30928(16-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30928  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 359  

Bogotá, D. C., dieciséis (16) de diciembre  de dos mil ocho (2008).   

V I S T O S  

La Corte resuelve la manifestación de   impedimento   hecha  por  los  doctores  JORGE  ARTURO  CASTAÑO  DUQUE,  LEONEL  ROGELES  MORENO e   IVANOV   ARTEAGA  GUZMÁN,  Magistrados  integrantes  de la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Pereira, los  cuales   debían  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  sentencia  de  primera  instancia  mediante  la  cual se condenó a Gerardo  de  Jesús  Villada  Meza  por la  conducta   punible   de  acceso  carnal  abusivo  con  menor  de  catorce  años  agravado.   

SÍNTESIS      DE      LOS  HECHOS   

Observados los discos compactos en los cuales  se  hallan  registradas  las  actuaciones surtidas en las respectivas audiencias  públicas  y  leídos  los  documentos  incorporados al expediente, se conoce lo  siguiente:   

Que  Rosanía Ríos Ríos presentó denuncia  ante  la Unidad de Reacción Inmediata  de la Virginia, el 18 de octubre de  2007,  donde informó que sus hermanas menores… desde hacía varios años eran  llevadas  por su progenitora Maria Nohemy Ríos García hasta la casa de Gerardo  de  Jesús  Villada  Meza,  quien residía en la misma ciudad, para que tuvieran  relaciones  sexuales  con  él,  a  cambio de lo cual le daba a aquella dinero u  objetos para la casa.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

Por los anteriores hechos se adelantaron dos  procesos, así:   

a) El primero, en contra de la señora María  Nohemy  Ríos  García, quien fuera condenada por el delito de costreñimiento a  la  prostitución. El Tribunal Superior de Pereira, mediante sentencia del 11 de  julio de 2008, confirmó el fallo de primera instancia.   

b)   Y,   el  segundo,  que  cursa  contra  Gerardo    de    Jesús   Villada   Meza,  sujeto que fue condenado por el Juzgado Promiscuo del Circuito de  Apía  (Risaralda),  decisión  que  fue  recurrida  y  que  debía  conocer los  Magistrados del Tribunal Superior de Pereira.   

No obstante, aquellos funcionarios judiciales  manifestaron,  de  acuerdo  con el numeral 6° del artículo 56 de la Ley 906 de  2004,  su  impedimento para conocer del recurso de apelación interpuesto contra  el  proceso  que  se  le  adelanta  a Gerardo de Jesús  Villada  Meza  por  el delito de acceso carnal abusivo  con menor de catorce años agravado.   

Anotan  los  operadores  judiciales que como  quiera  que  ellos conocieron, por razón de los mismos hechos, de la apelación  interpuesta  por  la defensa de la señora María Nohemy Ríos García contra la  sentencia  de  primera  instancia,  evento  en  el  cual analizaron la evidencia  física  y  los  elementos  materiales probatorios en que se fundó el juicio de  responsabilidad,  deben  declararse  impedidos  para  desatar  el  recurso   propuesto en el proceso seguido contra Villada Meza.   

Afirman que si bien es cierto que la señora  Ríos  García  fue condenada  por la conducta punible de costreñimiento a  la  prostitución, de todos modos los hechos objeto del proceso que cursa contra  Villada  Meza  se  derivaron del anterior trámite, razón por la cual tendrían  que  analizar  la  misma  evidencia  física y elementos materiales probatorios,  situación  que  los  llevan  a  apartase  de  conocer  del  mentado  recurso de  apelación,  en la medida en que ellos ya participaron dentro del proceso que se  adelantó  contra  la  madre  de  las  menores  “con  entidad  suficiente  para  comprometer  la  imparcialidad y criterio con los que  debemos actuar”.    

Por  consiguiente,  ordenaron  remitir  las  diligencias  a  la  Corte  a  fin  de  resolver  de  plano  la manifestación de  impedimento.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  En  la  medida  en  que los funcionarios  judiciales   que  manifestaron  su  impedimento  para  conocer  del  asunto  son  Magistrados  del  Tribunal  Superior de Pereira, de conformidad con el artículo  57  de  la Ley 906 de 2004, es la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia la competente para resolverlo de plano.   

2.  Como lo ha dicho la jurisprudencia de la  Sala,   el   instituto  de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y  obligatoria  que  hacen  los funcionarios  judiciales  con  el  fin de apartarse del conocimiento de un determinado asunto,  cuando  adviertan  que su imparcialidad se encuentra en entredicho, en tanto que  en  ellos  se  estructura una de las causales impeditivas consagradas en la ley.   

Es  decir,  la manifestación de impedimento  que  realizan  los  funcionarios judiciales no puede estar sujeta a su capricho,  habida  cuenta  que se encuentra ligada de manera inevitable a la taxatividad de  las  causales,  sin  que se pueda acudir a la analogía o a la extensión de los  motivos   expresamente   señalados   por   la  ley  en  aras  de  sustentar  su  procedencia.   

