvierte  sujetarse a las reglas que gobiernan el recurso de casación.   

El  principio  de  autonomía  inadvertido,  consiste  en  la  prohibición  al  interior  de un mismo cargo, de entremezclar  ataques  propios  de  causales  diferentes, al tener cada una características y  parámetros  lógicos  de  demostración  distintos  con  diversas consecuencias  jurídicas10.  Es  que  la  decisión  a  adoptar  por  la  Corte  en  caso  de  prosperidad  del  reproche formulado contra la sentencia, debe compaginar con la  causal   invocada   y  el  error  aducido.  Sobre  este  principio  la  Sala  ha  dicho:   

“Al respecto, es imprescindible que quien  acude  en  casación  a  controvertir  la  legalidad de una sentencia de segunda  instancia,  lo  haga  con fundamento preciso en una de las causales expresamente  establecidas  en  la  ley,  sin  que  sea  admisible, lanzar reparos que no sean  directa  e  inequívocamente  atinentes  al  contenido  y alcance de los motivos  establecidos.   

No  es  por  tanto  permitida  la  fusión  abigarrada  de  enfoques  propios  de  diversas  causales, en cuanto cada una de  ellas  no  sólo  obedece  en su postulación teórica a supuestos propios, sino  que  metodológica  y  jurídicamente  exigen desarrollo independiente. En otras  palabras,  frente al principio de autonomía de las causales resulta desacertado  establecer  mixturas  entre  diversos  factores,  al  atacar  a  través de este  mecanismo    extraordinario    una   sentencia”.11   

También se expresó:  

“Por  eso, del principio de autonomía se  desprende  la  necesidad  de  que  el  planteamiento  de las censuras respete la  naturaleza  propia  de  las causales, por cuanto cada una de ellas, en virtud de  la  incidencia  que en el sentido de la sentencia o en la estructura del proceso  su  presencia  puede  causar,  exige  unos  derroteros  demostrativos diversos y  coherentes  con  la  pretensión final, o bien de que se case el fallo demandado  para  que  la  Corte  adopte  el  sustitutivo,  o  ya  para  que  retrotraiga la  actuación   a   estadios  superados  si  tiene  bases  viciadas”.12   

Todas   estas   falencias,  llevan  a  la  inadmisión de la demanda.   

EL MECANISMO DE INSISTENCIA  

De  conformidad  con el artículo 184 de la  Ley  906  de 2004, contra el presente auto y con ocasión al cargo formulado por  violación  directa  de  la  ley  sustancial  que  será  rechazado,  procede el  mecanismo   especial   de   insistencia,  cuyo  trámite  no  fue desarrollado en la legislación procesal  penal.   No   obstante  la  Sala  ha  definido  las  reglas  a  seguir  para  su  aplicación13, como a continuación se precisa:   

1.  La insistencia es un mecanismo especial  de  exclusiva  promoción  por  el  demandante,  dentro  de  los cinco (5) días  siguientes  a  la  notificación  de la providencia por medio de la cual la Sala  decide  inadmitir o no seleccionar la demanda de casación, con el fin de lograr  se  reconsidere  lo decidido. También podrá ser provocado oficiosamente, en el  mismo  término,  por  alguno  de  los Delegados del Ministerio Público para la  Casación  Penal,  a  menos  que  el  recurso no hubiera sido interpuesto por el  Procurador  Judicial,  el  Magistrado  disidente o el que no haya participado en  los debates y suscrito la providencia inadmisoria.   

2.  La  solicitud  puede  elevarse  ante el  Ministerio  Público,  a través de sus Delegados para la Casación Penal, salvo  que  el  Procurador  Judicial  Delegado  ante  el  Tribunal  Superior  fuese  el  casacionista;  o  ante uno de los Magistrados que hayan salvado voto en cuanto a  la  decisión  mayoritaria  de  inadmitir  la  demanda  o  ante otro que no haya  intervenido en la discusión.   

3. Es potestativo del disidente, del que no  intervino  en  los  debates o del Delegado del Ministerio Público ante quien se  formula  la insistencia, optar por someter el asunto a consideración de la Sala  o  no  presentarlo  para su revisión. En este último evento informará de ello  al peticionario en un plazo de quince (15) días.   

4. El auto a través del cual se inadmite el  libelo  trae  como  consecuencia la firmeza de la sentencia de segunda instancia  contra  la  cual  se  formuló el recurso de casación, salvo que la insistencia  prospere y conlleve a la admisión de éste.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1. Inadmitir   la   demanda  de  casación  presentada     a     nombre     de    LORENZO  SINISTERRA  CASTRO y WILLINTON CAICEDO RIASCOS,    conforme    a    lo    expuesto   en   precedencia.   

        2.     De  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  artículo 184 de la Ley 906 de 2004, es  facultad  de los demandantes elevar petición de insistencia, según lo indicado  en la parte motiva de este auto.   

         

        Cópiese,   notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase al Tribunal de origen.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                                 SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                                           JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                      JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria.     

1 Folio  1 de la carpeta.   

2 Folio  78 de la carpeta.   

3 Folio  121 de la carpeta.   

4  Folios  137,  140,  179,  184,  206,  224,  229,  236, 244, 254, 264 y 296 de la  carpeta.   

5 Folio  349 de la carpeta.   

6 Folio  413 de la carpeta.   

7  El  artículo  180  del Código de Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004, señala que  la  casación  tiene  por  finalidades  la  efectividad del derecho material, el  respeto  de las garantías de los intervinientes, la reparación de los agravios  inferidos a éstos, y la unificación de la jurisprudencia.   

8  “Artículo  183.-  El  recurso  se  interpondrá ante el tribunal dentro de un  término  común  de sesenta (60) días siguientes a la última notificación de  la  sentencia,  mediante demanda que de manera precisa  y   concisa   señale  las  causales  invocadas  y  sus  fundamentos.”             (negrillas fuera de texto).   

9  “Artículo  184.- …No será seleccionada por auto  debidamente  motivado que admite recurso de insistencia presentado por alguno de  los  Magistrados  de  la  Sala  o  por el Ministerio Público, la demanda que se  encuentre  en cualquiera de los siguientes supuestos: si el demandante carece de  interés,  prescinde  de  señalar  la  causal,  no  desarrolla  los  cargos  de  sustentación  o  cuando  de  su contexto se advierta  fundadamente  que  no  se  precisa   del  fallo para cumplir algunas de las  finalidades     del     recurso.”    (negrillas fuera de texto).   

10  Sentencia   de   casación   de   22   de   agosto   de  2002,  radicación  No.  11963.   

11  Sentencia   de   casación   de   29   de   agosto   de  2002,  radicación  No.  12025.   

12  Sentencia   de   casación   de   11   de   julio   de   2002,  radicación  No.  13988.   

13  Auto   de   casación   de   15   de   diciembre   de   2005,   radicación  No.  24322.     

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