29409(24-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29409  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta   N°   100   

         

Bogotá,    D.    C.,    veinticuatro (24) de abril de dos mil ocho (2008).   

V   I   S   T   O  S   

La Corte se pronuncia sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda de revisión presentada por el apoderado de Sandra  Soledad  Pantoja  Rosales, en su  condición  de  parte  civil,  contra  la sentencia proferida, el 14 de julio de  2006,  por  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior del Distrito  Judicial  de Bogotá, en la que al confirmar la del Juzgado Cuarenta y Uno Penal  del  Circuito  de  la  misma  ciudad,  fechada  el  9  de febrero de dicho año,  absolvió  a  FRANCISCO  PAÚL CORZO CALA del delito de  estafa.   

  H   E   C   H   O  S   

El     juzgador     de   segunda    instancia   los   sintetizó   de   la   siguiente manera:   

“El  14  de  septiembre    de   1998,   FRANCISCO   PAÚL   CORZO  entregó  a prueba a Sandra  Soledad  Pantoja una camioneta Toyota modelo 1993, de  placas  BDO-124  avaluada  en  treinta y cuatro millones de pesos, y aquélla un  Mazda  626  GLX  de  placas  AUA-090  avaluado en once millones de pesos. Luego,  firmaron  promesa  de compraventa del automotor cuyo precio se fijo en treinta y  cinco  millones  de  pesos  que  se  pagarían  con  el Mazda antes referido, un  automóvil  BMW, modelo 1980, línea 520 de placas FTJ-245 por cinco millones de  pesos,  un  cheque por cuatro millones y tres cheques de cinco millones cada uno  para  cobrarlo  en  fechas posteriores y se acordó que el traspaso de la Toyota  se  haría  el día que se hiciera efectivo el último cheque. Sin embargo, hubo  necesidad   de   cobrar  ejecutivamente  los  títulos  valores.  La  compradora  (constituida  en  parte civil) consideró se había cometido un delito contra su  patrimonio  económico  por  lo cual formuló la denuncia respectiva”.   

LA     DEMANDA     DE   REVISIÓN   

El  apoderado  de  la  señora Sandra  Soledad Pantoja Rosales, luego de  relatar  el  acontecer  fáctico,  de  relacionar  a  los sujetos procesales, de  sintetizar  la actuación procesal, de identificar los despachos que profirieron  las  sentencias de primera y segunda instancia y de precisar la conducta punible  por  la  que fue absuelto el procesado Francisco Paúl  Corzo    Cala,   en   el   acápite   que   tituló  “PETICIÓN”,  textualmente manifestó:   

“Le solicito a  la  Honorable Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, darle trámite  al  recurso  de  revisión contra la sentencia del Tribunal Superior de Bogotá,  Sala  Penal, emitida el 14 de junio de 2006, por incurrir en la causal N° 3 del  artículo 220.   

“En nuestro caso  la  prueba  del  certificado de libertad y tradición del vehículo objeto de la  estafa  donde  aparece que los verdaderos propietarios del citado son la señora  AURA  MAGDALENA  CUERVO  GÓMEZ. Fundamentos de hecho es el no tener esta prueba  donde  se  determina que en ningún momento los vendedores eran los propietarios  del vehículo”.   

Después de transcribir los artículos 220,  221,  222,  223, 224, 225, 226 y 227 del Código de Procedimiento Penal (Ley 600  de  2000),  indica  el  memorialista  que allega como prueba  documental el  citado  certificado  de  tradición  y,  además,  copias  de  las sentencias de  primera y segunda instancia.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

Como lo ha reiterado la jurisprudencia de la  Corte  en  múltiples ocasiones, al ser probable que la sentencia condenatoria o  absolutoria,  o las providencias de preclusión o cesación de procedimiento que  se  encuentran  ejecutoriadas  no  contengan la verdad histórica, originándose  así  una  injusticia,  el  legislador  penal instituyó la acción de revisión  como  mecanismo  idóneo  para  remover  la cosa juzgada y declarar sin valor el  fallo   objeto  de  la  acción,  dictando  la  providencia  que  corresponda  o  disponiendo  tramitar  nuevamente el proceso desde el momento en que se indique,  según la causal invocada y que la Corte encuentre fundada.   

Así, la remoción de la cosa juzgada sólo  es  posible  cuando  frente  a  la  demostración  de  alguna  de  las  causales  taxativamente   señaladas   en  la  ley,  se  evidencia  que  se  cometió  una  injusticia.  Por lo mismo, la demanda debe ser confeccionada con sujeción a los  parámetros  legales,  con  respeto  a  la causal en que se apoya y suministrando  los  argumentos  fácticos  y jurídicos  que  sustenten  la  petición, pues, en caso contrario, el libelo  está llamado a su inadmisión.   

De  conformidad  con  el  artículo 222 del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  600 de 2000), la demanda debe contener,  entre    otros   presupuestos,   la   causal   que   se   invoca,   los  fundamentos de hecho y de derecho en  que  se  apoya  y  la relación de las pruebas que se aportan para demostrar los  sucesos básicos de la acción.   

Por  lo tanto, quien intente romper la cosa  juzgada  de  una  sentencia  por  considerarla  injusta y alejada de la realidad  material,      tiene     la     carga     de     proponer     y     sustentar  alguno  de esos motivos, pues  son  estos  los  que  por  explícita disposición del legislador, la Corte debe  analizar y estudiar.   

En  el presente caso, si bien es cierto que  el  libelista  invoca  como motivo de su demanda la causal tercera (prueba  nueva)  del  artículo  220  del  Código  de  Procedimiento Penal, también lo es que frente a dicha hipótesis y  teniendo  en  cuenta  las  consideraciones  del fallo objeto de esta acción, no  presentó  ninguna  argumentación  de  hecho  y  derecho que permita a la Corte  entender  la  razón  y fundamento de su pretensión, limitándose simplemente a  decir  que  la supuesta prueba nueva (certificado de tradición de un vehículo)  demuestra  que  “en  ningún momento los vendedores  eran  los  propietarios  del vehículo”, afirmación  que no conecta con las conclusiones del fallo absolutorio.   

Recuérdese que la claridad y precisión de  la  debida  argumentación  son  presupuestos  básicos  de  la  acción y no es  posible,        per       se,       interpretar  ampliamente  y sin fundamento un escrito para darle un  alcance que no tiene.   

Por  consiguiente,  como  en  la demanda de  revisión  no  se  esbozan  argumentos  de  hecho  y de derecho que sustenten la  hipótesis  invocada, incumpliendo las exigencias que la ley ha impuesto para su  admisión,   conforme   a  lo  que  prevé  el  artículo  223  del  Código  de  Procedimiento Penal, se inadmitirá.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.  INADMITIR  la  demanda  de revisión presentada por el apoderado  de  la  parte  civil  contra  el fallo proferido, el 14 de junio de 2006, por el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bogotá, mediante el cual absolvió  a    FRANCISCO   PAÚL   CORZO   CALA   del delito de estafa.   

2.   Contra  esta decisión procede el  recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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