Así,  el instituto tiene como propósito el  de  garantizar  la  eficacia  del  derecho que tienen todos los ciudadanos a ser  juzgados  por  un  juez  imparcial, según lo previsto por el artículo 10 de la  Declaración  Universal  de  los  Derechos del Hombre de 1948, el artículo 14.1  del  Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, el artículo  8.1  de  la Convención Americana de Derechos Humanos de 1968 y el artículo 5º  de la Ley 906.   

3.  De  acuerdo  con  el anterior enunciado,  surge  evidente  que  en  este  asunto  procede la manifestación de impedimento  hecha  por  los Magistrados que integran la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Pereira,  pero  por  la  casual  prevista  en  el  numeral 4° del  artículo   56  de  la  Ley  906  de  2004,  habida cuenta que ya emitieron  concepto  en  torno  a  los hechos por los cuales resultó condenada la madre de  las menores.   

Recuérdese  que  de  acuerdo  con  la nueva  estructura  procesal  reglada  en  la Ley 906 de 2004, se estableció un proceso  donde  se  delimita  el  campo  de  acción  entre  el juez de garantía y el de  conocimiento,   todo   con   el  fin  de  garantizar  un  juicio  público,  con  inmediación  de  las pruebas, contradictorio, concentrado y fuertemente marcado  por la imparcialidad, autonomía e independencia del juez.   

En  tales  condiciones,  para  la  Sala  la  manifestación  de  impedimento  que  los  Magistrados  del Tribunal Superior de  Pereira  soportan  en  el  hecho de haber emitido opinión en este asunto, en la  medida  en  que  por  los  mismos  hechos  habían  dictado sentencia de segunda  instancia  contra  María  Nohemy Ríos García por el delito constreñimiento a  la  prostitución,  está  llamada  a  prosperar,  toda vez que para adoptar esa  decisión  se  apoyaron  en  medios  de  conocimiento,  es  decir,  en elementos  materiales  probatorios  y  evidencia física que implicó elaborar un juicio de  valor sobre el acontecer objeto de discusión.   

En efecto, recuérdese que por esos hechos se  adelantaron  dos  trámites  judiciales,  a  saber:  el  primero  respecto de la  señora  María  Nohemy  Ríos  García,  que  como  se  ha  reiterado  en  esta  providencia  fue condenada, en segunda instancia, por la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Pereira,  el  11  de  julio  de  2008. Y, el segundo, en contra de  Gerardo    de    Jesús   Villada   Meza,   diligenciamiento   sobre   el   cual  los  mentados  Magistrados  manifestaron  su  impedimento  para  desatar  el recurso de apelación contra la  sentencia  de  primera  instancia  y  que  hoy  es  objeto  de  solución por la  Corte.     

Así,  resulta  claro  que el juez colegiado  anticipó  conceptos sobre el trámite que le corresponde hoy conocer, en virtud  del  fallo de segunda instancia que había proferido en contra de Ríos García,  en  la  medida  en  que para desatar el recurso de apelación interpuesto por la  defensa  de  Villada  Meza  contra  el  fallo  de primera instancia tendría que  examinar   nuevamente   el   material   probatorio   sustento   del   juicio  de  responsabilidad  de  aquella,  esto es, las entrevistas realizadas a las menores  afectadas  y  a  sus  hermanas,  los  dictámenes médicos realizados a éstas y  demás  evidencia  física  recaudada por la Fiscalía, unidad probatoria que le  permitió  a  los  Magistrados  en aquella oportunidad confirmar la sentencia de  primera instancia.   

En consecuencia, los Magistrados que integran  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de Pereira analizaron y  valoraron  los  medios cognoscitivos cuando conocieron por virtud del recurso de  apelación  del  proceso  que cursó contra la madre de las menores. De ahí que  afirmen  que  la  decisión que tendrían que tomar, sin duda, comprometería su  imparcialidad  para  resolver  el  recurso  de  apelación interpuesto contra la  sentencia  que  condenó  a  Gerardo de Jesús Villada  Meza.   

De  tal  suerte  que si por alguna razón el  juez  ha  debido  anticipar conceptos en aspectos precisos del caso, como ocurre  en  este  asunto,  resulta sensato y razonable que se sustraiga del conocimiento  del  proceso,  habida  cuenta que, como sucede en este particular evento, no hay  duda que son los mismos hechos los que originaron los dos procesos.   

Entonces, la separación de los funcionarios  judiciales  del  conocimiento  resulta necesaria para garantizar el principio de  imparcialidad,  estructurándose  el  motivo  de  impedimento  consagrado  en el  numeral  4°  del  artículo 56 del Código de Procedimiento Penal, en la medida  en   que   los  Magistrados  deben  revisar  una  decisión  sobre  la  cual  ya  manifestaron su opinión.   

Por  manera  que  al  encontrarse fundado el  impedimento  aducido  por  los  doctores  JORGE ARTURO  CASTAÑO  DUQUE,  LEONEL  ROGELES  MORENO e   IVANOV   ARTEAGA  GUZMÁN,  Magistrados  integrantes  de  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Pereira, se  dispondrá su separación para conocer del asunto.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.   DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  los  integrantes  de  la  Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Pereira.  En consecuencia, se los  declara separados del conocimiento de este asunto.   

SEGUNDO. Devolver la  actuación  al  Tribunal del Distrito Judicial de Pereira para que se integre la  Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

TERCERO.   Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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